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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-07-2005

Todos estamos privatizados

Osvaldo Bayer
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Ya nada nos puede sorprender. Hablbamos en una ltima nota de cmo la Iglesia Catlica, aqu en Alemania, est privatizando iglesias. Se convierten en supermercados. Ahora, se conocen bien los detalles de cmo, poco a poco se van privatizando los ejrcitos. S, tal cual. El libro con el sesudo informe no es de alguien que busca nuevas sensaciones sino de Herbert Wulf, quien es consejero del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (UNDP). Su libro se llama Internacionalizacin y privatizacin de la guerra y la paz.

Si un tema as lo hubiera inventado un novelista es muy posible que lo hubieran internado por loco. Pero no, es un libro meticuloso y con pruebas irreprochables. S, pronto tendremos guerras privadas como, por ejemplo, la Volkswagen contra la General Motors. Pero no nos dejemos llevar por la imaginacin. Vayamos a los datos concretos.

Cuando en 1996 se iniciaba un nuevo drama con los refugiados de Ruanda, las Naciones Unidas comenz a estudiar diversos planes para encargar una misin de paz a empresas privadas, ya que ningn pas quera enviar tropas propias. Se ofreci de inmediato la empresa Executives Outcomes, de Africa del Sur, a mandar sus propios soldados privados. Estos soldados tienen experiencia porque son veteranos de los encuentros del apar-theid. La empresa respondi a la ONU que en seis semanas poda disponer de un contingente de 1500 soldados con su propia logstica, es decir, armas, municiones, vveres, uniformes, etc. Lo cual costara 600.000 dlares diarios. Es decir, ms barato de lo que salen los contingentes oficiales mandados por los ejrcitos de diferentes pases en las llamadas Misin de Paz.

Pero, el titular de Naciones Unidas, Kofi Annan, rechaz el ofrecimiento con una frase redonda: La humanidad no est dispuesta a privatizar la paz. Aunque, el autor Herbert Wulf, seala, s est dispuesta a privatizar la guerra. Porque Estados Unidos lo est haciendo, en los Balcanes, en Afganistn y en Irak. El autor calcula que el pasado ao estuvieron actuando en la guerra de Irak entre 15.000 y 20.000 empleados de firmas privadas especializadas en materia militar. Es decir un contingente que es mayor que las tropas que han enviado los pases aliados de Estados Unidos. Esas firmas privadas se encargan de educar militarmente a los soldados para las acciones blicas, para la reparacin de armas, para reunir informaciones y esto tal vez es lo ms importante acerca del enemigo y de los aliados, para el interrogatorio de los prisioneros de guerra, o para llevar comida y ropa limpia a los soldados del frente.

Y el funcionario de Naciones Unidas escribe algo para pensar: Como hongos estn surgiendo empresas militares y de seguridad que ofrecen resolver problemas militares, no slo en Estados Unidos sino tambin en Europa. Quines forman tales empresas de negocios? Por lo general, militares retirados o que piden la baja porque en esas empresas ganan mucho mejores sueldos. Son muy cotizados aquellos militares que han actuado en guerras o conflictos anteriores. Es decir que poseen un know-how de gran utilidad en las empresas que se dedican al negocio de la guerra. Uno de los negocios que ms ganancias est dando.

Las empresas que han tenido como fundadores a generales de ejrcito con gran experiencia son las preferidas. Y ellas ya estn comprando a las empresas medianas y pequeas. Casi siempre esas grandes empresas militares pertenecen a las firmas fabricantes de armas. Estas empresas blicas privadas han tenido un enorme crecimiento en los ltimos aos, segn el estudio citado. Pero este crecimiento se debe primordialmente a que los Estados tratan de reducir su personal, reducir su burocracia. Les sale ms barato ahorrar personal y gastos propios y contratar, en su reemplazo, los servicios privados. Dice el profesor Herbert Wulf: Se ha iniciado un estrecho contacto entre internacionalizacin y privatizacin de la guerra y la paz. Y aqu un prrafo textual que vale la pena reproducir: Con la privatizacin de la guerra y de la seguridad se han iniciado dos clases de formas: una, la privatizacin de la violencia de abajo con las actividades de muchos actores privados que invisten el prototipo del Warlord. Y dos, la privatizacin de actividades militares a travs de outsources a firmas, es decir una planificada privatizacin desde arriba. Y se pregunta el investigador: Esta nueva forma de atender la guerra y las misiones llamadas de paz lleva a una forma nueva totalmente inesperada de impedir las acciones guerreras o, por lo contrario, el inters de ganancia de las firmas privadas no lleva acaso a calentar posibles conflictos?

