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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2014

Los tratados neoliberales de la UE, el verdadero programa comn del PP-PSOE

Manolo Monereo Prez
Cuartopoder.es


Comienza la campaa y de nuevo asistimos a feroces y despiadados debates y mutuas agresiones entre PP y PSOE. Viendo y oyendo las cosas que dicen el seorito Caete y la seora Valenciano pareceran que estamos ante dos opciones polticas radicalmente opuestas que expresan proyectos de pas y de Europa antagnicos. Quizs entran algunas dudas cuando ambos reclaman que no se vote a los partidos pequeos y que se siga apostando por el bipartidismo. Si al final, como parece previsible, hay un debate televisivo a dos tendremos el escenario adecuado para que estn elecciones sean cosas de dos, o que al menos, lo aparenten.

A estas alturas, sabemos con bastante precisin lo que ha significado para este pas el bipartidismo: modo de organizar el poder para que sigan mandando los que no se presentan a las elecciones, es decir, los poderes econmicos, autnticos y cada vez ms determinantes seores de esta limitada y oligrquica democracia. El bipartidismo limita el pluralismo y cercena las posibilidades para construir una real y unitaria alternativa a neoliberalismo. El mecanismo funciona siempre de la misma forma: la derecha econmica siempre gobierna, unas veces con la derecha poltica y otras veces con una izquierda que no lo es y que impide que se hagan polticas realmente de izquierdas. Hay alternancia, no hay alternativa. Es ms, parecera que muchas veces la derecha econmica prefiere al PSOE: se divide a la izquierda social y poltica y se impide que avance una propuesta alternativa a las polticas dominantes. Todo ganancias.

Las cuestiones europeas son las ms adecuadas para ocultar las identidades de fondo, los consensos bsicos existentes entre los partidos dinsticos mayoritarios, apoyados, esto nunca se debe olvidar, por las derechas nacionalistas catalanas y vascas. El por qu de esto es, hoy, insisto, hoy, fcil de entender. Por su propia naturaleza, las cuestiones relacionadas con la Unin Europeas son cosas de especialista, expertos, lobistas de diversos y complicados pelajes. Conforme avanza el proceso de deconstruccin de los Estados sociales nacionales y de la progresiva concentracin de poder en las instituciones de la Unin, ms se practica el secretismo y los acuerdos bajo mesa a varias bandas: entre los grupos industriales-financieros, los funcionarios y las fuerzas polticas mayoritarias, con la activa participacin, paradojas del proyecto, de las instituciones econmicas internacionales, como el FMI, firmemente controladas por el amigo norteamericano.

Esta crisis ha puesto de manifiesto algo fundamental y que los pueblos del Sur de la Unin conocen con bastante precisin: el poder poltico no reside en la soberana popular sino en unas instituciones opacas a la democracia, estrechamente dependientes de los poderes econmicos y al servicio de un proyecto contrario a los intereses mayoritarios de las poblaciones. Se podra afirmar que estas polticas reaccionarias son posibles porque las ordenan y mandan las instituciones de la Europa del euro; en cada uno de los Estados individualmente considerados serian imposibles o significaran la cada de los gobiernos que las aplicaran. El chantaje europeo funciona, y para que esto ocurra tiene que haber un acuerdo de hierro entre las fuerzas polticas mayoritarias, es decir, las varias derechas y una socialdemocracia contraria a las polticas socialdemcratas.

Todo el entramado jurdico-institucional que legitima el poder omnmodo de eso que se llama la Troika se ha fundamentado hasta sus ms mnimos detalles en un acuerdo estratgico de fondo, entre los grupos de poder econmicos y la clase poltica bipartidista, es decir, entre la derecha y la llamada socialdemocracia. Insisto, todas y cada una de las directivas, resoluciones y tratados que concentraron el poder de decisin en la Troika y que acordaron un conjunto sistemtico de contra-reformas profundamente contrarias a los intereses mayoritarios de las poblaciones (en lo que podemos denominar una descomunal desposesin de patrimonio pblico, derechos y libertades de las sociedades y las personas), fueron decididas y ejecutadas por la derecha y los socialistas.

No hay que irse demasiado lejos en el tiempo. Bastar partir del vigente Tratado de Lisboa de diciembre del 2007, y sobre todo, el Tratado de Estabilidad, Coordinacin y Gobernanza (TECG) y el Tratado Constitutivo del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), ambos del 2012 y que significaron, en la practica y en la teora, la radicalizacin neoliberal de los anteriores tratados y, lo que es mucho ms grave, la legalizacin de un Estado de Excepcin que deviene en permanente.

Los datos bsicos de estos tratados no deberan olvidarse, sealan un punto de no retorno de una socialdemocracia que deja definitivamente de serlo y se convierte en aliado estratgico de la derecha econmica para liquidar derechos sociales, sindicales y laborales y poner fin al Estado Social. Estos tratados, en sntesis imponen a cada uno de los estados, y a la soberana popular, un conjunto de reglas permanentes y obligatorias, entre ellas las siguientes:

  1. Los presupuestos debern estar equilibrados, o con supervit. Esta regla, se considerar respetada si el dficit estructural no supera el 0,5% del PIB.
  2. Todos los Estados deben de introducir en su constitucin esta regla de oro, y establecer mecanismos de correccin automticos.
  3. Cuando los Estados no cumplen los criterios antes anunciados se someten a un Procedimiento de Dficit Excesivo, teniendo que presentar un conjunto de programa de reformas estructurales a la Comisin y al Consejo, que lo aprobaran en su caso y harn seguimiento riguroso de su puesta en marcha.
  4. Se establecen un conjunto de sanciones casi automticas para todos los pases que incumplan las reglas establecidas.
  5. En quinto lugar, la comisin europea y el tribunal de justicia de la UE refuerzan considerablemente su papel como garantes de que las reglas neoliberales se cumplen a rajatabla.

Resulta cuando menos indecente que el PSOE y sus representantes vengan a estas alturas a hablar de la Europa social o de la lucha contra el austericidio, cuando ellos estn por delante y por detrs tanto en el Parlamento Europeo como en el Parlamento espaol de los Tratados que consagran o constitucionalizan las polticas neoliberales. O mejor dicho el llamado ordoliberalismo alemn. El PSOE en estas cuestiones ha sido un adelantado y no un sufridor paciente. Hay que recordar, la memoria es clave en poca electoral, que la nica reforma sustancial de nuestra inmaculada Constitucin del 78 se realiz precisamente para asegurar la mxima jerarqua jurdica estas reglas neoliberales y que las propuso un gobierno del PSOE.

El asunto llega ya al ridculo cuando la propuesta de los socialistas europeos para presidir la Comisin es nada mas y nada menos que Martin Schulz, destacado dirigente del partido socialdemcrata alemn, principal aliado gubernamental de la seora Merkel. El ridculo se convierte en tragedia cuando estos destacados socialdemcratas terminan gobernando (despus de dursimas campaas electorales contra la derecha y las suicidas polticas ordoliberales ), como Franois Hollande, para finalmente hacer lo que la derecha de Sarkozy no fue capaz de llevar a cabo. Alguien puede extraarse de que en un contexto as definido la extrema derecha y los populismos de derechas crezcan y se desarrollen?

(*) Manolo Monereo es politlogo y miembro del Consejo Poltico Federal de IU.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/tribuna/los-tratados-neoliberales-de-la-ue-el-verdadero-programa-comun-del-pp-psoe/5738


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