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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2014

El Salvador
Cinco tesis para un analisis crtico de la gestion economica gubernamental 2009-2014

Julia Evelyn Martnez
Rebelin


La evaluacin de la gestin econmica de un gobierno es una tarea compleja. No por las cifras, hechos y/o relaciones multicausales que esta tarea implica, sino sobre todo, por la posicin desde la cual se realiza esta tarea.

No es lo mismo analizar el desempeo de un gobierno desde el gobierno que analizar esa misma gestin desde la oposicin poltica. Imaginemos por un momento cul sera hoy la interpretacin que los economistas orgnicos del partido FMLN, haran sobre la tasa promedio de crecimiento de PIB en el quinquenio 2009-2013, s el triunfador de las elecciones presidenciales de 2009 hubiese sido el partido ARENA y no el FMLN, y s estos mismos intelectuales tuvieran que analizar esta tasa de crecimiento desde la oposicin poltica y no desde su colaboracin con el gobierno.

Continuaran insistiendo que la principal responsabilidad de esa tasa de crecimiento promedio del 0.8% debe atribuirse a la recesin econmica mundial, y que en este contexto, esa tasa de crecimiento debera considerarse ms bien un xito? O estos economistas tenderan a restar importancia a los factores internacionales y a centrar su anlisis en las restricciones estructurales al crecimiento y a los desequilibrios macroeconmicos de la economa salvadorea, que no fueron removidas durante la gestin econmica evaluada?

Seguramente les pasara algo similar a lo que les ocurre a los intelectuales orgnicos del partido ARENA que se expresan a travs de FUSADES. Estos economistas en su evaluacin econmica de la presidencia Funes, ponen ahora su nfasis en aspectos econmicos y sociales estructurales, como el sub empleo, la pobreza multidimensional y la brecha comercial, que fueron olvidados en sus anlisis de las cuatro gestiones presidenciales del partido ARENA.

Tampoco da lo mismo evaluar el desempeo de las polticas econmicas gubernamentales desde los intereses de la clase dominante, que evaluar ese desempeo desde los intereses de la clase dominada. Menos an se puede pretender que este anlisis econmico ser el mismo s se realiza desde una perspectiva feminista o desde una postura que no tome en cuenta las asimetras en el funcionamiento de la economa entre hombres y mujeres.

Por todo lo anterior, es una ingenuidad clasificar los anlisis econmicos de una gestin gubernamental en trminos binarios: correctos o equivocados; objetivos o subjetivos; profundos o superficiales. Esto debido a que es inevitable que tenderemos a considerar correctos, objetivos y/o profundos, a aquellos anlisis que correspondan a nuestros intereses de clase, gnero o de partido, y en cambio, tenderemos a considerar como equivocados, subjetivos y/o superficiales, a los que estn en contra o que no correspondan a nuestros intereses de clase, gnero o de partido.

Establecido lo anterior, a lo que s podemos aspirar es a elaborar un anlisis crtico de la estrategia econmica de un gobierno. Entendiendo por anlisis crtico una postura de inconformidad con la realidad econmica actual y de bsqueda de soluciones alternativas y estructurales a los problemas que produce esta realidad econmica.

Un anlisis de este tipo debe realizarse a partir de tesis, que deben ser sometidas a la crtica intensa, al debate argumentativo, y sobre todo, a la confrontacin con los hechos y cifras que refuten o refuercen dichas tesis.

En este artculo, y desde una postura definida (marxista, anti-capitalista, feminista, anti-imperialista, no gubernamental y no partidaria), se esbozan algunas tesis que podran contribuir a un debate crtico sobre la gestin econmica gubernamental en el perodo 2009-2014.


Tesis N 1: La gestin econmica de la administracin Funes se convirti desde el inicio hasta el final, en una pieza importante de la estrategia del imperialismo estadounidense por detener el declive de su hegemona en Amrica Latina y el Caribe.

El Presidente Funes realiz a lo largo de todo su mandato los mayores esfuerzos por ser recocido por el gobierno de Estados Unidos como un aliado confiable y por formar parte de la revitalizacin de la estrategia de control poltico, econmico y territorial de Estados Unidos en Mesoamrica. La bsqueda compulsiva de este reconocimiento llev al gobierno de Funes a asumir posturas que lo distanciaron de los gobiernos progresistas y anti-imperialistas de sur Amrica y el Caribe y lo acercaron a gobiernos conservadores y pro-imperialistas.

