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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2014

Monsanto, la semilla del diablo

Esther Vivas
Pblico.es


"La semilla del diablo", as fue como el popular presentador del canal estadounidense HBO Bill Maher bautiz, en uno de sus programas y en referencia al debate sobre los Organismos Genticamente Modificados, a la multinacional Monsanto. Por qu? Se trata de una afirmacin exagerada? Qu esconde esta gran empresa de la industria de las semillas? El domingo pasado, precisamente, se celebr la jornada global de lucha contra Monsanto. Miles de personas en todo el planeta se manifestaron contra las polticas de la compaa.

Monsanto es una de las empresas ms grandes del mundo y la nmero uno en semillas transgnicas, el 90% de los cultivos modifica dos genticamente en el mundo cuentan con sus rasgos biotecnolgicos . Un poder total y absoluto. Asimismo, Monsanto est a la cabeza de la comercializacin de semillas, y controla el 26% del mercado. A ms distancia, la sigue DuPont-Pioneer, con un 18%, y Syngenta, con un 9%. Solo estas tres emp resas dominan ms de la mitad, el 53%, de las semillas que se compran y venden a escala mundial. Las diez grandes, controlan el 75% del mercado, segn datos del Grupo ETC. Lo que les da un poder enorme a la hora de imponer qu se cultiva y, en consecuencia, qu se come. Una concentracin empresarial que ha ido en aumento en los ltimos aos y que erosiona la seguridad alimentaria.

La avaricia de estas empresas no tiene lmites y su objetivo es acabar con variedades de semillas locales y antiguas, an hoy con un peso muy significativo especialmente en las comunidades rurales de los pases del Sur. Unas semillas autctonas que representan una competencia para las hbridas y transgnicas de las multinacionales, las cuales privatizan la vida, impiden al campesinado obtener sus propias simientes, los convierten en "esclavos" de las compaas privadas, a parte de su negativo impacto medioambiental, con la contaminacin de otros cultivos, y en la salud de las personas. Monsanto no ha escatimado recursos para acabar con las semillas campesinas: demandas legales contra agricultores que intentan conservarlas, patentes monoplicas, desarrollo de tecnologa de esterilizacin gentica de simientes, etc. Se trata de controlar la esencia de los alimentos, y aumentar as su cuota de negocio.

La introduccin en los pases del Sur, en particular en aquellos con vastas comunidades campesinas capaces todava de proveerse de semillas propias, es una prioridad para estas compaas. De este modo, las multinacionales semilleras han int ensificado las adquisiciones y alianzas con empresas del sector principalmente en frica e India, han apostado po r cultivos destinados a los mercados del Sur Global y han promovido polticas para desalentar la reserva de simientes. Monsanto, como reconoce su principal rival DuPont-Pioneer, es el "guardin nico" del mercado de semillas, controlando, por ejemplo, el 98% de la comercializacin de soja transgnica tolerante a herbicida y el 79% del maz, como recoge el informe Quin controla los insumos agrcolas? Lo que le da suficiente poder como para determinar el precio de las simientes con independencia de sus competidores.

De las simientes a los agrotxicos

Sin embargo, Monsanto no tiene suficiente con controlar las semillas sino que, para cerrar el crculo, busca dominar tambin aquello que se aplica a su cultivo: los agrotxicos. Monsanto es la quinta empresa agroqumica mundial y controla el 7% del mercado de insecticidas, herbicidas, fungidas, etc., por detrs de otras empresas, lderes a la vez en el mercado de las simientes, como Syngenta que domina el 23% del negocio de los agrotxicos, Bayer el 17%, BASF el 12% y Dow Agrosciences casi el 10%. Cinco empresas controlan as el 69% de los pesticidas qumicos de sntesis que se aplican a los cultivos a escala mundial. Los mismos que venden al campesinado las semillas hbridas y transgnicas son los que les suministran los pesticidas a aplicar. Negocio redondo.

