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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2014

Argentina
"La Patagonia rebelde", el film perseguido

Osvaldo Bayer
Rebelin


Se cumplen ya cuarenta aos del film La Patagonia rebelde, al que podramos calificar de El film perseguido. Pocas veces sucedi aquello de que se prohibiera una obra histrica con tanta insistencia y agresividad. Recuerdo aquel 1973, cuando el director de cine Hctor Olivera me llam por telfono y me dijo: Anoche me qued leyendo el primer tomo de su libro sobre las huelgas patagnicas y hoy he resuelto que ser mi prximo film. Nos encontramos con l al da siguiente y el productor Fernando Ayala y firmamos el contrato. Ese mismo da comenc a redactar el guin. Fue presentado a la censura que exista en aquel tiempo. Era presidente Cmpora, un hombre amplio. Octavio Gettino, un conocido cineasta, estaba a cargo del Ente de Calificacin Cinematogrfica y aprob de inmediato el guin sin modificar ni una coma. Y de all pas al Instituto Nacional de Cinematografa, donde su titular, el cineasta Mario Soffici, otorg los fondos para la realizacin del film, sin pestaear. Pero todo no iba a ser tan fcil. El perodo de Cmpora fue apenas una primavera. Ante el regreso de Pern con Lpez Rega, Cmpora renunci para que se hicieran nuevas elecciones y pudiera ser elegido el general como presidente de la Nacin. En lugar de Cmpora, el peronismo coloc nada menos que a Lastiri como sustituto en el cargo de presidente provisorio hasta que se hicieran las nuevas elecciones. El nico ttulo de Lastiri era ser yerno de Lpez Rega, ya que no tena ningn pasado poltico. De inmediato, las cosas comenzaron a cambiar.

Una de las primeras medidas que tom Lastiri fue prohibir mi libro Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia. Sent que se derrumbaba mi mundo de ilusiones. Pens que tambin iba a correr el mismo peligro el film La Patagonia rebelde. Pero, igual, comenzamos a filmar y marchamos a la lejana Santa Cruz. All, el gobernador Jorge Cepernic nos dio todo su apoyo. Es que l era precisamente hijo de un huelguista del 21. Luego, pagara muy caro el apoyo que nos prest. En el gobierno de Isabel Pern, Cepernic fue detenido, puesto a disposicin del Poder Ejecutivo y pas cinco aos preso. El me relat que pregunt al director de la crcel si lo haban puesto en prisin por su gobierno de Santa Cruz y ste le respondi: No, usted est preso por haber permitido filmar La Patagonia rebelde en suelo santacruceo y haber puesto a la polica santacrucea a disposicin de la filmacin para que hiciera del Ejrcito, el 10 de Caballera, el regimiento que en su tiempo envi Yrigoyen a reprimir la huelga del 21. Realidades argentinas.

La filmacin fue algo pico. Contamos con la ayuda de todo el pueblo santacruceo. Todos queran actuar y ser extras. Fueron das de mucho trajn y plenos de entusiasmo. De Buenos Aires llegaban rumores de que la pelcula no le gustaba a Pern, quien ya se haba hecho cargo de la Presidencia de la Nacin. Pero la solidaridad el pueblo santacruceo nos daba cada vez ms nimo. Finalizada la filmacin de exteriores en el lejano sur, comenzamos con los interiores en los estudios San Miguel. Mientras tanto, el guin haba llegado a manos militares y stos hicieron saber que no iban a permitir el final que estaba pensado: cuando las putas de San Julin impidieron entrar al prostbulo a los soldados fusiladores de peones rurales. Un verdadero final pico y verdadero para un film histrico. Los militares dijeron que saldran a la calle el da del estreno y no permitiran que se estrenara el film. Hubo un tira y afloja y finalmente accedimos poner otra escena final para poder as hacer conocer el tema de la represin de las huelgas patagnicas, un tema tan escondido siempre.

Pero los problemas seguiran. En esa poca, los films, una vez terminados, eran sometidos a otra prueba de censura. El nuestro deba ser aprobado para su exhibicin por un comit integrado, entre otros, por un miembro de las Fuerzas Armadas. Quien, una vez visto el film, se retir diciendo que l no iba a aprobarlo porque difamaba a las Fuerzas Armadas de la Nacin. Y esto no era as porque no se las difamaba sino que se reproduca en pantalla la verdad histrica, es decir, cmo se aplic la pena de muerte. Al no ser aprobado el film, qued en el limbo: ni rechazado ni aprobado. Permaneci as durante semanas, hasta que finalmente la presin de la opinin pblica hizo que se aprobara la exhibicin. Ms, despus de que La Patagonia rebelde haba obtenido nada menos que el Oso de Plata en el Festival Internacional de Berln de 1974. Se estren en el cine Broadway, con grandes aplausos. Fue un xito total de pblico. Pero las cosas no seguiran as. Lpez Rega y sus Tres A pudieron ms y el film fue prohibido el 12 de octubre de ese ao. Y condenados a muerte el autor del guin y los actores protagonistas. El comunicado de las Tres A daba 24 horas de plazo a los condenados para que dejaran el pas. Comenzaba as un largo exilio para los principales actores y para m, el autor del libro. Exilio que fue prolongado con la llegada de la dictadura de la desaparicin de personas.

Casi una dcada despus, cada la dictadura, pudimos regresar al pas los exiliados y el film pudo darse nuevamente. Fue un xito total aquel enero de 1984. Todava resuenan en mis odos los aplausos del pblico cuando en la pantalla volva a verse la epopeya de los peones patagnicos y su injusta muerte bajo las balas del Ejrcito Argentino. As qued para la historia La Patagonia rebelde, que cost el exilio a los principales actores y al autor del libro y guin. A veces pueden pasar muchos aos, pero finalmente la tica triunfa, pese a dictaduras, armas, prohibiciones, crceles y crmenes. Los dictadores estn sepultados en el olvido o en crceles de la democracia. La verdad histrica se impone pese a amenazas, persecuciones y prohibiciones.

Enlace a la pelcula: http://youtu.be/kO4lpcLATJI

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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