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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2014

China
Un equilibrio delicado

Joseph E. Stiglitz
Revista Debate


En pleno proceso de reestructuracin de la economa, China enfrenta el desafo de volver a definir el papel del Estado y el mercado.

Ningn pas en la historia ha crecido tan rpido, ni ha sacado a tantas personas de la pobreza, como China lo hizo durante los ltimos treinta aos. Un sello distintivo del xito de China ha sido la voluntad que tienen sus lderes para revisar el modelo econmico del pas, cundo y en la forma en que sea necesario, a pesar de la oposicin de poderosos intereses creados. Y ahora, a medida que China implementa otra serie de reformas fundamentales, tales intereses ya se estn alineando para oponer resistencia. Podrn triunfar nuevamente los reformadores?

Para responder a esta pregunta, el punto crucial a tener en cuenta es que, como en el pasado, la actual ronda de reformas reestructurar no solamente la economa sino tambin los intereses creados que darn forma a las futuras reformas (e incluso irn a determinar si dichas reformas van a ser posibles). Y hoy en da, si bien iniciativas de alto perfil -como, por ejemplo, la ampliacin de la campaa contra la corrupcin del gobierno- reciben mucha atencin, el tema ms profundo que China enfrenta es el relativo a los papeles apropiados para el Estado y para el mercado.

Cuando China inici sus reformas hace ms de tres dcadas, la direccin estaba clara: el mercado tena que desempear un papel mucho ms importante en la asignacin de recursos. Y as ha sido, ya que el sector privado ahora es mucho ms importante de lo que fue antes. Es ms, existe un amplio consenso acerca de que el mercado tiene que desempear lo que las autoridades denominan un papel decisivo en muchos sectores donde las empresas de propiedad estatal (EPE) dominan. Sin embargo, cul debera ser su papel en otros sectores, y en la economa en general?

El empeoramiento de la contaminacin del medio ambiente, por ejemplo, pone en peligro el nivel de vida, mientras que la desigualdad en los ingresos y la riqueza ahora rivaliza con la que se registra en Estados Unidos y la corrupcin permea las instituciones pblicas y el sector privado por igual. Todo esto socava la confianza en la sociedad y el gobierno -una tendencia que es particularmente evidente en el caso de, por ejemplo, la seguridad alimentaria.

Tales problemas podran empeorar a medida que China reestructure su economa, alejndola del crecimiento impulsado por las exportaciones y llevndola hacia un crecimiento apoyado en los servicios y el consumo de los hogares. Claramente, hay espacio para el crecimiento en el consumo privado; sin embargo, adoptar el estilo de vida materialista despilfarrador de Estados Unidos sera un desastre para China y para el planeta. La calidad del aire en China ya est poniendo las vidas de las personas en situacin de riesgo; el calentamiento global proveniente de emisiones de carbono an ms altas en China amenazara al mundo entero.

Hay espacio para el crecimiento en el consumo privado; sin embargo, adoptar el estilo de vida materialista despilfarrador de Estados Unidos sera un desastre para China y para el planeta.

Existe una mejor estrategia. Para empezar, el nivel de vida chino podra aumentar si se asignaran ms recursos para corregir grandes deficiencias en los mbitos de la educacin y la atencin de la salud. En estos mbitos, el gobierno debera desempear un papel de liderazgo, y los gobiernos lo hacen verdaderamente en la mayora de las economas de mercado, por buenas razones.

El sistema de salud de Estados Unidos que se basa en servicios privados es costoso, ineficiente y logra resultados mucho peores que los sistemas de los pases europeos, que gastan mucho menos. Un sistema que se basa ms en el mercado no es el camino por el que China debera desplazarse. En los ltimos aos, el gobierno ha dado pasos importantes en la prestacin de atencin bsica de salud, especialmente en las zonas rurales, y algunos han comparado el abordaje de China con el del Reino Unido, donde la prestacin privada de servicios de salud se encuentra ubicada una capa por encima de una base pblica. Si dicho modelo se considerara como mejor que, por ejemplo, el modelo francs de prestacin de servicios de salud, que es dominado por el gobierno, podra ser objeto de debate. Sin embargo, si se adopta el modelo del Reino Unido, el nivel de la base es lo que marca la diferencia; debido al papel relativamente pequeo de la prestacin de servicios de atencin de salud privada en el Reino Unido, el pas cuenta con lo que esencialmente es un sistema pblico.

De igual manera, a pesar de que China ya ha hecho progresos en cuanto a alejarse de una economa basada en la manufactura, desplazndose hacia una economa basada en los servicios (la participacin en el PBI de los servicios super a la participacin de la manufactura por primera vez en el ao 2013), todava queda un camino largo por recorrer. Al momento, ya muchas industrias estn sufriendo de un exceso de capacidad, y su reestructuracin eficiente y sin problemas no ser fcil si no cuentan con la ayuda del gobierno.

China est reestructurndose de otra manera: una rpida urbanizacin. Cerciorarse de que las ciudades sean habitables y sostenibles medioambientalmente requerir de fuertes medidas del gobierno para prestar suficientes servicios de transporte pblico, escuelas pblicas, hospitales pblicos y parques, como tambin de una zonificacin efectiva, entre otros bienes pblicos.

Una leccin importante que se debera haber aprendido de la crisis econmica mundial posterior al ao 2008 es que los mercados no se autorregulan. Son propensos a la formacin de burbujas de activos y de crdito, que inevitablemente colapsan -a menudo lo hacen cuando los flujos de capitales transfronterizos revierten abruptamente la direccin en la que fluyen- imponiendo costos sociales enormes.

El enamoramiento estadounidense con la desregulacin fue la causa de la crisis. El problema no solamente consiste en la determinacin del ritmo y la secuencia de la liberalizacin, como algunos sugieren; el resultado final tambin es importante. La liberalizacin de las tasas de depsito condujo, en la dcada de 1980, a la crisis de ahorro y prstamo estadounidense. La liberalizacin de las tasas de prstamo alent a un comportamiento depredador que explotaba a los consumidores pobres. La desregulacin bancaria no condujo hacia un mayor crecimiento, sino sencillamente hacia un mayor riesgo.

Se tiene la esperanza de que China no vaya a tomar el camino que sigui Estados Unidos, con consecuencias muy desastrosas. El desafo para los lderes chinos es disear regmenes reguladores eficaces que sean apropiados para su etapa de desarrollo.

Eso requerir que el gobierno recaude ms fondos. Hoy en da, la dependencia de los gobiernos locales en la venta de tierras es una fuente de muchas de las distorsiones de la economa y tambin de gran parte de la corrupcin. En lugar de ello, las autoridades deben aumentar los ingresos mediante la imposicin de gravmenes ambientales (incluyendo un impuesto sobre el carbono), un impuesto progresivo a los ingresos que sea ms integral (incluyendo un impuesto sobre las ganancias de capital) y un impuesto a la propiedad. Por otra parte, el Estado debe apropiarse, a travs de dividendos, de una mayor proporcin del valor de las empresas de propiedad estatal, algunas de las cuales podran estar a expensas de los ejecutivos de dichas empresas.

La pregunta es si China puede: mantener un crecimiento rpido -si bien algo ms lento que su reciente ritmo vertiginoso-, aun mientras tire de las riendas para desacelerar la expansin del crdito que podra provocar una reversin abrupta en los precios de los activos; enfrentar a la dbil demanda mundial; reestructurar su economa; y luchar contra la corrupcin. En otros pases, estos abrumadores desafos han llevado a la parlisis, no al progreso.

La economa del xito es clara: un mayor gasto en urbanizacin, atencin de la salud y educacin, financiado por el aumento de impuestos, podra sostener el crecimiento, mejorar el medio ambiente y reducir la desigualdad. Si las polticas de China pueden gestionar la implementacin de esta agenda, este gigante asitico y el mundo entero estarn en una mejor posicin.

Joseph E. Stiglitz. Premio Nobel de Economa y profesor universitario en la Universidad de Columbia.

Fuente: http://www.revistadebate.com.ar/?p=6155

Traduccin: Roco L. Barrientos.

Copyright: Project Syndicate, 2014.



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