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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2014

Democracia intercultural y fuerzas armadas

Juan Carlos Pinto Quintanilla
Rebelin


Cientos de sargentos y suboficiales de las tres fuerzas del ejrcito boliviano marchan con uniforme camuflado y en compaa de sus familias por las calles de las principales ciudades del pas. Un Coronel comenta horrorizado que jams se haba visto esto y es una vergenza ante el mundo que pblicamente se d este quiebre de mando en las FFAA. Mientras tanto, suboficiales ahora como dirigentes del movimiento, aparecen en diferentes entrevistas manifestando que adems de los pedidos concretos en materia salarial y de oportunidades profesionales para su sector, el verdadero contexto de la lucha es el de efectuar un proceso de descolonizacin al interior de la FFAA.

En la opinin pblica existen opiniones encontradas, unas con apoyo de organizaciones sociales como los ponchos rojos de Omasuyos, cuyos hijos y parientes son parte de este cuadro de mandos intermedios, tambin la gente de la calle, las vendedoras y vivanderas, que aplauden y apoyan a los sargentos en sus marchas por las ciudades ms importantes del pas.

Los generales y alto mando por su parte, en principio optaron por la estupefaccin ante lo que consideraban una ruptura de la cadena de mando y por otra una afrenta histrica el tener que opinar en los medios de comunicacin, en igualdad de condiciones con los dirigentes de sus subordinados. Finalmente la jerarqua militar decidi dar de baja definitiva a cerca de 715 sargentos y suboficiales de las tres fuerzas, argumentando que al ser una fuerza no deliberante con una estructura de mando definida, no es posible permitir la insubordinacin, ms an en palabras de un coronel, ya no ser posible confiar en estos mandos intermedios, en cualquier situacin de emergencia, ya que han tomado iniciativas propias al margen de sus mandos naturales.

Todava ms en otra entrevista un general comenta que la actual CPE establece el rol de las fuerzas armadas de la misma forma que en anteriores constituciones ya que este apartado no ha sufrido ningn cambio, pero adems est plenamente vigente el reglamento general de las FFAA instituido en el ao 1976, durante el gobierno militar del Gral. Banzer, que establece claramente que la estructura militar jerarquizada, tiene como propsito cuidar la institucionalidad estatal y la integralidad del territorio, y aado, la democracia para los bolivianos. La ruptura de esta condicin de jerarquas y mandos pone en peligro no slo a la institucin, sino al pas y a la democracia pues la tropa no es ni puede ser sindicato, son ciudadanos armados con una funcin definida a la que se deben someter por el pas al que se deben.

Algunas declaraciones del Ministro de Defensa sealan que las movilizaciones tienen un contenido poltico de relacin con partidos opositores y de grupos trotskistas marginales que estuvieran alentando estas protestas. Por su parte los sublevados muestran en los medios las pruebas de la discriminacin basada en una amplia diferencia salarial que existe entre oficiales y suboficiales, adems de la discriminacin existente en las oportunidades profesionales que tienen tanto unos como otros.

Entonces qu es lo que est ocurriendo en este conflicto, ser que es fruto de la maliciosa influencia poltica externa? Y porque ocurre ahora y no antes? Porqu en Bolivia y no en otros pases donde existen ejrcitos con una estructura jerrquica muy definida similar a la boliviana?. En palabras de un Tnte. Coronel lo que pasa es que el gobierno tiene la culpa, porque les ha dicho a todos que tienen el mismo derecho, que deben tener las mismas posibilidades, sin tomar en cuenta estructuras como las FFAA donde el mando vertical es una condicin de su tarea estratgica. Y nos han afectado cuando pretenden juzgarnos con la justicia ordinaria siendo que tenemos un ordenamiento reglamentario propio

La respuesta es concreta, se trata simplemente de DEMOCRACIA y de INTERCULTURALIDAD que est buscando ser parte de la vida cotidiana que tenemos los bolivianos/as, que nos permite cuestionar la violencia y la discriminacin en todos los mbitos donde ya tenemos leyes aunque an la realidad las mantenga. Donde la inclusin ha inundado todos los espacios con la diversidad y la lucha contra el racismo no slo es ley sino una lucha cotidiana. Donde la palabra ya no es un privilegio de los polticos o los letrados sino de todos, en el idioma que tienes y de la forma que eres para simplemente decir yo tambin quiero participar.