El impacto medioambiental y en la salud de las personas es dramtico. A pesar de que las empresas del sector sealan el carcter "amigable" de estos productos con la naturaleza, la realidad es justo todo lo contrario. Hoy, tras aos de suministro del herbicida de Monsanto Roundup Ready, a base de glifosato, que ya en 1976 fue el herbicida ms vendido del mundo, segn datos de la misma compaa, y que se aplica a las semillas de Monsanto modificadas genticamente para tolerar dicho herbicida mientras que ste acaba con la maleza, varias son las hierbas que han desarrollado resistencias. Solo en Estados Unidos, se estima que han aparecido unas 130 malezas resistentes a herbicidas en 4,45 millones de hectreas de cultivos, segn datos del Grupo ETC. Lo que ha llevado a un aumento del uso de agrotxicos, con aplicaciones ms frecuentes y dosis ms elevadas, para combatirlas, con la consiguiente contaminacin ambiental del entorno.

Las denuncias de campesinos y comunidades afectadas por el uso sistemtico de pesticidas qumicos de sntesis es una constante. En Francia, el Parkinson es incluso considerado una enfermedad laboral agrcola causada por el uso de agrotxicos, despus que el campesino Paul Franois ganar la batalla judicial contra Monsanto, en el Tribunal de Gran Instancia de Lyon en 2012, y consiguiera demostrar que su herbicida Lasso era responsable de haberlo intoxicado y dejado invlido. Una sentencia histrica, que permiti sentar jurisprudencia. El caso de las Madres de Ituzaing, un barrio de las afueras de la ciudad argentina de Crdoba, rodeado de campos de soja, en lucha contra las fumigaciones es otro ejemplo. Tras diez aos de denuncia, y despus de ver como el nmero de enfermos de cncer y nios con malformaciones en el barrio no haca sino aumentar, de cinco mil habitantes dos cientos tenan cncer, consiguieron demostrar el vnculo entre dichas enfermedades y los agroqumicos aplicados en las plantaciones sojeras de sus alrededores (endosulfn de DuPont y glifosato de Roundup Ready de Monsanto). La Justicia prohibi, gracias a su movilizacin, fumigar con agrotxicos cerca de zonas urbanas. Estos son tan solo dos casos de los muchos que podemos encontrar en todo el planeta.

Ahora, los pases del Sur son el nuevo objetivo de las empresas de agroqumicos. Mientras que las ventas globales de pesticidas descendieron en los aos 2009 y 2010, su uso en los pases de la periferia aument. En Bangladesh, por ejemplo, la aplicacin de pesticidas creci un 328% en la dcada del 2000, con el consiguiente impacto en la salud de los campesinos. Entre 2004 y 2009, frica y Medio Oriente tuvieron el mayor consumo de pesticidas. Y en Amrica Central y del Sur se espera un aumento del consumo en los prximos aos. En China, la produccin de agroqumicos alcanz en 2009 dos millones de toneladas, ms del doble que en 2005, segn recoge el informe Quin controlar la economa verde? Business as usual.

Una historia de terror

Pero, de dnde surge dicha empresa? Monsanto fue fundada en 1901 por el qumico John Francis Queeny, proveniente de la industria farmacutica. Su historia es la historia de la sacarina y el aspartamo, del PBC, del agente de naranja, de los transgnicos. Todos fabricados, a lo largo de los aos, por dicha empresa. Una historia de terror.

Monsanto se constituy como una empresa qumica y, en sus orgenes, su producto estrella era la sacarina, que distribua para la industria alimentaria y, en particular, para Coca-Cola, del que fue uno de sus principales proveedores. Con los aos, expandi su negocio a la qumica industrial, convirtindose, en la dcada de los 20, en uno de los mayores fabricantes de cido sulfrico. En 1935, absorbi a la empresa que comercializaba policloruro de bifenilo (PCB), utilizado en los transformadores de la industria elctrica. En los 40, Monsanto centr su produccin en los plsticos y las fibras sintticas, y, en 1944, comenz a producir qumicos agrcolas como el pesticida DDT. En los 60, junto con otras empresas del sector como Dow Chemical, fue contratada por el gobierno de Estados Unidos para producir el herbicida agente naranja, que fue utilizado en la guerra de Vietnam. En este perodo, se fusion, tambin, con la empresa Searla, descubridora del edulcorante no calrico aspartamo. Monsanto fue productora, asimismo, de la hormona sinttica de crecimiento bovino somatotropina bovina. En la dcada de los 80 y 90, Monsanto apost por la industria agroqumica y transgnica, hasta llegar a convertirse en la nmero uno indiscutible de las semillas modificadas genticamente.

Actualmente, muchos de los productos made by Monsanto han sido prohibidos, como los PCB, el agente naranja o el DDT, acusados de provocar graves daos en la salud humana y el medio ambiente. Solo el agente naranja en la guerra de Vietnam fue responsable de decenas de miles de muertos y mutilados, as como de pequeos nacidos con malformaciones. La somatotropina bovina tambin est vetada en Canad, la Unin Europea, Japn, Australia y Nueva Zelanda, a pesar de que se permite en los Estados Unidos. Lo mismo ocurre con el cultivo de transgnicos, omnipresente en Norte Amrica, pero prohibido su cultivo en la mayora de pases europeos, a excepcin, por ejemplo, del Estado espaol.

Monsanto, asimismo, se mueve como pez en el agua en las bambalinas del poder. Wikileaks lo dej claro cuando filtr ms de 900 mensajes que mostraban cmo la administracin de Estados Unidos haba gastado cuantiosos recursos pblicos para promocionar a Monsanto y a los transgnicos en muchsimos pases, a travs de sus embajadas, su Departamento de Agricultura y su agencia de desarrollo USAID. La estrategia consista y consiste en conferencias "tcnicas" desinformando a periodistas, funcionarios y creadores de opinin, presiones bilaterales para adoptar legislaciones favorables y abrir mercado a las empresas del sector, etc. El gobierno espaol es en Europa el principal aliado de EEUU en dicha materia.

Plantar cara

Ante tanto despropsito, muchos no callan y plantan cara . Miles son las resistencias contra Monsanto en todo el mundo. El 25 de mayo ha sido declarado jornada de accin global contra dicha compaa y centenares de manifestaciones y acciones de protesta se llevan a cabo ese da alrededor del globo. En 2013 se realiz la primera convocatoria, miles de personas salieron a la calle en varias ciudades de 52 pases distintos, desde Hungra hasta Chile pasando por Holanda, Estado espaol, Blgica, Francia, Sudfrica, Estados Unidos, entre otros, para mostrar el profundo rechazo a las polticas de la multinacional. El domingo pasado, da 25, la segunda convocatoria, menos concurrida, se llev a cabo con acciones en 49 pases.

Amrica Latina es, en estos momentos, uno de los principales frentes de lucha contra la compaa. En Chile, la movilizacin logr, en marzo del 2014, la retirada de la conocida como Ley Monsanto que pretenda facilitar la privatizacin de la semillas locales y dejarlas a manos de la industria. Otra gran victoria fue en Colombia, un ao antes, cuando el masivo paro agrario, en agosto del 2013, logr la suspensin de la Resolucin 970, que obligaba a los campesinos a usar exclusivamente semillas privadas, compradas a las empresas del agronegocio, y les impeda guardar las suyas propias. En Argentina, los movimientos sociales estn, asimismo, en pie contra otra Ley Monsanto, que pretende aprobarse en el pas y subordinar la poltica nacional de semillas a las exigencias de las empresas transnacionales. Ms de cien mil argentinos han firmado ya contra dicha ley en el marco de la campaa No a la Privatizacin de las Semillas.

En Europa, Monsanto quiere ahora aprovechar la grieta que abren las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Unin Europea-Estados Unidos (TTIP) para presionar en funcin de sus intereses particulares y poder legislar por encima de la voluntad de los pases miembros, muchos contrarios a la industria transgnica. Las resistencias en Europa contra el TTIP, esperemos, no se hagan esperar.

Monsanto es la semilla del diablo, sin lugar a dudas.

*Artculo en Pblico.es, 29/05/2014.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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