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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2014

Inmatriculaciones

Joxe Arregi
Noticias de Navarra


Ni siquiera saba lo que significa inmatricular, pero la Iglesia catlica me lo ha enseado en los ltimos aos. Significa registrar por primera vez algn bien en el registro de propiedad, y es lo que han hecho y siguen haciendo muchos obispos -el arzobispo de Pamplona a la cabeza-, al amparo de una ley franquista de 1946 ampliada con una clusula introducida ad hoc por un Gobierno de Aznar en 1998.

Es muy fcil: basta que un obispo cualquiera acuda al registro de propiedad -con mucho sigilo, eso s- y declare: "Esta catedral y esas iglesias, este palacio y aquellas casas curales con sus fincas, y aquel cementerio e incluso el frontn declaro que todo eso es propiedad de la Iglesia". Y no hay ms que decir. Y el registrador lo registrar. Y si algn colectivo de la ciudad o del pueblo, enterado del fraude eclesistico, fuera a reclamar la propiedad inmatriculada, le dirn: "Lo inscrito inscrito est", como dijo Pilato. Y no les quedar ms que recurrir a los tribunales, pero no lo tendrn fcil, pues la ley es la ley, aunque venga de Franco.

He ah nuestra Iglesia, la que predica a Jess. Pero puede una Iglesia que inmatricula ser Iglesia de Jess? Siento decirlo, pero lo digo rotundamente: Jess no la reconocera como suya ni se reconocera en ella. Una Iglesia que se apropia de todo lo que usa o us en el pasado no es Iglesia de Jess, que dijo: "No llevis oro, ni plata ni dinero en el bolsillo; ni zurrn para el camino, ni dos tnicas, ni sandalias, ni cayado".

Una Iglesia que se aduea de lo que algn rey le don -quin era el rey para donrselo?- o de lo que el pueblo entero construy cuando todo el pueblo era cristiano, de buena o de mala gana; una Iglesia que se apropia de los bienes de los pobres para especular con ellos o vendrselos a algn especulador no es Iglesia de Jess, que expuls a los mercaderes del templo y que dijo: "Gratis lo recibisteis, dadlo gratis".

Una Iglesia que se apodera de las casas y bienes que la hospitalidad de la gente le cedi en otros tiempos no puede ser Iglesia de Jess, que dijo: "Cuando lleguis a un pueblo o aldea, buscad a alguien digno de confianza y quedaos en su casa hasta que marchis". Lo que es muy distinto de "Quedaos con sus casas cuando os marchis", como vemos que sucede hoy.

Una Iglesia que se incauta de mezquitas convertidas en catedrales -azares de la historia- y pretende que sea solamente suyo lo que ha sido y debiera ser de todas las religiones, ms aun, de toda la sociedad, no puede ser Iglesia de Jess, que dijo: "Ha llegado la hora en que no se adore a Dios en templos, sino en espritu y en verdad".

Una Iglesia que litiga en los tribunales, hasta el Tribunal Constitucional, por bienes inmuebles ajenos -y aunque fueran propios- no es Iglesia de Jess, que dijo: "Al que quiere pleitear contigo para quitarte la tnica, dale tambin el manto".

Una Iglesia incapaz de reconocer o de aceptar que el mundo ha cambiado, que la sociedad ya no es cristiana, una Iglesia que sigue valindose de leyes y privilegios confesionales, una Iglesia aliada con el poder y el dinero, una Iglesia que resulta ser la mayor propietaria particular de bienes inmuebles de todo el Estado no es Iglesia de Jess, el profeta galileo marginado e itinerante, carismtico y revolucionario, que vivi sin casa y sin bienes y dijo: "Las zorras tienen madrigueras y los pjaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza".

Una Iglesia que se instala en palacios, que busca privilegios, que se apropia de iglesias e inmatricula bienes que fueron de todos no es Iglesia de Jess, pues envi a sus discpulas y discpulas a promover la liberacin y a curar, a nada ms. Jess no fund ninguna Iglesia, pero solo una Iglesia itinerante, siempre en camino, una Iglesia sanadora, una Iglesia desapropiada, una Iglesia desinstalada de edificios de piedra, doctrinas, ritos y normas, puede ser Iglesia de Jess.

En nombre de Jess y de su Buena Noticia, tan buena tambin para hoy, pedimos, pues, a la Iglesia que se desprenda de tanta posesin, piedra y letra, y sea testigo humilde del nico tesoro, de la perla preciosa: la Salud, la Gracia, la Vida.

Joxe Arregi es telogo

Fuente: http://www.noticiasdenavarra.com/2014/05/25/sociedad/inmatriculaciones



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