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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2014

Este Primero de mayo muri Juan Formell, director de los Van Van
Muchas veces me he puesto a llorar al darme cuenta de lo que uno puede lograr

Hernando Calvo Ospina
Rebelin

Esta entrevista fue publicada en el libro "Sur un air de Cuba". Editorial Le Temps des Cerises. Paris, septiembre 2005.


En enero 2005, el periodista y escritor Hernando Calvo Ospina entrevist a Juan Formell, uno de los ms grandes creadores de la msica popular bailable cubana. Como ha sido su costumbre, Hernando pregunt de todo. Formell contest con honestidad y detalles. No qued tema por fuera, por ms cosquilloso que pareciera. Aqu entregamos esta charla a nuestros lectores, la que sigue siendo bien vigente, y que por primera vez se publica en castellano.

(Juan Formell y H. Calvo Ospina, La Habana, enero 2005)

Tomando en consideracin su larga y destacada trayectoria artstica, los aportes realizados en el campo de la msica, la constante lucha por la defensa de los valores culturales de nuestra nacin y por su labor altamente creadora para el disfrute de nuestro pueblo, lo que ha contribuido al enriquecimiento de nuestra cultura nacional () Por su consagracin al desarrollo de la msica popular cubana, reflejando en ella los ms genuinos sentimientos de nuestro pueblo, su optimismo y su vitalidad expresados con proverbial cubana y elevados valores estticos y artsticos; y por su lealtad al pueblo y a la Patria, sirviendo a ella con humildad y desinters.

As deca la resolucin del Consejo de Estado de Cuba, firmada por el presidente Fidel Castro, concedindole la distincin Orden Flix Varela de primer grado, al compositor, bajista y director de la agrupacin Van Van, Juan Formell. La ceremonia de entrega se realiz el 10 de mayo del 2002, en el Memorial Jos Mart, de la Plaza de la Revolucin.

En esa ocasin, al momento de dirigirse a los asistentes, Formell afirm que para l esa Orden tena ms significacin que el Grammy, premio codiciado por los artistas de todo el mundo, y que haba obtenido junto a Van Van dos aos antes.

El bajista, nacido el 2 de agosto de 1942, afirm esa noche: "El hecho de que me hayan conferido esta Orden es un reconocimiento a la msica popular cubana. Es un hecho histrico porque esta msica ha sido muy marginada por muchos durante bastante tiempo. Es un reconocimiento a los msicos que estamos aqu en Cuba y que hemos hecho nuestra obra a partir de las vivencias del pas sin que nadie nos las cuente.

Una reja alta no permite ver al interior de la casa de Formell, situada en un barrio habanero. Me parece que es lo nico que la hace resaltar de las del vecindario. Estando ante ella, y conociendo el lujo y excentricismo que se imponen los artistas famosos fuera de Cuba, no puedo negar que me sorprend. Es el hogar de un personaje que est catalogado como el ms importante creador de msica popular bailable del ltimo cuarto de siglo en Cuba, y uno de los ms brillantes del continente americano.

En 1999, durante una gira por 26 ciudades estadounidenses, el diario Los Angeles Times dijo que Formell diriga una de las orquestas bailables de mayor influencia en la historia de la msica afrocubana. Mucho ms lejos fue The New York Times en el reconocimiento al afirmar que Van Van era los Rolling Stones de la salsa.

Me conducen hasta un gran saln. Aunque existe una mesa de billar, la sobriedad de la decoracin es lo determinante. La amable dama me invita a sentarme en uno de los modestos sillones de cuero, al tiempo que me ofrece agua y jugo. Quedo solo por algunos minutos en aquel ambiente extremadamente calmo. Formell, el creador de unas 800 composiciones, llega sonriente, amable, nada hace pensar que es uno de los ms populares artistas de Cuba.

En Cuba el pblico quiere mucho a sus artistas. Pero es un concepto muy diferente al que se maneja con las estrellas en el exterior, pues nosotros debemos compartir con la gente en la calle casi que a diario. Y mira, eso para m es bueno porque funciona como un termmetro que permite saber cmo le ests llegando a la gente.

Uno comparte con la gente al comprar el pan, o cuando vas a un restaurante. Tambin puede suceder que llegas a poner gasolina al auto, te encuentras con una tremenda fila, te reconocen y entonces te ofrecen de pasar adelante. En esos instantes la gente se te acerca, te piden un autgrafo, te hacen comentarios sobre tu trabajo, te expresan lo que les disgusta de tal tema, o de la coreografa que vieron en determinada actuacin. Hasta te proponen letras para una cancin. Todo eso sirve mucho.

Y lo ms importante: te dan unos abrazos de mucho cario. Son cosas simples, sencillas, que me parecen muy bonitas, y de un nivel de comunicacin especial.

Yo siempre he tratado de no vivir aislado, aunque de cierta manera es necesario porque en este trabajo se necesita un poco de concentracin para la creatividad, que es algo muy privado.

Para m es muy importante ese contacto con la gente porque te permite ser un cronista de la msica popular bailable, algo que no invent, pues ya lo haban hecho ico Saquito, Benny Mor y Miguel Matamoros, entre otros cubanos. Es una prctica en la msica popular el contar hechos determinados, con las caractersticas de la poca que lo vive cada quien.

Uno puede inventar muchas situaciones, pero para que te salgan bien contadas debes haberlas vivido, gozado y hasta sufrido. El cubano siempre est inventando frases y palabras. A veces sale con cosas como: Eso que anda, Por encima del nivel, o qu bol, que se entienden muy bien cuando se conoce la realidad cubana, pues pueden significar miles de cosas. Uno termina convirtindose en un cronista de la vida cotidiana al asumir la irona, los refranes, la picarda, el doble sentido de tantas frases que se inventan. O sea, uno retoma el sabor del pueblo y les pone msica.

El acercamiento a todo este maravilloso mundo, empez por mi propia casa. Nac en Cayo Hueso, un barrio humilde de La Habana. A pesar de su pobreza fui feliz en sus calles, pues sabes que ellas tienen un significado muy especial para nosotros, para nuestras vidas, en Cuba y en Amrica Latina.

Mi padre, del cual guardo bellos recuerdos, era una persona con muchas capacidades, conocimientos musicales y gran talento. l fue director de varias bandas musicales, de orquestas de teatro, adems te compona msica popular o clsica. Me encantaba hacerme cerca de l para verlo trabajar.

Aunque l saba de mi atraccin por la msica, no quera que ni yo ni mi hermano furamos msicos; prefera que yo estudiara medicina, aunque eso era bastante difcil de lograr en esa poca anterior a la Revolucin. Mi padre tena razn en querer alejarme de la msica, pues los msicos pasaban muchas necesidades debido a la inestabilidad del trabajo.

Yo le insista a mi padre para que me enseara, hasta que por una situacin muy particular tuvo que aceptarlo. Normalmente, en Cuba, los nios empiezan a estudiar msica como a los siete aos, mientras que yo lo hice a los catorce. Es que el pas viva una situacin poltica muy tensa, pues ya el movimiento revolucionario encabezado por Fidel influa en todo.

Ante eso, mi padre no quiso que volviramos al instituto donde estudibamos porque el trayecto que debamos hacer a pie era muy largo, y a l le preocupaba que la polica nos hiciera dao. Entonces no tuvo alternativa que convertirse en mi profesor de msica, sugirindome de aprender a tocar el contrabajo, pues deca que ese instrumento me iba a permitir trabajar con ms regularidad. Bueno, no se equivoc. Desde ese da hasta la fecha empec a estudiarlo con mucha pasin, siempre como un autodidacta.

Mi debut fue en la Banda de Msica de la Polica Nacional Revolucionaria, o sea, despus del triunfo de la Revolucin. En el mismo 1959, a mis 17 aos. Antes de eso haca parte de grupitos que iban de bar en bar tocando y recogiendo monedas. Pocos aos despus, como tambin haba aprendido a tocar la guitarra, pude acompaar con uno u otro instrumento a grandes artistas como Elena Burke y Omara Portuondo. Hice parte de las orquestas de Rubalcaba y Peruchn.

En 1967 dej de tocar el contrabajo en la orquesta que acompaaba el espectculo del hotel Habana Libre, y me voy para la agrupacin de Elio Rev. Yo no tena la intencin de quedarme ah por muchos meses, pero el tiempo fue pasando, empec a meterme con los arreglos, a proponer cosas nuevas, inquietudes que tena, hasta que tropec con Elio que no estaba dispuesto a que le cambiara todo el sonido a su agrupacin. Para esa poca yo estaba influenciado por el rock, Elvis Presley y por los Beatles, pero tambin por nuestros cubanos Benny Mor, Flix Chapottn y la Orquesta Aragn. Con Elio yo estaba limitado en mis aspiraciones.

Bueno, para no hacer la historia ms larga, dej a Rev, y el 4 de diciembre de 1969 se estren Van Van, grabando al ao siguiente el primer larga duracin.

Juan Formell y el percusionista Jos Luis Quintana Changuito fueron los principales artfices en la creacin de Van Van. A pesar de haberse encontrado con las limitaciones impuestas por las equivocadas decisiones de algunos funcionarios cubanos, como el cierre de muchos locales para bailar, el xito de la orquesta fue inmediato.

Van Van realiz toda una revolucin en la formacin orquestal al integrar instrumentos como la guitarra elctrica y sintetizadores; adems dej a un lado la paila cubana y se aadi la batera, tres herramientas en boga dentro del pop. No fue todo: incluy dos flautas, violoncelo y seccin de trombones sonados con mucha fuerza.

El ajiaco que se cocin sonoramente recogi elementos del eterno son, de la rtmica afrocubana, sonidos caribeos y brasileos, del rock, del jazz, ms un trabajo vocal fuera de lo comn. Todo ello en manos de una quincena de msicos provistos de una calidad tcnica descollante. Van Van lleg para modernizar la msica cubana.

Se ha especulado mucho sobre el nombre de la orquesta. Se han inventado unas cosas que no dejan de producirme risa por la imaginacin de la gente, en particular cuando se afirma que se llama as por haber sido parte de una campaa gubernamental.

Lo nico cierto es que un da estbamos reunidos los msicos que bamos a conformarla, y todos proponamos cmo llamarla. Yo quera algo que sonara como tantn, o tintn. Y bueno, dijimos: Por qu no Van Van? Claro, la idea no era gratuita, pues la palabra estaba de moda. Es que en esos momentos se estaba en la campaa de la zafra azucarera de 1969-1970, donde se aspiraba a producir diez millones de tonelas mtricas. Entonces por la radio y la televisin se repeta a diario: Los diez millones de que van, van; "esto tiene que ir ... que esto va ... que van, van". Pero el nombre de la orquesta nada tuvo que ver con la campaa en trminos polticos.

Me da risa cuando leo o escucho que fue Fidel quien mand a hacer la orquesta para apoyar la zafra. Pura imaginacin. Fidel nunca se ha metido en cosas de la msica, l es ms cercano al deporte. Si hubiramos estado preparando un equipo de bisbol quizs hubiera dado alguna idea.

Hoy casi nadie se acuerda de aquella zafra, y Van Van sigue en el centro de la msica popular. Y est ah porque ha contado durante su trayectoria con excelentes artistas, como el percusionista Jos Luis Changuito Quintana, que para m es uno de los msicos ms geniales que tiene Cuba, el cantante Pedrito Calvo, el pianista Cesar Puppy Pedroso, el cantante y saxofonista ngel Bonne, el cantante Mario Mayito Rivera, y bueno, tantos otros que han contribuido a que Van Van haya llegado a donde est.

Le digo a Formell que Van Van retom elementos del jazz, del rock y del pop, pero que durante unos aos existi cierto rechazo oficial a esas msicas por su olor a imperialismo.

Aquello de los Beatles, del pop, fue un fenmeno mundial que se impuso por todos lados. La Revolucin llevaba pocos aos de haber triunfado, y en cierta medida empezaron a hacer un tab de esas msicas, y a decir cosas errneas de ellas, llegando a prohibirlas un poco en la radio. Un poco.

