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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2014

Entrevista con Rafael Poch-de-Feliu, periodista internacional
La guerra en Ucrania es la ltima aportacin del 'Imperio del Caos' a la crisis

Enric Llopis
Rebelin


Estados Unidos-Unin Europea y Rusia se amenazan con una poltica de sanciones econmicas. Es el anticipo de una nueva guerra fra o son demasiados los intereses econmicos cruzados?

Primero una puntualizacin: Estados Unidos, la Unin Europea y Rusia no se amenazan. Son los dos primeros los que amenazan e imponen sanciones a Rusia, que promete responder si sobrepasan cierto lmite. En este conflicto es importante comprender quien tiene la iniciativa. Todo esto no empez con la anexin rusa de Crimea tras un referndum apoyado por la inmensa mayora de la poblacin. En segundo lugar: el hegemonismo de Estados Unidos, es decir la doctrina de que todo el planeta es su zona de influencia, hace que la defensa de los intereses rusos en la misma frontera inmediata de Rusia, en lo que histricamente es su propia tierra, sea visto como desafo. Respecto a la interrelacin econmica: La historia sugiere que la tupida red de intereses econmicos y financieros interrelacionados nunca impidi la guerra. Esa red ya se mencionaba para descartar como quimera el estallido de una guerra en Europa en el verano de 1913, as que hay que estar extremadamente alerta en estas situaciones que empiezan como bravuconadas

En lo que respecta a la guerra fra, la simple realidad es que nunca termin. En la tensin bipolar, el comunismo solo era el envoltorio ideolgico-justificativo de la lucha contra todos aquellos pases que afirmaban una conducta autnoma en el mundo, independiente o no alineada con el bloque occidental, es decir la trada formada por Estados Unidos, las potencias europeas y Japn. Por eso, esa presin ha continuado despus de la cada del comunismo. Hoy los escenarios de una gran guerra pueden vislumbrarse en la tensin entre diversos imperios y poderes emergentes; Estados Unidos, la Unin Europea y Japn, por un lado, y China, Rusia, y otros Brics, en diversas combinaciones. El motivo es el de siempre, la lucha por los recursos escasos y menguantes, el desarrollo desigual, el hegemonismo y el imperialismo, es decir el dominio de unas naciones o grupos de naciones sobre otras. No quiero decir que la guerra sea inevitable. Simplemente se constata que histricamente ha sido el desenlace de muchas crisis y competencias como las ahora vividas por esta orquesta de imperios combatientes bajo la batuta del Imperio del Caos occidental, que es el ms responsable del atolladero hacia el que se dirige la humanidad.

-Qu bloque consideras que es el que dispone de mayor potencial o, dicho de otro modo, es menos dependiente a la hora de entablar un conflicto?

Por ms que comprenda el desagrado y la antipata que los regmenes de pases como Rusia o China puedan provocar en el pblico, tengo muy pocas dudas acerca de que la poltica exterior de esos dos pases es mucho menos agresiva y mucho ms cooperativa y razonable que la del Imperio del Caos. Salvo raras situaciones (la agresin China a Vietnam, y hasta cierto punto por sus considerables atenuantes- la aventura sovitica en Afganistn), en Pekn y Mosc predomina una actitud mucho ms defensiva que ofensiva: solo atacaran si se les acorrala o invade. Mucho de esa actitud tiene que ver con la intensa experiencia de agresiones blicas vividas por ambos pases. Todo eso es completamente diferente en la tradicin europea que Estados Unidos prosigui con gran energa hasta nuestros das. Hay que decir que en la guerra fra, ni las bombas A y H, ni el bombardero o submarino estratgico (es decir capaz de portarlas y lanzarlas a miles de kilmetros), ni el misil intercontinental, ni la multiplicidad de cabezas nucleares en un misil, ni la doctrina del primer golpe, ni la militarizacin del espacio, ni tantas otras cosas, fueron iniciativa de la URSS. Mosc siempre lleg a todas esas locuras como respuesta a la tecnologa de su adversario. Ahora pasa lo mismo con el avin invisible o con los drones En el caso de China este aspecto es an ms evidente y merece una explicacin especfica.