En lo econmico, esto implic la decisin del gobierno de no realizar ninguna revisin a las condicin de comercio e inversin impuestas por el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos(TLC); la decisin de incorporar a El Salvador como observador de la Alianza para el Pacfico y mantener alejado al pas del ALBA y de Petrocaribe; las gestiones para la firma del Asocio para el Crecimiento con Estados Unidos, y su absoluta disponibilidad para aceptar la creciente condicionalidad del gobierno de ese pas para conceder una donacin de $277 millones de la Cuenta Reto del Milenio (MCC), incluyendo la formacin de una Comisin Nacional por el Crecimiento integrada por los miembros ms destacados de la oligarqua neoliberal salvadorea y principales financiadores del partido ARENA.


Tesis N 2: La gestin econmica 2009 2014 se vio obligada inicialmente a proseguir con la inercia neoliberal heredada por los veinte aos de gobiernos del partido ARENA, pero termin por asimilarla e incorporarla a su discurso de cambios.

Por inercia neoliberal se entiende la trayectoria de polticas y de reformas econmicas inspiradas en el llamado Consenso Neoliberal (privatizacin, concesiones de bienes y servicios pblicas, acuerdos de libre comercio e inversin, fortalecimiento de derechos de propiedad, etc.) que tienen como objetivo principal crear condiciones favorables para que las empresas capitalistas nacionales y extranjeras puedan ampliar sus opciones para invertir capital al mismo tiempo que reducen sus costos y aumentan sus ganancias. Esta trayectoria de polticas supone entre muchas otras cosas, el despojo de la sociedad de sus bienes comunes y de sus bienes pblicos, la prdida de capacidad de los pueblos de controlar las cadenas agro alimentarias as como la prdida de la capacidad de los gobiernos de decidir sus propias polticas para el desarrollo.

En un primer momento, la incorporacin del gobierno de Mauricio Funes a la inercia neoliberal estuvo determinada por factores coyunturales.

En primer lugar, los efectos macroeconmicos de la recesin econmica mundial de 2008 y la necesidad de mantener acuerdos de entendimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), condicionaron al gobierno a aceptar el blindaje de las reformas econmicas de los 20 aos anteriores y abortar cualquier intento de reversin de estas reformas.

En segundo lugar, el reclutamiento y la conformacin de los equipos tcnicos que dieron soporte al gabinete econmico, representaron obstculos prcticos para que el gabinete econmico dispusiera de capacidades para interpretar de una manera diferente los problemas econmicos y para pensar en soluciones alternativas a las soluciones propuestas por el consenso neoliberal. No se poda esperar que las cosas se hicieran de manera diferente a cmo se hacen en el neoliberalismo, s se encomend esta tarea a personas que piensan en trminos neoliberales y/o personas a las que les es indiferente trabajar para una entidad como FUSADES, para un gobierno de ARENA o para un gobierno del FMLN.

En el mediano plazo, y ante la incapacidad de articular en la teora y en la prctica un proyecto econmico contra hegemnico, el gobierno termin por asumir la revisin y la profundizacin del proyecto neoliberal como su propio proyecto.

La revisin se llev adelante mediante la adopcin de polticas econmicas sectoriales, y el incremento del gasto social focalizado a los grupos ms vulnerables y ms afectados por las dinmicas econmicas impulsadas desde el ao 1989.

La profundizacin del modelo se logr a su vez por la va de las reformas a las leyes de inversin, la ratificacin del Acuerdo de Asociacin con la Unin Europea, y la identificacin de la Ley de Asocios Pblico Privado (APP) como la madre de todas las reformas para el crecimiento y el desarrollo.


Tesis N 3: Un importante sector de economa popular (cooperativas, asociaciones agropecuarias, etc.) logr incidir en el diseo de polticas sectoriales encaminadas a fortalecer a sectores econmicos populares. Sin embargo, los beneficios potenciales de estas medidas terminaron siendo neutralizados por la incapacidad e inexperiencia de funcionarios y funcionarias responsables de reas claves de este mbito de la gestin econmica.

