Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2014

La Copa del Mundo y el dficit democrtico

Bruno Lima Rocha
Barmetro Internacional


Seria ligero reafirmar nociones elitistas como el ftbol es el opio del pueblo. Infelizmente buena parte de nuestra intelectualidad desconoce los sistemas culturales que organizan la vida de las mayoras, incluyendo el ocio, el cuerpo, la religiosidad y el espritu gregario.

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Mas, al mismo tiempo en que no se debe condenar la pasin nacional, tampoco podemos repetir la adhesin acrtica, hasta porque las estructuras de poder del deporte profesional reproducen lo peor del pas. Para desespero de los ufanos, es justamente por ser el ftbol comprendido por la mayora, que se vuelve fcil exponer las contradicciones y conflictos de intereses en torno a la Copa del Mundo.

Las protestas de mayo, junio y julio de 2013 en Brasil, en pleno efecto de la Copa de Confederaciones, representaron una liberacin simblica y emocional contra la parte de arriba de la sociedad.

Ms de dos millones de personas fueron a reclamar sus derechos de forma orgnica o difusa y comparaban la atencin dada por los poderes de facto al listado de encargos de la FIFA con la ejecucin del presupuesto de la Unin y los servicios pblicos brasileros.

Viene de ah la consigna queremos hospitales y escuelas con las normas FIFA. El ao anterior marc un cambio de paradigma en la poltica de masas y ahora se recoge su fruto amargo, con la apata y mala voluntad hacia el gran evento.

La verdad pura y simple es que nadie fue consultado, ni de manera simblica, sobre si quera o no soportar los compromisos y gastos de la Copa del Mundo. Si el gobierno de Lula en el auge de su popularidad hubiese hecho una consulta amplia, aunque fuera simblica a travs de Internet, habra la legitimacin necesaria.

Ahora, estamos a la vspera del torneo y en la antesala de una eleccin presidencial, y el pas vive la paradoja de la falta de adhesin popular. Frente a esto, la opinin dominante se divide. Los conglomerados econmicos patrocinadores del evento, lo desean tanto como el consiguiente retorno financiero y meditico.

La derecha que no est en el gobierno apoya discretamente el fracaso de la seleccin para recoger los resultados de la ira en las urnas. El pas del ftbol ha madurado.

Brasil es sede este ao de una competencia esperada por el pas. Tenemos la representacin de cinco regiones del pas y doce ciudades-sede para la Copa del Mundo de 2014. Ellas son: Porto Alegre (RS), Curitiba (PR), San Pablo (SP), Ro de Janeiro (RJ), Belho Horizonte (MG), Brasilia (DF), Fortaleza (CE), Natal (RN), Salvador (BA), Recife (PE) y Manaos (AM).

La manipulacin a la cual me refer no se relaciona con el hecho de que no hay sedes en todas las grandes regiones del pas, la crtica recae en la escogencia de capitales con inferior tradicin futbolstica. Un ejemplo es el Centro-Oeste, donde el poderoso ftbol goiano no est representado, siendo sustituido por centros menores en el deporte, como el Distrito Federal o Cuiab. Lo mismo ocurre con la Regin Amaznica. Belem tiene dos potencias dentro de las cuatro lneas, y an as no entra como sede, dando su lugar a Manaos.

En ambos casos, luego del torneo los nuevos estadios no sern utilizados con la misma intensidad que lo seran tanto el Mangueiro (Belem) como el Serra Dourada (Goinia), si hubieran sido reformados para el evento. El argumento de nacionalizar la competencia mundial de la FIFA no corresponde a la dimensin nacional del ftbol y s a intereses oligrquicos que componen la siempre fluida base aliada. El efecto directo es la sobrevalorizacin del suelo urbano, atendiendo a los consorcios locales de grandes obras, eternos clientes de los fondos pblicos.

Ya la apelacin publicitaria gener beneficios para el pueblo brasilero. Este vino a travs del slogan Ven a la calle, porque la calle es la mayor gradera de Brasil. El jingle fue interpretado por el respetable grupo O Rappa, siendo de la autora del compositor y cantor Wilson Simoninha y fue encargado por la campaa de FIT de 2013.

Su efecto fue directo e interesante. Traspas el formato de mercadera y oper como catalizador de la indignacin nacional contra los desmanes de la FIFA y la inversin de prioridades. Al promover la participacin popular, llam la atencin de la hegemona mercantil y transnacional del deporte, y ayud a la crtica de asociacin de smbolos y colores con la pasin nacional. Irona de la historia contempornea, fuimos convocados a adherirnos al evento como brasileros, pero por suerte estamos protestando como argentinos.

Fuente original: http://barometrointernacional.bligoo.com.ve/bruno-lima-rocha-brasil-la-copa-del-mundo-y-el-deficit-democratico



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