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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2014

Desenmascarando el programa oculto del bipartidismo

Javier Couso y Lara Hernndez
eldiario.es

PP y PSOE han ido de la mano en los presupuestos de la UE, las actividades de la troika, la supervisin econmica y presupuestaria de los Estados, la Poltica Agraria Comn, el Tratado de Libre Comercio con EE UU, la privatizacin de nuestro sistema de pensiones y Venezuela.


La historia de esta crisis es la de la renovacin del pacto entre las lites polticas y econmicas que han provocado la situacin odiosa en la que vivimos. En toda Europa, partidos polticos, cpulas empresariales y una parte del liderazgo sindical se han venido esforzando para garantizar su posicin de poder a costa de los intereses de las mayoras. Ellos tambin buscan una salida a la crisis: la de la recuperacin de los negocios de la banca y del enriquecimiento de unos pocos a cambio de la destruccin de los planes de vida de la juventud, la clase trabajadora y los mayores.

En los ltimos aos han logrado cumplir con una parte de su agenda. Gracias al FMI sabemos que Espaa es el pas de la UE en el que ms se ha incrementado la desigualdad entre ricos y pobres desde 2007. Segn la OCDE, los ingresos del 10% ms pobre de nuestra poblacin ha reducido sus ingresos en un 14% cada ao, mientras que el 10% ms rico se ha privado en apenas un 1%. Una cuarta parte de los trabajadores no tienen acceso al mercado de trabajo, casi el 60% de los jvenes sufren el desempleo, ms del 20% de la poblacin est bajo el umbral de la pobreza y desde 2008 se han producido ms de 200.000 desahucios. Quienes trabajan, adems, lo hacen en condiciones cada vez ms precarias. A la disminucin de los salarios se aade una tasa de temporalidad superior al 25% (y de ms del 60% en el caso de los jvenes) y la desproteccin ante las reformas laborales emprendidas por los gobiernos del PP y del PSOE, protectores institucionales de los grandes empresarios y banqueros.

Pero PP y PSOE son slo un eslabn en esta maquinaria perversa. En esta crisis, las grandes fortunas han encontrado un poderoso aliado en las instituciones europeas y el gran poder poltico detrs de ese proyecto: Alemania. Desde el primer rescate a Grecia en mayo de 2010, ese pas ha consolidado la dominacin de las lites centrales sobre los pueblos perifricos a travs de sus aliados locales y de las instituciones de la UE gobernadas por los tecncratas. Una parte de ese proceso se cerr en 2012 con la creacin del Mecanismo Europeo de Estabilidad, que institucionaliz a la troika de acreedores, y la firma del Tratado para la Estabilidad, Coordinacin y Gobernanza de la Unin Econmica y Monetaria. Tras esa ampulosa denominacin hay un pacto que condiciona la ejecucin de los presupuestos nacionales a las valoraciones de "comits independientes" que podrn corregirlos en caso de que se superen los objetivos de dficit o deuda. De hecho, nuestras inversiones sociales ya estn legalmente en manos de personas que no hemos elegido. Pero, adems, los presupuestos debern ser debatidos previamente en la UE, aunque sin la intervencin del Parlamento Europeo, la nica institucin democrtica del entramado institucional. Esos acuerdos no son ms que la formalizacin de la dominacin poltica de los pases endeudados por parte de aquellos en los que residen los acreedores. Con la excusa de la deuda, la Unin Europea se ha convertido en un instrumento de Alemania para la colonizacin de otros pases.

Desde la adopcin del Tratado de Maastricht, al que Izquierda Unida se opuso con determinacin, la debilidad econmica de las periferias ha sido convenientemente aprovechada por Alemania y otros pases centrales para el desarrollo de sus capacidades industriales. Al mismo tiempo, nuestro endeudamiento es producto del juego de la banca de esos pases con nuestros ahorros. Para salir de ese laberinto, la Corte de Berln hoy impone sus condiciones para que los virreyes locales cumplan los cometidos que la emperadora estima convenientes. Hoy, la exigencia es la de la reduccin del dficit y el pago de la deuda contrada.

Mientras tanto, los niveles de deuda pblica se han triplicado desde el inicio de la crisis hasta alcanzar ya casi el 100% del PIB sin que ello suponga ningn problema para Bruselas y los futuros acreedores, de los cuales no debemos esperar clemencia. Al contrario, en el futuro no encontraremos a un Banco Central Europeo dispuesto a contribuir al alivio de la deuda ni a la creacin de condiciones para fortalecer las economas del Sur. Esta Europa no es una unin entre iguales, como nos dice la propaganda oficial. Ni siquiera se intenta una pantomima de federalidad. En la estructura de la Europa alemana, el Sur se especializa en endeudarse, en dar salida a los productos de los pases centrales y en obedecerlos dentro de una telaraa institucional antidemocrtica. Mientras tanto, las lites de los pases del Norte, cortesanos de la madrastra alemana, fomentan al unsono el discurso racista de los PIGS y nos acusan de despilfarrar su dinero.

Toda esa forma de proceder ha sido posible gracias a la actuacin de los lacayos locales, que con sus votos han despojado a nuestro Parlamento de su capacidad de reaccin. Desde el inicio de la crisis, todas las polticas promovidas desde la Europa alemana han ido destinadas a garantizar el pago de la deuda a la banca y el negocio de las grandes fortunas. En Espaa, el ejemplo ms claro de esto es la reforma del artculo 135 de la Constitucin por parte de PP y PSOE, que consagra como prioridad presupuestaria la salvacin del negocio de los bancos y que la salida de la crisis debe pasar por los recortes y el ajuste salarial; es decir, por que la gente corriente vea sus condiciones de vida reducidas a la miseria.

No debemos extraarnos si a lo largo de esta campaa el gran bipartito sigue haciendo lo nico que sabe y viene haciendo desde hace dcadas: criticarse mutuamente para que parezca que esto se decide entre sus dos componente. Sabemos que a travs de esas escenificaciones y de ese juego de autorreferencias en los medios de comunicacin slo buscan reforzarse el uno al otro. Pero, en realidad, PP y PSOE coinciden en lo fundamental de la poltica europea, hasta el punto de que sus votos en el Parlamento Europeo coinciden en 3 de cada 4 votaciones. Entre 2009 y 2013 ambos partidos votaron conjuntamente a favor de los presupuestos generales de la UE y valoraron de forma positiva cuestiones como las actividades de la troika, la supervisin econmica y presupuestaria de los Estados, la continuidad de la Poltica Agraria Comn que distribuye injustamente los recursos disponibles, las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la privatizacin de nuestro sistema de pensiones y las actuales acciones de desestabilizacin contra Venezuela.

Pero ms all de la retrica emanada del bipartito, la realidad es que ya no hay espacio para el sueo europeo en el que llevamos viviendo desde hace casi tres dcadas. Se volatiliz el holograma fabricado por los mismos que provocaron esta estafa, esta gigantesca trampa que primero nos despoj de las armas productivas y luego nos dej ir a una emboscada financiera. Est cada vez ms claro para los pases perifricos que ya no hay salida en esta arquitectura centrpeta. Fuimos sometidos a un test de choque, nos deshicimos de la industria, liquidamos nuestra agricultura, limitamos nuestra pesca y nos alimentamos de los fondos de cohesin y del endeudamiento exterior para construir infraestructuras en el medio de una orga de ladrillo.

Frente a esa historia, es tiempo de recomponer el relato de quienes estamos dispuestos y dispuestas a librar y ganar una batalla de liberacin popular contra esas lites, contra la Europa alemana. Ello pasa primero por sealar al verdadero culpable: la Europa de los mercaderes y el capital, al servicio del cual trabaja el bipartito espaol. La deriva de esa Europa y sobre todo el papel que se nos impone choca frontalmente con los intereses de la clase trabajadora espaola.

Pero, adems, es tiempo de asumir que estamos en un momento de excepcionalidad histrica que no va a durar para siempre. La ventana de oportunidades se puede cerrar y quizs tardemos dcadas en vivir una posibilidad de transformacin social como esta. En este sentido, la juventud principal sujeto poltico afectado por el recrudecimiento de las medidas de austeridad y la destruccin de derechos sociales y laborales debe asumir la tarea de seguir construyendo las luchas sociales en las calles. Al mismo tiempo, las fuerzas polticas transformadoras, agrupadas en la Izquierda Plural, estn en disposicin de dar un golpe mortal al bipartito y a la troika en el ciclo electoral que se abre el 25 de mayo y que seguir con las elecciones autonmicas y generales.

El xito est al alcance de nuestra mano. Quienes integramos la candidatura de la Izquierda Plural no fallaremos si no olvidamos que somos pueblo y que en Bruselas trabajaremos para el pueblo, y slo para el pueblo. Vacilar es perdernos.

Javier Couso y Lara Hernndez son respectivamente Nmeros 7 y 10 de la lista de IU-La Izquierda Plural a las Elecciones Europeas.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/Desenmascarando-programa-oculto-bipartidismo_6_254484557.html



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