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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2014

Edward Snowden, el criminal ms buscado

Noam Chomsky
La Jornada


En meses pasados hemos recibido lecciones instructivas sobre la naturaleza del poder del Estado y las fuerzas que impulsan su poltica. Y sobre un asunto ntimamente relacionado: el sutil y diferenciado concepto de la transparencia.

La fuente de la instruccin, por supuesto, es el conjunto de documentos relativos al sistema de vigilancia de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en ingls) dados a conocer por el valeroso luchador por la libertad Edward J. Snowden, resumidos de manera experta y analizados por su colaborador Glenn Greenwald en su nuevo libro No place to hide (Sin lugar para esconderse).

Los documentos revelan un notable proyecto destinado a exponer al escrutinio estatal informacin vital acerca de toda persona que cae en las garras del coloso: en principio, de toda persona vinculada con la moderna sociedad electrnica.

Nada tan ambicioso fue jams imaginado por los profetas distpicos que describieron sombros mundos totalitarios. No es de poca importancia que el proyecto sea ejecutado en uno de los pases ms libres del planeta y en radical violacin de la Carta de Derechos de la Constitucin de Estados Unidos, que protege a los ciudadanos de persecuciones y capturas sin motivo y garantiza la privacidad de sus personas, domicilios, documentos y pertenencias.

Por mucho que lo intenten los legistas del gobierno, no hay forma de reconciliar estos principios con el asalto a la poblacin que revelan los documentos de Snowden.

Tambin vale la pena recordar que la defensa de los derechos fundamentales a la privacidad ayud a encender la revolucin de independencia de esta nacin. En el siglo XVIII el tirano era el gobierno britnico, que se arrogaba el derecho de inmiscuirse en el hogar y la vida de los colonos de estas tierras. Hoy, es el propio gobierno estadunidense el que se arroga esta autoridad.

Gran Bretaa mantiene la postura que impuls a los colonos a la rebelin, aunque en escala ms restringida, pues el centro del poder se ha desplazado en los asuntos mundiales. El gobierno britnico ha pedido a la NSA analizar y retener todos los nmeros de telfonos celulares y faxes, mensajes de correo electrnico y direcciones IP de ciudadanos britnicos que capture su red, reporta The Guardian a partir de documentos suministrados por Snowden.

Sin duda los ciudadanos britnicos (como otros clientes internacionales) estarn encantados de saber que la NSA recibe o intercepta de manera rutinaria routeadores, servidores y otros dispositivos computacionales exportados desde Estados Unidos para poder implantar instrumentos de espionaje, como seala Greenwald en su libro.

Conforme el coloso satisface sus visiones, en principio todo golpe de tecla puede ser enviado a las cada vez ms enormes bases de datos del presidente Obama en Utah.

Tambin en otras formas el constitucionalista de la Casa Blanca parece decidido a demoler los fundamentos de nuestras libertades civiles. El principio de presuncin de inocencia, que se remonta a la Carta Magna, hace 800 aos, ha sido echado al olvido desde hace mucho tiempo.

En fecha reciente el New York Times inform sobre la angustia de un juez federal que tena que decidir si permita o no que alimentaran por la fuerza a un prisionero espaol en huelga de hambre para protestar contra su encarcelamiento. No se expres angustia alguna sobre el hecho de que el hombre lleva 12 aos preso en Guantnamo sin haber sido juzgado, una de las muchas vctimas del lder del mundo libre, quien reivindica el derecho de mantener prisioneros sin cargos y someterlos a torturas.

Esas exposiciones nos inducen a indagar ms a fondo en la poltica del Estado y en los factores que la impulsan. La versin normal que recibimos es que el objetivo primario de esa poltica es la seguridad y la defensa contra enemigos.

Esa doctrina sugiere de inmediato unas cuantas preguntas: la seguridad de quin y la defensa contra cules enemigos? Las respuestas son ilustradas en forma dramtica por las revelaciones de Snowden.

La polica debe procurar la seguridad de la autoridad estatal y de las concentraciones del poder domstico, y defenderlos contra un enemigo muy temido: la poblacin nacional, que puede convertirse en un gran peligro si no es controlada.

Desde hace tiempo se entiende que tener informacin sobre el enemigo resulta esencial para controlarlo. Obama tiene una serie de distinguidos predecesores en esto, aunque sus contribuciones propias han llegado a niveles sin precedente, como hoy sabemos gracias al trabajo de Snowden, Greenwald y unos cuantos ms.

Para defender del enemigo domstico el poder del Estado y el de la economa privada, esas dos entidades deben mantenerse ocultas. En cambio, en agudo contraste, el enemigo debe estar por completo expuesto a la autoridad del Estado.

Ese principio fue lcidamente explicado por el intelectual de las polticas Samuel P. Huntington, quien nos ense que el poder se mantiene fuerte cuando permanece en la sombra; expuesto a la luz, comienza a evaporarse.

Huntington aadi una ilustracin crucial. En sus palabras, es posible que tengamos que vender (la intervencin u otra accin militar) en tal forma que se cree la impresin errnea de que estamos combatiendo a la Unin Sovitica. Eso es lo que Estados Unidos ha estado haciendo desde la doctrina Truman, al principio de la Guerra Fra.

La percepcin de Huntington sobre el poder y la poltica del Estado era a la vez precisa y visionaria. Cuando escribi esas palabras, en 1981, el gobierno de Ronald Reagan emprenda su guerra contra el terror, que pronto se convirti en una guerra terrorista asesina y brutal, primero en Centroamrica pero que luego se extendi mucho ms all del sur de frica, Asia y Medio Oriente.

Desde ese da en adelante, con tal de llevar la violencia y la subversin al extranjero, o aplicar la represin y violacin de garantas individuales dentro del pas, el poder del Estado ha buscado crear la impresin errnea de que combatimos a los terroristas, aunque hay otras opciones: barones de la droga, muls locos empeados en tener armas nucleares y otros ogros que, nos dice, quieren atacarnos y destruirnos.

A lo largo del proceso, el principio bsico persiste. El poder no se debe exponer a la luz del da. Edward Snowden se ha convertido en el criminal ms buscado por no entender esta mxima esencial.

En suma, debe haber completa transparencia para la poblacin pero ninguna para los poderes que deben defenderse de ese espantoso enemigo interno.

Noam Chomsky es profesor emrito de lingstica y filosofa en el Instituto Tecnolgico de Massachusetts en Cambridge.

Fuente: www.jornada.unam.mx/2014/06/01/index.php?section=opinion&article=022a1mun

Distributed by The New York Times Syndicate.

Traduccin: Jorge Anaya.



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