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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2014

Una conversacin con Nazanin Armanian y Santiago Alba Rico
Se crey que bastaba con invertir lo contado por los medios hegemnicos para obtener la verdad

Andrea Gago Menor
Revista Pueblos


El conflicto en Siria ha dejado totalmente al descubierto los vacos y diferencias en la izquierda y la fragilidad del trabajo de los medios de comunicacin alternativos. Nazanin Armanian, iran refugiada en Barcelona desde 1983, coautora de libros como Irn: la revolucin constante (Flor del Viento, 2012), y Santiago Alba Rico, residente en Tnez desde 1998 y que acaba de publicar Podemos seguir siendo de izquierdas? Panfleto en s menor (Pol.len) comparten habernos acercado, a travs de cientos de artculos, realidades distantes y complejas como las de Siria, Irn, Egipto o Tnez. Comparten, tambin, el haber recibido incontables crticas por algunos de estos artculos, en especial por algunas de las ideas que expresaron sobre Libia, Siria y las intervenciones militares (realizada y posible, respectivamente) de EEUU sobre estos pases. En esta entrevista abordamos estas cuestiones, el alcance de las revueltas rabes, la propaganda imperialista, los clichs y la informacin sobre zonas de conflicto.

-Ocurri con Libia y volvi a ocurrir con Siria. Ser posible superar la brecha que han provocado entre la izquierda los distintos enfoques sobre el conflicto en Siria?

Santiago: No va a depender de que las izquierdas nos pongamos de acuerdo, va a depender de que haya proyectos apoyados por las poblaciones que nos obliguen a disminuir esas brechas en el Estado espaol y el mundo rabe. Hay un problema con la izquierda global que tiene que ver con el distanciamiento de las poblaciones, digamos que por razones histricas (algunas verdaderamente injustas, porque las izquierdas han sufrido toda clase de represin, de censura y de persecuciones), pero tambin por errores. Hay un alejamiento de la calle, de movimientos sociales que no se reconocen en una tradicin, en un patrimonio que tenemos que conservar. En la situacin de crisis global, econmica pero tambin civilizacional, de valores, la izquierda debera tratar de suturar su relacin con las poblaciones, dejar de pelearse y recuperar grandes principios sin los cuales no vamos a conseguir interpelar a estas mayoras sociales.

- Nazanin: Creo que la propia realidad siria pondr en su sitio a todas esas izquierdas fragmentadas. Llevar tiempo, porque hay mucha mentira meditica, porque la gente no sabe si Bashar Al Assad est torturando a la gente o no. Es curioso que la gente de izquierdas piense que un rgimen dictatorial que ha estado cuarenta, cincuenta aos en el poder de forma tan brutal, toda la familia, no torture. Ms que una crisis sobre Siria es una crisis de la izquierda, que ha perdido los parmetros de anlisis social. Ha dividido el mundo entre buenos y malos. Los malos son los imperialistas, pero en muchas cosas Estados Unidos es mejor que los talibanes. Como sociedad, no como imperialista que invade Afganistn. En Estados Unidos existen las ejecuciones, pero no tantas como en Irn o Siria, y an as los llamamos ms reaccionarios que esos regmenes. Hay un problema en la izquierda europea y en la latinoamericana que no hay en la izquierda de Oriente Medio, donde estas cosas se manejan ms o menos bien. Hay otro factor, y es que nuestra opinin, desde afuera, no va afectar a la suerte de la poblacin siria. Es un debate que tenemos que resolver entre nosotros, y ms que nada por nosotros mismos.

- Veo difcil que la izquierda haga ahora mismo estos ejercicios.

- Santiago. Hay tres ejes en torno a los cuales se construye cualquier proyecto: la fuerza, la informacin y los principios. En cuanto a las relaciones de fuerza estamos claramente en inferioridad de condiciones. Pero lo malo es cuando estando en inferioridad de condiciones de fuerza de alguna manera se produce una renuncia a estar bien informados, y tambin a los principios. Estoy de acuerdo con lo que ha dicho Nazanin. Primero, hay que entender que podemos influir muy poco en esa realidad. Es tan asurdo que me acusen de haber justificado no s qu bombardeos como atribuirse un mrito en el curso de los acontecimientos si es que Estados Unidos sale debilitado. Nos quedan la informacin y los principios y, si renunciamos a esos dos campos, como hace un sector de la izquierda que prefiere aplicar un esquema a saber lo que est ocurriendo realmente, por una combinacin de pereza y dogmatismo, va a ser todo muy difcil.