Este contexto general que inunda nuestra cotidianidad con sus gratificaciones y amplias contradicciones que son parte de la transformacin es el proceso de construccin de la democracia con identidad propia: la DEMOCRACIA INTERCULTURAL. En las estructuras estatales an los cambios no han llegado a la esencia, y en mucho se encuentra inundada de inclusin de la diversidad, empero sin que la descolonizacin y la despatriarcalizacin sean parte de las transformaciones fundamentales.

De esta manera instituciones que han concentrado durante demasiados aos el resguardo de la tradicin jerrquica y la discriminacin, apenas empiezan procesos de transformacin. En las FFAA la diferencia de fundacin entre la oficialidad y la tropa ha sido parte de la diferenciacin social entre la blanquitud dominante y la tropa indgena originaria y campesina; no slo por la diferenciacin de recursos familiares, sino tambin por el apellido, los rasgos raciales, la forma de hablar, en definitiva las condiciones de la discriminacin que han sido parte de nuestra historia.

Sin embargo en este proceso se han abierto vetas iniciales en los antes exclusivos institutos militares de la oficialidad, para el ingreso de cuotas de jvenes indgenas originario campesinos que hace unos aos se encuentran en la carrera militar, tambin lo propio ha ocurrido con el ingreso de mujeres a la carrera militar desde la oficialidad. Pero adems su adscripcin institucional al proceso de cambio en lo formal, logr incorporar la Whipala junto a la bandera boliviana entre los distintivos institucionales; la incorporacin de la consigna Patria o Muerte junto al de Subordinacin y Constancia como gritos de guerra institucionales en las FFAA.

Pero el ms significativo es el acercamiento al Presidente con quien adems de tener reuniones peridicas de coordinacin, han concertado importantes inversiones en la logstica militar y la propia estructura salarial de la jerarqua. Junto a ello se ha modificado la imagen de los militares, tan estigmatizada con el pasado dictatorial y represivo, por cuanto su relacin institucional con las polticas sociales, en la entrega de los bonos a nios y ancianos, su presencia en todos los procesos de Nacionalizacin, estn ligadas al imaginario de un nuevo nacionalismo impulsado desde el Estado Plurinacional.

Es un proceso histrico el que vivimos y al que an le falta mucho por andar tomando en cuenta que junto a los avances tambin se multiplican las resistencias institucionales de la jerarqua militar, que hasta ahora supo lidiar con los procesos de transformacin, sin que la misma tocara a la propia institucin. Habr que recordar que, fue esa misma jerarqua tanto militar como policial, las que presionaron en la Asamblea Constituyente para que no se moviera ni una coma del anterior contenido constitucional, y para que les permitiera conservar sus actuales atribuciones y derechos.

En fin debemos decir que el conflicto que hoy vivimos no es menor pues atae al conjunto del pas, al proceso de descolonizacin que vivimos, a la interpelacin de las jerarquas y a la participacin poltica de todos los actores sociales. Sin embargo hay que definir claramente que la institucionalidad estatal en general seala para su existencia una estructura de mando y jerarquas, que estn presentes en todos los mbitos y tiene el mayor referente en la propia CPE.

Existen autoridades elegidas o nombradas institucionalmente a quienes les otorgamos la representacin para cumplir una labor especfica en beneficio de todos los ciudadanos, esa es la figura del Estado Plurinacional, donde subrayamos el servicio como una actitud fundamental de los servidores pblicos, sean estos ministros, generales o contadores pblicos. Por tanto esta representacin o nombramiento no debe ser un privilegio sino una oportunidad de servicio a la patria, pero adems las posibilidades de acceso deben democratizarse no slo en el ingreso a la institucionalidad, sino a las posibilidades de profesionalizacin, junto a una adecuada distribucin salarial con mayor equidad entre los niveles. En definitiva en la disyuntiva entre el principio de autoridad y el de la democracia debe encontrarse un punto de encuentro que haga a las jerarquas ms democrticas, as como a la gestin un espacio de servicio antes que de privilegio individual.

No sabemos an cmo terminar el conflicto pero apostamos a decir que sea parte de esta construccin colectiva de la Democracia Intercultural, pues an en el conflicto o quizs en l se pone en marcha la posibilidad de reconocernos y escucharnos para seguir construyendo un solo pas del que somos todos y todas.

Juan Carlos Pinto Quintanilla es Socilogo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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