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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2014

Sobre la desadscripcin del CES Felipe II de la Universidad Complutense de Madrid
La reforma del sistema universitario o la Universidad de posgrado que anhela Carrillo

Olmo Masa y Rodrigo Bazzano


El traspaso del CES Felipe II de la UCM a la URJC

El pasado 29 de abril se aprob en el Consejo de Gobierno de la Universidad Complutense de Madrid, por 34 votos a favor y apenas 4 en contra, el traspaso del Centro de Estudios Superiores Felipe II a la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid: es decir el conocido como 'Campus de Aranjuez' hasta ahora adscrito a la Complutense pasa a depender de la URJC.

Esta decisin culmina un proceso que comenzaba en mayo del ao pasado cuando el rector de la Complutense, Jos Carrillo, confirmaba a travs de un comunicado oficial[1] los rumores sobre su intencin de cerrar el CES Felipe II. Tras varios das de movilizaciones y negociaciones, el Consejo de Gobierno reunido el 8 de mayo de 2013[2] se comprometa a Apoyar el estudio y la negociacin de las soluciones que permitan: 1 Hacer viable el CES Felipe II como Centro Pblico. 2 Que se mantenga su adscripcin a la UCM. Sin embargo, el equipo rectoral no encontr, segn las declaraciones de Carrillo,[3] la forma de hacer econmicamente viable la vinculacin del Centro a la UCM. El Rector daba as por buena la desadscripcin, ya que La URJC es una universidad joven que est apostando por los estudios de grado mientras que la UCM se encuentra en un proceso distinto, en el que la prioridad es la investigacin y los estudios de posgrado.

Dicho esto, es el traspaso del CES Felipe II relevante para entender el proceso poltico en el que se encuentra la educacin pblica espaola en estos momentos? Podemos entender el traspaso como una simple consecuencia de los recortes en la financ iacin de las universidades madrileas? Se enmarca este traspaso en el mismo proceso poltico que las ltimas polticas educativas del Gobierno como la entrada en vigencia de la LOMCE, el Real Decre to de Becas o la sustancial subida del precio de las matrculas universitarias y de Formacin Profesional? Qu lecciones polticas podemos sacar de es te conflicto ?

En este sentido, cabe dudar de los argumentos de Jos Carrillo quin asegura que es econmicamente imposible el mantenimiento del Ces Felipe II en el seno de la UCM. Los datos a los que hace alusin el rector en sus discursos hab lan de que la financiacin del Centro recae exclusivamente sobre la Universidad Complutense, haciendo inviable para la Universidad el sostenimiento de ste. Sin embargo, los presupuestos de la Comunidad de Madrid vi enen a decir lo contrario puesto que existe una transferencia en 2013 de 7.934.565 a la UCM para la financiacin del Felipe II, que ha sufrido los recortes previstos para las universidades de la Comunidad, pero que es en todo caso la principal va de financiacin del centro as como una fuente de ingresos para la propia UCM que se perdera en caso de ceder el mismo .

Por otra parte, la Universidad Rey Juan Carlos, a la que se pretende adscribir el Centro, no es una institucin que se demuestre idnea para mantener el nivel acadmico y docente del Felipe II. La URJC fue creada en la dcada de los 90 con el laureado fin de conseguir una universidad pblica de excelencia, con el propsito encubierto de dar cabida a las nuevas promociones de profesores universitarios que no tenan oportunidad de introducirse en las plantillas de las universidades existentes, adems de recoger alumnado sobrante para las universidades con ms antigedad.

En efecto, la URJC no ha demostrado ser una institucin preocupada por la transmisin de conocimientos a la sociedad: la eliminacin de diez titulaciones del mbito de las humanidades, la aprobacin de una normativa de conducta abiertamente antidemocrtica o el despido de ms de 200 profesores no doctores, en un momento de crisis en que el profesorado contratado no permanente sufre los efectos de su precaria condicin laboral, son sucesos que lo ponen de manifiesto.


El traspaso del CES en el contexto de la prxima reforma universitaria

Sabemos que el Ministro de Educacin Jose Ignacio Wert est trabajando en una nueva reforma de la Enseanza Superior y prueba de ello es la publicacin del informe de la comisin de expertos para la reforma del sistema universitario espaol o las reuniones pblicas del ministro con los gobiernos de las Comunidades Autnomas sobre materia universitaria.

Sin embargo, la contestacin de la comunidad educativa a la aprobacin de la LOMCE, la crisis de legitimidad que ha sufrido el ministro, la cercana de varias citas electorales y el hecho de que no se hayan filtrado ms noticias sobre la posible reforma universitaria nos hacen sospechar que no nos enfrentamos a la elaboracin de otra Ley Orgnica que reforme todo el modelo universitario. Aunque no pod a mos descartar ese escenario, si tenemos en cuenta los informes tanto de este Ministro de Educacin como del anterior (especialmente la Estrategia Universidad 2015) y las polticas aprobadas por la UE en materia de investigacin y educacin, podemos aventurar la direccin de las reformas y la manera en la que se van a implantar.

En el marco legal vigente se dan las condiciones para profundizar en las contrarreformas del sistema de gobernanza de las universidades, en el sistema mixto de financiacin y en la adecuacin de los planes de estudio al modelo productivo espaol, a travs de varios mecanismos. Uno de ellos es la aprobacin de Reales Decretos que hagan modificaciones parciales de la ley, tal y como se hizo en 2013 con el decreto 609/2013 sobre Becas, o como podemos observar en el proyecto de Real Decreto mandatado por la LOMCE sobre la Prueba de Acceso a la Universidad. Otra va es a travs de las Comunidades Autnomas y los Rectorados de las Universidades: los ejemplos ms claros hasta el momento son la aplicacin de la subidas de tasas de forma desigual por parte de los gobiernos autonmicos o los intentos de eliminar mecanismos democrticos de gobierno de la universidad, como la designacin de los decanos 'a dedo' por parte del Rector.[4]

Esta reforma material de las universidades, esta reestructuracin de facto del sentido acadmico y social del sistema universitario, tiene uno de sus principales ejes en la cuestin de la calidad, la investigacin y la estructuracin de los centros de Enseanza Superior. La venta del CES Felipe II est indiscutiblemente ligada al modelo de universidad que pretende la mencionada reforma y que fue perfectamente traducido por el rector Carrillo en la citada sesin del Consejo de Gobierno de la UCM: vamos a un modelo dual de universidades en Espaa lo plantea abiertamente el Ministerio y el informe de expertos en el que habr, de las 50 universidades pblicas, unas pocas que tendrn recursos y tendrn financiacin para investigacin y posgrados y otras que no lo tengan. Nosotros queremos estar en ese vagn, no en el vagn de cola sino en la locomotora.

Uno de los principales mantras repetidos hasta la saciedad en el informe de expertos para la reforma es la cuestin de medir la calidad de las universidades en funcin de la investigacin y no de la docencia, adaptar definitivamente la universidad a la sociedad del conocimiento en la que lo importante no es la transmisin de conocimiento a los futuros egresados sino la capacidad de ser un agente de permanente innovacin en funcin de las necesidades del tejido productivo. A priori no habra mucho que objetar a la apuesta por que la universidad sea un importante factor de desarrollo de la investigacin, pero realmente las reformas persiguen una mayor produccin investigadora del sistema universitario espaol?, es la sociedad del conocimiento el mejor contexto para fomentar esa labor?

En primer lugar conviene sealar crticamente el concepto de sociedad del conocimiento como fase en la que el desarrollo de las cualificaciones es una clave de ascenso social en el mercado laboral. A s, en los datos de la OCDE reluce la tendencia al crecimiento de los empleos no cualificados y, por otra parte, el descenso del empleo para los trabajadores no cualificados: mientras la cualificacin media de los trabajadores occidentales ha aumentado lo ha hecho tambin el porcentaje de empleos que requieren una cualificacin bsica, as como el porcentaje de parados entre los trabajadores menos cualificados. Es decir, el conocimiento se configura como un ascensor social negativo de manera que el acceso a l no excluye la precariedad y el desempleo, y por contra su ausencia prcticamente los hace crnicos.[5] En segundo lugar, el aprecio que el tejido empresarial espaol tiene hacia la I+D se comprueba en datos como que en 2010 slo se lleg a ejecutar un 69% del presupuesto destinado a esta partida, lo que viene a cuestionar que los centros pblicos sean el principal motor de desarrollo de la misma as como que el mundo de la empresa est reprochando a la universidad y la ciencia espaolas su escasa capacidad de innovacin.[6]

En este panorama marcado por la polarizacin de los empleos en funcin de las cualificaciones a la baja, donde es ms fcil encontrar a un egresado universitaria trabajando en el McDonald's que en un empleo que requiera de una alta cualificacin, y por la incapacidad de nuestro modelo productivo de absorber las innovaciones que se dan en la universidad es donde hay que situar el proceso de reforma universitaria: sta es la sociedad real a la que pretenden adaptar el sistema universitario. Esto supone fundamentalmente el estmulo y sancin financiera a las universidades en funcin de sus resultados en investigacin, la especializacin de las universidades en determinadas ramas de conocimiento, y la creacin de una red paralela de universidades de primera y de segunda. Efectivamente la especializacin de un red reducida de universidades en torno a la oferta de posgrados est relacionada con la vuelta a un modelo de universidad franquista adaptado a las condiciones actuales, un modelo de universidad dual donde los centros de los principales ncleos urbanos puedan albergar universidades dedicadas exclusivamente a la investigacin y a la oferta de posgrados y las periferias queden relegadas a una educacin generalista. Por otra parte, ser una universidad de posgrado est directamente relacionado con ser una universidad capaz de generar recursos propios, y esto los rectores saben muy bien que pasa fundamentalmente por obtener ingresos derivados de las tasas de matrcula que en los msters ascienden a precios desorbitados y tienen una cobertura de becas sensiblemente menor que las de grado, todo ello bajo la lgica de la financiacin en funcin de los resultados y la bsqueda de fuentes de financiacin propia por las universidades ante una inversin pblica que debe reducirse progresivamente.