- Durante un tiempo se habl en todos los medios, de todas las ideologas, de las primaveras rabes. Ahora parece que el trmino se est rechazando. Qu opinis?

- Santiago. Como fue una etiqueta meditica escogida en un momento dado por quienes construyen la opinin pblica, en cuanto la realidad no se ajusta a ese clich se inventa otro. De las primaveras rabes al invierno islamista, que es una frmula que se ha consagrado tambin. Quienes llevamos tiempo estudiando esa zona del mundo desde el compromiso sabamos que no eran primaveras. Los medios necesitan narraciones y stas son simplificaciones. No es que no sean necesarias, lo que pasa es que, cuando quienes narran tienen intereses, comerciales o geoestratgicos, las etiquetas acaban convirtindose en eptetos. Sabamos que eran procesos de larga duracin en lugares donde no haba condiciones para revoluciones socialistas, con transformaciones de la estructura econmica. Hay quienes, despus de haber proyectado clichs islamofbicos, de pronto descubren un mundo desconocido e invertido respecto al primero, descubren que hay dictaduras pero tambin ansias de libertad, blogueros jvenes alternativos Todos esos actores en los que Occidente se puede reconocer. Cuando eso se convierte en un gobierno islamista, hay golpes de Estado, guerras civiles todo ese entusiasmo resulta vergonzante y se formulan nuevos clichs, tambin desde la izquierda. Hubo procesos a veces muy duros, otros ms pacficos, pero siempre con alto coste de vidas, podemos discutir mucho si son revoluciones populares.

- Nazanin. La prensa occidental se sorprendi pensando que esa gente haba despertado de un sueo muy largo. No es verdad, pues en la mayora de esos pases ya se haban producido movimientos puntuales. La Primavera de Damasco del 2000 fue duramente aplastada. No fue primavera rabe, ni en su momento ni en la consecuencia, si queremos pensar que provoc un cambio radical, profundo, estructural, en los pases musulmanes. Para occidente un cambio son unas elecciones cada cuatro aos y que el sistema poltico y econmico quede intacto: una fachada democrtica ya es una primavera. Pero no ha habido ni esto. La mayora de estos pases han ido hacia una guerra civil o intervenciones extranjeras. Son la misma lite controlando todo.

- Santiago. Disiento un poco. Es verdad que no ha habido cambios estructurales, pero eso no es suficiente para eliminar el trmino revolucin. Hubo movimientos en todas partes, sofocados, pequeos. Ha habido un despertar de conciencias y un depsito de memoria que no podemos desestimar.

- Nazanin. Una revolucin tiene xito cuando hay un cambio estructural. Pero s ha habido este despertar, lo que es un proceso irreversible. En Irn fue un movimiento popular. Se adue la burguesa de l, pero el pueblo iran ya no ser lo mismo: despus de treinta y pico aos el rgimen no lo puede domesticar. Este despertar acerca de que tenemos derecho sobre nuestro petrleo, por ejemplo, es irreversible. Les pueden aplastar, pero ya es imposible devolver a estas masas a los rincones de las cocinas, sobre todo a las mujeres. Podrn conseguir o no sus derechos, depende del equilibrio de fuerzas, pero stas cambian, nada es definitivo.

- Los medios alternativos han reflejado la brecha de la que hablbamos antes en la izquierda. Cmo creis que han abordado el tema de Siria?

Nazanin. La poltica exterior de Espaa tanto del Partido Socialista como del Partido Popular es la de Bruselas y la OTAN. En la izquierda hay personas, como hemos comentado, que se ponen del lado de Al Assad. A m me han llamado agente del imperialismo por llamar al rgimen de Al Assad as, rgimen. Tampoco voy a defender a Gadaffi; voy a defender que haya habido una esperanza de vida de 74 aos, la mayor de toda frica, que haya habido enseanza y sanidad gratuitas, pero por eso no voy a llamarlo rgimen democrtico. Ha sido una dictadura. Por decir estas cosas me pusieron a parir en la red, me expulsaron de la publicacin Ojos por la Paz. Sobre Siria existe la misma postura. Cmo puedes llamar a la Repblica siria, rgimen sirio? Para m lo es, igual que el rgimen de Obama. Es un grupo cerrado de poder total. Es un problema que comparte la izquierda latinoamericana. Quiero apuntar que en Rebelin, uno de los diarios referentes para la izquierda latina y espaola, se nota un cambio, y lo celebro, porque es una fuente importante de informacin.

- Santiago. Transmitir a los ex compaeros de Rebelin tu opinin, les animar mucho. Unos les acusan de ser traidores y otros de ser pro rgimen sirio.

- Nazanin. Pero somos analistas!

- Santiago. Creo que es otro de los efectos colaterales negativos de las llamadas revueltas o revoluciones rabes. Antes de que empezaran tenamos algunos medios contra hegemnicos, algunos comerciales, algunos alternativos, que parecan que estaban construyendo otro marco de credibilidad. Despus de, sobre todo, la invasin de Irak, a partir de las mentiras de Bush y de la cobertura meditica, quebr el marco de credibilidad de los grandes medios a los ojos de la opinin pblica europea y latinoamericana. Ese marco hundido fue aprovechado por otros medios: unos que ya estaban en funcionamiento, otros que se crearon.

Tenamos, por un lado, a dos medios grandes, poderosos, econmicamente potentes, Al Jazeera y TeleSUR, y, por otro, a los medios alternativos en internet. Con las revoluciones rabes y la brecha de la izquierda, todos esos medios que de alguna manera haban empezado a dibujar una alternativa se han venido abajo, ha quebrado ese modelo. Al Jazeera se converta en un pen claro de Qatar y TeleSUR de los intereses geoestratgicos de Venezuela, para defender a Al Assad, al rgimen iran o a Gadaffi. Los medios alternativos se enfrentaron a un problema, y es que haban construido su credibilidad en oposicin a los hegemnicos. Sin medios para producir informacin, se crey que bastaba con invertir lo contado por los medios hegemnicos para obtener la verdad. Pero el poder, cuando no tiene una mentira mejor, utiliza la verdad.

Todo esto ha ido acompaado de una quiebra de principios. Hemos siempre denunciado las mentiras, el doble rasero y las manipulaciones, y slo hemos sabido responder de la misma forma. Medios como Russia Today o Hispan TV estn legitimando las mentiras de la izquierda. Consultan a personas que tienen una cierta autoridad y que encuentran un hueco informativo para un discurso sensato. Pero cuando t, con un discurso sensato, ests legitimando una poltica informativa que en la cuestin de Siria se alimenta de los noticiarios del rgimen No voy a creer lo que cuentan los medios hegemnicos, pero tampoco lo que cuenta una dictadura, porque todas las dictaduras mienten. Si hay una dictadura, hay tortura; si hay dictadura, hay mentira.

- Cmo nos informamos?

- Santiago. Hay que fiarse de los pocos periodistas que conocemos, de quienes conocemos su trayectoria, su trabajo, que son comprometidos y que estn produciendo informacin sobre el terreno.

- La publiquen donde la publiquen, aunque no sea la lnea general del medio?

Santiago. S, la publiquen donde la publiquen. Hay que tener referentes individuales. El problema es que ha quebrado un modelo, el modelo ilustrado que una transparencia, espacio pblico y verdad. Esto lo ha minado el capitalismo, lo ha hecho imposible, aunque debamos defenderlo. Pero, como esa ecuacin era imposible, pareca que la verdadera era la contraria. Cuanto ms se cuchichea una noticia, cuanto menos se cita o se publica, cuanto ms en la oscuridad germina ms verdadera nos parece. Estbamos creyendo cosas absolutamente absurdas e inslitas, porque hay un link que no se sabe quin ha creado sobre cualquier barbaridad.

- Una de las cosas que afectan a los medios alternativos, adems de la falta de tiempo y recursos, es la velocidad de internet. Las tecnologas obligan a trabajar muy rpido, las redes sociales obligan a opinar continuamente. Cmo influye esto en el anlisis de la informacin?