La falta de vinculacin orgnica entre el gobierno de Funes y el partido FMLN en el mbito del diseo de polticas pblicas, fue compensado mediante el establecimiento de alianzas con sectores de la economa popular y con organizaciones con base territorial, que tradicionalmente han sido bases del FMLN o en menor medida de partidos como el PDC y el PCN.

Con estos grupos el gobierno pudo conformar el sector social del Consejo Econmico Social (CES) y pudo crear las mesas sectoriales sobre diversas temticas que le procuraron el oxigeno y la legitimidad necesaria en momentos crticos de la gestin econmica, como la aprobacin de la Ley de Asocios Pblico Privados y las protestas sindicales. En gran parte, estos grupos que se movilizaron en calles y actos pblicos multitudinarios para mostrar la fuerza y el apoyo popular a la gestin gubernamental, a pesar de su distanciamiento con el partido FMLN.

Estas alianzas conllevaron algunos cambios en las polticas sectoriales, en especial en el sector agropecuario, tales como medidas para fortalecer la capacidad de producir alimentos y semillas nacionales, y la canalizacin de fondos no reembolsables para el desarrollo productivo de empresas pequeas y medianas, en particular, empresas asociativas y cooperativas. Estas medidas tenan la potencialidad no solo de democratizar la base productiva territorial de la economa salvadorea sino tambin de promover la emergencia de relaciones de poder contra hegemnicas a las relaciones de poder econmicas basadas en la explotacin del capital sobre el trabajo y/o en la expoliacin de productores no capitalistas por parte del sector de empresas capitalistas nacionales y transnacionales.

Sin embargo, la falta de perspectiva de Economa Poltica por parte de funcionarios y funcionarias responsables de estas reas de la gestin econmica, representaron un serio obstculo para que estas reformas econmicas se tradujeran en el fortalecimiento de nuevos actores econmicos y de nuevas relaciones econmicas en los territorios.

Un ejemplo de esta incapacidad durante este quinquenio fue la desafortunada labor de la CONAMYPE-MINEC que se pleg a la visn de la USAID en el diseo y ejecucin de los proyectos de asociatividad y encadenamientos productivos de la micro, pequea y mediana empresa. Estos proyectos tuvieron como meta la vinculacin de las iniciativas econmicas populares a las cadenas productivas dominadas por grandes empresas capitalistas (Walmart, Super, Sab Miller, etc.), ya sea en calidad de proveedoras de materias primas y otros productos a precios bajos, como en calidad de distribuidoras de los bienes y servicios producidos por estas empresas.

De esta manera, los mnimos avances logrados en materia de desarrollo de la capacidad productiva del sector popular de la economa terminaron siendo canalizados a beneficiar a las empresas capitalistas nacionales y transnacionales, mediante el abaratamiento de sus costos de produccin y de distribucin de bienes y servicios, y en el afianzamiento de su capacidad de controlar en su propio beneficio las cadenas productivas nacionales, en particular, las cadenas agroalimentarias.


Tesis N 4: La gestin econmica del perodo 2009- 2014 se realiz sin cumplir con el compromiso contenido en el Plan Quinquenal de Desarrollo de incorporar el enfoque de gnero en el ciclo de las polticas econmicas y termin reducindose a acciones puntuales y aisladas de promocin de iniciativas econmicas de mujeres pobres.

Incorporar el enfoque de la igualdad de gnero en la gestin econmica de un gobierno no puede limitarse al financiamiento y/o ejecucin de proyectos econmicos para mujeres ni tampoco se puede limitar a ejecutar acciones de discriminacin positiva o acciones afirmativas para beneficiar econmicamente a las mujeres pobres.

Incorporar el gnero en la gestin econmica de un gobierno es convertir la preocupacin por la desigualdad de gnero y el inters por equilibrar las oportunidades de acceso a recursos productivos, a empleo, ingresos y a incentivos econmicos entre hombres y mujeres, en las lneas maestras de todas las polticas econmicas, sean estas polticas fiscales, polticas comerciales, polticas de industrializacin, polticas de desarrollo rural, entre muchas otras.

Desafortunadamente, durante la gestin econmica del quinquenio, las polticas econmicas continuaron siendo ciegas a las relaciones de gnero y se limitaron a los discursos de buenas intenciones hacia las mujeres y a la ejecucin de pequeos proyectos en favor de la autonoma econmica de las mujeres.

Un ejemplo de la ausencia de esta perspectiva de gnero en las polticas econmicas se puede encontrar en la poltica de desarrollo rural.

En los principales programas de desarrollo productivo que se ejecutaron desde el Ministerio de Agricultura y Ganadera (MAG) en estos aos, se estableci que la propiedad de la tierra sera una de las condiciones indispensables para que las organizaciones rurales pudieran obtener los beneficios de los fondos de inversin no reembolsables para el desarrollo de negocios rentables. Sin embargo, esta condicionalidad excluy en la prctica a las mujeres rurales, ya que ellas representan una minora en las organizaciones rurales que poseen tierras y porque las organizaciones de mujeres rurales se caracterizan por no tener acceso a la tierra.

Esto obviamente no fue un resultado intencional de los responsables de estas polticas, sino ms bien fue el producto de la ausencia de capacidades para colocar la problemtica de gnero como un tema relevante para el desarrollo rural y para el diseo de estas polticas.

Un diagnstico de gnero le hubiera advertido a la administracin Funes que las mujeres solo representan el 15% de los propietarios de tierra de vocacin agrcola mientras que los hombres representan el 85% de estos propietarios. En consecuencia, esto les habra permitido saber que s realmente aspiraban a un desarrollo rural con inclusin de las mujeres, deban ejecutar de manera simultnea a estos programas de desarrollo rural, acciones de compra y adjudicacin de tierras a las organizaciones rurales de mujeres, para que ellas tuvieran las mismas oportunidades que las organizaciones de hombres de ser beneficiadas con las medidas de promocin a la diversificacin y a la competitividad rural.

Ejemplos similares se pueden identificar en otras reas de poltica econmica.


Tesis N 5: La gestin econmica gubernamental 2009-2014 se caracteriz por un estilo autoritario, errtico y patriarcal.

Hace exactamente cuatro aos, el Doctor Manuel Sevilla present su renuncia como Ministro de Agricultura y Ganadera. En su carta de renuncia justificaba su decisin aduciendo que despus de casi doce meses encontraba imposible continuar en el MAG por varios motivos, entre ellos porque profesionalmente le era difcil trabajar en un ambiente de poca coordinacin y debilidad de liderazgo, especialmente a nivel de rea econmica. Segn Manuel Sevilla, los funcionarios del Gabinete Econmico carecan en ese entonces de los espacios de anlisis y discusin indispensables para convertir al conjunto del Gabinete en un equipo efectivo que le brinde al mandatario la asesora y el apoyo necesario para gobernar. Asimismo, denunci en ese momento el estilo centralista y poco participativo que el equipo presidencial ha adoptado en sus relaciones con el Gabinete provoca que las decisiones y equipos se estn concentrando en las instancias inmediatas a la presidencia, debilitando la autoridad y capacidad de los ministerio, restringiendo la iniciativa y creatividad de muchos ministros. (LPG, 12.05.2010)

Dos aos despus, el Doctor Hctor Dada Hirezi, tom la decisin de renunciar al cargo de Ministro de Economa debido a la falta de condiciones para crear una poltica inclusiva dentro del gobierno. Segn sus declaraciones, como titular de economa no solo no tena comunicacin directa con el Presidente sino que no participaba en la construccin de la poltica econmica. En sus palabras: Venan ya cocinadas desde Casa Presidencial y no haba oportunidad de opinar (CP, 30.05.2014)

Estos casos son apenas algunos ejemplos que ilustran el talante autoritario y excluyente que caracteriz el liderazgo del Presidente Funes en todas las reas de la gestin gubernamental, y en particular, la gestin econmica.

A esto debe agregarse el estilo patriarcal de la presidencia Funes, que se tradujo en la conformacin de un gabinete econmico sin participacin de mujeres y con un discurso sexista segn el cual, la fortaleza y capacidad de su gobierno tena como causa principal el hecho de tener bien puestos los pantalones.

Un debate sobre estas y otras tesis, es importante y necesario, sobre todo de cara a la nueva gestin econmica gubernamental que est por iniciarse. Entre otras cosas, porque como deca Albert Einstein, no se pueden lograr resultados diferentes si se insiste en seguir haciendo las cosas de la misma manera.


Julia Evelyn Martnez es profesora de la escuela de economa de la Universidad Centroamericana Jos Simen Caas (UCA) de El Salvador.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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