Portada :: Otro mundo es posible :: Feminismos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2014

La guerra no declarada contra las mujeres y las nias

Nuria Varela
La Marea


Hasta la semana pasada era obvio (y no por ello mayoritariamente reconocido) que vivamos una guerra no declarada contra las mujeres y las nias. Los datos, an parciales y aproximados -cuando hablamos de violencia contra las mujeres nunca tenemos datos exactos-, lo demuestran: existen en todo el mundo entre 113 y 200 millones de mujeres demogrficamente desaparecidas. Cada ao, entre 1.5 y 3 millones de mujeres y nias pierden la vida como consecuencia de la violencia o el abandono por razn de su sexo; 6.000 nias al da sufren la ablacin del cltoris, alrededor de 600.000 mujeres mueren cada ao al dar a luz y segn la Organizacin Mundial de la Salud (OMS), otras 47.000 fallecen todos los aos como consecuencia de abortos inseguros y en malas condiciones de salubridad. Como public hace aos The Economist, cada periodo de dos a cuatro aos, el mundo aparta la vista de un recuento de vctimas equiparable al Holocausto de Hitler.

Las conclusiones del primer informe mundial sobre violencia realizado por la OMS, estimaciones mundiales y regionales de la violencia contra la mujer: prevalencia y efectos de la violencia conyugal y de la violencia sexual no conyugal en la salud, califican la violencia de gnero como epidemia y sealan afecta a un tercio de las mujeres en el mundo. En Europa, el Informe sobre violencia contra las mujeres realizado por la Agencia de los derechos fundamentales de la Unin Europea cuantific que en el ltimo ao, 13 millones de mujeres sufrieron violencia fsica en los 28 estados miembros, 3,7 millones fueron violadas y nueve millones de mujeres fueron vctimas de acoso. A lo largo de su vida, 62 millones de europeas, es decir, una de cada tres, ha sufrido violencia fsica o sexual -la encuesta recoge datos a partir de los 15 aos, as que se queda fuera toda la violencia sufrida por las nias-.

La semana pasada, Aboubakar Shekau, el lder de Boko Haram, el grupo que secuestr hace ya ms de un mes a 234 nias nigerianas, hizo explcita esta declaracin de guerra delante de las cmaras. El video se ha visto en todo el mundo. El tipo se ala nada menos que con Al para escenificar todos los ingredientes de esta guerra: las muchachas son suyas, puede hacer con ellas lo que quiera; el secuestro es un castigo -lo merecen- por estudiar, por pretender tener una vida propia lejos de los mandatos de sumisin, lo que no impide que sean violadas porque el honor y la castidad que se les exige a las nias no tiene nada que ver con lo que Al les exige a ellos. Son moneda de cambio en el conflicto poltico que vive Nigeria y valen tan poco que indistintamente se las puede vender, esclavizar, abusar, intercambiar o convertir a una fe que no profesan. Es decir, cualquiera se puede apoderar de la voluntad de las nias porque a las nicas a las que no les pertenece es a ellas mismas.

Ante esta declaracin pblica, obscena y desafiante del lder de Boko Haram, ante la demostracin de que son prisioneras de una guerra que va ms all del conflicto nigeriano, que es una guerra contra los derechos humanos de estas nias a las que se les niega incluso el respeto a su cuerpo y el acceso a la educacin, ha habido una tarda pero global reaccin de la sociedad civil y un tibio y de momento ineficaz movimiento de los gobiernos, incluido el de Nigeria. Al presidente Goodluck Jonathan no parece que le importen mucho incluso ahora, presionado por la comunidad internacional, slo le omos excusas sobre la dificultad de la misin de rescatarlas. Sera la primera vez que un ejrcito o las fuerzas internacionales se movilizan para defender los derechos humanos de mujeres.

Podemos cerrar los ojos y seguir ignorando esta guerra que asesina, viola y destruye la vida de millones de mujeres en el mundo pero ya es hora de dejemos de creer los mitos y las ideologas dogmticas que defienden que la desigualdad entre hombres y mujeres es natural, histrica y, en consecuencia, irremediable. Ya es hora de trabajar para construir un mundo habitable tambin para las mujeres, un mundo donde las nias tengan el derecho a vivir sin violencia y a recibir educacin y, tambin, ya es hora de trabajar para educar a los nios dndoles la oportunidad de hacerse hombres no violentos.

Fuente: http://www.lamarea.com/2014/05/15/la-guerra-declarada-contra-las-mujeres-y-las-ninas/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter