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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2014

Se puede cambiar Europa a travs del voto?

La Marea


Bajo los lemas oficiales de No al pago de la deuda, Ni un recorte ms y Fuera los Gobiernos de la troika una multitud de personas inund el centro de Madrid el pasado 22 de marzo. Las Marchas de la Dignidad se convirtieron en un enorme clamor popular contra las polticas de austeridad impuestas desde Bruselas y una Unin Europea secuestrada por los intereses de los pases ms poderosos, con la Alemania de la canciller Angela Merkel a la cabeza. La misma tarde en que los manifestantes tomaron el centro de la capital, el PSOE cancel un importante mitin al da siguiente en el centro cultural Matadero en Madrid, que deba significar el pistoletazo de salida a su campaa para las elecciones europeas. La explicacin oficial era el respeto por el delicado estado del presidente Surez, que agonizaba en aquellos momentos. Se perdi as una buena oportunidad para que los manifestantes y dems ciudadanos conocieran de primera mano al socialdemcrata alemn Martin Schulz, el candidato principal de los socialistas europeos que aspira a presidir la Comisin Europea, tras el mandato del portugus Jos Durao Barroso, que expira este ao. Todos los grupos polticos presentan cabezas de lista paneuropeos, lo cual convierte las elecciones al Parlamento el 25 de mayo en una especie de comicios presidenciales. En teora, los jefes de Gobierno que conforman el Consejo Europeo deben tener en cuenta el resultado del 25-M a la hora de escoger el nuevo jefe de la Comisin. As lo prev el Tratado de Lisboa, firmado en 2007, que ha ampliado considerablemente las competencias del Parlamento Europeo. En este sentido, las elecciones de mayo presentan una buena oportunidad para crear un contrapeso en una UE dominada por una mayora de gobiernos conservadores desde hace mucho tiempo.

La canciller alemana Angela Merkel se llev una sorpresa desagradable cuando se dio cuenta de cunto poder se ha transferido al Parlamento Europeo con el Tratado de Lisboa, coment en marzo la revista The Economist , uno de los pocos medios britnicos proeuropeos. Efectivamente, con este tratado se han duplicado las reas de polticas europeas que precisan la aprobacin del Parlamento. En total, ya suman 80. Europa tiene una gran influencia en la vida de los ciudadanos. En Bruselas se deciden las normas para restringir la contaminacin, las cuotas pesqueras y lecheras, las subvenciones agrcolas, estndares de un sinfn de productos que se venden en todo el continente, medidas de seguridad en los aeropuertos y las tarifas mviles cuando viajamos al extranjero, entre muchas otras cosas.

Sin embargo, se trata de una cmara en construccin que an carece de muchas funciones democrticas. A diferencia de los parlamentos nacionales, la Eurocmara no tiene poder para presentar leyes. Por ejemplo, el grupo de los verdes no puede entregar una propuesta de ley para, pongamos, prohibir los coches diesel. Las iniciativas legislativas corresponden exclusivamente a la Comisin. El Parlamento tan slo puede hacer propuestas a los comisarios, es decir recomendarles que elaboren ciertas normas. La Comisin enva sus directivas al Consejo, en concreto a la reunin de los ministros sectoriales a cuya rea corresponde el proyecto. Si se trata de un asunto econmico, por ejemplo, normalmente es el Ecofin, la reunin de los ministros de Economa y Finanzas. A la vez, la propuesta de directiva llega al Parlamento Europeo (PE). Entre el Consejo y el PE pueden aprobar, enmendar o rechazar todo lo que les propone la Comisin. Las dos instituciones negocian hasta llegar a un acuerdo o no, lo cual significara el fin de la directiva. Con este complejo y a veces lento sistema se intenta honrar la filosofa fundamental de la UE de buscar un equilibrio entre la Europa de los Estados (Consejo) y la de los ciudadanos (Parlamento).

En los ltimos tiempos, los eurodiputados han ganado varios pulsos a la Comisin y al Consejo, dominado por los intereses de los grandes pases. En marzo se lleg a un acuerdo para avanzar en la unin bancaria, que debe ser la solucin para gestionar futuras crisis del sector financiero. Los eurodiputados arrancaron muchas concesiones al Consejo, y algunas han contrariado particularmente a los intereses del Gobierno alemn, que est frenando los esfuerzos para montar esta unin bancaria. As, por ejemplo, se acelera la creacin de un fondo nutrido por dinero de la banca para que, en el futuro, los rescates no corran a cuenta de los contribuyentes.

El PE tambin ha aumentado la presin sobre las relaciones de la UE con Estados Unidos a raz del escndalo por el espionaje de ciudadanos y dirigentes europeos de los servicios secretos norteamericanos, la ahora infame NSA. La Eurocmara vot a favor de suspender un acuerdo entre Europa y EEUU para el intercambio de datos bancarios e invit al exagente estadounidense Edward Snowden, que destap el escndalo, a intervenir en el pleno de Estrasburgo a travs de una videoconferencia. De esta forma, los eurodiputados han sacado msculo de cara a las negociaciones entre Bruselas y Washington para alcanzar un acuerdo de libre comercio, el llamado TTIP. Este acuerdo, que se lleva discutiendo desde hace meses, requiere la aprobacin del Parlamento Europeo, que podra modificar sustancialmente su contenido, sobre todo si los conservadores y liberales saliesen debilitados de las elecciones de mayo. Existen muchos temores de que con el TTIP se otorguen demasiadas concesiones a las grandes empresas en detrimento de la ciudadana y se puedan diluir algunos de los logros en legislacin medioambiental de la UE.

La presin de los lobbies

Los parlamentarios europeos acaban de dar otra muestra de que, si quieren, pueden resistir a las presiones de los poderosos lobbies. El 19 de marzo, el Comit de Medio Ambiente rechaz una propuesta que otorgaba a las aerolneas no europeas una excepcin temporal de la futura normativa para reducir las emisiones de los aviones. Los gobiernos de EEUU, China y Rusia haban presionado a Bruselas para que los vuelos a aeropuertos de la UE de sus compaas no estuvieran sometidos a las nuevas restricciones. Tras el rechazo del comit, el 3 de abril se someter finalmente al voto del pleno de la Eurocmara. La decisin de hoy ha demostrado que a los europarlamentarios no les gusta ser acosados por terceros pases para que desmantelen la legislacin medioambiental de la UE, afirm ese da con orgullo apenas disimulado el presidente del Comit de Medio Ambiente, el socialdemcrata alemn Matthias Groote.

Estas victorias son alentadoras para los defensores de una democracia europea, pero no sirven para ocultar el hecho de que los poderes del Parlamento Europeo en muchos asuntos claves siguen estando limitados y en otras reas directamente no existen. Si queremos legislar, tenemos que hacer unas concesiones terribles al Consejo. En consecuencia, en estos ltimos cinco aos, la legislacin ha sido muy pequea, por ejemplo en temas laborales o de inmigracin, lamenta el eurodiputado del PSOE, Alejandro Cercas. Con el Tratado de Lisboa ha surgido otro obstculo para los europarlamentarios. Antes de enviar sus propuestas legislativas al PE y al Consejo, la Comisin las tiene que mandar a los 28 parlamentos de los Estados miembros para que evalen si se trata de un asunto que es competencia comunitaria o si ms

bien debera solucionarse a nivel nacional. Si un nmero suficiente de cmaras expresa objeciones, la Comisin retira su propuesta. Es el sistema conocido como bandera amarilla y bandera naranja. Cercas se queja de que sus colegas en las cmaras de las capitales del continente ltimamente abusan de su derecho a veto. Estamos maniatados por los parlamentos nacionales, se queja el veterano socialista, que no repite en las listas para el 25-M tras 15 aos en Bruselas: Ya soy viejo.

Sin embargo, el principal obstculo para que la Eurocmara sea un rgano que realmente pueda ejercer un control democrtico sobre las decisiones que toman los lderes europeos es la limitacin de sus competencias en materias clave, prevista por los tratados de la Unin. Para lo principal de la poltica econmica comn, el PE es un tigre sin dientes, ya que slo se le concede una funcin consultiva. El problema del Parlamento Europeo es que es una cmara con legitimidad para gestionar el mercado interior, pero no para gestionar el euro con todas sus consecuencias, subraya Jos Ignacio Torreblanca, analista del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. Tampoco lo hace la Comisin porque es un asunto de los gobiernos nacionales, aade. Desde Izquierda Unida proponen reformar por completo el mandato de la Eurocmara. Es un parlamento que no es un parlamento, no elige un gobierno y no legisla plenamente, se queja el eurodiputado y cabeza de lista de IU, Willy Meyer. Si tuviramos fuerza suficiente haramos una constitucin clara que despeje la funcin de las instituciones europeas, haramos un parlamento que elija y controle el poder ejecutivo, promete.

Los hombres de negro campan a sus anchas

Donde los europarlamentarios ms han notado su impotencia por falta de competencia ha sido en las controvertidas misiones de la troika en estos ltimos aos, que se han desarrollado sin el ms mnimo control democrtico. Este organismo, creado ad hoc y formado por la Comisin Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha dictado sus recetas de corte neoliberal a los pases rescatados, Grecia, Irlanda, Portugal, Chipre y tambin Espaa, aunque en menor medida, ya que Madrid slo recibi ayudas para la banca. En la Comisin admiten que la troika fue improvisada cuando estall la crisis en 2010. Los temidos hombres de negro que empezaron a visitar Atenas, Dubln, Lisboa, Nicosia y Madrid tenan como misin oficial evitar la bancarrota de estos pases. Sin embargo, son muchos los crticos que sospechan que la troika actuaba, sobre todo, en el inters de los acreedores de los pases en crisis, especialmente los bancos alemanes y franceses, para que pudieran recuperar sus prstamos. Las medidas de austeridad, con recortes brutales del Estado del bienestar y de los derechos laborales, han dejado un panorama desolador en la periferia europea, con tasas de paro rcord, ms pobreza y mayores desigualdades. El FMI recientemente reconoci que se haba equivocado a la hora de calcular el coste social de las polticas de austeridad. Es poco consuelo para los millones de personas que han perdido su trabajo por culpa de los recortes y reformas.

La troika se ha convertido en el peor enemigo para la construccin de una Europa unida y democrtica. La gestin de la crisis ha dado alas a los partidos y movimientos antieuropeos, de derecha e izquierda, especialmente en los pases que han estado bajo el tutelaje de los inspectores enviados por la Comisin, BCE y FMI. Muchos eurodiputados tambin se rebelaron contra los hombres de negro, no slo por sus polticas sino porque no tienen que rendir cuentas a nadie. En un debate sobre el rescate de Chipre el ao pasado, el vicepresidente de la Comisin, el finlands Olli Rehn, fue testigo del malestar en la Cmara en Estrasburgo. Ya le he dicho que muchas veces estamos en desacuerdo con su poltica, pero usted s que responde ante este parlamento. La troika no. Acaben ya con la troika, no la necesitamos, le espet el socialdemcrata austraco Hannes Swoboda, ante el aplauso del pleno.

