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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2014

Entrevista a Cihan Tugal, coeditor de la "Pgina de Turqua"
Breves apuntes sobre el desastre minero de Soma en Turqua

Cihan Tugal
Jadaliyya.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


[La explosin en una mina de carbn en la ciudad turca de Soma el pasado 13 de mayo de 2014 tuvo como resultado la muerte de al menos 284 mineros; hay tambin otros 100 mineros desaparecidos, por lo que ha sido el peor desastre minero de la historia turca. Las posteriores manifestaciones registradas en numerosas ciudades turcas parecen haber trascendido la solidaridad con los mineros, convirtindose en una expresin de ira contra el gobierno del Primer Ministro Recep Tayyip Erdogan. Jadaliyya le ha pedido al coeditor de la Pgina de Turqua, Cihan Tugal, que aborde el anlisis de las muertes de Soma y las protestas desencadenadas como respuesta.]

-Jadaliyya (J): Responsabilizaron los manifestantes al gobierno por las muertes de Soma o estn acusndole de dar una respuesta insuficiente?

-Cihan Tugal (CT): Los manifestantes, muchos periodistas y los dirigentes sindicales estn responsabilizando al gobierno por varias razones. An no conocemos bien todos los hechos alrededor de este particular desastre, pero Turqua tiene un historial terrible de muertes laborales a lo largo de la ltima dcada. El principal partido de la oposicin ha pedido que se investiguen los accidentes que ya se haban producido en Soma hace unas cuantas semanas. Pero el partido gobernante ha rechazado la propuesta al tener mayora parlamentaria.

En tal sentido, la reciente explosin no es un suceso aleatorio. Los crticos ya no llaman accidentes a esos sucesos; la desregulacin ha sido tan intensa que las empresas son prcticamente libres de actuar como les venga en gana. Dicho de otro modo, las muertes son ya moneda corriente esperada por todos.

Lo que distingue a Soma es la cifra masiva de muertos. Durante la ltima dcada, los trabajadores iban muriendo uno a uno (o por docenas en alguna ocasin) en supuestos incidentes aislados. La cifra total de vctimas es escalofriante. La Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) ha publicado una lista en la que Turqua est a la cabeza de Europa en muertes laborales y, a nivel mundial, figura en el tercer puesto. Desde 2002, han estado muriendo al mes casi cien trabajadores. Eso supone alrededor de 12.000 muertos en una dcada (ms de mil de ellos mineros). Un informe oficial ms reciente estimaba que cada da se producan cuatro accidentes laborales con consecuencias fatales. Soma ha sido una ms de las masacres en curso, pero ha tenido trascendencia nacional e internacional.

-J: Deberan contemplarse estas demostraciones en el contexto de la serie de protestas que empezaron el pasado ao y que parecen representar el creciente desencanto respecto a un liderazgo que aunque democrticamente elegido- lleva en el poder ms de una dcada?

-CT: Las manifestaciones de Gezi en junio pasado y las posteriores protestas ms pequeas, que por todo el pas se han venido produciendo hasta el mes de marzo, han ido contra muchos aspectos del nuevo rgimen de Turqua pero las quejas se han unido en torno a dos cuestiones: los proyectos de renovacin urbana que destruyeron comunidades, bosques y espacios pblicos y el creciente autoritarismo. Las protestas en solidaridad con Soma representan un nuevo giro en la oleada de rebeliones al hacer hincapi en otra importante dimensin del desarrollo neoliberal: su carcter explotador. Junio de 2013 reflej el desencanto con la mercantilizacin. Si las actuales protestas se masifican, podemos empezar a hablar de un levantamiento contra la explotacin.

-J: Son estas protestas el trabajo de un ncleo duro que se opone al gobierno y que utiliza cualquier oportunidad para manifestarse en su contra, o representan a un sector importante de la opinin pblica turca?

-CT: Tenemos que entender que quienes desean utilizar cualquier ocasin para protestar contra el gobierno constituyen hoy en da cerca de la mitad de la poblacin. Pero muchos de esos sectores podran frenar ahora esa participacin, ya que, a diferencia de junio de 2013, las protestas de los pasados das tienen un carcter de clase obrera. Dado el ambiente ideolgico en Turqua de las tres ltimas dcadas y media, es ms fcil que las clases medias se siten junto a los ambientalistas y ecologistas cultos que con los mineros del carbn. El valor de impacto de Soma y Gezi es muy diferente: en el primer caso, el impacto moral procede del elevado nmero de muertos, pero no de los aspectos cualitativos del suceso (todo el mundo saba ya que los trabajadores, al igual que los kurdos y los aleves, son menos que ciudadanos de segunda clase en la Turqua post-1980). En cambio, en los primeros tres das de las protestas de Gezi, muchos de los gaseados y hostigados eran los intocables y respetables ciudadanos de Turqua con aos de educacin en su haber que no estaban acostumbrados al maltrato por parte de las autoridades. Ese fue el choque moral cualitativamente ms intenso.