Eso s, debo decir que nunca la prohibieron oficialmente, no fue una orden explcita. Se dijo a las radios: traten de poner ms msica cubana. Claro, debo decir que la msica que se empez a poner no era tanto la bailable. Se viva esa situacin cuando ingres a la orquesta de Elio Rev. A pesar de esa especie de rechazo que exista hacia esas msicas, no tenamos muchas alternativas, no haba mucho de donde agarrar: Haba un vaco sonoro, porque no haba nada nuevo en la msica popular cubana, que era el deseo de la gente.

Juan Formell habla de manera sosegada, y an as no deja la costumbre del cubano de gesticular con las manos. Lo felicito por el Grammy ganado en el 2000, premio que se mereca Van Van muchos aos antes. Y que no nos dejaron ir a recibir pues el gobierno americano nos neg la visa!, me dice el artista, mostrando en el rostro la indignacin sentida. Por primera vez sus palabras suenan secas al puntualizar: Pero no es todo, chico, en estos momentos tienen un nuevo pretexto para negarla a todos nosotros, al haber designado a Cuba como pas terrorista. Te imaginas!?Estn locos esos seores de enfrente!

Formell tena razn en esos momentos: en el 2003 Van Van fue nuevamente nominada al Grammy: la visa les fue negada a sus integrantes para asistir a la ceremonia. No slo a ellos, tambin a otros artistas cubanos sin importar la edad y el tipo de msica que interpretaran. Y el colmo: hasta jueces designados por la Academia como el artista Jos Luis Rojas Rojitas.

Le digo a Formell que por haber obtenido el Grammy, las ventas en Estados Unidos y otros pases debieron de haber sido satisfactorias. Y esta referencia hizo que, aunque muy moderado, continuara en el mismo tono de coraje.

Todo lo contrario. La experiencia que tuvimos con el empresario que se iba a encargar de distribuir el CD Lleg Van Van, el cual haba ganado el premio, es que no hizo nada. Nos jodieron porque incumplieron todo. Si se hubiera distribuido ese trabajo, se podra haber mostrado a un pblico ms vasto la riqueza musical cubana acumulada en todos estos aos.

Estas cosas son un ataque a la cultura cubana, al trabajo que estamos realizando los artistas que hemos crecido y desarrollado con la Revolucin. Porque el aspecto poltico juega un papel determinante para no llegar al mercado, como la msica cubana lo merece por su calidad. Es simple y claro: por el slo hecho de ser cubanos, que vivimos en Cuba, no nos dejan participar.

Esos mercados los tienen manejados empresas norteamericanas, siendo ellas quienes deciden qu msica se escucha en el mundo. Yo s que eso sucede tambin con buenos artistas de otros pases, pero con nosotros es exagerado.

Estamos ante una muralla muy enorme, porque la promocin y distribucin son bien costosas para lo cual se necesitan millones de dlares hasta para hacer algo pequeo. T no te imaginas todo lo que se mueve atrs del mundo de la promocin; todo lo que se le debe pagar a la gente de la radio y la televisin para que ubiquen un tema en el hit-parade.

La calidad vale muy poco. Cuando existe calidad tambin se les debe poner dinero sobre la mesa a los programadores.

Las grandes transnacionales, las que tienen el dinero, no hacen negocios con nosotros, y cuando se atreven es a poquitos. Debe ser por el tal bloqueo, pues en una de esas leyes dice que un empresario estadounidense no puede mandar a producir nada cubano que tenga que ver con informtica, y ah han metido hasta la distribucin de una casete.

Mirndolo de una manera, si quieres, ideolgica, lo que se produce desde 1959 para ac, desde que est la Revolucin, es lo que les molesta. La prueba la tienes con Buena Vista Social Club: esa msica se produjo antes de esa fecha, y tuvo una promocin de impacto mundial.

Y nosotros camos ah, en ese error de haber nacido aqu, creado y construido aqu, y por seguir viviendo en nuestro pas, en esta Isla comunista, castrista, o como la quieran llamar. Eso nos da el castigo del veto.

Cuando t eres un buen msico cubano que empieza a despuntar a nivel internacional, te esperan dos caminos: uno, que te dejes comprar y te vayas de tu pas; o dos, que decidas vivir en medio de tu gente, sabiendo que te quedars a medio camino de la popularidad internacional,

Aunque los cubanos ya estamos acostumbrados a este tipo de cosas, no dejan de insultarnos.