En definitiva, el modelo de universidad funcional al mundo de los empleos polarizados y la investigacin sobrante es el de una universidad sometida al plan de ajuste estructural al que nuestro capitalismo necesita someter nuestra cualificacin para perpetuarse. Es el modelo que el rector Carrillo parece haberse resignado a aceptar, pujando por que su universidad pueda acceder a alguna racin de las migajas que le brinda la reforma en marcha del sistema de Enseanza Superior.


Algunas conclusiones sobre las lecciones a extraer del conflicto

Por ello entendemos que:

  1. Estamos inmersos en un proceso amplio de reforma del sistema educativo espaol desde hace ya una dcada y cuya parte superior an no ha sido implementada por completo .

  1. Existe ya el marco legal necesario para seguir profundizando en ese proceso sin necesidad de aprobar una ley orgnica (aunque esto no se puede descartar).

  1. Los gobiernos de las Comunidades Autnomas y de las Universidades juegan un papel fundamental en el proceso, ya sea como puntas de lanza de la aplicacin de la estrategia neoliberal, o como un obstculo para sta.

  1. El contexto de recortes a todos los niveles de la sociedad espaola (vivienda, sanidad, pensiones, etc), la inexistencia hasta ahora de una ley orgnica de reforma de la universidad (esto es, de un ataque frontal a todo el sistema universitario ) y el bajo nivel de desarrollo de la organizacin estudiantil ha sido, hasta la fecha, un marco poco propicio para la articulacin de un discurso que combata la estrategia general de reconversin de la universidad y a la vez pueda conectar con los amplios sectores empobrecidos por la crisis econmica. Prueba de ello es que ni los discursos generalistas elaborados en torno a la Estrategia Universidad 2015, ni los basados en las consecuencias ms directas de sta (como el aumento de tasas y los recortes en becas) han conseguido provocar un ciclo de movilizaciones propio, sino que han ido a remolque de las movilizaciones de la Marea Verde, fundamentalmente como contestacin a la aprobacin de la LOMCE en Enseanzas Medias.

De todo esto podemos sacar varias lecciones polticas que nos permitan focalizar mejor los objetivos del movimiento estudiantil, sus ejes discursivos y sus herramientas de lucha.

Las cuestiones esbozadas deben servirnos para reflexionar acerca de los modelos de organizacin y movilizacin que desde la universidad podemos articular para ofrecer una alternativa al marco que se nos presenta. Es bueno dejar patente el hecho de que la actual reforma universitaria obedece a un modelo de salida de la crisis determinado y por tanto que a la precariedad estructural que se nos impone como jvenes es consustancial la elitizacin y descualificacin de nuestra enseanza superior, no se entiende la una sin la otra.

De esta situacin slo podemos deducir que estos ataques no son coyunturales sino estructurales y que tienen como fin ltimo el perpetuar el proyecto de pas de la lite, por lo que es necesario articular modelos de organizacin no coyunturales ni corporativos, no puntuales ni enfocados exclusivamente a los recortes ms sangrantes, sino globales y permanentes. Espacios de organizacin y movilizacin capaces de dar respuesta a los conflictos materiales ms cotidianos de los estudiantes y a la vez plantear a la larga que la lucha contra stos slo es posible ganarla si se relaciona y enmarca en la precariedad general que se nos impone.

En este sentido, el Colectivo de Estudiantes de Madrid ha convocado una serie de movilizaciones contra el traspaso del CES Felipe II enmarcndolo en la lucha contra el ms amplio proceso de implementacin del modelo de universidad de posgrado que obedece a los intereses de la oligarqua que domina el pas. Una nueva convocatoria de rechazo tendr lugar este martes 6 de mayo frente al Rectorado de la Complutense. Por otra parte, el 8 de mayo se ha convocado una nueva huelga de estudiantes que pretende empezar a poner encima de la mesa el problema de la reforma universitaria que se viene encima as como protestar contra los recortes en becas y el proceso de endeudamiento estudiantil generado en nuestras universidades.[7]

Notas:

[1] http://www.cesfelipesegundo.com/noticias/Carta_Rector_CES_Felipe_II.pdf

[2] https://www.ucm.es/data/cont/docs/3-2013-05-20-CG%20130508-130513%20web.pdf

[3] La sesin ntegra del Consejo de Gobierno del 24/4/2014 puede verse en: https://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=8UO6T3iEohI#t=2869

[4] http://www.lavanguardia.com/vida/20140225/54402534232/un-centenar-de-estudiantes-obligan-a-suspender-el-claustro-de-la-ub.html

[5] HIRTT, N. Educar y formar bajo la dictadura del mercado de trabajo. 2014 http://www.skolo.org/spip.php?article1662&lang=es

[6] GMEZ, M.; MASA, O.; CORTESE, F. Por otra universidad democrtica. 2013 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=168371

[7] Las reivindicaciones de los estudiantes aparecen ms desarrolladas en su manifiesto: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article67579

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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