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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2005

Venezuela. Puede triunfar el Socialismo del Siglo XXI?

Heinz Dieterich
Rebelin


1. Qu es el socialismo venezolano?

"En Venezuela no habr comunismo" dice categrico el nuevo Ministro de Defensa venezolano, almirante Orlando Maniglia, recientemente nombrado por el Presidente Hugo Chvez. "La constitucin es muy clara, dice que somos un pas democrtico, con libertad de expresin, con derecho a la propiedad, muchas cosas que en el modelo comunista no existen."

"Es socialista o capitalista la nueva ley sobre el Banco Central?", le pregunta el moderador televisivo al diputado Rodrigo Cabezas. Despus de un momento de reflexin, el coautor de la nueva normativa contesta: "Es socialista." Si esta ley es socialista, pienso, entonces Alan Greenspan tambin lo es, porque la poltica del Federal Reserve Board es precisamente lo que contempla hacer la nueva ley.

Al recibir la Presidencia pro tempore de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en Lima, el Presidente Chvez define, que la revolucin es "nacionalista, bolivariana y cristiana". Mucha gente piensa que "ya estamos en el socialismo". Sin embargo, el Presidente dice que vamos "hacia el socialismo", lo que implica que todava no estamos all. Asimismo sostiene que Bolvar y Jess seran socialistas en la Venezuela actual y que el socialismo venezolano es socialismo porque prioriza al ser humano, en lugar del capital.

Que nadie piense que estemos "improvisando la transicin hacia el socialismo; cada paso est planeado y pensado" precisa el Mandatario en su programa "Al Presidente" y como prueba muestra su cuaderno de trabajo, en el cual hay esquemas sobre las diferentes etapas de la transicin hasta la fase final, la "sociedad global postcapitalista".

El exComandante guerrillero Douglas Bravo, no coincide con el Presidente. Juzga en el diario "El Nacional", que "Aqu no se ha producido la revolucin que muchos sectores aspiraban, sino la mayor transformacin de la historia a favor del imperio y de la burguesa" y que, "Chvez, desde luego, es el gran neoliberal". Otro exguerrillero, Teodoro Petkoff, dice pblicamente que Chvez va hacia un "socialismo militarizado".

El vicepresidente Jos Vicente Rangel afirma en La Habana que "vamos a pasar de la democracia bolivariana a la democracia socialista, al socialismo del siglo XXI, con nuestros propios recursos, sin manuales, soberanamente, a partir de nuestras realidades, sin mesianismos de ninguna especie, sin voluntarismos". Una proposicin muy positiva aunque, como es obvio, ningn socialismo del Siglo XXI se puede realizar sin un fuerte ingrediente de las aportaciones de la cultura mundial, particularmente la ciencia.

Roy Chadderton, exCanciller del gobierno bolivariano, quien procede del partido de la oligarqua socialcristiana (COPEI), abraza el socialismo del siglo XXI porque "no tiene que ver con el socialismo trasnochado y antidemocrtico" del pasado. "Cuando veo a mi Presidente hablando de la democracia participativa y del compromiso con los pobres", estoy de acuerdo, porque todo esto "se basa en la doctrina social de la iglesia": hay un mensaje "profundamente cristiano donde prevalece lo social".

2. Los Grados de Libertad de la Revolucin Bolivariana

Las citas evidencian que existe una enorme fragmentacin en la comprensin del concepto "socialismo del siglo XXI" que segn la intencin del Presidente sera el vehculo terico estratgico para llevar la Revolucin Bolivariana hacia la sociedad poscapitalista. Esta fragmentacin resulta de varios hechos, entre ellos: a) de la ausencia de una vanguardia nacional y de un estrato de cuadros medios, capaces de explicar a las clases sociales lo que es el socialismo del siglo XXI; b) la distorsin premeditada de la discusin por parte de intelectuales oligrquicos y, tambin, de sectores antisocialistas y antibolivarianos dentro y fuera del "Chavismo"; c) la falta de asimilacin del nico paradigma cientfico existente del Socialismo del Siglo XXI, elaborado por las Escuelas de Bremen y de Escocia, que resulta en un nivel precientfico de comprensin de los grados de libertad -las posibilidades de evolucin- de la Revolucin Bolivariana.

Tal fragmentacin ideolgica, por incomprensin o manipulacin antirrevolucionaria, imposibilita la formacin de un bloque histrico de poder, unificado por un mismo proyecto de liberacin, que pueda servir de sostn defensivo y ofensivo al Presidente, capaz de derrotar las mltiples amenazas a la revolucin, desde fuera y, tambin, desde adentro, donde la falange violenta y la nueva clase poltica -"los hijos de Miquelena" como la llaman algunos revolucionarios- pretender destruir a Chvez y su Revolucin.

3. El carcter de clase de la Revolucin

La Revolucin venezolana necesita, por tanto, de un Sistema de Posicionamiento Global (GPS) terico que defina con exactitud, hasta dnde ha avanzado y cul es el camino que le queda por recorrer. Ese GPS terico solo puede ser la ciencia contempornea. Y a la luz de esta ciencia, las coordenadas socio-econmicas y polticas de la Revolucin Bolivariana se pueden determinar sin mayor problema.