A m me han propuesto directamente como tres veces que deje a Cuba. Una vez eso vino de los propietarios de una red de radios en Estados Unidos, dominada por cubanos. La propuesta era que yo me asilaba en ese pas, firmaba un contrato de exclusividad de Van Van para su difusin, y ellos me daban una buena cantidad de dlares. En Per y Espaa me hicieron las otras dos, las cuales vinieron de dos transnacionales. Las ofertas son muy tentadoras, pues adems del dinero, te prometen unas posibilidades tcnicas y de mercado inmensas. Te dicen que vas a tener varios carros y una mansin con piscina.

En los tres casos respond que no me interesaba dejar Cuba. Es que yo me siento muy bien aqu, con mi gente que me quiere mucho.

Todo eso es muy tentador, pero tiene una contrapartida que para nada me ha gustado. O sea, adems de dejar Cuba, que ya es bastante, he visto que aquellos que se han ido se quedan anclados en la poca que partieron. La prdida de contacto con su pblico natural les impide evolucionar. Es como si se les detuviera el tiempo. Ni siquiera los que se van para Miami, donde tienen un pblico de cubanos, les sirve de referencia, de inspiracin, porque, como se convierten en inmigrantes entonces tienden a la nostalgia.

Mira, te aseguro que cuando a uno le hacen sentir la presin, la tentacin, es al constatar que mientras vivas aqu no te dejarn entrar al gran mercado.

Pero bueno, existimos muchsimos que demostramos que las brillantes luces propuestas afuera, repletas de dinero, no lo son todo.

Adems, en Cuba las cosas han cambiado mucho. Aqu exista una ley migratoria que le prohiba el regreso a todo aquel que decidiera radicar definitivamente en el exterior. De suerte eso se resolvi. Yo creo que esas cosas han sido un error. El trabajo realizado por un msico que sigue respetando nuestros valores, que no se presta para atacar a nuestra nacin, as est viviendo fuera de Cuba, es un trabajo que debemos conocer y difundir.

Porque, mira, yo tendra que pensar muchsimo para encontrar si algn msico se ha quedado en el exterior por persecucin poltica, como han dicho algunos. Estoy seguro que todos se han quedado por motivos econmicos.

Con el slo hecho de haberse quedado definitivamente en el exterior ya se estn castigado ellos mismos, pues han perdido muchsimo. Te repito: El artista cubano necesita el contacto con los cubanos de aqu, con el medio, con las vivencias. Ese msico pierde esas cosas de las que hablbamos al comienzo de la entrevista, y que son la esencia de su creacin. Te hace falta esa mujer que pasa por las maanas gritando: Vaya, oye, coge la galleta, la galleta fcil!. Quizs a ti no te diga nada, pero a los cubanos nos dice muchsimas cosas.

Eso no lo vas a escuchar en Miami, menos en Nueva York o Pars. Yo disfruto con la forma en que la gente inventa expresiones; con la manera de ser de la mujer cubana; con esa sabrosura que le pone la gente a la vida a pesar de las dificultades que tenemos en estos momentos. Eso no lo encontrars afuera.

Y ms: Creo que cuando el pblico de afuera sabe que eres un msico que dej a Cuba, ya no te ve igual, pierdes bastante atractivo. No quiero decirte con esto que algunos de los que se han quedado no hayan seguido haciendo cosas buenas. Pero han sido bastante pocos. Algo muy espordico. Todo eso es muy triste.

(Formell interviene durante el VIII Congreso de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, abril 2014)

Recin creada la orquesta Van Van sorprendi con el ritmo Songo, que, desgraciadamente y debido al bloqueo, no fue conocido ni en el resto de continente americano. El Songo puede tomarse como una de las primeras referencias de lo que es hoy el ritmo que se tom a Cuba en los aos noventa, la timba. Por ello, y aunque ya lo he preguntado a otros artistas cubanos, quiero saber la versin de Formell sobre lo que es la timba.

La timba es un fenmeno, un movimiento, que fue saliendo de las Escuelas de Arte. Y eso es contradictorio, porque en las Escuelas exista un rechazo, se prohiba sin prohibir, sin ponerse por escrito, interpretar la msica popular bailable. Se pensaba, de manera bastante errnea, que ah slo se poda aprender a interpretar a los grandes clsicos.