Sin embargo, al contrario, las poblaciones kurdas del este y sudeste de Turqua, que permanecieron silenciosas durante junio de 2013 (con excepciones, sobre todo en las regiones kurdo-aleves), podran hoy expresar una mayor solidaridad porque es ms fcil que se vean reflejadas en los sufrimientos de los trabajadores que en los jvenes educados y las clases medias. Pero sus lderes e intelectuales podran tambin tratar de restar importancia a los sucesos, teniendo en cuenta los altos intereses en juego en el proceso de paz iniciado por Erdogan con el Partido de los Trabajadores del Kurdistn o PKK.

En resumen, las actuales protestas les implican a ambos por un lado ms y por otro menos que a los grupos antigubernamentales de ncleo duro.

-J: Espera que estas manifestaciones vayan ms all y tengan consecuencias significativas en la poltica turca?

-CT: Es muy difcil de prever. Otro caso a tener en cuenta son las protestas de 1990-1991, cuando la gente de una ciudad minera intent llegar caminando hasta la capital (Ankara) en respuesta al plan del gobierno de cerrar la mina. Alrededor de cien mil personas se unieron a esa marcha, pero eran en su mayora vecinos de la ciudad de Zonguldak, que tiene una clara identidad como clase trabajadora y clase poltica reformista. Esa huelga fue una de las razones que debilitaron a Turgut zal, el iniciador de la reforma neoliberal turca. Cierto es que el eslogan de la huelga de Zonguldak (a pesar de no disponer de Internet) ankayanin Sistani, isci dsmani (El gordo del palacio presidencial, el enemigo de los trabajadores) sigui con l despus de 1991. Aunque se mantuvo en el palacio presidencial, su papel fue ya marginal en la poltica kurda hasta que muri de un (sospechoso) ataque al corazn en 1993. Los gobiernos siguientes se ajustaron igualmente a los principios neoliberales, pero hasta el ascenso del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), el partido que gobierna desde 2002, nadie pudo hacer avanzar decisivamente el proceso debido, entre otros factores, a la sombra persistente de las protestas de los trabajadores de 1989-1991.

La situacin en Soma es diferente. La ciudad no tiene una slida identidad de clase obrera. En trminos polticos, esta mucho ms a la derecha que Zonguldak. Es uno de los nuevos bastiones del rgimen en el oeste de Turqua. Es incluso, desde 1994, una firme partidaria de los partidos conservadores y nacionalistas-conservadores. Actualmente est incluso a la derecha de la mucho ms amplia y muy conservadora provincia de la que forma parte, Manisa. Sobre el papel, parece muy improbable que se produzca una huelga (y marcha) de mineros similar. Sin embargo, hubo muchas sorpresas en Turqua a lo largo del pasado ao. La situacin es por tanto impredecible. Hasta hace dos das nadie hubiera imaginado que el hroe conservador del Oriente Medio, Erdogan, podra ser atacado y arrinconado en un supermercado de una ciudad tan conservadora. Se inform que Erdogan, cogido por sorpresa, se li a bofetadas y a puetazos con la gente durante el incidente. Los mineros se han quedado atnitos, al igual que al resto de Turqua.

Lo que verdaderamente podra cambiar la ecuacin no es una repeticin de junio de 2013, sino la propagacin del descontento por los nuevos ejes de forma que se supere la divisin entre los que estn a favor del AKP y los que estn en contra. En estos momentos es muy difcil porque los seguidores del rgimen consideran cualquier incidente que pueda perjudicar al gobierno como parte de una conspiracin ms amplia.

Una vez superado el dolor abrumador de estos das, puede esperarse que la prensa conservadora aparezca con alguna prueba de que fueron los enemigos de Turqua los que planearon la explosin; algunos periodistas estn ya haciendo preparativos para cuando surja tal prueba). Sin embargo, si el gobierno sigue adelante intensificando la desregulacin y explotacin para reducir la influencia de la recesin mundial, podra tener que atacar y reprimir ms a sus propios partidarios. El rgimen podra provocar finalmente con el tiempo masivas protestas populares. El imposible de ayer podra convertirse en el nuevo probable. La rabia con la que un militante del rgimen (un burcrata educado de alto nivel) pate al pariente de un minero apunta hacia esa misma posibilidad.

Cihan Tugal ha centrado sus investigaciones en el papel de la religin en los proyectos polticos. Es autor de Passive Revolution: Absorbing the Islamic Challente to Capitalism, publicado en 2009 en Stanford University Press. De origen turco, Tugal es profesor adjunto de Sociologa en la Universidad de Berkeley, California. Es tambin coeditor de la pgina de Turqua en Jadaliyya.com.

Fuente: http://www.jadaliyya.com/pages/index/17720/quick-thoughts_cihan-tugal-on-the-soma-mining-disa

 

 



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