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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2014

Acuerdo UE-Mercosur
Un nuevo ALCA se negocia en silencio

Itai Hagman
Rebelin


A pesar de su importancia estratgica para Amrica Latina y su impacto de magnitudes en el plano econmico y poltico en nuestros pases, las negociaciones de un acuerdo de libre comercio entre la Unin Europea y el Mercosur no estn presentes en la agenda pblica. El regreso del libre-comercio como frmula de integracin al mundo desarrollado reaparece a casi diez aos del rechazo al ALCA en la Cumbre de las Amricas de Mar del Plata en 2005. As como aquel hecho reflej un cambio poltico positivo en la regin luego de las rebeliones populares y la crisis del neoliberalismo, la posibilidad de este nuevo acuerdo expresa tendencias de cambio en un sentido regresivo.

El escenario internacional

Lo primero a sealar es que el contexto en que avanzan las negociaciones para el acuerdo UE-Mercosur es el de la continuidad de una importante crisis econmica internacional de la que no se percibe el final, y cuyo epicentro hoy est en Europa. Producto de ella, en algunos pases del Viejo Continente los ndices de desocupacin superan los dos dgitos, sobre todo entre mujeres y jvenes; los sistemas financieros fueron auxiliados por los Estados con salvatajes millonarios pero continan quebrados y se suceden fuertes convulsiones sociales frente al desarme de las viejas conquistas de los Estados de bienestar. En ltima instancia todos estos hechos son fruto de transformaciones a nivel global del capitalismo.

En segundo lugar y como consecuencia de estas modificaciones a escala planetaria, en las ltimas dcadas se vieron cambios significativos en el comercio internacional. Si bien el nivel de concentracin del comercio no ha variado, ya que los diez pases principales concentran el 50% del intercambio global, s se ha modificado sensiblemente la composicin de estas potencias, fundamentalmente con la incorporacin de China (hoy principal exportador del mundo) y de Corea del Sur. Aunque estos pases no tienen capacidad, al menos por el momento, de disputar la hegemona mundial, constituyen un obstculo serio para los intereses de las viejas potencias europeas y de los Estados Unidos.

En tercer lugar y vinculado a esto ltimo tenemos el fracaso de las discusiones en la Organizacin Mundial de Comercio (OMC) para liberalizar el comercio internacional, producto de los intereses encontrados entre las distintas economas. Luego de la virtual disolucin de las Rondas de Doha durante el 2013, producto de la falta de acuerdo tras ms de diez aos de negociaciones, se buscan salidas alternativas.

En este contexto se enmarca no slo la discusin de un tratado de libre-comercio entre el Mercosur y la UE sino tambin entre esta ltima y los EEUU (Acuerdo Transatlntico sobre Comercio e Inversin, ATCI), lo que implicara una suerte de triangulacin en el eje de occidente que podra funcionar como barrera para la penetracin China en la regin. Por otro lado, si bien en el plano latinoamericano el proyecto del ALCA fracas, EEUU motoriz la Alianza del Pacfico que integra a Chile, Colombia, Per y Mxico y desde donde se viene avanzando en los planes de liberalizacin del comercio internacional con Asia, Norteamrica y Europa.

El acuerdo y sus consecuencias para Amrica Latina

Si bien la Unin Europea conserva el status de principal socio comercial del Mercosur, tanto en destino de exportaciones como en fuente de nuestras importaciones, y contina siendo el principal inversor extranjero de la regin, su peso en ambos rubros viene disminuyendo en los ltimos aos cediendo terreno al competidor asitico. La relacin comercial no es diferente a la que sign toda nuestra historia. Mientras que nosotros les vendemos productos primarios y derivados (en nuestro caso fundamentalmente agro-industriales) ellos nos venden maquinarias e insumos para la industria. Simtricamente nuestros pases cobran aranceles contra la importacin de productos industriales, mientras que los europeos los establecen a las materias primas. La misma situacin ocurre en materia de subsidios, en donde Europa destina unos 50 mil millones de euros anuales para apuntalar su produccin primaria.

Las razones de esta situacin son de larga data e incluyen tanto elementos econmicos como de dominio poltico. Lgicamente la eliminacin recproca de aranceles entre el Mercosur y Europa, en lugar de modificar las caractersticas de esta relacin comercial asimtrica, la profundizaran, es decir que nuestras exportaciones se primarizaran aun ms y nuestra dependencia de bienes de capital, de insumos y tecnologa se hara an ms elevada.

Pero el peligro es mayor, ya que avanzar en un acuerdo de libre comercio con Europa podra ser el primer paso para realizar acuerdos de esta naturaleza con otros bloques comerciales dominantes y de manera directa o indirecta, con Estados Unidos. De hecho no habra razn para hacerlo slo con la Unin Europea pero rechazarlo frente a otras potencias, lo que implicara una apertura total de las economas del cono sur, en correlaciones de fuerza de suma debilidad. En definitiva, nada demasiado diferente a lo que habra ocurrido con el ALCA en caso de prosperar a principios de siglo.

La teora econmica liberal plantea que acuerdos de esta naturaleza son favorables porque aumentan las exportaciones y por ende la produccin, lo que sera beneficioso para el empleo y los ingresos. Sin embargo la expansin que viene aparejada por los acuerdos de libre comercio se reduce a las actividades competitivas, que en nuestro pas son las agro-industriales, las cuales generan muy poco valor agregado, empleo e ingresos. Por el contrario, la contrapartida de inundacin de productos manufacturados de origen europeo perjudicara la incipiente y dbil produccin manufacturera local empeorando los niveles de empleo e ingreso, adems de potenciar las presiones al desequilibrio de las cuentas externas.

Lo que tampoco asume la teora econmica liberal es que en la actualidad del mundo capitalista globalizado, ms de la mitad del comercio internacional es intra-firma. Esto significa que en lugar de intercambio de bienes producidos entre distintos pases que pueda generar beneficio para ambas partes, se trata en realidad de la integracin de empresas trasnacionales que diversifican su produccin en distintas economas aprovechando las ventajas de cada una para reducir sus costos. En consecuencia un acuerdo de libre comercio en lugar de mejorar el intercambio comercial entre pases, simplemente abaratara los costos de las empresas perjudicando a los Estados y por tanto facilitara las estrategias globales de las multinacionales en nuestro continente.

Segn los pocos transcendidos mediticos el Mercosur (exceptuando a Venezuela) avanza en esta discusin impulsada fundamentalmente por Brasil y llegara a hacer una primera propuesta a la Unin Europea en el mes de junio de 2014. Argentina, que se vena oponiendo a esta posibilidad ahora se muestra ms abierta. El silencio absoluto con el que estas negociaciones se estn manejando no resulta sorprendente, ya que contradicen el espritu con el que se rechaz el ALCA. En lugar de abrir una discusin con el conjunto de la sociedad en relacin a este tema, se intenta avanzar sin que nadie se entere. Esto es lo que denuncian los Movimientos Sociales hacia el ALBA, protagonistas diez aos atrs del rechazo del ALCA.

En este marco resulta aun ms urgente comenzar a instalar este tema en la discusin y generar conciencia de la importancia que tiene para el futuro del pueblo argentino y latinoamericano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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