China tiene casi el mismo arsenal nuclear que tena en los aos ochenta (equivalente al potencial del Reino Unido y sin gran preocupacin por su modernizacin) y es el nico pas que mantiene una promesa en su doctrina de no usar nunca esas armas si no es atacada. Ms all de la leyenda que venden los medios de comunicacin, la respuesta china al creciente cerco militar del que est siendo objeto es claramente defensiva: anular los satlites del adversario para cegar su armada.

En enero de 2007 asist a un evento extraordinario: China destruy uno de sus propios satlites de comunicaciones con un misil. La explosin increment en un 10% el trfico de fragmentos acumulados en el espacio. Casi sesenta aos de exploracin espacial han creado una enorme presencia de cacharrera en el espacio. Por el peligro que esa basura espacial representa para la navegacin orbital (a la extraordinaria velocidad que circula, el ms pequeo fragmento se convierte en un arma cintica capaz de atravesar el material ms duro al impactar) en Estados Unidos hay un instituto exclusivamente dedicado a su seguimiento. Con aquella explosin, que tuvo una interpretacin muy confusa, China lanz el meridiano mensaje de que puede anular la potencia de fuego de Estados Unidos, cuyo taln de Aquiles es su dependencia en la tecnologa, concentrndose en anular recursos informticos y espaciales. Sin recursos orbitales de posicionamiento global (gps) no hay bombas inteligentes, la gran armada imperial quedara cegada y necesitara exponerse a riesgos, complicando el habitual escenario de guerras sin riesgo para el agresor

Es verdad que China depende cada vez ms de materias primas y recursos lejanos, pero el hecho es que al da de hoy su ejrcito no es adecuado para aventuras exteriores ni est orientado para ello. Y el ejrcito chino est claramente subordinado a la esfera poltica, cosa mucho ms discutible si hablamos del complejo militar-industrial y de lo que el Pentgono representa en el sistema de EE.UU.

Lo que estamos viendo ahora en el Mar de China, en la disputa territorial con Japn, etc., se parece mucho a lo que ocurre en Ucrania: tanto Rusia como China estn diciendo que no piensan conformarse a ser avasallados en sus fronteras ms inmediatas, con la expansin de la OTAN en un caso y el aumento de la presencia militar americana y japonesa en su barbas en el otro, en ambos casos con despliegue de un cinturn de misiles (el llamado escudo) cuya naturaleza es claramente ofensiva porque est destinado a anular recursos estratgicos. Estas lneas rojas no son expansionismo, como afirma la propaganda, sino reacciones a una presin militar en aumento. Esta es la dialctica de imperios combatientes en la que nos estamos metiendo. Una vez ms: hay que comprender de donde parte la iniciativa para estos conflictos.

-La configuracin de un eje Rusia-China, bien definido, opuesto al bloque Estados Unidos-UE, es todava una ilusin geopoltica por la mezcla de intereses o puede convertirse en realidad?

La crisis de Ucrania ofrece una buena atalaya para responder a esto. Desde Estados Unidos y desde la Unin Europea se habla ahora mucho de castigar a Rusia en el mbito energtico. Mosc genera el grueso de su ingreso nacional exportando gas y petrleo. Alemania depende en un 30% de su suministro del gas ruso y otros pases europeos an ms, as que cortemos esa dependencia para asfixiar a Rusia, se dice. Espoleada por la histeria polaca y la geopoltica americana ambas estrechamente coordinadas- en Bruselas esta tesis se ha ido abriendo paso. El problema es que el resultado obliga a Mosc a profundizar sus intercambios energticos con Asia, lanzando nuevas ofertas a China, Japn y Corea del Sur. La relacin de Rusia y China es complicada y contiene mucha desconfianza por ambas partes, pero la complementaridad es obvia: por un lado a Rusia la echan de Europa, por el otro China constata los problemas de su suministro energtico por rutas martimas controladas por la armada del imperio adversario. Un suministro terrestre y estable desde Rusia est cargado de sentido tanto para Mosc como para Pekn. Sin embargo, en buena lgica Rusia prefiere abrir y diversificar su oferta de energa hacia todo el Oriente, incluyendo a Corea del Sur y Japn. Pero estos dos pases son aliados de Estados Unidos y Washington los presiona para no desarrollar ese vector. El problema es que con ello Washington contribuye a forjar una fuerte relacin energtica de Rusia exclusivamente con China, lo que significa cimentar un bloque Estas son tendencias muy contradictorias que hay que observar.

China nunca ha querido suscribir la lgica de los bloques y Rusia sale de la agotadora experiencia histrica del mundo bipolar en la que sacrific el bienestar y desarrollo social de su poblacin al mantenimiento del pulso militar con un adversario mucho ms poderoso y agresivo que ella. Pero la lgica de poder y dominio del Imperio del Caos empuja hacia este tipo de irracionalidades. Sera mucho mejor que se abriera paso un orden internacional basado en el consenso multipolar - arbitrado por una ONU reformada y ms representativa de la correlacin de fuerzas global- enfocado a la resolucin de los retos del siglo (calentamiento global, recursos, sobrepoblacin, desigualdad), pero por desgracia la humanidad persevera en su prehistoria y la estupidez de la formacin de nuevos bloques enfrentados es lo que se est abriendo paso.

-En algn artculo has recogido la acuacin kaganato, del analista Pepe Escobar. Podras resumir su sentido y decir si la compartes como categora de anlisis?

Me gust ese concepto que Pepe Escobar utiliz como simple recurso periodstico para Ucrania por varias razones. La vicesecretaria de Estado norteamericana Victora Nuland que se ocupa de la poltica para Europa del Estela del clebre Fuck the EU- est casada con Robert Kagan, un famoso estratega neocon de la quimrica administracin Bush. Esa seora dise el fiasco ucraniano desde el mismo recetario ideolgico de su marido. El resultado fue la gran cagada. Por eso lo del kaganato me gusta tambin por razones fonticas. ltimamente la poltica exterior de Estados Unidos va de una cagada criminal a otra -cmo definir la intervencin en Afganistn o lo de Irak, y lo de Libia y lo de Siria? as que lo de Kiev, el kaganato de Kiev, llevar al poder a un gobierno que rompe el equilibrio y el consenso tradicional de Ucrania y provoca el inicio de una guerra civil para integrar el pas en la OTAN, es el ltimo captulo de una larga serie. Suena hasta gracioso, pero es muy dramtico: el siglo XXI, simplemente, no puede con tanta irresponsabilidad.

-Respecto a la intervencin liderada por Putin en Crimea y el rol desempeado en el conflicto ucraniano, ha servido para legitimar su figura poltica ante la poblacin rusa? Observas elementos de proyeccin exterior para resolver conflictos internos en Rusia?


