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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2014

La Repblica se acerca, el rgimen se desmorona

Andrs Martnez Lorca
Rebelin


Todo pareca quieto, a pesar del mar de fondo. Ni los millones de parados, ni las decenas de miles de desahuciados, ni los cientos de miles de familias al borde de la miseria por no tener ingreso econmico alguno, ni el vergonzoso xodo de miles de jvenes obligados a emigrar para poder vivir: nada de esto alteraba la aparente normalidad de la monarqua borbnica. Tampoco parecan afectarle los abundantes casos de corrupcin en la vida pblica que tocaban de lleno a los principales partidos de la transicin e incluso a la propia casa real. Pocas veces como ahora ha sido tan evidente el abismo que separa a la Espaa real (en carne viva por la implacable poltica neoliberal) de la Espaa oficial (dormida entre los cambalaches de sus polticos y el embrutecimiento provocado por el espejismo televisivo y el opio del ftbol).

De golpe, ha cambiado el viento. Tras las elecciones europeas, en una campaa programada expresamente desde el poder para aburrir hasta a las vacas, el nuevo retablo de las maravillas se ha venido abajo. Los titiriteros de la poltica han quedado al desnudo tras los golpes al tinglado por parte del voto popular.

Primero, fue el inesperado y magnfico xito electoral de Podemos, al que acompa el ascenso de otros partidos republicanos como IU, Esquerra Republicana de Catalua, EH Bildu y Equo. Despus, vino la dimisin de Alfredo Prez Rubalcaba como secretario general del PSOE asumiendo su personal responsabilidad en la severa derrota de su partido. Y ahora Juan Carlos de Borbn aprovecha para hacer mutis por el foro. Deca que aguantara hasta el final y que estaba en plenas facultades, pero ha visto con claridad la tormenta poltico-social que se avecina y ha preferido abdicar. Los consejos de los grandes empresarios y las perspectivas de un futuro parlamento no controlado por el bipartidismo, con los riesgos que ello implica para cualquier maniobra regia, estn en el fondo de esta imprevista retirada. Luis Mara Anson, periodista monrquico y cortesano por excelencia, ha querido darle un aire de misterio a las muy prosaicas razones de su admirado rey al escribir que ha renunciado "teniendo una informacin de la que carecemos los dems, tanto de carcter personal como familiar, de poltica nacional e internacional". En realidad, adems del amenazante procesamiento de su hija Cristina, de la derrota de los dos pilares del rgimen, PP/PSOE, de las negras perspectivas en la economa nacional para la recuperacin del empleo y de la crisis institucional en Catalua, pocas razones de peso, incluso misteriosas, habra que aadir a su firme decisin de tirar la toalla.

Felipe de Borbn: del maquillaje poltico al atado y bien atado franquista

En su mensaje de abdicacin el rey ha afirmado que hoy merece pasar a la primera lnea una generacin ms joven, con nuevas energas, decidida a emprender con determinacin las transformaciones y reformas que la coyuntura actual est demandando. En contra de las palabras de Juan Carlos de Borbn, buena parte de los jvenes espaoles, muchos de ellos bien formados acadmicamente, han pasado ya la lnea de los Pirineos como emigrantes en busca de un trabajo que se les niega aqu. Segn la Federacin Nacional de Asociaciones de Consultora, ms de 300.000 espaoles se han ido desde 2008 ante la falta de horizonte laboral. Como se dice popularmente, en Espaa, acabada la carrera, tienes tres salidas: por tierra, por mar y por aire.

En el caso de la vivienda los privilegios del futuro rey parecen propios del pasado absolutista: el palacio construido expresamente para l en El Pardo tiene 3.150 metros cuadrados de superficie. (Queremos un pisito como el del principito!, se canta en las manifestaciones). El contraste con el drama que sufre la mayora de los jvenes resulta escandaloso: faltos de recursos para comprar con sus ahorros una vivienda, o tienen que hacer frente a elevados alquileres o estn hipotecados de por vida o simplemente ya han sido desahuciados.

Por su parte, la reina Sofa, miembro destacado del secreto y siniestro Club Bildelberg y que de griega no tiene ni una gota de sangre, nos ha sacado de dudas. Desde la sede de la ONU ha declarado: todo va a seguir igual. Una rigurosa definicin del cambio generacional que se avecina. No hay, pues, por qu inquietarse, aunque ella parece muy preocupada por frica (hoy tenemos en nuestro pensamiento a los nios y nias de frica, ha dicho en Nueva York). Y yo me pregunto por qu no se preocupa tambin por los nios de Espaa que tiene ms cerca. En total, cerca de dos millones de nios en Espaa pasan hambre, y 30.000 familias tienen dificultades para darles de comer a sus hijos (http://www.lasexta.com/programas/mas-vale-tarde/noticias/cerca-dos-millones-ninos-pasan-hambre-espana_2013080700305.html). En el panorama nacional se lleva la palma por su alta cifra de precariedad Andaluca, donde ms de 140.000 nios pasan hambre a diario, regin gobernada por el PSOE desde hace ms de 30 aos.

Lo mismo que tras la muerte de Franco, todos los medios de comunicacin dedican encendidos elogios a Juan Carlos de Borbn sin un atisbo de critica. Rey abnegado, demcrata sin igual, gobernante modlico que no encuentra par en la historia de Espaa Todos los serviles panegricos se quedan cortos para los plumillas de turno. Y tambin para los polticos del rgimen. Sirva de ejemplo la declaracin solemne del secretario general del PSOE, Prez Rubalcaba: ha sido un factor clave en la cohesin de todos los ciudadanos en torno un esfuerzo colectivo de paz, libertad y bienestar social. () Una vida dedicada a Espaa. Pobrecito ─aado yo─ este Borbn con la vida de sacrificio que ha llevado en busca del bienestar social de los ciudadanos. Menos mal que con los 6 millones de parados su admirable esfuerzo ha valido la pena.

Toca cerrar filas en un rgimen que se descompone a ritmo creciente. Ahora se impone el maquillaje del nuevo jefe de estado. Toda la propaganda imaginable se ha dedicado en los ltimos meses a destacar su juventud (46 aos), su preparacin (fundamentalmente militar), su experiencia (?), su intervencin a favor de la candidatura olmpica de Madrid (que fue un sonoro fracaso). Se trata de mantener el continuismo de la monarqua borbnica restaurada por Franco sin el ms mnimo asomo de consulta popular. Si, en efecto, es tan apreciada la monarqua y tan querido su apuesto prncipe, por qu no se somete a referendum la forma de estado? Por qu sigue sigue siendo Espaa el nico pas del Sur de Europa que no tiene Repblica, a pesar de haber sido sta proclamada en 1931 con el voto del pueblo?

En contra de los pronsticos y en contra tambin de los que dirigen la nave del estado, sopla con fuerza viento de proa, contrario a la direccin impuesta. Ayer, en ms de cien ciudades de la vieja piel de toro se escuch el clamor de la gente a favor de la Repblica. Como ha escrito Enric Juliana en La Vanguardia de ayer, haba ms gente ayer por la noche en la Puerta del Sol que el da de la proclamacin de la Segunda Repblica.

Habr que seguir saliendo a las plazas y calles de nuestras ciudades para exigir un estado a la altura de nuestra poca y de nuestra mejor historia. Un estado cuya jefatura proceda del voto del pueblo y no de la sangre de un aristcrata de origen francs puesto a dedo por Franco para mantener todo atado y bien atado. Porque la Repblica est cerca pero el rgimen no caer por inercia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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