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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2005

Muere a los 84 aos el dictador del primer pas productor de petrleo, amigo de EEUU y Europa, que vivi rodeado de oro mientras sus sbditos sufran la represin y el despotismo
Algunos detalles sobre el difunto rey Fahd

Pascual Serrano
Rebelin


Ha muerto tras una larga enfermedad el rey Fahd de Arabia Saud. Fahd Ben Abdul-Aziz al Saud, jefe de Estado y de gobierno de Arabia Saud gobernaba su pas desde haca veintitres aos, aunque haba delegado desde 1995 la mayora de las competencias a su hermanastro y ahora heredero Abdala bin Abdelaziz. La Unin Europea expres su pesar por la muerte del rey Fahd y destac el "coraje y visin" con que gobern Arabia Saud y la "amistad" que mostr hacia Europa. "Fue un hombre con gran capacidad de liderazgo y visin que hizo mucho por su pas y sus ciudadanos. Era tambin un gran amigo de la Unin Europea", recalc la presidencia britnica a travs de un comunicado.

Tambin el Alto Representante para la Poltica Exterior y de Seguridad Comn de la Unin Europea, Javier Solana, envi un mensaje personal de condolencias al nuevo monarca de Arabia Saud por el fallecimiento del rey Fahd. "El difunto rey gobern Arabia Saud con coraje y visin en una poca turbulenta y desafiante. La cordialidad y la amistad que mostr hacia la Unin Europea fue muy apreciada y ser recordada", seala el mensaje de psame. "Confo en que su sabidura y buen juicio harn posible que las buenas relaciones entre la UE y Arabia Saud continen y se hagan todava ms profundas", escribi Solana al nuevo rey Abdal.

El presidente de la Comisin Europea, Jos Manuel Durao Barroso, tambin remiti a Arabia Saud un mensaje de psame por la muerte del rey Fahd y de felicitacin a su sucesor.

El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, que se dijo muy "entristecido", elogi al fallecido rey Fahd y lo consider una fuerza clave para la moderacin en el rico reino petrolero y para la estabilidad de los mercados mundiales.

El presidente espaol Jos Luis Rodrguez Zapatero, expres sus condolencias y las del pueblo espaol por la muerte del rey Fadh, en sendos telegramas enviados al nuevo soberano. "Tras su dilatado reinado, la personalidad y trayectoria de Su Alteza el Rey Fahd ocupa ya el destacado lugar que merece en la memoria del pueblo hermano de Espaa", dice Zapatero en sus misivas.

"En estas horas de profunda tristeza, los espaoles nos sumamos al pesar de todos los ciudadanos saudes ante tan sensible prdida", aade el texto. El Gobierno espaol ha decretado incluso un da de luto oficial y las banderas en los edificios oficiales y los buques de la Armada ondearn a media asta.

Por supuesto, Juan Carlos de Borbn, cuya familia mantena una estrecha amistad con su homloga saud, tiene intencin de viajar a Arabia Saud para expresar formalmente las condolencias de Espaa por la muerte del Rey Fahd.

Juan Carlos de Borbn envi hoy un telegrama de psame y quiso hacer llegar 'sus ms sentidas condolencias' en nombre suyo y de toda la familia real, as como del Gobierno y el pueblo espaol. Tambin destac los estrechos lazos que le han unido al rey Fahd, que lleg al trono en 1982 tras la muerte de su hermanastro el rey Jaled, estrechos vnculos de 'afecto y amistad'.

Los gobernantes que dictan las pautas de buenos y malos en el mundo aplauden a este dictador que estuvo ms de dos dcadas como jefe de Estado bajo una monarqua absoluta medieval y que ha acaparado una fortuna personal de 30.000 millones de dlares, mientras condenan a los gobiernos que no les compran armas ni les regalan sus riquezas naturales. El rey Fahd es diferente, su pas dedica un 12'8 % del Producto Interior Bruto a gastos de Defensa (Espaa destina el 1'5 y Alemania el 1'7), importaciones en su mayora de Estados Unidos. Su petrleo, a diferencia del de Iraq antes de ser invadido o el de Venezuela, est en manos de las multinaciones norteamericanas.

La ltima ocasin que el dictador saud visit Espaa fue el 14 de agosto de 2002, fue una de sus temporadas de descanso en Marbella, ciudad que le acaba de nombrar hijo predilecto. La noticia se abordaba en las pginas de sociedad de los medios de comunicacin. Algunos datos de su riqueza eran estos: una corte real de tres mil personas, jet privado ms otros tres jumbos para sus 400 familiares, 200 mercedes, cinco millones de pesetas de gasto diario, 500 telfonos mviles...

Los medios espaoles escribieron como pcara ancdota la existencia de una empresa inglesa que "surtir" de seoritas a las acaudalados saudes. Solo el bochorno superaba a la indignacin cuando se lea eso.

Las autoridades del "mundo democrtico" le reciban con los brazos abiertos y le adulaban hasta la extenuacin, al igual que ahora le lloran. Recuerdo todava la fotografa de su visita del ao 2002 con el delegado del gobierno, es decir el gobierno espaol, reverencindole a su llegada al aeropuerto de Mlaga. Una docena de vehculos de las fuerzas de seguridad espaola le escoltan hasta su mansin. All le visitarn el rey de Espaa, el entonces presidente espaol Jos Mara Aznar y el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell.

El rey de Arabia Saud vino a Marbella a gastarse en putas y champn treinta mil euros diarios, mientras en su pas la mortalidad infantil es del 23 por mil habitantes, similar a la de Colombia o Rumana, pases con la mitad del PIB por habitante que Arabia Saud. El Indice de Desarrollo Humano, cifra manejada por las NNUU para expresar el estado de bienestar de un pas, en el feudo del dictador es similar al de Brasil, Polonia o Mxico, pases con un PIB por habitante de 5.000 dlares frente a los 9.700 de Arabia Saud.

El dinero que dedica el rey Fahd para educar a su pueblo no llega para alfabetizar al 37 % de los adultos, una situacin similar a la de Camern y peor que la de Tanzania. La escolaridad en Arabia Saud es similar a la de El Salvador o Albania y mucho menor que la de Zimbabwe.

En cuanto a los derechos humanos, la situacin en Arabia Saud es espeluznante, un ltimo informe anual de Amnista Internacional, sealaba a este pas como el tercero del mundo en ejecutados por pena de muerte, 56 personas durante el ao 2004 y 766 en la dcada de los noventa. Le sigue su principal socio internacional, Estados Unidos. Entre los delitos que conllevan pena de muerte est la sodoma y la "brujera". Las ejecuciones se hacen mediante decapitacin, a veces en pblico. La mayora de los condenados suelen ser inmigrantes pobres que en ocasiones no conocen el idioma y ni siquiera saben que han sido condenados a muerte y ni ellos ni sus familiares conocen de antemano la fecha de la ejecucin.

Amnista Internacional lleva aos denunciando las detenciones de presuntos activistas polticos y religiosos y el secretismo sobre la situacin legal de los detenidos. En el feudo de nuestro difunto turista marbell estn prohibidos los partidos polticos, las elecciones, los sindicatos, los colegios de abogados independientes y las organizaciones de derechos humanos. El sistema de justicia penal funciona a puerta cerrada, todos los medios de comunicacin son censurados, el gobierno no permite el acceso de las organizaciones internacionales no gubernamentales de derechos humanos. La tortura es la norma frecuente en el sistema saud. Amputaciones, flagelacin y decapitacin tras juicios son una parodia de la justicia.

El mayo de 2002 Amnista Internacional public el documento titulado "Arabia Saud: Todava un terreno abonado para la tortura impune", en el que denuncia que "a pesar de que Arabia Saud pas a ser Estado Parte de la Convencin contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes hace ms de cuatro aos, el pas sigue siendo un caldo de cultivo para la tortura, que se facilita y perpeta gracias a diversos factores, a saber: la ausencia de una prohibicin legal inequvoca que tipifique la tortura como delito, las deficiencias graves del sistema de justicia penal, la prctica (tanto judicial como extrajudicialmente) de castigos corporales que constituyen tortura, la discriminacin, de hecho y de derecho, de mujeres y trabajadores extranjeros, y la ausencia de cualquier tipo de mecanismo de reparacin creble. Todos estos factores han institucionalizado la tortura en Arabia Saud durante dcadas y han dado como resultado una larga lista de vctimas, entre los que se cuentan hombres, mujeres y nios".

La represin y marginacin de las mujeres sauds no tiene nada que envidiar al rgimen taliban de Afganistn. En Arabia Saud, las mujeres, ya sean ciudadanas del pas o extranjeras, estn expuestas a ser discriminadas por razn de sexo segn las leyes, normas sociales y tradiciones vigentes en el pas. Sus derechos civiles, polticos y sociales son violados sistemticamente. Su libertad de circulacin, por ejemplo, est severamente limitada. Una mujer necesita el permiso de un familiar varn para viajar al extranjero. No slo no puede conducir un automvil, sino que, si pasea sola o acompaada de un hombre que no sea su esposo ni un pariente prximo, se arriesga a ser detenida por sospecha de prostitucin u otros delitos morales. Estas restricciones de la libertad de circulacin no son su nica limitacin: las mujeres ven severamente restringido el disfrute de muchos otros derechos. Muchos terrenos les siguen estando vedados, especialmente en el mbito educativo y laboral. En Arabia Saud ninguna mujer desempea el cargo de juez y, respecto a la participacin en la vida poltica, si ya est bastante limitada para la mayora de los ciudadanos, para las mujeres es un terreno totalmente cerrado.

La opinin pblica se estremeci el 11 de marzo del ao 2002 cuando 14 nias perdieron la vida y decenas ms resultaron heridas al incendiarse el colegio al que asistan en La Meca e impedir la polica religiosa saud (Al Mutawa'een) que escaparan del fuego porque no llevaban pauelo para cubrirles la cabeza y no haba ningn familiar varn para recogerlas. Los informes tambin indican que la polica religiosa impidi a los equipos de rescate que entraran en el colegio porque eran hombres y por tanto no podan mezclarse con mujeres.

No creo que muchos de estos datos se recuerden ahora con motivo de su muerte. El hombre que dictaba esas leyes, gestionaba los recursos de ese pas y firmaba las sentencias de muerte acaba de morir provocando la tristeza y desolacin de los lderes europeos y mundiales. Ya sabemos qu valores y principios admiran los que gobiernan el mundo.

www.pascualserrano.net




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