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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2014

Acuerdo Repsol, un premio a los vaciadores

Esteban Mercatante
Instituto de Pensamiento Socialista (IPS)


El da de ayer se aprob el acuerdo con Repsol para pagarle generosamente por el 51% de las acciones de YPF S.A. El oficialismo, compuesto por muchos que en los noventa fueron entusiastas de las privatizaciones (empezando por la Presidenta) y que hace dos aos sostena que en el mejor de los casos Repsol recibira un pago simblico, ahora pretende que el acuerdo "amistoso" con Repsol expresa una posicin firme ante los vaciadores espaoles.

Queremos detenernos en algunos aspectos de lo votado ayer.

En primer lugar, las condiciones del acuerdo son un resultado de la decisin que se tom cuando se expropio a Repsol, que fue mantener el esquema de lo que era YPF SA, es decir la misma compaa que fue durante buena parte de los 90, cuando ya estaba avanzada la desregulacin del sector hidrocrburifero y la penetracin del capital privado y extranjero en el sector. Como desde un primer denunciamos, lo que se presentaba como una expropiacin de YPF, con ley mediante, era apenas la recompra mediante expropiacin del 51% de las acciones por parte del Estado para tomar el control de YPF S.A., en condiciones similares a la empresa manejada por Estenssoro en los '90, anticipo de la entrada de Repsol. Hace dos aos, se quiso presentar como una medida de soberana hidrocrburifera una medida que apenas toc el 51% de las acciones de una empresa que hoy maneja apenas un tercio del petrleo, y 30% del gas que se extrae en la Argentina, y en el caso de la refinacin de petrleo YPF concentra el 54%. Sealamos que esta medida limitada, que preservaba el estatus de empresa privada cotizante (ac y en Nueva York) de YPS SA no permitira atacar el problema energtico de raz, e involucrara por las propias condiciones en que se estaba realizando, onerosos costos para el pas. El acuerdo que rubricahora el ministro Kicillof con la compaa, sobre la base de la tasacin realizada, y que aprob el congreso, confirma todo esto. Nosotros, as como otras fuerzas de izquierda y sectores combativos de la clase trabajadora, que participamos de la lucha contra las privatizaciones y nunca dejamos de plantear la reestatizacin bajo control obrero, planteamos ante la crisis energtica la necesidad de expropiar sin pago y poner bajo control obrero todo el conjunto del sistema hidrocrburifero, desde la extraccin hasta la refinacin. No slo Repsol sino tambin los activos de las empresas de Bulgheroni, de Cristobal Lpez, de Shell, de Chevron. El gobierno dej en pie a YPF S.A. y se oblig a tasar el 51% del valor de la compaa para pagar a Repsol. Esto era meterse ya en una trampa: la tasacin no poda ser muy baja, ya que de ser as podra haber afectado el valor burstil de la compaa y su posibilidad de financiamiento. Por qu se meti en el gobierno en esta encerrona? Para mantener una empresa bajo forma S.A. que permite un manejo ms discrecional que si se tratara de una empresa pblica; y adems para mantener los lazos con el capital financiero internacional que permiten entre otras cosas que la empresa sea una fuente de dlares. Dlares que el gobierno est haciendo entrar por la ventanilla de YPF para que puedan ser utilizados para sostener los pagos de la deuda, el dficit energtico y otras gangrenas que son consecuencia de las polticas de este gobierno que mucho habl durante estos aos de soberana pero no afect ni un pice las condiciones de dependencia y la posicin del capital extranjero y los condicionamientos que impone el imperialismo en el pas.

Estas decisiones, envueltas en un cotilln de "soberana hidrocarburfera" hace dos aos, y acompaados por el Informe Mosconi que el acuerdo actual transforma en pura retrica sin efectos, son las que ahoran obligan a garantizar a Respol un pago en mano 5 mil millones de dlares (en realidad 5.500 millones porque el bono discount ya deveng intereses por 500 millones), para lo cual se le entregan bonos por un valor de 6 mil millones. Y que con los intereses podran representar para el Estado pagos de 11 mil millones de dlares, buena parte de los cules se concentran en los prximos diez aos. Se pretende que este es un buen acuerdo. Sin duda que lo es para los espaoles, que si se quedan con los bonos en sus manos podrn garantizarse un flujo de fondos bastante cercano a lo que giraban anualmente a su casa matriz en concepto de remesas de utilidades. Nada mal para ser expropiado, especialmente cuando fueron denunciados en su momento de vaciadores (algo que dijo el propio ministro y con lo cual no podemos ms que estar de acuerdo, ya que lo denunciamos durante todos los aos en los que tanto Nstor Kirchner como Cristina Fernndez consideraron a Repsol un gran aliado). Algunos datos de este vaciamiento, consentido por los gobiernos de Nstor Kirchner y Cristina Fernandez, lo dicen todo: entre 2003 y 2007 Repsol repatri segn balances el 97% de sus utilidades, es decir destin apenas un 3% para inversin. El Informe Mosconi denunciaba que Repsol obtuvo entre 2008 y 2011 rentabilidad operativa de entre 1.300 y 1.800 millones de euros. All se seala en la pgina 13, que "la rentabilidad neta del grupo Repsol fue creciendo ao a ao, desde 1.014 millones de euros en 1998, pasando por un mximo de 4.997 millones de euros en 2010 para finalizar el ao 2011 con una ganancia neta de 2.544 millones de euros". Y ms adelante, en la pgina 15, se indica "Esto significa que mientras el patrimonio se mantuvo estable, e incluso disminuy en los ltimos aos como consecuencia de la poltica de desinversin, las ganancias siguieron una tendencia creciente.". El vaciamiento que denunciaban hace muy poco fue borrado de un plumazo. Repsol debera devolver todas las divisas que se llev del pas para compensar el saqueo realizado.