En marzo, el PE aprob dos resoluciones, que no son vinculantes, en las que reconoce por un lado que la troika evit la bancarrota de cuatro pases pero, por otro, critica que el precio fuera un impacto muy negativo sobre la pobreza. La decisin se basaba en dos informes sobre los efectos nefastos de las recetas de los hombres de negro , uno de los cuales fue elaborado por el espaol Cercas. Con la troika han improvisado y se han aprovechado de la extrema debilidad de estos pases para imponer unas condiciones de carcter ideolgico, de destruccin del Estado del bienestar y del sistema de negociacin colectiva, dice. Su colega Meyer, de IU, no obstante, recuerda que el PSOE comenz con estas polticas de recortes cuando an gobernaba en Espaa Jos Luis Rodrguez Zapatero y que, junto con el Partido Popular, cambi la Constitucin para dar prioridad al servicio de la deuda sobre cualquier otro gasto pblico, tal como queran en Bruselas y Berln.

En la resolucin que condena la troika, el PE pide la creacin de un mecanismo puramente europeo, sin el Fondo Monetario (FMI), para intervenir en caso de que un Estado miembro sufra una crisis grave. En opinin de los diputados, este organismo debera tener en cuenta no slo los desequilibrios econmicos, sino actuar tambin contra los desequilibrios sociales, sobre todo el paro y la pobreza. Y, por supuesto, este mecanismo tendra que rendir cuentas en los plenos que se celebran entre Bruselas y Estrasburgo.

Un gobierno econmico

Desde hace aos, ministros, expertos y diputados plantean la necesidad de crear una especie de gobierno econmico para los pases que han adoptado el euro como divisa. La actual crisis de la moneda nica slo ha aadido urgencia a este tema. Sin embargo, hay dudas razonables sobre si Merkel est realmente interesada en compartir las decisiones sobre una futura poltica econmica con los eurodiputados. A la poderosa canciller le resulta ms cmodo llevar estos asuntos nicamente a las reuniones con sus homlogos, donde Alemania corta el bacalao desde que estall la crisis. El Tratado de Lisboa no obliga a los jefes de gobierno a hacer concesiones a la Eurocmara en esta materia, y tampoco a la Comisin. La presin popular, en opinin de Torreblanca, tampoco es tan grande como para hacer reflexionar a dirigentes como Merkel: A mucha gente la troika le parece muy mal pero no tiene claro si el Parlamento Europeo es el lugar adecuado para controlarla.

La controversia por el papel de la troika tambin ha puesto de relieve el dficit democrtico que afecta a uno de sus integrantes: el Banco Central Europeo. Los seis miembros de su Comit Ejecutivo, incluyendo el presidente y vicepresidente, son nombrados por el Consejo. Los candidatos elegidos deben comparecer ante el PE, que se pronuncia sobre ellos. Pero no tiene derecho a veto, por lo cual salen elegidos los directivos del BCE que han escogidos los gobiernos nacionales. El presidente del banco emisor del euro comparece por lo menos cuatro veces al ao ante la Eurocmara para informar sobre las decisiones que ha tomado en poltica monetaria. Sin embargo, el PE no tiene capacidad de sancionar al BCE si considera que el banco de Frankfurt ha incumplido su mandato.

El instituto Bruegel, uno de los think tanks ms influyentes de Bruselas, destaca en un reciente informe las deficiencias democrticas y de transparencia del BCE frente a la Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra. As, por ejemplo, el Senado de EEUU puede vetar los nombramientos del presidente para la Fed y se puede cambiar el mandato del banco emisor. A diferencia de la Fed y del Bank of England, el BCE sigue sin hacer pblicos los protocolos de las reuniones en las que se decide sobre los tipos de inters. El argumento para defender esta opacidad es que los consejeros podran exponerse a presiones de sus pases de origen si se conocieran las posiciones que toman respecto a la poltica monetaria. La crtica por el dficit democrtico del BCE es muy delicada. Si queremos que sea independiente no podemos forzar demasiado los mecanismos de control, explica Torreblanca.