Si la Revolucin sovitica se destacaba por una dualidad de procesos, la revolucin burguesa y la socialista, la venezolana consta de una dimensin ms: es trifactica. Coexisten, en ella, al mismo tiempo, una revolucin anticolonial (contra la Doctrina Monroe), una revolucin democrtica burguesa y los grmenes de una revolucin socialista. El peso de la poltica de Chvez descansa sobre las primeras dos columnas, la tercera es apenas incipiente. Esta ponderacin se debe a una razn fundamental: es imposible construir el socialismo, sin haber avanzado en las primeras dos dimensiones.

El carcter anticolonial de la revolucin es evidente, tanto en las medidas bolivarianas como en el golpe militar de Washington. En cambio, la necesidad de avanzar ms en la construccin del Estado de derecho y en el desarrollo de las fuerzas productivas, antes de pasar al cambio de las relaciones de produccin de la economa de mercado, no es tan obvia, pese a hechos como el siguiente.

Durante el proceso bolivariano ms de 130 lderes campesinos han sido asesinados, sin que un solo terrateniente haya sido condenado a la crcel. Siendo el asesinato un delito que los fiscales deben investigar ex oficio, su negligencia en la persecucin de esos asesinatos constituye en s mismo un delito, que tendra que ser investigado por el Estado y castigado, mnimamente, con su destitucin. Y nada de esto ha sucedido.

El paso hacia la economa socialista se da, a su vez, cuando: a) se sienten las bases para que sectores estratgicos de la economa comiencen a funcionar sobre la unidad operativa del valor (time inputs), descartndose de manera progresiva la unidad operativa del precio y, b) cuando haya una creciente participacin de los trabajadores en las decisiones micro y macroeconmicas.

El establecimiento de cooperativas, la cogestin, la regulacin del mercado, el trueque y las empresas no-mercantiles, no significan, de por s, que se est construyendo una economa socialista. Las cooperativas, por ejemplo, son formas jurdicas de propiedad econmica ms democrticas que la Sociedad Annima de Capital Variable y la pequea empresa privada ---y frecuentemente sirven como "salvavidas" econmicas para trabajadores sin empleo o empresas quebradas--- pero ni ellas, ni la cogestin o el trueque modifican la lgica de la economa de mercado, ni la ley del valor que se expresan a travs del principal mecanismo de expropiacin de la riqueza social en beneficio de los empresarios, el precio.

En el sentido de la economa poltica de Marx es imposible hablar de una economa socialista, mientras no se haya sustituido la economa de mercado mediante una economa de equivalencias, basada en el valor y la planeacin democrtica de las mayoras. La economa de mercado es incompatible con la democracia real de las mayoras. Solo su abolicin, despus de una primera fase de coexistencia con la economa de equivalencias, garantiza la entrada al socialismo.

4. Delicados escenarios sobre sucesiones revolucionarios en Amrica Latina

"Qu haremos en el 2013, cuando el Presidente Chvez ya no podr ser Presidente?", me pregunta ante setecientos personas en la Universidad UNELLEZ en Guanare, un compaero bolivariano. "Y qu haremos, si en el 2006 el Presidente Chvez, por un problema de salud, un accidente o lo que sea, ya no podr ejercer las funciones de la Presidencia?", contesto. Silencio en la sala.

Existe en mucha gente la falsa certeza de que el gran lder estar con ella hasta el 2013, porque ganar todas las elecciones respectivas. Modificndose la Constitucin, podra inclusive estar ms tiempo. Este es el escenario deseable y hay que trabajar para que as sea. Sin embargo, hay otros escenarios posibles, para los cuales los bolivarianos tienen que prepararse, en aras del realismo revolucionario y de la continuidad del proceso, ante las amenazas externas e internas.

1. Si Chvez dejara de ejecutar sus funciones como lder del proceso venezolano-latinoamericano ---por enfermedad, accidente o magnicidio--- el proyecto colapsa, sin duda alguna. No existe aun vanguardia a nivel de conduccin, ni cuadros medios, ni unidad terica-revolucionaria, ni lder sustituto en Venezuela que pudieran sostener el proceso. Es evidente que hay algunos jvenes talentos y que, incluso los grandes estrategas latinoamericanos en el Caribe y en Tierra Firme tienen ideas claras sobre sus posibles sucesores, pero los delfines estn an en proceso de maduracin subjetiva y objetiva.

2. Si Fidel deja de ejecutar las funciones de la Presidencia de Cuba en algn momento, qu rumbo tomar el proyecto histrico de la Revolucin Cubana? Podra seguir la alianza estratgica con Venezuela? Y si no pudiera seguir, sera posible que la Revolucin Bolivariana se sostuviera en un solo pas?

3. Si el escndalo de corrupcin del Partido de los Trabajadores (PT) llegase a debilitar al partido y a Lula a tal grado, que tuviera que disminuir su apoyo a Chvez, para seguir conservando el apoyo de Washington y de los partidos que lo sostienen en el parlamento, podra desarrollarse la Revolucin Bolivariana? Es evidente que sin el apoyo de Brasil la hazaa libertadora se volvera muy difcil.

4. Lo mismo vale para Argentina. Nstor Kirchner est perdiendo la batalla contra el capital internacional, cediendo cada vez ms espacios al capital espaol y al gobierno de Zapatero. En su batalla de retirada, con la derrota final anunciada ---por el simple hecho de que ningn Estado nacional latinoamericano solo podra ganar esa batalla--- llegar al punto, en que Zapatero y el subimperialismo espaol lo van a entregar a Washington, sustituyndolo por un neoliberal. Nuevamente, creara una situacin muy seria para el proyecto bolivariano.

28.7.2005


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