Entonces los muchachos empezaron a reunirse casi que a escondidas, haciendo correr la voz de que en tal casa iban a meter una timba, que iba a ver una timba. As se empez a llamar eso que sonaban, que era una mezcla inicial de jazz, de Irakere, y Van Van.

Ahora, timba es un trmino algo difcil a explicar tericamente. Para m, en sntesis, la timba es como un son hard; es un sonido agresivo, muy duro, con un golpe muy fuerte de los instrumentos, donde los textos casi no importan. Se llama timba como el tango se llama tango, o el son se llama son. No podamos llamarle salsa porque no era exactamente salsa, aunque muchos en el exterior empezaron a decir que la timba era la salsa cubana.

Como sucedi con el chachach y los otros tantos gneros musicales cubanos, la timba fue generada por el bailador. En Cuba el bailador es muy exigente, lo que nos lleva a renovar constantemente el repertorio, pues no podemos correr el riesgo que toquemos y el pblico se quede inmvil. Van Van no tena metales, y a los violines hubo que acomodarle trombones para que sonara ms fuerte. El bailador lo exige, aunque no se puede descuidar el desafo que tambin te imponen las otras agrupaciones.

Lo particular en el baile de la timba es que la mujer se lanza a bailar solita, algo que ha sido poco comn en nuestro medio. La mujer, al bailar la timba, agarra un movimiento de cintura terrible, que le han llamado el despelote. No se por qu tienen que mover tanto esas caderas, pues le ponen mal la cabeza a cualquiera. Ponen su cuerpo en unas capacidades expresivas, de juerga, de alborote, tremendas. No s si es que me sorprende tanto ello porque no s bailar, pues no tengo expresin corporal.

Eso es la timba, donde el bailador, en especial la mujer, fue exigiendo mucha fuerza y agresividad musical. El bailador lo exige pues siente que necesita esa fuerza, ese golpe instrumental de los metales, de los trombones, y si no lo haces se te queda sin bailar hasta que se te va. Casi que te pregunta: A qu trajiste la orquesta?

Veo el reloj y me doy cuenta que hemos pasado una buena cantidad de tiempo en esta agradable charla. Entonces decido preguntarle sobre lo que siente cuando mira para atrs y ve su trayectoria.

Antes de contestar, quiero decir que yo ya tengo una buena cantidad de aos, lo que no quiere decir que me sienta viejo. Creo que todos a mi edad empiezan a buscar la tranquilidad, y en verdad que las giras me resultan cada vez ms pesadas. Yo no voy a estar cantando a los setenta aos, qu va! Quizs de aqu a cinco aos deje las giras. Es mi clculo. Tampoco pienso retirarme, pues no voy a dejar de componer ni de hacer arreglos. No se puede dejar a un lado lo que te ha acompaado durante tantos aos, y que ambos nos hemos hecho el uno al otro. Eso es imposible.

Qu siento al mirar mi trayectoria y la de Van Van? Chico, lo que todava me sigue pasando es aquella emocin de ver a miles de personas cantando los temas que compuse en un reducido espacio, en una salita, en un cuarto de hotel.

Qu crees que pude sentir cuando toqu la primera vez en el Olimpia de Pars? O en otros templos de la msica en Nueva York, Los Angeles, Madrid o Londres? Es que t te sientes parte de la msica universal, y que por ser de baile, popular, de alegra, del pueblo, es ms No s No te niego que muchas veces me he puesto a llorar al darme cuenta de lo que uno puede lograr.

Esa es una emocin muy grande, inmensa. Vas sintiendo que tu paso por la vida sirvi de algo, que vali la pena haber vivido. Todo el mundo no tiene esa suerte. Eso no quiere decir que uno sea mejor que los otros, no: Es algo que la vida te puso y supiste aprovechar. Es un privilegio el que te puedas comunicar y ser querido por tanta gente. Que la lucha y la perseverancia te hayan llevado a formar parte de una historia de la humanidad.

Eso te dice que vali la pena haber vivido."

Blog del autor: http://www.hernandocalvoospina.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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