Elecciones de corte presidencial

En el viejo continente se lleva mucho tiempo criticando los evidentes dficits democrticos del organigrama institucional de la UE, que es un factor importante para explicar el escaso inters que suelen generar los comicios europeos. Esta vez es diferente, reza el lema de la campaa institucional con la que el Parlamento Europeo pretende movilizar a la ciudadana. El caramelo es la promesa de que los votantes eligen al prximo jefe de la Comisin. Por primera vez, todos los grandes grupos polticos presentan un candidato principal a nivel europeo emulando la prctica habitual en comicios nacionales. Frente a Schulz, cuyo cargo le ha dado cierta notoriedad en el continente, los lderes de las formaciones que integran el Grupo del Partido Popular Europeo, con Merkel y el presidente Mariano Rajoy a la cabeza, escogieron al ex primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker como su candidato principal, a pesar de que no se presenta en las listas al Parlamento de Estrasburgo. Es simplemente el cabeza de cartel para presidir la Comisin.

Tampoco sale en las listas Alexis Tsipras, el lder de la formacin de izquierdas griega Syriza, que es el candidato principal del Partido de la Izquierda Europea, en el que se integra IU. Los liberales europeos apuestan por el ex primer ministro belga Guy Verhofstadt.

Los verdes presentan un tndem entre el veterano activista francs Jose Bov y la joven alemana Ska Keller, la ms votada en las primarias abiertas.

Hasta el 25-M, todos los candidatos hacen campaa ms all de sus pases de origen.Sin embargo, a pocas semanas de la cita de la ciudadana europea con las urnas surgen muchas dudas sobre si los votantes entre Lisboa y Helsinki realmente influyen en la eleccin del nuevo jefe de la Comisin, el brazo legislativo de la UE. Es un cuento que se han sacado de la manga los grupos mayoritarios, la socialdemocracia y la derecha, porque son conscientes de la desconfianza y la distancia que hay entre el Parlamento Europeo y la ciudadana, opina Meyer. El Parlamento Europeo tiene la obligacin de hacer todo lo posible para elevar la participacin porque su gran enemigo siempre ha sido la falta de inters de los ciudadanos europeos, analiza Torreblanca, miembro del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores: Por eso se han inventado este modelo presidencialista al estilo americano.

La idea se basa en el Tratado de Lisboa, la ltima gran reforma de la UE, que establece que los gobiernos nacionales deben respetar el resultado de las elecciones europeas a la hora de elegir el presidente de la Comisin.

Los sondeos dan una ligera ventaja al grupo socialista de Schulz frente a los conservadores, por lo cual el alemn aspira a tomar las riendas de Durao Barroso, que fue instalado en este cargo por decisin de los gobernantes nacionales que vean en este poltico de centroderecha el mejor garante de sus intereses particulares. El nombramiento del presidente de la Comisin le corresponde al Consejo Europeo, el rgano donde se sientan los gobiernos de los 28 estados miembros de la UE. Los lderes nacionales deben respetar el resultado de las elecciones. Es decir, si los socialistas son el grupo ms votado, el candidato debe salir de este mbito, aunque no tiene que ser necesariamente el cabeza de la lista electoral. Podran proponer a otro socialista en vez del combativo Schulz, a quien el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi una vez lleg a comparar con el guardia de un campo de concentracin nazi. El Parlamento, en principio, tiene la ltima palabra y puede rechazar a la persona elegida. Pero muchos expertos creen que los jefes de gobierno seran capaces de imponer su candidato a travs de negociaciones y del mercadeo de otros puestos para ganarse el apoyo de una mayora suficiente de eurodiputados.

Nos han dicho que van a respetar el resultado del 25-M. A ver si es verdad, afirma el europarlamentario Cercas. A muchos jefes de gobierno y la mayora en la actualidad son de centrodrecha les costara aceptar a un socialista al frente de la Comisin, pero tambin hay dirigentes a los que tampoco les gusta el veterano dirigente Juncker, curtido en mil batallas nocturnas en las cumbres europeas. Evidentemente, a los lderes nacionales les resulta ms cmodo tener a un presidente de la Comisin ms dcil porque les debe su eleccin a ellos en vez de una persona que ha llegado al puesto empujado por el respaldo de los votantes. Si los gobiernos eligieran a otro candidato que no sea el ganador de las elecciones, esto sera una mal mensaje para los ciudadanos, admite una fuente de la Comisin.

La decepcin y el rechazo de la Europa que mucha gente ha llegado a asociar con la troika y el dominio de la Alemania de Merkel puede pasar factura en las elecciones del 25-M,especialmente por el esperado auge de

los partidos xenfobos y de ultraderecha. Algunas encuestas dan a estas formaciones hasta un 30% de los escaos en el PE. El Frente Nacional de Marine Le Pen podra incluso convertirse en la primera fuerza de Francia. La hija del histrico lder de la ultraderecha gala ha formado una alianza con Geert Wilders, el populista derechista holands, para devolver la soberana a los pases. Estamos obligados a pedir autorizacin a Bruselas, obligados a tener una moneda nica y queremos libertad y soberana, dijo Le Pen. En Reino Unido, los conservadores del primer ministro David Cameron ven con gran preocupacin el auge del UK Independence Party (UKIP) que lucha por sacar a las islas britnicas de la UE desde sus escaos en la Eurocmara. Los fascistas de Amanecer Dorado en Grecia previsiblemente obtendrn un buen resultado, igual que la Alternativa para Alemania (AfD), una amalgama rara de acadmicos crticos con el euro y nostlgicos del Tercer Reich.

Una iniciativa popular llega a Bruselas

Tambin los partidos a la izquierda de los socialistas y socialdemcratas europeos pueden esperar un buen resultado en las elecciones de mayo. Algunos llevan su rechazo de la Europa actual hasta las ltimas consecuencias y han renunciado a presentarse a los comicios, como la Candidatura dUnitat Popular (CUP). El Parlamento Europeo es una institucin casi decorativa, explica Joan Teran, miembro del Secretariado Nacional del partido independentista de izquierdas cataln: Creemos que es ms til denunciarlo desde fuera del Parlamento Europeo. Y sigue: El problema es que no hay elementos de control institucional que puedan cambiar las intenciones de la troika o a los que estn al mando de la UE. El BCE y la Comisin continan siendo organizaciones opacas al servicio de los mercados, y no hay instrumentos de control sobre ellos. La nica opcin de los pueblos es construir una alternativa desde la soberana.

Pero hay mucha gente que, pese a todas sus deficiencias, cree que las instituciones comunitarias son un vehculo til para conseguir sus objetivos. El 19 de marzo, la Comisin por primera vez admiti una iniciativa popular europea que exige que se reconozca legalmente el derecho fundamental de la ciudadana al agua potable. Con 1,9 millones de firmas, la mayora en Alemania, la peticin super con creces el mnimo obligatorio de un milln de firmantes, en por lo menos siete pases. Los autores de la iniciativa Right2Water (derecho al agua) persiguen frenar la creciente privatizacin de manantiales pblicos a empresas. La Comisin ahora debe estudiar el tema y elaborar una normativa si lo considera oportuno. De momento, predomina el escepticismo. La respuesta de la Comisin es muy vaga. Hace falta que pronto presenten unas propuestas concretas, declar el eurodiputado de los verdes Gerald Hfner.

Para aquellos que creen que ms democracia en Europa pasa por reforzar el Parlamento Europeo es fundamental que en las elecciones del 25-M haya una alta participacin. La ltima vez, hace cinco aos, apenas un 43% de los 300 millones de ciudadanos con derecho a voto acudi a las urnas. Es una contradiccin que la gente exija una Europa ms democrtica y luego no vaya a votar. De ese modo, se devala el Parlamento Europeo, que es la nica institucin elegida directamente, deplora el eurodiputado Cercas. As seguir mandando el directorio de los pases poderosos, liderado por Merkel, que son los que han creado el monstruo de la troika.

Fuente: http://www.lamarea.com/2014/05/11/se-puede-cambiar-europa-traves-del-voto/



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