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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-05-2014

La COB y la democracia intercultural

Juan Carlos Pinto Quintanilla
Rebelin


Hace ya 62 aos naca la Central Obrera Boliviana como expresin de la energa revolucionaria acumulada por el proletariado minero, que expresaba en la tesis de Pulacayo la sntesis vanguardista obrera de la izquierda que haba logrado construir la avanzada proletaria. Muchos aos antes esa izquierda marxista ya enfrentada entre s entre corrientes estalinistas y trotskistas haba concentrado su trabajo en el sector ms combativo y revolucionario frente a la oligarqua minero-feudal, los mineros, que desde sus deterioradas condiciones de vida y su lucha por mejorarla, perfilaban la vanguardia de clase que Marx y luego tambin Zavaleta reconocan como el fundamento subjetivo para la construccin del Socialismo.

Los mineros y sus familias eran migrantes del campo, de las haciendas y las comunidades indgena originario campesinas, y haban salido de sus lugares de origen con la esperanza de una nueva vida como asalariados y los beneficios de ser parte de una empresa. Esta ruta seguida desde la poca de la colonia se mantuvo y sostuvo como eje fundamental de la economa republicana: los antiguos mitayos de la colonia, continuaron siendo la cuota de trabajo que las comunidades aportaban al Estado para ellos seguir existiendo, y con ello sostenan al Estado colonial en su papel represor. Esos mineros que hablaban quechua o aymara, sin embargo, en su gran mayora rpidamente adquiran un nuevo status en su condicin proletaria que produca un corte histrico con su origen e identidad originaria para propiciar una nueva, con mejores condiciones de vida y ms alejada de la discriminacin y el racismo histrico, ms cercana a la solidaridad de clase, de un proyecto histrico revolucionario para el pas y que generaba respeto entre los opresores y su Estado.

Por eso la historia comn de la izquierda y la clase obrera nos muestra una vanguardia revolucionaria pero escasa, que no convocaba a la mayora de la identidad indgena originario campesina de este pas, pero que sin embargo lo pudo hacer con la mayora de los sectores populares, creando la organizacin unitaria sindical ms importante del pas y del continente. Una nueva relacin intercultural se teji al interior de la organizacin matriz, sin embargo las cuotas de poder determinadas por el vanguardismo proletario siempre limitaron el horizonte de la representacin y de la propia participacin poltica de los otros sectores. Las sucesivas tesis socialistas de la COB, junto a los numerosos documentos aprobados en cada Congreso nacional, terminaban expresando el discurso de una izquierda que no termin de entender al pas y que subrayaba que el horizonte socialista slo sera posible con los obreros a la cabeza y los dems como furgn de cola.

Los quiebres kataristas de sindicalismo independiente desde los aos 70, abrieron nuevos espacios a la alianza obrero campesina y la COB permiti el ingreso del actor poltico mayoritario pero ratificando una vez ms que los campesinos por su carcter pequeo burgus o de pequeo propietario, no podra ser revolucionarios y por tanto necesitaban a la vanguardia proletaria para su direccin. Vanos fueron los intentos durante largos aos y congresos para modificar la estructura orgnica de la COB, que ratificaba una y otra vez su estructura proletaria por sobre la irrupcin de nuevos actores sociales. Y vino el modelo neoliberal con el 21060 que relocaliz a los mineros reducindolos a su mnima expresin, y a la propia COB en un cadver orgnico que conden a los sectores afiliados a buscar y enfrentar sus propias luchas sectoriales desde la demanda particular, dejando de lado el discurso poltico y vanguardista que la haban convertido en un factor de poder en la historia boliviana. El espacio poltico institucional dio lugar a los partidos polticos tradicionales y a los de nuevo cuo. La izquierda poltica en su mayora sigui el curso del poder adscribindose rpidamente a los nuevos tiempos neoliberales que soplaban y que auguraban muchos aos de mercado y de sometimiento popular.

Sin embargo de este recorrido histrico institucional de las luchas obreras, otra lucha histrica casi clandestina se vena dando, ignorada por la historia oficial, el pas desbordaba en identidad indgena originaria y campesina, con races histricas pre coloniales que expresan el sustento de la diversidad de nuestra partida de nacimiento. En el pas ms indio de Amrica se produjo el mayor proceso colonizador, que buscaba la explotacin econmica y la exclusin social vestida de racismo, y que hizo que la colonia perdurara en la repblica y en nuestras propias cabezas hasta hoy. Con luchas permanentes, unas abiertas otras silenciosas el protagonismo IOC estuvo presente en nuestra historia; desde la resistencia a los espaoles, pasando por los levantamientos de la colonia y luego en la repblica, los actores sociales indgenas originario campesinos, siempre estuvieron y sostuvieron la lucha, pero al mismo tiempo de pisoteados por los opresores, fueron ignorados y discriminados por sus hermanos de origen pero no de clase.

Las transformaciones histricas que vive el pas, institucionalizadas en una nueva CPE que tiene como punto de partida la diversidad y el horizonte del vivir bien , junto al protagonismo de los pueblos indgena originario campesinos, ha interpelado la historia oficial republicana y tambin la de la vanguardia clasista, poniendo de manifiesto que nuestra propia identidad en Democracia debe ser intercultural, as como el horizonte de las utopas colectivas. De esta manera la COB que hoy continua vanguardizada por los mineros ya ha sufrido transformaciones sustanciales desde la nueva realidad. El proletariado vanguardia de la COB es el obrero de lite que gana ms que el presidente y la fuerza principal de movilizacin la componen las numerosas empresas mineras de cooperativistas que tienen intereses muy particulares para apoyar el proceso de transformaciones que vive Bolivia.

El reto mayor se presenta en la capacidad de la COB de realizar una nueva alianza histrica en el marco de la democracia intercultural interna, que permita que la identidad de clase fluya junto a la originaria indgena campesina para darle un contenido de sostenibilidad poltica y de propuesta poltica a las transformaciones que estn en curso en el pas, pues el proceso no le pertenece a una organizacin poltica sino a todo el pueblo boliviano que como bloque histrico poltico y desde su memoria larga, hoy recrea su vida en un cambio de poca que nos acerca cada vez ms a la utopa revolucionaria.


Juan Carlos Pinto Quintanilla es Socilogo. Director Nacional del SIFDE-OEP

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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