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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2014

Un ao de gobierno de Maduro

Luismi Uharte
Rebelin


Ha pasado ms de un ao desde que Nicols Maduro asumiera la presidencia de Venezuela y el descomunal reto de intentar ocupar el espacio vaco dejado por un gigante: el comandante Hugo Chvez. Diversos sectores pronosticaron la cada en pocos meses del nuevo gobierno, pero a pesar de la situacin crtica que vive la Revolucin Bolivariana, no parece que el Ejecutivo de Caracas vaya a desmoronarse ni mucho menos a ser derrocado.

La insoportable inflacin. Si comenzamos por abordar los puntos ms crticos, la coyuntura econmica es uno de los problemas centrales que enfrenta el gobierno. El constante aumento de precios est provocando una prdida del poder adquisitivo severa en importantes franjas de la poblacin, que no logra ser compensada con los peridicos aumentos salariales. El reciente incremento del 30% del salario mnimo el 1 de mayo, adems de no aplicarse en el resto de escalas salariales, se queda lejos de la tremenda inflacin, que en el sector alimentario se acerc al 100% en el ltimo ao.

Tanto en los sectores populares como en los estratos medios-bajos, se estn multiplicando las estrategias de supervivencia por medio de ingresos paralelos extra-salariales (venta a escala micro de productos, de servicios, etc.). Esto, unido al mantenimiento del fuerte gasto pblico (desde la alimentacin a la cultura) ha evitado el surgimiento de conflictos importantes en los barrios y en las zonas rurales. De cualquier manera, se percibe un descontento popular al alza, que hasta el momento sigue amortiguado por la disciplina colectiva de amplias franjas del chavismo' y por la todava fuerte vinculacin afectiva y simblica con el imaginario de la Revolucin.

Es sabido que gran parte del efecto inflacionario es producto del acaparamiento de productos que provoca el desabastecimiento artificial. Las largas colas en las puertas de los supermercados, adems del simblico impacto visual, son parte del efecto desgaste que pretende provocar el agotamiento psicolgico de la poblacin.

Aunque la patronal est detrs del sabotaje, lo ms preocupante es que tambin hay sectores de la burocracia corrupta que estn haciendo grandes negocios. Dentro de la lgica del conflicto de clases se puede entender que la burguesa acapare y especule, pero cmo se puede explicar que falten productos, por ejemplo alimentos de la red estatal Mercal y que aparezcan en el mercado negro?

Otro tanto ocurre con el negocio del contrabando a Colombia. Miles de toneladas de alimentos y gasolina, pasan semanalmente la frontera colombo-venezolana en grandes camiones. Esto sera absolutamente imposible sin la complicidad de funcionarios del Estado (la Guardia Nacional, para empezar).

El control de cambio, de medida eficaz hace una dcada para detener la fuga de capitales, se ha convertido en un monumental negocio para la vieja y nueva burguesa y para especuladores de todo tipo. El expolio de ms de 20.000 millones de dlares de Cadivi (Comisin de Administracin de Divisas), es uno de los mayores robos al erario pblico de los ltimos tiempos. El gobierno de Maduro ha prometido publicar la lista de empresarios y corruptos que se han lucrado con esta trama, pero todava no lo ha hecho.

Negociaciones. En este contexto en el que la cultura de la especulacin y la impunidad se combinan, el Ejecutivo ha promovido dos vas de negociacin. Por un lado, han conseguido sentar a la mesa a la derecha opositora, para intentar desactivar la violencia en la calle. Pero el proceso negociador ms relevante es el que se est produciendo con la patronal, a travs de las denominadas mesas de trabajo productivo, donde el gobierno pretende sellar un pacto nacional con la burguesa productiva para impulsar la economa. La apelacin a los empresarios patriotas ha sido interpretada de diversas maneras: para unos como un repliegue tctico que permita reestructurar la economa; para otros como una renuncia al horizonte socialista.

Misin Vivienda. En el plano de la poltica social el bolivarianismo sigue sorprendiendo con algunos de sus programas. En los ltimos tres aos, la Misin Vivienda es la estrella del rea social, con ms de 600.000 casas construidas y entregadas a los sectores populares. Las condiciones adems son muy favorables, ya que la hipoteca nunca supera el 15% del salario familiar. Esta poltica de vivienda sera impensable, por ejemplo, en la actual Europa neoliberal y evidencia que todava una parte de la renta petrolera sigue teniendo un destino social claro.

Es destacable tambin el alto porcentaje de vivienda que se est construyendo en las Comunas, bajo el modelo de autogestin, como hemos podido observar en diferentes partes del pas. Miles de casas estn siendo levantadas por las y los propios vecinos a travs de cooperativas de la misma comunidad.

Comunas en construccin. El otro campo de avance se ubica en el crecimiento constante de las Comunas por toda Venezuela. Concebidas como espacio de agregacin de los Consejos Comunales, se han convertido probablemente en la propuesta ms revolucionaria de los ltimos aos, con la pretensin de articular lo poltico (poder popular) con lo econmico (economa comunal). Para principios de mayo, ms de 600 comunas se haban inscrito en toda Venezuela, agrupando a miles de Consejos Comunales.

Aunque su presencia en las ciudades es importante, pudimos comprobar que su visibilidad e influencia es mayor fuera de las grandes urbes. Las Comunas se manifiestan como la materializacin concreta de la apuesta por construir un nuevo tipo de sistema donde se imbrican un nuevo modelo de poder poltico local, a travs del parlamento comunal, y un nuevo modelo econmico por medio de las Empresas de Propiedad Social (EPS), alejadas del esquema tradicional capitalista de propiedad privada y plusvala. A pesar de ser un fenmeno incipiente, la Comuna aparece como una oportunidad y una esperanza ante la crisis en la que est inmersa la Revolucin Bolivariana.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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