Toda poltica exterior tiene repercusiones interiores, en la imagen de firmeza y xito de sus lderes, etc., ese aspecto existe en el caso que nos ocupa, pero no en la forma en que se sugiere en Occidente: Putin buscando laureles guerreros para consolidarse. Formulemos la pregunta a la inversa: Qu habra pasado si Putin no hubiera hecho nada? Media Ucrania, incluidos diez millones de rusos y otros muchos millones de ucranianos que no ven a Rusia como adversario, es decir la mayora del pas, habra quedado metida en un rgimen sometido a toda una serie de opciones ajenas, desde el ingreso en la OTAN (rechazado por la mayora de los ucranianos en todas las encuestas de los ltimos veinte aos), hasta la terapia de choque neoliberal y las recetas econmicas europeas a la medida de las grandes empresas occidentales. En algunos aos, las bases de la flota rusa en Crimea habran pasado a ser ocupadas por Estados Unidos, sobre eso hay pocas dudas. En ese contexto cmo habra quedado Putin? Para cualquiera que sepa un poco de historia rusa el resultado es obvio: Putin habra sido el tercer factor del retroceso ruso. La diferencia es que si con Gorbachov se perdi una zona, digamos, imperial exterior, lo que no estuvo mal porque el imperio corrompe al imperialista, y con Yeltsin una buena parte del imperio interior, lo que con una buena administracin tampoco tena por qu ser tan negativo como fue, este retroceso habra sido en tierra ancestral rusa: toda Rusia y media Ucrania lo habra vivido como una catstrofe nacional. As que en Ucrania Putin se juega su supervivencia. Pero todo esto y este es el punto fundamental- no lo ha desencadenado Putin ni Rusia, como sugieren nuestros peridicos y nuestros expertos (hay que ver siempre quin paga los centros de estudios estratgicos donde trabajan tales expertos), sino que ha sido el ltimo movimiento de un proceso de 20 aos arrinconando a Rusia, prosiguiendo la guerra fra tras su final e ignorando los intereses ms bsicos de Mosc. En lugar de respetar el espritu del documento que puso punto final a la confrontacin Este/Oeste, la Carta de Pars para una Nueva Europa de noviembre de 1990, la OTAN, un bloque militar contra Rusia, continu con ms de lo mismo. Aquel documento, as como los pactos entre caballeros que Gorbachov alcanz en el contexto de la reunificacin alemana, prometan una seguridad continental integrada en la que la seguridad de unos pases no se realizara a costa de la seguridad de otros. En lugar de eso hemos tenido expansin de la OTAN hacia el Este, el favorecimiento de la implosin -en lugar de la conciliacin- de Yugoslavia, el nico espacio no alineado que quedaba en Europa tras el fin de la guerra fra, el escudo antimisiles, la retirada del acuerdo antimisiles (ABM), la quimera del escudo antimisiles, la integracin en la OTAN de las ex repblicas soviticas y al final el asunto del kaganato de Kiev. Despus de veinte aos metindole el dedo en el ojo, el oso ruso ha dado un zarpazo y todo le acusan de imperial. Solo los necios ajenos a las realidades de veinte aos de poltica antirrusa en Europa pueden sorprenderse de esa reaccin.

-Analistas europeos y estadounidenses hablan a menudo de las ambiciones euroasiticas de Putin. Son acusaciones propagandsticas? A qu se refieren?


Putin quiere integrar econmica y polticamente su entorno inmediato. El sentido de la operacin es muy claro: crear un mercado de ms de 200 millones capaz de figurar en el mundo de una forma independiente. El problema de esta integracin es el poco atractivo social y popular que tiene el rgimen de capitalismo oligrquico ruso (versin local de lo que tenemos en Europa, pero ms bruto). Con su actual rgimen Rusia no es atractiva para las poblaciones de su entorno. Ese es su gran taln de Aquiles porque condena a que la integracin sea una operacin de elites sin verdadero gancho popular. Tal como estn ponindose las cosas la situacin de la Unin Europea, cada vez ms autoritaria y antisocial, va por el mismo caminoEn cualquier caso, el calificativo ambicin, es exactamente igual de aplicable a la Unin Europea. Ah est esa nueva Alemania que levanta cabeza a la par con las nfulas neoimperiales de la UE y que est desmontando pieza por pieza el muy sentido y ms que razonable antibelicismo de la sociedad alemana

-Qu rol desempean actualmente la extrema derecha y el nazismo en Ucrania? Puede decirse, sin temor a simplificaciones, que han sido directamente apoyados, incluso financiados por Estados Unidos y la Unin Europea?


Los grupos de extrema derecha fueron la fuerza de choque del movimiento popular civil que arranc en el Maidn de Kev con apoyo occidental. Esos grupos formaron el grueso de la fuerza paramilitar que primero complic e impidi que la protesta fuera disuelta por los antidisturbios y luego hizo posible el cambio de rgimen auspiciado por Estados Unidos y la UE, derrocando a un presidente electo, corrupto y desprestigiado, y colocando en su lugar a otro gobierno oligrquico, prooccidental y con gran influencia de la extrema derecha. Por lo menos una quincena del centenar de muertos registrados en Kiev en enero y febrero fueron policas, algunos de ellos a manos de elementos armados de extrema derecha.

El nacionalismo de extrema derecha de esos grupos con una considerable tradicin y base social en Ucrania Occidental, en la regin de Galitzia, pero muy rechazados en el resto del pas siempre fue, histricamente, apoyado por Occidente. Desde los aos veinte las organizaciones de choque del nacionalismo ucraniano en Galitzia (la UVO fundada en 1920, la OUN en 1929) estuvieron a sueldo del Abwehr, el espionaje militar alemn, que las orientaba al principio contra Polonia y luego contra la URSS, segn su conveniencia. La historia del nacionalismo ucraniano en Galitzia es compleja en sus circunstancias, pero su colaboracionismo con los nazis es un hecho, pese a que en algn momento tambin lucharon contra ellos (adems de contra la Armia Krajowa polaca y, sobre todo, contra el NKVD de Stalin y el ejrcito sovitico). Concluida la guerra, el Ejrcito Insurgente Ucraniano de Stefan Bandera (UPA, fundado en 1943 durante la ocupacin nazi), se convirti en un instrumento de la CIA que estuvo armando y lanzando paracaidistas sobre Ucrania en acciones de sabotaje hasta bien entrados los aos cincuenta. El cuartel general del UPA estuvo en Munich, donde en 1959 el KGB logr asesinar a Bandera En trminos generales podemos decir que hoy esa tradicin contina: Dos meses antes del inicio del Maidn, Polonia form a un grupo de 86 activistas del grupo neonazi Pravy Sektor, camuflados como estudiantes, en una instalacin policial, segn revel recientemente la revista polaca Nie. El National Endowment for Democracy (NED), en la rbita de la CIA, ha financiado estos ltimos aos 65 proyectos en Ucrania. La propia seora Nuland explic a principios de ao que Estados Unidos se haba gastado 5000 millones de dlares para promocionar el cambio de rgimen en Kiev. Alemania invit en febrero a la plana mayor de la oposicin polaca a la Conferencia de Seguridad de Munich, el cnclave atlantista en el que sus ministros anunciaron una poltica exterior ms activa con un intervencionismo militar exterior sin complejos Es mucho lo que no sabemos, incluido en materia de los francotiradores que el 20 de febrero, vspera del cambio de rgimen, masacraron a policas y manifestantes en Kiev, pero la tendencia general de la actuacin occidental y del apoyo a esos elementos ha sido clara.

Lo que estamos viendo estos das es un verdadero espectculo: aquellos ministros y primeros ministros de Polonia, Estados Unidos, Alemania y los pases blticos que en 47 ocasiones hicieron acto de presencia en el Maidn animando a los rebeldes contra un gobierno electo (el mundo libre est con ustedes, resumi el senador McCain) y condenando la violencia de los antidisturbios, son los mismos que aplauden ahora la operacin antiterrorista contra los que no aceptan al nuevo gobierno atlantista y se rebelan o protestan en el Este y Sur de Ucrania. El gobierno anterior fue criticado y amenazado por usar la fuerza antidisturbios, pero estos estn usando al ejrcito. El mismo viernes 2 de mayo en que en Odesa moran abrasadas y asfixiadas ms de 40 personas, incluidas mujeres y un diputado, en el incendio de un edificio a manos de los partidarios del gobierno de Kev, Obama y Merkel amenazaban a Putin con ms sanciones sin decir nada al respecto, mientras los medios de comunicacin occidentales miraban hacia otro lado, sin evocar apenas el suceso o informando de que el edificio (en el que se haban refugiado activistas de la oposicin despus de que su cercano campamento hubiera sido arrasado) se incendi. Estoy convencido de que ambos bandos (en marzo conoc personalmente a sus actores en las calles de Odesa) son por igual capaces de tal barbaridad. Aqu no se trata de hacer juicios morales contra uno u otro bando, sino del derecho a una informacin decente. Creo que a partir de ahora este tipo de indecencias va a ser crnica en nuestros medios de comunicacin

-En algn artculo has comentado que la anexin de Crimea puede ser, a pesar de lo que pudiera indicar un anlisis superficial, compleja y despertar recelos entre poblaciones y gobiernos (para entendernos) rusfilos. A qu te refieres?


