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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2014

Los bifurcados senderos de Herzl y el Papa Francisco
Sueos patagnicos

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


Durante su corta visita a Israel el Papa Francisco deposit unas flores sobre la tumba de Theodor Herzl. No fue un gesto habitual. Los jefes de Estado extranjeros estn obligados a visitar Yad Vashem, como hizo el Papa, pero no la tumba de Herzl. No es como la Tumba del Soldado Desconocido de Pars.

Entonces, por qu la tumba de Herzl? Obviamente, ese gesto tena como objeto subrayar la naturaleza sionista del Estado.

Herzl fue el fundador del sionismo poltico moderno. Se le denomina oficialmente "el Visionario del Estado". La suya es la nica foto que adorna la cmara de plenos de la Kneset. Si tuviramos santos se llamara Santo Teodoro.

Probablemente Francisco no le dio mayor importancia a ese gesto. Si es as, es una lstima. El Papa argentino podra haber encontrado muy interesante la figura de ese pintoresco periodista y dramaturgo viens.

Porque si Herzl se hubiera salido con la suya Francisco habra sido recibido por el presidente Peres y por el primer ministro Netanyahu en castellano. Habra honrado la tumba de Herzl en el Estado judo en algn lugar al sur de Buenos Aires.

Si Francisco nunca ha odo hablar de este episodio, no es el nico. La inmensa mayora de los israeles tampoco lo ha hecho. No se ensea en las escuelas israeles. Se oculta de forma un tanto vergonzante.

Los israeles saben sobre "Uganda". Poco antes de su muerte prematura Herzl fue invitado por el gobierno britnico para poner en prctica sus ideas en una parte del frica Oriental Britnica (en realidad se trataba de las tierras altas de Kenia, una meseta con un clima suave que ms tarde se convirti en territorio de Kenia.)

Para entonces Herzl haba perdido la esperanza de obtener Palestina del sultn turco. El proyecto de Kenia, que poda ejecutarse inmediatamente, lo atrajo a l y a su principal valedor, Max Nordau, quien le aconsej que lo aceptara al menos provisionalmente, como una especie de "asilo nocturno.

Pero los sionistas rusos, el baluarte del movimiento, se rebelaron. Palestina o nada. Herzl fue desbordado por sus propios admiradores y muri poco despus con el corazn destrozado, segn se dijo.

Este episodio es bien conocido. Mucho se ha escrito sobre l. Algunos dicen que si durante la dcada de 1930 hubiera existido en frica una Comunidad juda muchos judos europeos podran haberse salvado de los nazis.

Pero el captulo argentino ha sido borrado. No encajaba con la imagen del Visionario del Estado que cuelga en las paredes.

La larga senda de Herzl hacia el sionismo comenz cuando, siendo un estudiante judo de origen hngaro residente en Viena, se dio de bruces con el antisemitismo. Su mente lgica hall la respuesta. Como era dramaturgo, describi la escena: todos los judos austracos, excepto l mismo, marcharan de forma ordenada a la Catedral y se convertiran en masa al catolicismo. El Papa se habra entusiasmado.

Sin embargo, Herzl pronto comprendi que ni los judos aceptaran el bautismo ("Los judos le temen al agua", brome en cierta ocasin Heinrich Heine) ni los Goyim nacionalistas soaran siquiera con aceptarlos en sus filas. Cmo podran hacerlo? Los judos estaban en todas partes, dispersos en multitud de pases diferentes, as que cmo podran adherirse sinceramente a ningn movimiento nacional?

Ah es cuando Herzl tuvo su visin histrica: si los judos no podan adherirse a ninguno de los movimientos nacionales que brotaban como championes por toda Europa, por qu no habran de constituirse ellos mismos en una vieja-nueva nacin independiente?

Para Herzl esa era una idea sobria, racional. No haba ningn Dios involucrado, ni Sagradas Escrituras, ni tonteras romnticas. Palestina no entr en su plan. Tampoco senta el ms mnimo inters por las fantasas religiosas de los cristianos sionistas de Gran Bretaa y EEUU del tipo de Alfred Balfour.

El proyecto de Herzl fue completado ntegramente hasta el ms mnimo detalle y plasmado por escrito en el folleto que se convirti en la Biblia Sionista, Der Judenstaat, incluso antes de que Herzl comenzara a pensar seriamente en el lugar donde deba ser implementado.

El panfleto inici su andadura como un discurso que pronunci ante el "consejo de familia" de los Rothschild, los judos ms ricos del mundo. Herzl confiaba en que financiaran su proyecto.

El texto est inmortalizado en sus Diarios, un documento muy bien escrito que ocupa varios tomos. En la pgina 149 del primer tomo de la edicin original en alemn, tras explicar sus planes, comenta que "les puedo decir todo sobre la Tierra prometida excepto su ubicacin". Esa cuestin quedar en manos de una conferencia de destacados gegrafos judos que decidirn dnde se instalar el Estado judo tras examinar todas las caractersticas geolgicas, climticas, "en definitiva, las circunstancias naturales, teniendo en cuenta las investigaciones ms modernas". Se trata de una decisin de carcter "puramente cientfico".

Al final, cuando el panfleto sali a la luz con el ttulo de Der Judenstaat, el asunto de la ubicacin qued prcticamente ignorado. A esa cuestin se le consagraba menos de una pgina bajo el expresivo ttulo de "Palestina o Argentina?".

Claramente, Herzl prefera Argentina. La razn de ello tambin se ha olvidado.

Una generacin antes de Herzl Argentina consista principalmente en el territorio situado al norte del pas, alrededor de Buenos Aires. El gran sur, denominado Patagonia, estaba casi vaco.

En aquel momento Argentina inici una campaa de conquista que hoy en da muchos consideran genocida. La poblacin indgena precolombina, incluida una tribu de "gigantes" (dos metros de altura), fue exterminada o expulsada. A eso se lo llam, casi en trminos sionistas, "la campaa del desierto".

Campaas genocidas de ese tipo eran bastante habituales en aquella poca. Los EEUU hicieron la suya contra los "pieles rojas". Los alemanes perpetraron genocidio en la actual Namibia y el asesino de masas fue agasajado en la Alemania del Kaiser como un hroe nacional. El rey de los belgas hizo algo similar en el Congo.

Lo que Herzl vio con el ojo de su mente era un enorme nuevo pas ms o menos vaco aguardando a convertirse en un Estado judo. Pens que el gobierno argentino entregara el territorio a cambio de dinero. La poblacin local restante podra ser expulsada o inducida a trasladarse a otro lugar, pero "slo despus de que hubieran exterminado a todos los animales salvajes".

(Los propagandistas anti-israeles utilizan esta frase como si estuviera dirigida a los palestinos. Eso es completamente falso. Herzl jams habra podido haber escrito eso sobre Palestina mientras el califa musulmn fuera el soberano del pas.)

La Patagonia es un pas muy pintoresco, con muchos paisajes diferentes, desde las costas de los ocanos Atlntico y Pacfico hasta las increblemente hermosas montaas cubiertas de hielo de los Andes. El clima es generalmente fresco, incluso fro. La ciudad ms austral del mundo est situada en su extremo sur.

El enfoque racional de Herzl qued rpidamente engullido por el carcter irracional de su movimiento, una mezcla de fantasas religiosas y de romanticismo de Europa del Este. El plan para reubicar a los judos en un entorno seguro se transform en un movimiento mesinico. Esto ya les haba sucedido a los judos antes y siempre termin en desastre.

Herzl detestaba Palestina. Pero sobre todo detestaba Jerusaln.

Cosa curiosa tratndose del profeta del sionismo: siempre se neg a visitar Palestina. Recorri de cabo a rabo toda Europa, desde Londres hasta San Petersburgo, desde Estambul hasta Roma, para reunirse con los grandes del mundo, pero no puso el pie en Jaffa hasta que fue prcticamente obligado a hacerlo por el Kaiser alemn.

Guillermo II, un tipo romntico y bastante inestable, insisti en reunirse con el lder de los judos en una tienda de campaa cerca de las puertas de Jerusaln. Fue en noviembre, el mes ms clido en este pas, pero Herzl sufri terriblemente por el calor, sobre todo porque nunca se quitaba su pesado traje europeo.

El Kaiser, un antisemita nato, escuch cortsmente y luego coment: "Es una buena idea, pero imposible de realizar con judos".

Herzl huy de la ciudad y del pas lo ms rpido que pudo. La Ciudad Santa, por la que sus sucesores estn hoy dispuestos a derramar mucha sangre, le pareci fea y sucia. Se escap a Jaffa y all se subi en mitad de la noche al primer barco que zarpaba rumbo a Alejandra. Deca que haba odo rumores sobre un complot para matarlo.

Todo esto podra haber sido alimento para las reflexiones del Papa si se hubiera centrado en el pasado. Pero Francisco vive en el presente y abri sus brazos a los vivos, especialmente a los palestinos.

En lugar de entrar en el pas a travs de Israel, como todos los dems, le tom prestado un helicptero al rey Abdallah II y vol directamente desde Amman a Beln. Eso fue una especie de reconocimiento del Estado palestino. En su camino de vuelta desde Beln hasta el helicptero, de pronto solicit parar, se acerc al muro de ocupacin y pos sus manos sobre su feo cemento, como sus predecesores las haban posado en el Muro de las Lamentaciones. Su oracin all slo poda escucharla Dios.

Desde ah el Papa vol al aeropuerto de Ben-Gurion, como si acabara de llegar de Roma. Camin sobre la alfombra roja flanqueado por Peres y Netanyahu (pues ninguno de los dos estaba dispuesto a cederle el honor al otro).

No s de qu pudo haber hablado el Papa con esa pareja de superficiales, pero desde luego yo habra disfrutado de lo lindo escuchando una conversacin entre los dos inteligentes argentinos, Francisco y Herzl.

 

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1401455052/



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