Portada :: EE.UU. :: 60 Aniversario del bombardeo de EEUU en Japn
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2005

60 Aniversario del bombardeo nuclear norteamericano
El mayor acto terrorista en la historia humana

Lisandro Otero
Rebelin


El prximo seis de agosto se cumplirn sesenta aos del mayor acto terrorista jams cometido en la historia humana. Ese da el avin Enola Gay volaba sobre los cielos del Japn. A las ocho y diecisis minutos de la maana el comandante Paul Tibbets tir de la palanca que dej caer un voluminoso artefacto en la ciudad sobre la que volaban. Cuarenta y cinco segundos ms tarde, cuando el ingenio se hallaba an a 600 metros de la tierra, se produjo una horrsona explosin, un relmpago intenso y cegador se esparci a 1200 kilmetros por hora y una ola de presin devastadora derrib edificios como si fueran de papel; la temperatura ambiente se elev, en segundos, a quince millones de grados centgrados; una nube de humo rojizo en forma de hongo se alz sobre la ciudad. En ese brevsimo lapso ciento diez mil personas perecieron y otras ciento noventa mil quedaron heridas, con graves quemaduras o con mutilaciones deformantes de su cuerpo. La ciudad de Hiroshima haba dejado de existir. Se iniciaba la era atmica.

An se discute la procedencia de ese acto de barbarie que algunos disfrazaron como una necesidad militar. El presidente Harry Truman, quien tom la decisin final aconsejado por el Estado Mayor del Pentgono aleg, entonces, que con esa demostracin de fuerza se evitaba el asalto final contra las islas japonesas para culminar el conflicto armado en el Pacfico, uno de los escenarios de la Segunda Guerra Mundial. Los analistas de la Casa Blanca dijeron entonces que con esas 200 mil vidas japonesas se haba ahorrado un milln de vidas norteamericanas, que es lo que habra costado la invasin a Japn. Son muchos los que difieren de ese estimado. Japn estaba prcticamente derrotado. Alemania, su socio en el eje geopoltico, haba capitulado. Las Filipinas, Iwo Jima y Okinawa haban cado bajo control norteamericano, Toko estaba siendo bombardeado, la flota imperial haba sido destrozada en la batalla de Midway y resultaba poco menos que inoperante. Era cuestin de tiempo la rendicin del Mikado.

Desde que en 1942 el Presidente Roosevelt autoriz la puesta en prctica del proyecto Manhattan los cientficos que experimentaban con la fisin nuclear haban advertido de las terribles consecuencias destructivas que ello pudiera tener para la humanidad. El 3 de mayo de 1945, Robert Oppenheimer, el principal investigador del esquema atmico haba declarado en nombre de sus compaeros de laboratorio: No nos responsabilizamos con la solucin de problemas polticos, sociales y militares planteados a partir de la energa atmica. El propio Albert Einstein, quien haba advertido a Roosevelt sobre las posibilidades que se abran, tambin llam la atencin del ejecutivo estadounidense de la necesidad de administrar cautelosamente el poder del tomo desencadenado.

Los Estados Unidos y sus socios britnicos ya haban perdido la sensibilidad ante esta destruccin masiva de vidas humanas. Los bombardeos a la ciudad alemana de Dresde, en febrero de 1945 haban causado 245 mil muertos en dos das de martilleo incesante de la aviacin aliada. Una guerra que haba causado veinte millones de muertos rusos, seis millones de polacos, cinco millones de alemanes y dos millones de japoneses ms seis millones de judos, no iba a conmoverse con la perspectiva de unos cientos de miles de vctimas asiticas aadidas. Por ello el 9 de agosto se lanz una segunda bomba atmica sobre la ciudad de Nagasaki provocando la muerte de otras decenas de miles adicionales.

Hiroshima ha quedado como el smbolo de la bestialidad militarista de la estupidez sin sentido, de la insania destructiva que se apodera de los gobernantes cegados por la obsesin triunfalista y el afn de conquista. Algo similar a lo sucedido recientemente en Irak donde cegada por la ambicin petrolera la administracin republicana de Bush desencaden la destruccin de un pas, de vidas humanas, de su patrimonio cultural. Pese a sus pregonadas tradiciones democrticas Estados Unidos han procedido de acuerdo a estas normas destructivas en Panam, Santo Domingo, Cuba, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Afganistn y Palestina. El mayor estado terrorista del mundo sufri en su propia carne, el once de septiembre, la amarga acometida que ellos tantas veces han aplicado al resto del mundo.

[email protected]


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter