Portada :: Cultura :: En la muerte de Garca Mrquez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-04-2014

Gabo, de poltica y otras mariposas

Hernando Calvo Ospina
Rebelin


Lo hizo salir huyendo del pas la nica dictadura oficial que tuvo Colombia en el siglo pasado, la del general Gustavo Rojas Pinilla. Fue en 1955. Trabajaba en el diario bogotano El Espectador. La culpa fue de Relato de un nufrago, una simple noticia convertida en una vigorosa y extensa narracin, redactada a partir del dilogo con un joven marinero de la Armada Nacional. Durante 14 entregas narr los pormenores del hombre que pas varios das en el mar. Y a la dictadura no le gust la controversia pblica que se arm, pues el buque iba atiborrado de contrabando. Para protegerlo, las directivas del diario le propusieron irse a Europa como corresponsal.

Lo que no vivi con la dictadura colombiana, lo vivi en el pas de los Derechos humanos. Luego de pasar por Roma, una helada noche de diciembre de 1955 se baj de un tren en Pars, como l mismo cont. Justo en esas fechas el pueblo de Argelia estaba luchando contra la invasin francesa. Gabo record que fue arrestado y escupido por la polica parisina, al confundirlo con un argelino. De pronto, la polica bloqueaba la salida de un caf o de uno de los bares de rabes del Boulevard Saint Michel y se llevaban a golpes a todo el que no tena cara de cristiano. Uno de ellos, sin remedio, era yo. Lgicamente los otros detenidos desconfiaban de l, a pesar de su cara de vendedor de telas a domicilio. De tanto pasar por las comisaras, durmiendo arrumado entre argelinos, termin ganando su confianza. Y con un revoltijo de idiomas y seas, se comunicaron. Una noche, uno de ellos me dijo que para ser preso inocente era mejor serlo culpable, y me puso a trabajar para el Frente de Liberacin Nacional de Argelia. Era el mdico Anied Tebbal, que por aquellos tiempos fue uno de mis grandes amigos de Pars. Y el periodista exiliado fue militante en una de las causas revolucionarias que, para la poca, era de las ms peligrosas para la seguridad personal, realizando algunas acciones subversivas. Por ello, aos despus, con Argelia libre, Gabo fue invitado varias veces a las festividades de la liberacin. En una de ellas declar: la revolucin argelina es la nica por la cual he estado preso. (1)

Pars segua recibiendo a Gabo con los brazos cerrados. l insista en lograr su cario, pero la suerte le volte la espalda. En Bogot El Espectador fue clausurado por el dictador, y el periodista se qued sin salario. El estmago de Gabo debi acostumbrarse a jornadas sin recibir ni un trozo de pan, cuando a la mano extendida no caa la limosna del transente. Tuvo una novia, Tachia Quintero, una bella vasca, tambin exiliada. Adems de los besos, compartan la miseria. La misma que los incitaba a las peleas, pues no daban con el cmo salir de ella. Y entre lecho, hambre y pobreza naci El Coronel no tiene quien le escriba. (2)

En 1959 triunf la revolucin cubana. Bajo el impulso de Ernesto Che Guevara, en abril se crea la agencia de informacin Prensa Latina, cuyo primer director sera el periodista y guerrillero argentino Jorge Ricardo Masetti. Gabo acepta la invitacin de participar en el proyecto, y se instala en La Habana durante seis meses. Poco despus se responsabiliza de crear la oficina en Bogot. En 1960 se va a Nueva York como corresponsal de PL. Haba que tener agallas y compromiso para aceptar tal responsabilidad, pues la CIA y la contrarrevolucin asesinaban a tiros o bombazos a quienes estaban con la Revolucin. Fue tal la presin y amenazas sobre el colombiano en Estados Unidos, que en 1961 se instal en Mxico. Se puede decir que fue la primera vez que se asil por intransigencia poltica. Pero ni en ese pas se salv de que lo calificaran de comunista y agente castrista.

Es ah cuando escribe su obra cumbre, Cien aos de soledad. Publicada en 1967, luego que el primer editor a quien la haba propuesto le dijera de ella: Yo creo que esa novela no va a tener xito, yo creo que esa novela no sirve. La Editorial Sudamericana de Argentina la public, y salv a la ya familia Garca Mrquez de un buen lio con los propietarios de mercados. Ellos fiaban y fiaban comida bajo la promesa de que maana llegar un dinero.

Cuando en 1963 Gabo quiso regresar a Estados Unidos por motivos profesionales, le negaron la visa. Hasta 1971 lo hicieron una y otra vez. En 1984 se la volvieron a negar, aunque estaba invitado por la Universidad de Columbia. Se dice que lo vinculaban con comunistas y anarquistas. Una mezcla poltica que solo se le puede ocurrir a los sabios del gobierno estadounidense. Las prohibiciones de tocar suelo estadounidense se repitieron, hasta que en 1994 el gobierno Clinton le concedi visa, y el presidente lo invit a cenar. El mandatario lo consider como su hroe literario.

Es que Gabo no solo era amigo de Fidel Castro y la revolucin cubana. Tambin tena muchas amistades en la izquierda mundial. Aunque despus de Cien aos, la derecha tambin lo mir con simpata, y l no tuvo impedimento en dejarse coquetear. Coquetear, pues no se tienen pruebas de que se haya vendido ni alquilado. Razn tena. Eso es hacer poltica.

