Portada :: Otro mundo es posible :: Feminismos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2014

La abeja obrera: Seguir siendo mujer al hacer la revolucin

Valeria Silva
Rebelin


Uno de los ms vergonzosos errores de las y los ex marxistas, desertantes y resentidos autodenominados desde la conciencia intelectual como maduros es la ligereza de asumir al marxismo casi como sinnimo de machismo. Cuando una mujer feminista se define como marxista no faltan las feministas que la condenan como traidora, eurocntrica o trasnochada; de la misma manera, cuando una marxista se define como feminista, no faltan los camaradas que la acusen de revisionista, posmoderna o pequeb. En efecto, durante el siglo XX se han construido fronteras falaces a causa de la enajenacin generada por el mal manejo de las teoras que son en s mismas libertarias.

El ocaso del siglo XX ha ignorado que Marx y Engels ya en el Manifiesto Comunista evidenciaron que el modo de produccin capitalista dejaba la peor plaza en la sociedad a las mujeres, incluso en el hogar. Lenin lo tena presente, sus camaradas ms entraables tambin. La revolucin bolchevique se encarg de liberar espacios jurdicos, espacios familiares y espacios formales para las mujeres, en una sociedad que no dejaba de sentir el olor del zarismo.

El amor de las abejas obreras y la bolchevique enamorada, entre otras, son de las mejores proyecciones del alma de Aleksandra Kollonti (1872-1952), una de las luces ms resplandecientes del comunismo revolucionario ruso y, en definitiva, del marxismo feminista. Es menester decir que ciertos camaradas varones de ese entonces sufran de miopa en lo que respecta al apremio de revolucionar el mundo de hombres y convertirlo en un mundo tambin de mujeres; la avanzada intelectual al respecto, como no poda ser de otra manera, estaba vestida de mujer. As, Aleksandra -de origen aristocrtico y a pesar de ste- levant la bandera de la liberacin femenina estacndola en los intersticios de las leyes, del partido y de las familias, siendo de las principales impulsoras del derecho al aborto, al divorcio y al salario igualitario como responsabilidades estatales, responsabilidades de un Estado revolucionario y comunista.

Aleksandra fue la primera mujer elegida en el soviet de Petrogrado y, posteriormente, la primera mujer en el mundo en fungir como embajadora. Su lucha desde la ms rigurosa formacin marxista y desde dentro del Estado jams dej de atender las necesidades de organizarse como mujeres y entre mujeres para hacer en la URSS una verdadera y profunda revolucin, desde las entraas. Lamentablemente, despus de 1925 muchos de los alcances en contra de la privatizacin de las relaciones personales y de la enajenacin del cuerpo propio fueron rifados en la reinstauracin de la moral burguesa el aborto en 1936, la homosexualidad en 1934-. La educacin mixta, el adulterio y el divorcio fueron algunos de los elementos que fueron sealados como incmodos y que fueron modificados para aquella reinstauracin. Su misin diplomtica desde 1923 fue su forma de sobrevivir a las purgas de stalinistas. La amiga de Lenin volvi a Rusia despus de la segunda guerra mundial y muri en su tierra en a los 80 aos, sin dejar de confiar en la revolucin bolchevique, incluso -apostara- a pesar del dolor en el alma que le producan las fallas, los errores y las muertes injustas. Lo que es irrefutable es que permaneci firme y al servicio hasta el final.

Ser abeja obrera es pertenecer a la colmena. Ser abeja obrera es ser mujer. Ser abeja obrera es ser marxista y militante. Ser abeja obrera es asumir que camarada no es aquel que a pesar de formacin y de su militancia es un canalla con su pareja, con sus hijas, con su madre o con sus hermanas. Ser abeja obrera es combatir la moral burguesa en la casa, en el trabajo, en el Estado y en la cama. As eran las abejas obreras que aparecen en el libro de Aleksandra en los 20s, as fue ella misma, as tenemos el deber de ser las mujeres del proceso de cambio.

 

Valeria Silva es marxista feminista

Twitter: @ValeQinaya



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter