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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2005

Siempre visit a los presos polticos...

Osvaldo Bayer
Revista Nuevo Rumbo


Alguna vez pens en una poca en que esas visitas se iban a hacer innecesarias porque imperara un sistema de libertades, derechos y convivencias. Hace das fui otra vez a la crcel de Devoto. Cuando entro en ella me da tristeza, melancola y rabia.

La entrada por donde arriban los parientes de los presos, toda llena de basura y tristeza. Me imagino los versos apenados que hubiera escrito Ral Gonzlez Tun. Mujeres y chicos mal vestidos y con arrugas u ojos con desdicha. Documentos! Cacheos, y las miradas menospreciativas de los que tienen al parecer la ventaja de poseer uniforme. Y las mujeres con paquetes de alimentos. Son las verdaderas vctimas de la sociedad, de esa sociedad que no deja nunca de ser autoritaria. Recuerdo cuando fui, en tiempos de Alfonsn, a visitar a los eternos presos polticos, con distintos rostros. Nunca se dice, pero el gobierno radical mantuvo presos a quienes haban sido condenados por la justicia de los desaparecedores uniformados. Una vez los fui a visitar a esa crcel con la actriz noruega Liv Ullmann. Cuando trajeron a los presos, la bella Liv les di a cada uno u n beso en la mejilla. Varios aos despus encontr en la calle a uno de esos presos polticos, quien desde lejos me sealaba su mejilla con el dedo ndice a medida que se acercaba. Cuando ya estuvo frente a m le pregunt: por qu esa sea? Y l, radiante, me contest: el beso de Liv Ullmann.

El sueo del preso

Como digo, hace dos das fui a la crcel de Villa Devoto. A visitar a los presos polticos de la Legislatura. Es hasta morrocotudo decir que son presos por el Cdigo de Convivencia. Presos por convivencia? S. Son vendedores ambulantes, travestis y meretrices. Estn presos desde julio, acusados de cargos que los pueden llevar a sufrir catorce aos de prisin. Nada menos que de coaccin agravada, privacin de la libertad, daos calificados, resistencia a la autoridad. S, catorce aos. Todos los acusados son de pobreza extrema. Por supuesto.

Son presos polticos para cualquier conocedor de la sociedad argentina. Una sociedad que no hizo nada por ellos. Al contrario: les encaj de pronto el nuevo cdigo de convivencia y ahora el cdigo contravencional. A vendedores de garrapiadas, panchos, pochoclo, helados. Esos son los verdaderos culpables de que ande mal el pas. Por eso palos, crcel, que desaparezcan de las calles porteas. Uno de ellos, un muchacho santiagueo, me relata: Tena un pequeo stand cerca de la Plaza de Mayo, venda juguetitos y cositas para los turistas; semanalmente vena la polica que me exiga veinte pesos, y despus vino la orden de radiarnos; fui a protestar a la Legislatura. Nos cagaron a palos, nos llevaron a la comisara y de ah a Devoto. Mi mujer se tuvo que volver a Santiago con mis dos hijitos, a vivir all con la madre. Estoy preso desde ju lio del 2004 aqu, peor que un perro de albaal, y desde hace nueve meses no veo ni a mis hijos ni a mi mujer. Convivencia. Rechaza l que hubiera tirado piedras. O roto puertas. Fueron los policas de civil que provocaron todo. Entre ellos estaba el gordo Laneri, que tambin fue el provocador de los los de la fbrica Brukman.

Los testigos de la acusacin son todos policas. El juicio lo inici el titular de la Legislatura, Santiago de Estrada, que como antecedente democrtico tiene haber sido embajador de la dictadura de Videla en el Vaticano. Engendros argentinos. Pero eso s, a los vendedores ambulantes hay que meterlos catorce aos en la crcel de la ignominia. El gran encuentro policial contra la pobreza portea termin con la pobreza para siempre. No hay ms pobres en nuestras calles. Gracias al subinspector Ariel Alberto Romano de la comisara 49, quien dirigi el operativo, ya se acab la lepra en la ciudad. Esos son los mtodos. Uno de los presos, que era transformista, me dice con tristeza: Yo quisiera tramitar asilo poltico en otro pas siempre que sobreviva a la violencia, a las cucarachas, a las ratas y al basural aqu en la planta 1 de la U2, la crcel de Devoto.

Los detenidos a los cuales no se les tiene en cuenta que salieron ese da a defender desesperadamente su fuente de trabajo en una sociedad egosta y prfida, me dejan ver con sus relatos directos y desesperados que s tenemos todava algo de los principios cristianos enseados por Jess y un resto de Etica, debemos defenderlos. Todos los organismos de Derechos Humanos deben asistirlos. No abandonarlos. Hacer la contrainvestigacin. Los polticos responsables no nos pueden contestar est en manos de la justicia. Cul justicia, esa que deja libres a todos los grandes torturadores y aprovechados y mete presos a los ms humildes, a los sin trabajo? Un tema para Dostoievski. Salgo y camino por esas calles de Dios, de detrs de los muros de la crcel sale un alarido. Alguien que ha perdido la compostura...

* Osvaldo Bayer es escritor e historiador anarquista


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