Esta es la pregunta que tienen que hacerse los gobiernos responsables. Y tienen que empezar, por lo menos, a regular este mtodo de privatizar lo militar. Esto es fundamental porque en el actual desarrollo del capitalismo todo esto de la influencia de lo privado no es un fenmeno de corto plazo ni una especie de moda. No, est cada vez ms metido en la vida poltica y militar. Porque ya numerosas empresas participan en conflictos sociales internos de pases o en conflictos internacionales. Lase, por ejemplo, Irak. La manera realmente moral de resolver este problema es, por supuesto, la prohibicin lisa y llana de empresas privadas en materia militar. Pero, claro, en esto tendran que unirse los pases, porque la prohibicin debera ser internacional. Lo nacional sera peligroso, significara desarmarse ante quien trabaja abiertamente con lo privado.

En una palabra: la guerra ha pasado al mercado. Un mercado con mucho futuro para esas empresas especializadas y con generales y coroneles en sus directorios.

As como se inmoraliz el deporte, por ejemplo el ftbol, donde cada jugador lleva en su camiseta bien grande el nombre de la empresa que ms paga, muy pronto y la irona es verdaderamente triste los soldados van a llevar en la gorra o la chaquetilla el nombre de la empresa que le da las balas, el uniforme o la comida a lo McDonalds.

Cuando uno repasa los negociados en la venta y compra de armas que han sucedido en la historia ve cmo los militares inventaron los problemas fronterizos para favorecer grandes compras de armas de las fbricas de los pases centrales: aquellas Remington de Julio Argentino Roca, o los mausers y los caones Krupp, de Ricchieri o ltimamente el gran negociado del tiempo de Menem en la venta de armas, la voladura de Ro Tercero, de todo lo cual nunca se condena a los culpables. Esos negociados, decimos, qu pasarn a ser cuando todo se privatice?, quin va a dar las concesiones?, los militares mismos o los polticos de las llamadas mayoras?

Asusta la falta de moral. La plvora ya estalla en todos lados: en el ferrocarril que lleva a los trabajadores a su empleo, en los subterrneos, en los mnibus, en los hoteles de turistas, y los ejrcitos siguen matando en los pases donde hay petrleo.

Todo esto cuando los diarios publicaron el informe oficial de la Cepal (Comisin Econmica para Amrica latina) que dice que 222 millones de latinos as llama el diario alemn Frankfurter Rundschau a los americanos al sur no reciben suficiente comida y no reciben ningn servicio mdico. Es decir, el 42,9 por ciento de la poblacin total, 15 millones ms que en el ao dos mil. A pesar que en la Cumbre del Milenio las naciones integrantes de la ONU haban prometido que en el 2015 se iba a reducir en la mitad del mundo la extrema pobreza.

Pero se fabrican y se compran armas y se privatiza la absurda violencia de las armas. Ms, en el buen ao 2004 hubo un crecimiento promedio del 4,2 por ciento, en Amrica latina. Con el cual casi ninguno de los Estados con hambre alcanz las metas programadas en aquella clebre Conferencia del Milenio. Pases como Bolivia, Guatemala, Guyana, Hait, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Surinam empobrecieron an ms.

Y en el mundo de la privatizacin? Bastan estos renglones del diario conservador alemn General Anzeiger, de Bonn. Repetimos: conservador. Habla de la zonas de Pasewalk, del Este alemn, lo que era antes el pas comunista: Con el 21,9 por ciento de desocupacin, la regin est en plena crisis. Cada tercer adulto est sin trabajo. Y agrega: Antes, cuando la Repblica Democrtica Alemana (la comunista) garantizaba el trabajo pleno para todos, haba empleos suficientes. Daba ocupacin para todos en la agricultura, en la industria de la carne, en la produccin de la industria de la harina, en los ferrocarriles estatales...

Claro, la nica pregunta que cabe es: bien, seores, pero qu pas? Para eso la globalizacin, la privatizacin?

Los argentinos tenemos ventaja en eso: fuimos los campeones de la represin y luego de la privatizacin. Lo primero ayud luego a lo segundo. Somos buenos alumnos.



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