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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2014

Entrevista a Gerardo Bavio, militante histrico del peronismo combativo
"En el 1 de mayo de 1974 Pern estaba orientando su pndulo hacia la derecha"

Mario Hernandez
Rebelin


-Mario Hernandez (MH): Escuchbamos el discurso de Roque Romano, quien fuera secretario adjunto del SMATA-Crdoba conducido por Ren Salamanca, en oportunidad de celebrarse el 1 de mayo en la puerta de la histrica sede de la CGT cordobesa, uno de los fundadores del clasismo cordobs y ahora continuamos con Gerardo Bavio en la ciudad de Tucumn. Qu recuerdos te trae el 1 de mayo?

-Gerardo Bavio (GB): Mi recuerdo se centra fundamentalmente en lo que pas hace 40 aos, el 1 de mayo de 1974, en esa gran manifestacin que hubo y de la cual particip, para reclamarle a Pern por qu estaba lleno de gorilas el gobierno popular y plantearle una serie de reclamos.

La consecuencia, fue aquella ruptura histrica con la Juventud Peronista y los sectores ms combativos del peronismo, no solo los jvenes, que haban luchado durante tantos aos por el Luche y vuelve y el triunfo del 11 de marzo de 1973. Creamos, quizs equivocadamente, que ese era el lugar y el momento para plantearle a Pern ciertas diferencias y reclamos.

Es cierto que estaba orientando su pndulo hacia la derecha, pero haba que haberlo criticado insertados en las bases y no en ese lugar, con esa silbatina, con esos ataques a Isabel despus del impacto tan fuerte que haba sido el asesinato de Jos I. Rucci. Lo cual no significa rescatar una figura vinculada a la burocracia sindical y la derecha. No vamos a ponernos a hablar de la historia de Rucci, pero hay que tener en cuenta que fue uno de los personajes nefastos de la burocracia sindical que actu en gran medida vinculado a la ultraderecha.

-MH: Abonando lo que decs, quiero contarte algo sobre el pequeo gigante como solan llamarlo sus aclitos. Estuve en Mar del Plata al cumplirse un nuevo aniversario del golpe de Estado en marzo y el 23, en el Teatro Municipal, se present un libro sobre la historia de la Concentracin Nacional Universitaria (CNU) que tiene en su haber, en el perodo previo a la dictadura, ms de 80 asesinatos de militantes populares en las ciudades de La Plata y Mar del Plata. En la tapa de ese libro hay una foto del Congreso constitutivo de la CNU y quin est sentado junto a sus lderes? Jos Ignacio Rucci, bendiciendo a un grupo fascista asesino de la ultraderecha. Recomiendo la lectura de ese libro escrito por dos periodistas de Miradas al Sur, donde hacen una exhaustiva investigacin y queda claro el papel de este pequeo gigante facho en los orgenes de este grupo que imaginate cmo sera su accionar que el propio Ejrcito, una vez dado el golpe, los meti presos porque eran incontrolables. Tuve la oportunidad de recordar la relacin de Rucci con el Movimiento Federal donde actuaron varios dirigentes luego vinculados al lopezrreguismo, entre otros Felipe Romeo, director de El Caudillo.

-GB: Es necesario tenerlo en cuenta porque precisamente la muerte de Rucci es manejada como un elemento distractivo y se oculta su verdadera personalidad.

Recuerdo ese 1 de mayo de 1974, delante de Pern, despus de llegar a Buenos Aires recorriendo cientos de kilmetros desde Salta, del acampe en los alrededores de la Facultad de Derecho, desde all nos fuimos marchando a la Plaza de Mayo, cuando empez la silbatina, el ataque y de un Pern que estaba indignado por el asesinato de Rucci que fue como tirarle un cadver arriba de la mesa. Adems, de los ataques a Isabel y Lpez Rega, aunque justificados para nosotros, porque estaba bien decirle al general que el gobierno popular estaba lleno de gorilas. Recin acababa de nombrar a Villar y Margaride en la Jefatura de la Polica Federal. Estaba muy bien el reclamo pero, vuelvo a repetirlo, no era el momento ni el lugar para hacer ese planteo y, por supuesto, recibimos la respuesta iracunda de Pern y decidimos retirarnos caminando y dndole la espalda al palco.

No quera dejar de mencionar que la conmemoracin del 1 de mayo surge a fines del siglo XIX por el reclamo de la jornada de ocho horas que fue duramente reprimido en Chicago. Fueron los hechos de la gran huelga histrica iniciada el 1 de mayo de 1886 y la represin violenta tres das despus en la plaza de Haymarket que provoc el asesinato de una cantidad de obreros. Esa es la historia de un reclamo permanente que es fundamental, la jornada de ocho horas, que todava no se cumple por el trabajo en negro.

Voy a intercalar otro pequeo recuerdo personal que viv en los orgenes del peronismo, en 1944 o 1945, cuando se sancion el Estatuto del Pen, durante el gobierno de Farrell por iniciativa de Pern, Secretario de Trabajo y Previsin, y se establecieron las ocho horas entre la peonada del campo, que signific una diferenciacin social muy fuerte por el apoyo de la mayora de los trabajadores de todo el pas y el rechazo de la Sociedad Rural y el empresariado en contra de esa medida fundamental que significaba hacer cumplir la jornada de ocho horas en todo el pas. Cuando lleg el golpe cvico-militar de 1955, despus del bombardeo infame a la Plaza de Mayo en junio, se suprimi. Es lo que ms o menos sigue vigente en el interior de nuestro pas y en muchos lugares del Gran Buenos Aires y la Capital, donde se sigue violentando la norma de las ocho horas. Por eso, este reclamo tiene plena vigencia y hay que tratar de llevarlo adelante, tambin por las condiciones de trabajo y todos los reclamos pendientes. A pesar de los avances, que hay que reconocer, falta mucho por hacer. Hay que seguir en la lucha.


Gerardo Bavio. Nacido en Salta el 23 de febrero de 1926. Militante histrico del peronismo combativo. A principios de los 70 adhiere a la organizacin Montoneros. El 25 de mayo de 1973 es designado Intendente de la ciudad de Salta. Fue detenido durante la gestin de Isabel Pern. Liberado en febrero de 1975 constituye la Junta Promotora del Partido Peronista Autntico junto a ex gobernadores, Andrs Framini, Armando Cabo y otros. Dado el golpe genocida permanece en Argentina hasta mayo de 1978. Parte al exilio en Mxico, all suscribe un documento crtico a la conduccin de Montoneros junto a Jaime Dri y Miguel Bonasso, entre otros. Actualmente reside en Tucumn y est prximo a publicar su obra testimonial Huellas de la Memoria. Historia, vivencias y reflexiones sobre el siglo pasado. Es coautor junto a Mario Hernandez de El peronismo que no fue. La (otra) otra historia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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