Portada :: frica :: Mal, caos y guerra en la puerta de "Sahelstn"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2014

Mal y Repblica Centroafricana
Francia en un callejn sin salida

Paul Martial
Viento Sur


Los ardientes partidarios del intervencionismo militar francs en frica que hacen estragos en nuestros medios se estn volviendo ms discretos. Es fcil de entender si se ve la situacin que reina tanto en Mal como en Repblica Centroafricana.

Un ao despus del lanzamiento de la operacin Serval en enero de 2013, la situacin en Mal se deteriora. Los recientes ataques con cohetes contra las ciudades del norte, en particular Gao y sobre todo Kidal, demuestran que los yihadistas han logrado abrirse un pasillo entre el sur de Libia y el norte de Mal que les permite el transporte de armas y hombres. Esta situacin de inseguridad sigue impidiendo el funcionamiento normal de los servicios pblicos, en particular la salud y la enseanza.

Las negociaciones entre el gobierno maliense y los tuaregs no han empezado en realidad y la multiplicidad de mediadores, Burkina-Faso, Argelia, Marruecos y... Suiza, no facilita las cosas. Adems, el gobierno maliense de Boubacar Keita (IBK) ha declarado en repetidas ocasiones su descontento respecto a las presiones de Francia para la conclusin rpida de un acuerdo de paz con el MNLA tuareg. La posicin de IBK se debilita: decepcin de la poblacin que ve sus condiciones de vida deteriorarse, nepotismo del clan IBK, corrupcin con el escndalo revelado por el peridico Le Monde de los lazos entre IBK y la mafia corsa francoafricana no son ciertamente extraos a la remodelacin ministerial que ha tenido lugar estos ltimos das.

La irresponsabilidad de la potencia francesa

Repblica Centroafricana sigue confrontada a la peor crisis que haya conocido en su historia, la irresponsabilidad de Francia apoyando a los peores dictadores ha hecho de ese pas un estado fallido, mucho antes de la desastrosa toma de poder de la Seleka. Los enfrentamientos entre poblaciones, exacerbados por las facciones de la clase dominante, se desarrollan en una regin en la que los dictadores dictan su ley. Todos esos poderes son apoyados por Francia y hacen ilusoria una solucin democrtica en Repblica Centroafricana. La reciente dimisin del Tchad de la Misca, la fuerza de la Unin Africana, como consecuencia del informe de Rupert Colville sobre la matanza provocada por los soldados tchadianos que acab en una treintena de muertos, acenta esas dificultades.

A esta crisis de seguridad en la que actan devastndolo todo las milicias armadas, se perfila otra crisis menos meditica pero ciertamente ms costosa en vidas humanas, la de la penuria alimentaria provocada por la desaparicin de los circuitos de reavituallamiento, la ausencia de semillas y la destruccin de los rebaos, la huida de los pastores esencialmente Peuls, vctima de los anti-Balaka porque les asimilan a los musulmanes.

Diplomacia econmica

El anuncio de la llegada de 11.800 cascos azules de las Naciones Unidas en septiembre tiene muchas probabilidades de activar los conflictos, al querer reforzar cada una de las milicias en presencia su correlacin de fuerzas militar sobre el terreno.

En Mal, como consecuencia de la decisin sobre la ayuda al desarrollo econmico del pas, se han concedido prstamos que la gente deber devolver a los bancos. En ese marco, las empresas francesas son concesionarias a dedo de importantes trabajos para el norte de Mal de un valor de ms de 37 millones de euros. Y esto no es ms que el comienzo.

La diplomacia econmica reivindicada por el nuevo gobierno de Hollande y de Valls est ya en marcha, verificando la nueva frmula del adagio: la desgracia de los pueblos constituye la dicha de las multinacionales.

Hebdo LAnticapitaliste, 238: http://npa2009.org/content/mali-et-centrafrique-impasses-francafricaines

Traduccin: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter