Portada :: Europa :: Europa lucha contra la revolucin neoliberal
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2014

Una Europa social o al servicio de los mercados?

Jordi Crdoba
Rebelin


La Unin Europea (UE) promueve, desde hace muchos aos, una poltica econmica y social claramente antipopular. Con las polticas monetarias y macroeconmicas del Consejo, del Parlamento y del Banco Central Europeo (BCE), una institucin tan poderosa como carente de legitimidad democrtica), y con la estrecha colaboracin de un organismo no europeo como el Fondo Monetario Internacional (FMI), en los ltimos aos hemos visto como se incrementaban los niveles de paro, precariedad laboral y desigualdad en la distribucin de la renta, mientras los beneficios aumentaban de manera constante para los grandes grupos econmicos y financieros, fruto en buena parte de la liberalizacin y de la privatizacin de sectores productivos estratgicos y servicios pblicos fundamentales.

La UE, contrariamente, debera garantizar la primaca de los derechos sociales y la solidaridad sobre la "libertad" de mercado. Hace falta, pues, una revisin en profundidad de los tratados para abrir el camino a una Europa social, porque de lo contrario la grave crisis de legitimidad del actual modelo econmico y social europeo se har mucho ms profunda. Es imprescindible que haya disposiciones claras en el derecho comunitario que indiquen que los bienes y servicios pblicos no pueden estar sometidos a las normas sobre competencia, sino que deben constituir un sector orientado nicamente al inters pblico, bajo la gestin exclusiva de los estados miembros y de las administraciones territoriales.

El Tratado de Lisboa, que no tuvo precisamente un amplio consenso de la ciudadana europea, no se puede utilizar para restringir derechos fundamentales ya reconocidos por los Estados miembros, y an menos para impedir la adopcin de leyes en materia de poltica social ms exigentes que las establecidas en las directivas de la UE. En el caso de que las competencias de los estados en materia de poltica social o laboral puedan entrar en conflicto con la libertad de mercado, los derechos fundamentales deben prevalecer sobre aquella supuesta "libertad".

Es imprescindible priorizar la lucha contra la pobreza y la exclusin social, conseguir una renta mnima ciudadana, garantizar las pensiones, hacer posible el acceso universal a la atencin sanitaria y a la educacin. Trabajar para incrementar sensiblemente los salarios mnimos o para reducir e ir erradicando las considerables diferencias salariales de gnero, avanzando en la conciliacin de la vida laboral y personal mediante una reduccin progresiva de los horarios de trabajo.

El grupo de la Izquierda Unitaria Izquierda Verde Nrdica en el Parlamento Europeo ha sido el nico que ha propuesto cambios profundos de la estrategia de la Unin en los aspectos econmicos y sociales, y que ha puesto de relieve que el planteamiento actual, centrado en la liberalizacin del mercado y la "competitividad", se debe abandonar en beneficio de una nueva estrategia basada en la solidaridad y el desarrollo sostenible. Las prximas elecciones europeas son una buena oportunidad para empezar a cambiar esta poltica, la poltica que conservadores y liberales, junto con buena parte de nacionalistas y socialdemcratas, han impuesto hasta ahora.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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