El ministro habl largamente en el congreso, de los criterios para tasar una empresa. Pero no era necesario tasar una empresa para tomar el control pblico de estos recursos estratgicos (que como tales son propiedad del Estado), escandalosamente entregados en los 90 a los conquistadores espaoles, as como se entregaron tantas empresas a precios de remate a capitales privados (mayormente extranjeros) y hacerse de fondos que fueron mayormente utilizados para pagar deuda fraudulenta. Alcanzaba con tasar a valor fiscal los bienes expropiados. Este ltimo no fue ni es el criterio que nosotros hemos defendido; nosotros hemos planteado expropiacin sin pago y lo seguimos haciendo, pero permite medir el grado extremo de concesiones a las que llega este acuerdo, que ahora se quiere hacer pasar por bueno para la Argentina. Este criterio fue por ejemplo el que aplic el gobierno nacionalista burgus de Lzaro Crdenas en Mxico, cuando expropi a 17 compaas petroleras extranjeras. Estas corporaciones imperialistas empezaron a reclamar en la prensa internacional una compensacin por 400 millones de dlares, 2.000 millones de pesos mexicanos de ese momento (ver La Corte Suprema de Justicia durante el gobierno del General Lzaro Crdenas, de Lucio Cabrera Acevedo). La respuesta del Estado mexicano fue guiarse por el criterio de que el precio de la cosa expropiada se basar en el valor fiscal que de ella figure en las oficinas catastrales o recaudadoras. Es decir, el valor de muebles e inmuebles considerados por el fisco mexicano (y no el valor del mercado que las empresas declaraban). Con este criterio el capital reembolsado por el Estado fue de poco ms del 10% de lo reclamado por las empresas. El gobierno argentino pact pagar, en dinero contante y sonante (no otra cosa son los bonos garantizando s o s 5 mil millones de dlares), el 33% de lo que Repsol reclam en su exigencia ms exagerada, y el 50% de lo que pusieron por escrito en la demanda ante el CIADI (y en realidad con los intereses lo que deber pagar la Argentina supera el 100% de lo reclamado por Repsol en el CIADI, como dijimos ms arriba). Como vemos, an en trminos de negociaciones llevadas a cabo por gobiernos burgueses, el acuerdo peleado del gobierno se deschava por la generosidad de sus concesiones.

Por ltimo, sealamos una ltima contradiccin entre este acuerdo y lo que el ministro Kicillof planteaba hace dos aos. Por ese entonces deca que Repsol va a tener que pagar por el dao ambiental. Hasta le puso nmeros a este reclamo: alrededor de 5 mil millones de dlares sera el valor econmico de los daos generados por Repsol. El actual acuerdo amistoso con la compaa excluye cualquier posibilidad de litigar a Repsol por los pasivos ambientales. No slo resulta escandaloso, sino que sienta un peligroso precedente. Ali Moshiri y John Watson de Chevron deben estarse frotando las manos, en anticipacin de la impunidad ambiental que pueden experar se extienda a ellos.

Este acuerdo es emblema de toda la poltica energtica que se viene. Galluccio se frota las manos por los acuerdos que espera rubricar con otras petrolras, tomando como modelo el convenio Chevron. Las petroleras se preparan para hacer jugosos negocios, con la garanta de libre disponibilidad de divisas por el equivalente a un 20% de la produccin, que significa que podrn repatriar alegremente todas sus ganancias.

Est planteado pelear por la anulacin de este acuerdo, la declaracin del no pago de toda la deuda, incluidos los bonos que ahora se entregan a Repsol, el no pago de ni un solo dlar a los vaciadores. Y la inmediata expropiacin de todos los activos de todas las empresas que conforman el complejo hidrocarburfero, para ponerlas bajo gestin de los trabajadores, rechazando los generosos acuerdos noventistas firmados con Chevrn, Dow Chemical y otras firmas. Es fundamental pelear por este programa, para que sean la clase trabajadora y los sectores los que decidan cmo se explota estos recursos, de forma que pueda resultar compatible con la preservacin del medio ambiente, y qu destino se le da a la renta petrolera que hoy se distribuyen las empresas imperialistas y los Estados provincial y nacional (que usan su parte para pagar a usureros y subsidiar al capital).

http://puntoddesequilibrio.blogspot.com.ar/


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