- Nazanin. Si no conocemos la situacin de un pas concreto no podemos opinar. De Siria no me fo de las informaciones. De Irn hablo porque lo conozco, leo en su propio idioma de todas las corrientes del rgimen, de la oposicin. No slo sigo lo que dice Petras en Estados Unidos La principal fuente de informacin del rgimen de Irn es un seor norteamericano que no sabe persa, que no tiene ni idea! l es referente, llama al rgimen de Irn antiimperialista

- Santiago. Hace falta una labor de cosecha, de recoleccin minuciosa. Un anlisis completo son horas de trabajo, de investigacin. El problema, en efecto, es que el tiempo de internet es incompatible con el tiempo del anlisis. El tiempo cerebral, el del pensamiento, es el de la sucesin, y el tiempo de internet es el de la inmediatez. La actualidad pura borra la historia, los procesos. No slo tenemos que estar informados al minuto de lo que est ocurriendo en todos los escenarios, sino que se nos exige que respondamos al minuto. La realidad es muy cambiante, hay que trabajar mucho, estar muy pendiente, pero tambin tener cuidado de no responder a esta interpelacin de inmediatez, que puede llevar a la ruina.

- Nazanin. Nosotros no pintamos nada, pero esa persona que tiene que decidir si mandar un ejrcito Es una ruina.

- Santiago. En el Pentgono hacen proyectos a ms largo plazo, planes, tienen sus informantes sobre el terreno. En este sentido, deberamos hacer un poco eso, porque de otra manera nunca tendremos los datos para poder determinar con un mnimo de lucidez y sentido comn. El tiempo que llaman real es el ms irreal de todos. La noticia del triunfo de la revolucin francesa, del derribo de la Bastilla, tard tres meses en llegar a Hait, donde estaba empezando una revolucin. Ahora hay una saturacin que exige una reduccin de los formatos, que es precisamente el ritmo de la publicidad. La publicidad ha suplantado al anlisis de la informacin, y creo que desde la izquierda deberamos resistirnos un poco a eso.

- Nazanin. S, menos reacciones inmediatas, exponer las distintas opiniones. El debate sobre Siria ha ayudado a que veamos que entre nosotros tenemos unos conflictos ideolgicos, polticos. Quienes sean inteligentes dirn tenemos este problema, de dnde viene?, cmo podemos solucionarlo? Esto nos ayudar para otras ocasiones.

- A veces tambin parece que slo podemos creer a la reportera o reportero que va a la zona en conflicto, que quizs hace cuatro cosas y que vuelve, en ocasiones, como si ya hubiese entendido todo. Qu ocurre con el periodismo sobre las zonas en conflicto?

- Santiago. Yo viv en Egipto durante la segunda Guerra del Golfo, en 1991, he vivido en Tnez la revolucin y he estado en otros pases en conflicto. Para entender por qu los medios hegemnicos manipulan o mienten, a veces no hace falta atribuirlo a malas intenciones de grupos que se renen en la oscuridad. A veces tiene que ver con que no investiga ningn periodista, con el modelo precario de trabajo. Es imposible pensar ahora en periodistas como Kapuściński, vinculado a un medio y que casi siempre iba con proteccin. Ahora es un slvese quien pueda. Hay un montn de periodistas con muchas ganas de hacer cosas que van a una zona de guerra sin un chaleco, les pagan 90 euros por jugarse la vida Y estamos hablando de grandes medios.

Y, claro, qu hacen? Hay un tipo en Tailandia cubriendo protestas sin saber la lengua del pas. Luego lo mandan a Tnez sin saber ni rabe ni francs. Cuando llega recibe la lista de contactos de quien sale para Pakistn. Todos esos periodistas que estn diez das en un pas se ponen en contacto con las mismas personas. Nada tiene de raro que al final las versiones se parezcan mucho, porque todos trabajan en condiciones muy parecidas: sin conocimiento del terreno, sin conocimiento del idioma y manejando listas que han heredado.

- Nazanin. S, y hay otro factor, que es que tienes que tener formacin poltica para ser buen periodista.

Andrea Gago Menor edita Pueblos-Revista de Informacin y Debate.

Artculo publicado en el n61 de Pueblos Revista de Informacin y Debate, segundo trimestre de 2014, monogrfico sobre comunicacin, poder y democracia.


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