Gabo fue definitivo en la creacin y desarrollo de la revista Alternativa. Sin lugar a dudas, la mejor revista de izquierda que ha tenido Colombia en su historia. Desde 1974 hasta 1980, Alternativa revolucion la informacin desde la otra orilla poltica. Contrainform de manera moderna, con lenguaje de calidad para todos los pblicos. Las investigaciones y reportajes semanales siempre sacaban chispas y provocaban dolores de cabeza a la clase dirigente y al gobierno. En un pas donde la intransigencia poltica ha sido monarca, las amenazas a los periodistas y las bombas a la sede no pudieron faltar. Alternativa ha sido el nico proyecto periodstico que logr reunir a destacados miembros de la intelectualidad pequeo-burguesa, y a unos de ms arriba. Estos, por esa ocasin, supieron mirar y plasmar la situacin de los de abajo y al nefasto corazn del poder. La maquinaria del sistema logr ahogarla econmicamente.

A comienzos de 1981, durante el gobierno de Julio Csar Turbay Ayala, la entonces organizacin guerrillera M-19 intent desembarcar armas por la costa Pacfica. Por primera vez en la historia del pas se vivi una represin generalizada contra todo lo que oliera a oposicin poltica. Las crceles se llenaron de torturados, la mayora sin relacin con las guerrillas. En Bogot, a las caballerizas del ejrcito fueron llevadas cientos de personas. Entre otras tcnicas de tortura, los caballos estaban entrenados para infligir terror: estos trataban de violar a quienes estaban amarradas y untadas con miel. Posiblemente ah se pensaba llevar a Gabo despus de detenerlo. La inteligencia militar consideraba que l era del M-19, y tena que ver con los desembarcos, pues presuntamente las armas venan de Cuba y pocas semanas antes Gabo haba estado all.

El escritor, que ya era el personaje colombiano ms reconocido en el mundo, tuvo que partir de nuevo al exilio. Mxico le volvera a brindar abrigo, aunque sus servicios de seguridad lo seguiran vigilando: tambin pensaban que sus pasos no eran tan correctos polticamente. Es lo que han contado, hace poco, documentos desclasificados de la seguridad mexicana.

Digamos, cnicamente, que los militares, dueos desde entonces del poder en Colombia, hacan su trabajo. Algo que la gran prensa debera rechazar. Pero, como se volvi norma desde entonces, fue esa quien le puso la soga al cuello a Gabo. Desde un editorial dominical, publicado en el principal diario del pas, El Tiempo, se dieron los motivos por los cuales Gabo era culpable. Rafael Santos Caldern no tuvo la hombra para firmarlo, y puso el seudnimo de Ayatola. Luego, sobre ello, el vilipendiado escribira en una nota pblica: No s a ciencia cierta quin es, pero el estilo y la concepcin de su nota lo delatan como un retrasado mental que carece por completo del sentido de las palabras, que deshonra el oficio ms noble del mundo con su lgica de oligofrnico []. Y pasa a decir del diario, el cual empeor con los aos, que era como un engendro sin control que se envenena con sus propios hgados. Sin embargo, esta vez el engendro ha ido ms all de todo lmite permisible y ha entrado en el mbito sombro de la delincuencia. De un lado est un Gobierno arrogante, resquebrajado y sin rumbo, respaldado por un peridico demente cuyo raro destino, desde hace muchos aos, es jugrselas todas por presidentes que detesta.

Desde entonces Gabo solo pasaba por Colombia.

Ese Gabo que fue la contraparte de esa psima imagen que pesa sobre los colombianos: el narcotrfico, tan auspiciado y aprovechado por las clases dirigentes.

An as, se ha dicho, y hasta despus de su muerte, que odiaba a sus conciudadanos. Que era un pretencioso y por eso no viva entre ellos. Y claro, no faltaban los sealamientos preferidos: amigo de terroristas, chavista y castrista. Un comunista despreciable, dira un periodista que supuestamente escribi su biografa. El mismo da de su muerte la senadora Mara Fernanda Cabal le dese que se fuera al infierno junto a Fidel Castro y Hugo Chvez. Era lo que siempre le haba deseado el jefe poltico de ella, el ex presidente lvaro Uribe Vlez.

Inmortal, titul en inmensas letras la edicin digital de El Tiempo al morir Gabo. Sin mencionar que el diario haba sido coautor del exilio en 1981.

Muri Gabo en Mxico. Y en Mxico lo incineraron. Hasta all tuvieron que ir el presidente de Colombia Juan Manuel Santos, y varias autoridades del pas, a rendirle homenaje. Ningn responsable poltico, incluido el presidente, ha tenido la honestidad de explicar por qu su cuerpo no fue trasladado a Colombia, e incinerado all. Nadie lo sabe. Nadie lo quiere saber.

Eso s, aprovechando su desaparicin fsica, el presidente Santos utiliz su nombre para mentir sobre reuniones y negociaciones con las guerrillas colombianas. Lo hizo en una entrevista para la BBC de Londres. Dijo: yo fui muchas veces a Cuba a reunirme con sus dirigentes, convocados por Gabo y por Fidel Castro. (3) Hasta donde el autor de estas letras averigu, es una baja mentira. Nunca, ni Gabo ni Fidel, lo convocaron para ello. La verdadera historia no miente.

As las cosas, Gabo sigue exiliado.

NOTAS:
  1. http://elpais.com/diario/1982/12/29/opinion/409964412_850215.html

  2. http://www.elpais.com.co/elpais/colombia/noticias/%E2%80%98gabo%E2%80%99-tenia-magnetismo-y-atractivo-singular%E2%80%9D

  3. BBC Mundo, 22 de abril 2014.

Hernando Calvo Ospina es periodista y escritor colombiano, residente en Francia y colaborador de Le Monde Diplomatique. Su ltimo libro, traducido a seis idiomas, es "Calla y Respira", publicado en espaol por El Viejo Topo. Su pgina web: http://hcalvospina.free.fr/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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