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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-05-2014

La revolucin ya est en marcha

Ciro Hernndez
Rebelin


Semejante ttulo puede parecer pretencioso a la vista de los acontecimientos y del contexto poltico en el que se desenvuelven. Quizs resulte algo exagerado, pero en realidad este ttulo responde ms una cierta previsin hecha hace un tiempo que a una incuestionable realidad. Hace ahora seis meses que apareci publicado en las pginas de Rebelin un artculo que titulbamos Qu pasa con la Revolucin? (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=177581) Exactamente se public el 12 del 2 del 2013. Esta nueva entrega es su continuacin y sin conocer los antecedentes que contena aquel artculo se har difcil la comprensin cabal y completa de su sucesor. No obstante, para quien lo leyera en su momento, recordaremos algunas de las claves fundamentales que manejbamos en aquella premonicin.

Nuestra preocupacin entonces era la de demostrar la eficacia del clsico anlisis de clase (valga la redundancia fontica) para explicar los acontecimientos polticos y sociales en curso en Espaa. Llegado este momento, sin detenernos mucho en los detalles, si que consideramos necesario someter a contraste con la realidad las conclusiones que apuntbamos entonces, pero ahora a la vista de los resultados de las elecciones europeas.

Entonces pronosticbamos la quiebra del sistema bipartidista y afianzbamos nuestra conviccin en la destruccin de la otrora nutrida clase media espaola como una consecuencia de la crisis y de las polticas de austeridad puestas en marcha para encararla. No obstante, puntualizbamos que este concepto de clase media acuado por la tradicin sociolgica burguesa solo en parte serva para explicar los cambios estructurales en el sistema poltico espaol. Lo hacamos en el convencimiento de que el concepto no era ms que un subterfugio para borrar la conciencia de clase trabajadora entre amplias capas sociales de trabajadores. Y, precisamente, atribuamos a la verdadera naturaleza de las clases sociales, entendidas segn su funcin en el sistema de produccin y no segn su nivel de rentas, el previsible cambio en la estructura poltica espaola.

Retomando la explicacin donde la dejamos, sin embargo tenemos que hacer algunas aclaraciones que consideramos oportunas. Nuestro anlisis parti entonces de la ltima encuesta en intencin de voto del CIS. En lo nico que hemos errado a la vista del resultado de las elecciones europeas es al subestimar el poder de convocatoria y movilizacin del voto de los protagonistas del 15-M. En aquel entonces, Pablo Iglesias todava no haba constituido su alternativa poltica y por eso optamos por desconocer el alcance y la repercusin poltica de aquellas movilizaciones ciudadanas. Hoy no solo reconocemos su xito sino que lo celebramos. Nuestras dudas no estaban en la autntica naturaleza democrtica y popular del movimiento, sino en su aparente fragilidad ideolgica. Una fuerza poltica que por entonces no estaba constituida como tal, aunque se declaraba antisistema, al final no formulaba una crtica al capitalismo en profundidad. Por eso nos pareci una mera entelequia poltica incapaz de constituirse en una verdadera alternativa revolucionaria. Afortunadamente hoy vemos y reconocemos el tremendo error que cometimos. Y lo hacemos con una gran satisfaccin al comprobar que la suma total de los apoyos populares que han obtenido tanto IU como Podemos son tan prometedores para los mejores ideales revolucionarios. En este punto no debemos descuidar el relativo xito de Ezquerra Republicana, pero nuestro anlisis estuvo y est hecho en clave espaola y puede que en esa clave Ezquerra prefiera excluirse como fuerza poltica de izquierdas aunque nosotros no lo hagamos.

All, en aquel artculo titulado Qu pasa con la revolucin?, nos atrevimos a cuestionar el resultado de los nuevos partidos de centro, UPD y Ciutadans, precisamente por el mismo argumento del empobrecimiento de la clase media. A la vista est nuestro acierto. Las esperadas subidas de estas nuevas fuerzas no han sido tan espectaculares como caba esperar por los defensores del social-capitalismo. Prometedoramente esto deja al PSOE sin una referencia clara por su derecha hacia la que mirar y al PP sin potenciales aliados de gobierno. Pero lo ms importante es que, como afirmamos resolutivamente en su da, todo el espectro poltico espaol se ha desplazado clarsimamente hacia la izquierda y el sistema bipartidista est en juego.

Mucho nos tememos que el PSOE movilizar todos los recursos institucionales de que dispone para intentar volcar la situacin de aqu las elecciones generales. Justamente por los mismos antecedentes de desmemoria y volatilidad del cuerpo electoral espaol no dudaramos de que pudiera lograr el objetivo en alguna medida. En aquel artculo de entonces nos referamos a los patticos intentos del PSOE por recuperar un discurso de izquierdas radicalizado. No obstante, todo parece indicar que las inercias electorales son mayores de lo que ya pensbamos. Efectivamente, tal y como desebamos en su da, los trabajadores espaoles han sabido votar a opciones obreras reconocibles ms all de sus meras siglas. Ojal que todo siga como ahora o incluso que mejore con un mayor aumento de los apoyos populares a la izquierda de verdad.

Ahora bien, ms que para recrearnos en el alto ndice de acierto y de logro de nuestras expectativas polticas, ahora nos sentamos a escribir sinceramente preocupados por un hecho incuestionable: ha aparecido una nueva divisin entre la izquierda revolucionaria espaola, entre IU y Podemos. Aunque los resultados electorales sean tan alentadores como para que se produzca un verdadero cambio en el rumbo de la historia poltica de nuestro pas, hemos de reconocer que semejante circunstancia solo ser posible si Podemos e IU lograran alcanzar un acuerdo institucional que les permitiera constituirse en la autntica alternativa al actual estado de cosas. Ese pacto debe ser el pilar sobre el que se sustente un gobierno por y para los trabajadores, el objetivo que Lenin se fij en su momento como meta para el triunfo de la revolucin sobre el capitalismo. Para eso es este artculo, para hacer un nuevo y desesperado llamamiento uno ms a la unidad de la verdadera izquierda en Espaa Conseguirn Podemos e IU lograrlo o dejarn escapar una oportunidad histrica tan clara como la que se presenta ante nuestros ojos?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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