Es un hecho de que, al da de hoy, en las regiones ucranianas ms rusfilas y hostiles al nuevo gobierno proocidental de Kev, domina el deseo de mantener Ucrania unida y cierto desagrado hacia la anexin militar de Crimea por parte de Rusia. Ese sentir, unido al hecho de que el rgimen ruso carezca de todo elemento alternativo en lo social y popular, as como al deseo absolutamente mayoritario de paz y de rechazo a la violencia, crea un ambiente delicado para Rusia. Si la anexin de Crimea fue una partida de ajedrez rpida e incruenta que contaba con el apoyo del grueso de la poblacin de la pennsula, lo que se est librando ahora en Ucrania sur-oriental es un juego ms lento, a largo plazo y con mucho ms riesgo. La base social de la protesta rebelde en el Este de Ucrania y su programa poltica (federalismo, referndums, proclamacin de repblicas populares, secesionismo) es algo que an se est cociendo. La situacin es mucho ms incierta y abierta que la que hubo en Crimea. Las grandes guerras comienzan muchas veces con pequeas escaramuzas y operaciones antiterroristas como las que se observan estos das en la regin de Donetsk, Lugansk o Jrkov. En otras regiones como las costeras de Odesa y Nikolaievsk, hubo menos actividad rebelde entre otras cosas porque en marzo y abril se detuvo a los cabecillas prorusos, pero pese a la intensa propaganda sectaria de los medios de comunicacin ucranianos (que no se diferencian en nada de los rusos) y a la moderacin que domina por ejemplo en Odesa, la situacin puede cambiar radicalmente con barbaridades como las del viernes 2 de mayo, obligando a tomar partido y sumarse a la bronca hoy minoritaria- a unos y otros.

Hoy, una invasin militar rusa del este y sur de Ucrania es impensable. La poblacin no la apoyara. Sin embargo, a medio y largo plazo la situacin puede cambiar de forma radical, dependiendo del nivel de torpeza y violencia que muestre el gobierno de Kiev en su intento de recuperar por la fuerza el control de las regiones rebeldes (donde la presencia de la inteligencia militar rusa GRU- es evidente), en lugar de negociar y comprender que no se puede gobernar Ucrania contra Rusia y pretender que haya estabilidad en la mitad rusfila del pas. Otro factor de cambio del sentir popular es la terapia de choque que el gobierno de Kiev quiere aplicar, de acuerdo con la receta europea y del FMI. Cuando los jubilados tengan que dedicar toda su menguada pensin a pagar la cuenta de la calefaccin, y las empresas y fbricas se cierren en aras de una racionalidad cuyo norte es hacer lugar a la empresa occidental, el rechazo a una invasin militar rusa puede mudarse en un clamor a su favor. Mosc no desea tal invasin del Sur y del Este de Ucrania, entre otras cosas porque supondra la aparicin de movimientos armados antirrusos en toda la zona, pero, por razn de esa volatilidad, al mismo tiempo debe prepararse para tal eventualidad. Eso es precisamente lo que ha dicho Putin. El escenario mximo es empalmar territorialmente la regin de Pridniestrovia, en Moldavia, con el resto de Rusia, anexionndose todo el sur y el este de Ucrania, desde Odesa hasta Jarkov, lo que histricamente se conoce como Nueva Rusia o Pequea Rusia. Eso convertira a la Ucrania independiente en un estado continental geopolticamente irrelevante y resolvera por completo la posicin geoestratgica de Rusia en la regin. Como digo, hoy tal escenario es impensable para Mosc. Que suceda o no depende de la actitud de Estados Unidos y de la Unin Europea. Tengo la impresin de que Estados Unidos quiere que Putin invada militarmente el sur-este para crearle un Afganistn en casa. Es el tipo de locuras criminales que hemos visto practicar en Irak, Libia, Siria y tantos otros lugares, as que no hay que extraarse por ello. Si en Bruselas y Washington hubiera buena voluntad, la energa se concentrara en tres aspectos: garantizar la autonoma y los derechos de la poblacin de Ucrania sur oriental, por lo menos la mitad del pas, renunciar a plantear el vnculo poltico-econmico entre Ucrania y Occidente como algo incompatible con los vnculos poltico-econmicos de ese pas con Rusia (ese era el problema de la Asociacin Oriental diseada por la Unin Europea), y desde luego garantizar la neutralidad y el no alineamiento militar contra Rusia de Ucrania, es decir que ese pas nunca entre en la OTAN. De momento no veo ningn indicio en esa direccin. Estados Unidos y la OTAN refuerzan su presencia militar en el Este de Europa, Francia apenas est en este asunto, Alemania ha enviado una misin de espas militares de su Bundeswehr camuflados como observadores de la OSCE (que, naturalmente, fueron detenidos durante una semana, seal inequvoca de Mosc a Berln) y Polonia pide sangre y mano dura As, jugando con fuego ha comenzado el incendio.

-El conflicto entre grandes bloques (pro-Occidentales y pro-rusos), se reproduce y concreta tambin en las repblicas exsoviticas del Asia Central? Puedes delimitar, a grandes rasgos, los dos bandos, si los hay?


El verdadero efecto que la respuesta rusa en Ucrania tiene en el espacio postsovitico es otro: tanto en Bielorrusia como en Kazajstn se recela de cualquier poltica anexionista de Mosc. Gran parte de la poblacin de Kazajstn es rusa y ambos pases pueden temer por su soberana e integridad territorial. Rusia debe ser muy cauta y cuidadosa en su relacin con ellos. Lukashenko ya ha mostrado claramente su desagrado. En Asia Central acta el factor de China y de la Organizacin de Seguridad y Cooperacin de Shanghai, por lo que Occidente tiene all menos posibilidades de intervencin y desestabilizacin.

-Polonia, Pases blticos, Repblica Checa...Qu papel desempea la Europa Central y del Este en este tablero global?


Son los vasallos de la geopoltica americana en Europa. De todos ellos, Polonia es el ms beligerante en Ucrania. Es un pas que solo presenta su historia de sufrimiento y maltrato de parte de Rusia, ocultando su papel imperial y sus ambiciones en Ucrania. Vista desde Rusia, Ucrania y Bielorrusia, la historia de Polonia tiene lecturas y memorias muy diferentes a la de Katyn y el reparto del pas. Hay que recordar, por ejemplo, el programa de Pilsudski de recrear en los aos veinte la gran Polonia de mar a mar (del Bltico al Negro), o que en vsperas de la segunda guerra mundial Polonia y la Alemania nazi pactaron la desmembracin de Checoslovaqua antes del pacto Molotov-Ribbentrop Gracias a su histeria antirusa, Polonia es hoy un pas importante en la UE. La tensin hacia el Este y su entusiasta servidumbre hacia Washington, otorga peso a Varsovia en la UE. Estados Unidos saca un buen partido de todos esos pases comprensiblemente recelosos del oso ruso. No es casualidad que en la prevista visita de Obama a Europa en junio, la primera escala vaya a ser Varsovia. Por lo dems, la Europa Central y del Este es fundamentalmente un patio trasero de las grandes empresas occidentales, especialmente alemanas, y una especie de espacio colonial interior de la UE: mano de obra barata y apoyos polticos a un proyecto europeo involutivo y militarista.

-Por ltimo, Cmo evalas la accin de los medios informativos europeos y estadounidenses respecto al polvorn ucraniano? Consideras que han sido militantes? Si es as, Has observado excepciones?


En lo que respecta a la prensa alemana, que es la que ms sigo por residir en Berln, la actitud ha sido la habitual: toda la responsabilidad es de Rusia, especialmente de su diablico presidente ex agente del KGB. No existen los veinte aos ignorando los intereses de seguridad de Rusia, en los que Moscu ha ido proponiendo alternativas siempre ignoradas por los medios de comunicacin y por tanto desconocidas por el pblico, y domina la peticin de respuestas enrgicas para solucionar la situacin, etc. Repasar los titulares de la prensa de esta semana sobre la intervencin militar de Kev contra los rebeldes del Este o sobre la masacre de Odesa, es lamentable. Los medios de comunicacin azuzan el belicismo. En Alemania el hecho de que la patronal y la industria no quieran problemas innecesarios que comprometan sus negocios en Rusia, introduce algunas contradicciones y moderaciones en esa lnea. Respecto a la opinin pblica europea, an est francamente dormida. Puede que haya algn malestar por la situacin socio-econmica, pero desde luego ni siquiera en la izquierda hay una verdadera conciencia de las claras tendencias neoimperiales que hay en la UE ni de la necesidad de oponerse a ellas. Junto con el rechazo a la involucin social, el no a la guerra debera ser el conductor central de la campaa ciudadana para las elecciones europeas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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