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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2014

Turqua
Por un puado de carbn

Llus Miquel Hurtado
Mediterrneo Sur


Son cosas normales que pasan todo el rato. Deberan ustedes saber cmo funciona la minera. De la boca de la mina de lignito en Soma van sacando cadveres. Ya von por ms de 200. Y falta un centenar.

En 1862 murieron 262 personas en una mina de carbn de Inglaterra, en 1866 fueron 361, en 1894, otros 290, por una explosin. En China murieron 1.549 en 1942, en Japn, 458 en 1963, en India, 372 en 1975. Este tipo de accidentes ocurre habitualmente. El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, lee las cifras de un folio, cuando una periodista le pregunta cmo pudo suceder un accidente as.

Erdogan ha venido a la ciudad minera para interesarse por la desgracia. Es el mircoles 14 de mayo. Hace 24 horas que la alarma recorri el pas: un incendio se haba producido en una de las minas de lignito de Soma, provincia de Manisa, territorio minero en el oeste de Anatolia.

Soma est hundida en lgrimas de holln. Algunos familiares protestan por la descoordinacin de los equipos de salvamento en las labores de identificacin de los muertos. Los vivos salan en cuentagotas de la boca del pozo. En la maana del mircoles, 18 horas despus de la explosin, seis trabajadores fueron rescatados con vida. Fueron los ltimos.

Cientos de vecinos en llanto inundan las inmediaciones de la mina y de los centros hospitalarios que acogan a los heridos. Debido a la saturacin de cadveres, algunos de los cuerpos tienen que guardarse en frigorficos industriales de verduras. Las cajas de madera se amontonan en rincones de la poblacin. Hay quien ya empieza a cavar hoyos para enterrar a sus seres queridos.

Dentro estn todos muertos

Nos acercamos a la mayor catstrofe minera de la historia de Turqua, reconoci, ya por la maana, el ministro de Energa, Taner Yildiz. Superar el de Zonguldak de 1992, cuando murieron 263 obreros. El comentario de un miembro de los grupos de rescate, a la misma hora, haca presagiar lo peor: Es terrible. Ah dentro estn todos muertos.

Las cifras bailan. El mircoles, Yildiz ofreci un balance provisional: haba 787 obreros dentro de la mina en el momento del desastre, 363 pudieron salvarse, y hay 80 heridos. El clculo hace estimar que hay casi 350 muertos. Cuando el rescate de cadveres se da por concluido, el sbado, cuatro das despus de la tragedia, la cifra de muertos oficial queda en 301. Nadie explicar el desfase y corren rumores de que la cifra real de atades es ms alta.

Igual de contradictorios son las informaciones sobre las razones del desastre. La causa de muerte es obvia: inhalacin de monxido de carbono. Lo que no est claro es qu produjo el incendio. Segn la primera informacin difundida por la empresa, fue la explosin de un transformador elctrico. Hubo quien lo puso en duda muy pronto, y finalmente ser desmentido. Al parecer, los residuos de lignito abandonados en las partes ya explotadas de la mina se sobrecalentaron hasta incendiarse.

Muy posible, cree Mehmet Ali Karakaan, ocho aos en la boca del lobo de Soma antes de dejarlo tras sufrir un accidente laboral muestra parte del hueso del antebrazo derecho cercenado : Las minas de Soma son muy calientes, lo que aumenta el riesgo de incendio. En algunos rincones, al pisar entras en contacto con agua hirviendo.

Una chapuza mortal

La desorganizacin predomin en las primeras horas. Trabajadores sin experiencia se pusieron monos de los equipos de rescate y se aventuraron en la mina sin coordinarse. Hay muertos entre quienes practicaron tareas de salvamento. Lo denuncia Hacay Yilmaz, delegado regional del sindicato minero Dev-Maden.

Luego se empez la evacuacin por la galera equivocada, cita a los tcnicos. Contribuye a la confusin que a diferencia de cmo debera hacerse, y a fin de no perder productividad, los relevos de cambio de turno se hacan dentro de las mismas galeras, seala el sindicalista.

Karakaan cita a uno de los supervivientes del martes que denuncio otro error: Dice que los rescatadores haban bombeado por error oxgeno en las galeras incendiadas. Avivaba el fuego en lugar de salvar a los obreros.

 

Finalmente se intentaba camuflar la magnitud del desastre en las primeras horas: Se sacaron de la mina cadveres con mscaras puestas, pero sin conectarlas al oxgeno, para hacerlos pasar por heridos ante la opinin pblica, dice Yilmaz.

El descontrol se refleja a las puertas del hospital de Soma. Hasta all llegan vecinos en busca de sus seres queridos, de quienes siguen sin tener noticia. Por favor, si alguien les ha visto, que nos avise, suplica entre lgrimas una mujer. Muestra, junto a dos chicas, fotos de dos jvenes. ste es mi marido, Niyazi Demir. Estamos casados desde hace ocho meses. Estoy embarazada de cinco meses y medio.

Tuvimos que esperar muchas horas de incertidumbre hasta tener noticias del paradero de nuestro familiar, relata otra mujer, Feride Demir. Y an cuando un polica ley su nombre en la lista de fallecidos, los hermanos del difunto tuvieron que dedicar un largo rato yendo cadver por cadver hasta dar con l e identificarlo, explica.

Pero peor es la chapuza de antes del desastre. La falta de medidas de seguridad. Ahora, que ya no tengo vnculo con la empresa, lo voy a contar todo, sentencia Mehmet Ali Karakaan. Cuando trabajbamos ah, nuestros jefes nos amenazaban con echarnos si hablbamos con la prensa. Los responsables de turno nos presionaban constantemente para sacar la mxima cantidad posible de carbn en cada carro. Si no llegaba lo que crean suficiente, nos gritaban e insultaban, relata.

Obligados a mentir

Con ms dureza se expresaba un antiguo empleado de la mina que no quiere revelar su nombre. Asegura que le despacharon despus de anunciar a sus jefes, que haba enviado una carta al gobierno denunciando la precariedad en la mina. Nos obligaban a mentir, en las visitas de los inspectores, sobre el estado de las instalaciones, afirma. Tambin tuvimos que faltar a la verdad en una ocasin en que muri dentro de la mina un colega. Nos instaron a decir a quien nos cuestionara, que haba muerto camino del hospital.

Al igual que Karakaan, insiste en que es rara la vez en que se respetan los turnos de ocho horas. Tampoco eran permitidos los descansos a los que tienen derecho los empleados.

Segn la Comisn de Seguridad del Parlamento turco, muchos de los empleados de la mina no cobraban ms de trece euros al da, 40 liras, un sueldo de 1.200 liras (400 euros) al mes. Una cantidad as est muy por debajo de los salarios normales en la minera pblica, apostilla Pinar Ksk, economista laboral. Intuyo que lo ocurrido es consecuencia de las malas condiciones laborales que sufran los mineros.

Tambien caus consternacin que no hubiera una cmara de supervivencia en la mina. No es obligatoria segn la legislacin turca, pero habra salvado muchas vidas. De hecho, segn el director ejecutivo de Soma Holding, exista una con capacidad para 500 personas, pero no estaba operativa, por hallarse en fase desmontaje y traslado.

Una cmara estanca vale unos 182.000 euros. Los beneficios netos del grupo Soma Holding fueron de unos 100 millones de euros (300 millones de liras turcas) en 2012. Para este ao, su previsin era el doble.

Slo dos semanas antes del desastre, la mayora del AKP, el partido gubernamental, haba rechazado en el Parlamento una mocin para revisar las medidas de seguridad en las minas de Soma y el resto de la provincia de Manisa. An la semana pasada, durante un simposio sobre salud y seguridad ocupacional, el ministro de Trabajo se mostr orgulloso del progreso alcanzado, remacha Kivan Eliaik, responsable de relaciones internacionales de la Confederacin de Sindicatos Revolucionarios (DISK).

Poco hay de qu estar orgulloso. Las minas de Turqua son las ms mortales del mundo: su tasa de vctimas es seis veces mayor que la de China, 30 veces mayor que la India, y 200 veces superior a la de Estados Unidos. Y la siniestralidad en el sector minero se mantiene estable desde hace aos, aunque est declinando en otras industrias.

 

No es un accidente. Es un asesinato. Esta consigna se difundi pronto por los sindicatos y los universidades y empezabar a resonar en las calles de Ankara y Estambul. El eco fue inmediato. La polica arremeti con gas lacrimgeno y agua a presin contra los manifestantes. Estos recuperaron los lemas de las protestas de Gezi de hace casi un ao y exigieron la dimisin de Erdogan.

El gobierno no es inocente, creen. Desde la llegada al poder del AKP, en 2002, Turqua ha privatizado empresas por valor de 54.000 millones de dlares, cinco veces el volumen de lo privatizado entre 1985 y 2002. Una poltica que ha dinamizado la economa turca y ha enriquecido a los empresarios, pero a costa de los trabajadores.

Segn el medio turco Dunya, el nmero de empleados por turno pas de 300 a 700 en la mina de Soma cuando pas de titularidad pblica a privada, en 2005. Eso sin cambiar los sistemas de transformacin elctrica, inicialmente sealados como responsables del accidente.

Ms beneficios

En una entrevista al peridico Hrriyet, en 2012, el propietario de la mina, Alp Grkan, jefe de Soma Holding, se vanagloriaba de haber reducido los costes de extraccin de entre 130 y 140 dlares por tonelada de carbn hasta los 23,8 dlares. La compaa ha demostrado que no tiene ni idea de cmo dirigir una explotacin minera, responde Kivan Eliaik.

Como dirigir el negocio, s. Cuentan con la garanta de que la compaa pblica TKI (Iniciativas del Carbn de Turqua) les compra toda la extraccin para venderla, a su vez, a la central trmica de Soma. No les hace falta ni siquiera buscar clientes, asegura el sindicalista Hacay Yilmaz.

 

No es un accidente. Es un asesinato. Esta consigno se difundi pronto por los sindicatos y los universidades y empezabar a resonar en las calles de Ankara y Estambul. El eco fue inmediato. La polica arremeti con gas lacrimgeno y agua a presin contra los manifestantes. Estos recuperaron los lemas de las protestas de Gezi de hace casi un ao y exigieron la dimisin de Erdogan.

El gobierno no es inocente, creen. Desde la llegada al poder del AKP, en 2002, Turqua ha privatizado empresas por valor de 54.000 millones de dlares, cinco veces el volumen de lo privatizado entre 1985 y 2002. Una poltica que ha dinamizado la economa turca y ha enriquecido a los empresarios, pero a costa de los trabajadores.

Segn el medio turco Dunya, el nmero de empleados por turno pas de 300 a 700 en la mina de Soma cuando pas de titularidad pblica a privada, en 2005. Eso sin cambiar los sistemas de transformacin elctrica, inicialmente sealados como responsables del accidente.

Ms beneficios

En una entrevista al peridico Hrriyet, en 2012, el propietario de la mina, Alp Grkan, jefe de Soma Holding, se vanagloriaba de haber reducido los costes de extraccin de entre 130 y 140 dlares por tonelada de carbn hasta los 23,8 dlares. La compaa ha demostrado que no tiene ni idea de cmo dirigir una explotacin minera, responde Kivan Eliaik.

Como dirigir el negocio, s. Cuentan con la garanta de que la compaa pblica TKI (Iniciativas del Carbn de Turqua) les compra toda la extraccin para venderla, a su vez, a la central trmica de Soma. No les hace falta ni siquiera buscar clientes, asegura el sindicalista Hacay Yilmaz.

Legalmente, todo estaba en orden. La mina pas su ltima revisin, sin problemas, en enero de este ao, recuerda Kivan Eliaik. Otra cosa es que los inspectores hicieran su trabajo. Segn zgr zel, diputado de Manisa adscrito al partido opositor CHP, los mineros saban el da de la visita incluso antes que el ingeniero encargado de hacerla. En esa mina, los jefes nos forzaban a mentir al inspector, seala un ex empleado que no revela su nombre.

La relacin con el AKP, el partido islamista en el poder, era estrecha, coinciden todos. Melike Dogru, mujer de Ramazan Dogru, el director ejecutivo de la mina, no slo trabajaba en el departamente de cuentas de Soma Holding y era propietaria del mayor saln de bodas de la ciudad, sino que tambin es miembro del consejo municipal de Manisa, capital provincial, por el AKP. Durante la ltima campaa electoral en marzo, las bolsas de carbn que los candidatos del AKP repartan a los ciudadanos de Soma como regalo una prctica frecuente en todo el pas llevaban el logo de Soma Holding, dice Hacay Yilmaz.

Los jefes nos llevaban a mtines del AKP. Era obligatorio participar en ellos, insiste un antiguo trabajador de la mina accidentada, que rechaza dar su nombre. El 30 de marzo pasado, el partido obutvo en Soma exactamente su media nacional de votos: el 43%. El sindicato mayoritaria entre los mineros, Maden-Iş, tampoco se cort: segn afirman algunos, en las elecciones a delegado se repartieron sobres con el nombre ya marcado.

Prisin preventiva

Cinco das despus del accidente, el chiringuito empez a venirse abajo. La polica detuvo a 24 personas y das ms tarde, el juez decret el ingreso en prisin preventiva de ocho, entre ellas Ramazan Dogru y el hijo del dueo, Can Grkan. En los interrogatorios, ambos intentaban achacarse mutuamente la mxima responsabilidad ejecutiva. Fueron defendidos por abogados de oficio: Soma Holding no se haca responsable. El dueo, Alp Grkan, no est entre los detenidos, pero tiene pendiente otro juicio en el que est acusado, junto a otras 17 personas, por presuntos delitos de fraude mercantil y estafa.

La visita de Erdogan a Soma tuvo una coda que el propio portavoz del Gobierno, Blent Arin, calific de tragicmico: Ante una muchedumbre enfurecida que increpaba al primer ministro, un asesor de ste, Yusuf Yerkel, fue fotografiado propinando puntapies a un minero tumbado en el suelo y reducido por dos agentes de seguridad. Lo peor vino despus: se supo que Yerkel obtuvo una baja mdica de siete das por dolores en la pierna con la que haba golpeado al hombre en el suelo, identificado luego como Erdal Kocabiyik.

Yerkel fue la comidilla de los medios, porque segua apareciendo al lado de Erdogan en las fotografas oficiales. Finalmente se supo que haba sido destituido de su cargo noticia que fue desmentida das despus: el cargo en cuestin ni siquiera exista.

En Soma, ciudad de 105.000 habitantes plantada a la sombra de las toscas chimeneas de una central trmica y rodeada por parches de meloneras, olivos y vias, la vida vuelve lentamente a la normalidad. Decenas de pilas de tierra, coronadas por un cntaro y una pica con el nombre del fallecido se extienden por el camposanto. Numerosos vecinos deambulan por entre las tumbas. Adil Ayiek, exminero, est resignado: Nuestro destino es seguir trabajando para que la familia pueda comer un poco. As que habr que volver a la mina pronto.

O no tan pronto. El pozo accidentado ha sido cerrado con ladrillos tras una breve investigacin. Las otras volvieron a funcionar, aunque una slo bajo mnimos, para labores de mantenimiento: los obreros se negaron a volver a picar sin que antes hubiera una inspeccin exhaustiva. El lunes pasado, el enfado se dirigi contra el sindicato vertical Maden-Iş. Tras verse rodeado por los mineros, el delegado local anunci su dimisin. El mircoles se supo que una tercera mina de Soma se ha clausurado para esperar una inspeccin.

Adil Ayiek, doce aos en las tripas del pozo ahora siniestrado, decenas de compaeros muertos, contempla un gran cartel en un centro sanitario de Soma. No es reciente, dice, lacnico. Las letras de metal anclados al muro rezan: A quienes murieron por un puado de carbn.

Cada milln de toneladas, seis muertos

Una media de 6,5 mineros han muerto por cada milln de toneladas de carbn extrado en Turqua entre los aos 2000 y 2008, aunque segn el ao, la cifra oscila entre los 2,6 y los 9,2. Es un dato del centro de anlisis turco TEPAV. Esta tasa se asemeja a la vigente hasta 1930 en Estados Unidos, pas donde fue declinando rpidamente hasta llegar al nivel actual de los 0,02 muertos.

La tasa de China tambin se mova en un nivel comparable, de entre 4 y 6 muertos, hasta bien entrado el siglo XXI, pero Pekn consegui reducirla en los ltimos aos y en 2009 se situ por primera vez por debajo del 1. Un nivel que India alcanz ya en 1980; ahora mantiene una tasa poco por encima del 0,2, similar a la de otro pas minero, Sudfrica.

En otras palabras, el carbn turco se cobra treinta veces ms vidas, por unidad de peso, que el indio o el sudafricano, a pesar de que Turqua se sita muy por encima de ambos pases en el ndice de Desarrollo Humano y su renta per cpita triplica la india.

Pero tambin dentro de Turqua hay enormes diferencias en la mortalidad: las minas en manos privadas son seis veces ms peligrosas que las que son explotadas por compaas pblicas. As lo evidencia un estudio realizado en 2010 por el Colegio de Ingenieros y Arquitectos (TMMOB), que compara los accidentes ocurridos entre 2000 y 2008 en la cuenca de Zonguldak, donde se concentran prcticamente todas las minas de carbn turcas.

Mientras la tasa de muertes por milln de toneladas oscila alrededor del 3,5 en las minas pblicas, supera los 20 en las privadas. En 2007, las explotaciones privadas apenas producan la octava parte del carbn extrado, pero gracias al programa de privatizaciones y subcontratas, llegaron a representar la mitad en 2013.

Turqua produce anualmente unas 85 millones de toneladas de carbn, de las que 70 millones son lignito. El 90 por ciento del lignito se explota en minas a cielo abierto, pero Soma forma parte de las pocas regiones donde esta materia prima se extrae de pozos con cientos de metros de profundidad, con un riesgo similar al de las minas de Zonguldak, que son de carbn propiamente dicho.

Fuente original: http://msur.es/2014/05/30/turquia-soma-carbon/



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