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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2014

Flash de ltima hora
Fukushima amenaza con nuevos desastres

Harvey Franklin Wasserman
Truthdig

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El silencio sobre Fukushima en los medios de comunicacin dominantes ha sido ensordecedor a pesar de que la radiacin que llega por va martima procedente de la fusin de esa planta de energa nuclear est erosionando ya las playas estadounidenses. Cada da se vierte ms agua radioactiva en el Pacfico.

Sobre la Unidad 4, hay concentrados en el aire al menos tres elementos combustibles extremadamente voltiles. Tres aos despus del desastre del 11 de marzo de 2011, nadie sabe exactamente dnde pueden estar los ncleos fundidos de las Unidades 1, 2 y 3.

En medio de una peligrosa limpieza infiltrada por el crimen organizado, existe un riesgo real de que en cualquier momento se produzcan nuevas radiaciones masivas.

Lavar las aguas radiactivas subterrneas del complejo es un proceso muy complejo y problemtico y Tepco, la propietaria de Fukushima Daiichi, acaba de conseguir que se apruebe la construccin de una muy controvertida pared de hielo alrededor del sitio donde se alza el reactor averiado. Nunca se ha construido un muro de ese tipo y a esa escala y, adems, no estar terminado hasta dentro de dos aos. Hay un escepticismo generalizado acerca de su potencial impacto en la estabilidad del lugar y por las inmensas cantidades de energa que sern necesarias para su mantenimiento. Los crticos dudan tambin de que pueda evitar que el lugar se inunde y les preocupa que pueda incluso causar ms daos en caso de que se produzca un fallo de energa.

Mientras tanto, los nios de los alrededores siguen murindose. La tasa de cnceres de tiroides entre los 250.000 jvenes que viven en el rea es 40 veces superior a la normal. Segn el experto en salud Joe Mangano, ms del 46% tienen ndulos y quistes precancerosos en el tiroides. Y advierte: Eso es slo el principio de una trgica epidemia.

Sin embargo, hay alguna buena noticia, exactamente de la clase que la industria de la energa nuclear no quiere que se difundan.

Cuando el terremoto y el posterior tsunami golpeo Fukushima, en Japn haba 54 reactores comerciales con licencia para operar, ms del 12% del total mundial.

A da de hoy, no se ha vuelto a abrir ninguno. Los seis en Fukushima Daiichi no volvern a operar de nuevo. Algunos de los treinta reactores ms viejos que se encuentran por todo Japn no pueden cumplir los actuales estndares de seguridad (una realidad que podra aplicarse a los sesenta o ms reactores que continan operando en EEUU).

Como parte de un desesperado intento para volver a abrir esos reactores, el Primer Ministro Shinzo Abe ha reestructurado las agencias reguladoras del pas y retirado al menos a uno de los principales crticos de la industria nuclear, sustituyndole con un partidario destacado de la misma.

Sin embargo, un tribunal japons rechaz una demanda corporativa presentada para poner en marcha dos nuevos reactores en la planta de energa Ooi en la prefectura de Fukui. Los jueces decidieron que la incertidumbre acerca de cundo, dnde y lo fuerte que pueda ser el inevitable prximo terremoto hacen imposible que se pueda garantizar la seguridad de ningn reactor en Japn.

Es decir, que en Japn no puede reabrirse ningn reactor sin poner en peligro a la nacin, por lo tanto, el tribunal no puede aceptar su reapertura.

Esas derrotas legales son extremadamente raras en la industria nuclear japonesa y es probable que esta se anule. Pero ya ha logrado asestar un duro golpe a la agenda nuclear de Abe.

Tras los hechos de Fukushima, el pueblo japons se vuelto mucho ms antinuclear. Una indignacin profundamente arraigada se ha extendido a causa de las chapuceras soluciones aplicadas y de los paquetes de pequeas compensaciones entregadas a las vctimas que habitan en las zonas adonde los vientos llevan la contaminacin. Pero lo ms preocupante es la situacin de los nios pequeos que se ven obligados a regresar a las zonas intensamente contaminadas de los alrededores de la planta.

En virtud de las leyes japonesas, los gobiernos locales deben aprobar cualquier puesta en marcha. Los candidatos antinucleares se han repartido los votos en las ltimas elecciones, pero el movimiento puede llegar a unificarse y desbordar a la administracin de Abe.

Un nuevo comic satirizando la limpieza de Fukishima se ha convertido en un best seller de alcance nacional. El pas ha quedado tambin sobrecogido ante las revelaciones de que alrededor de 700 trabajadores huyeron del sitio de Fukishima Daiichi en el momento lgido del accidente. Slo se qued all un puado de personas para abordar la crisis, incluido el administrador de la planta, que muri de cncer poco despus.

Mientras tanto, la infame y profundamente represiva acta de secretos de estado est restringiendo seriamente el flujo de informacin tcnica. Y se est procesando al menos a un opositor nuclear por enviar un tweet crtico a un defensor de la industria nuclear. Un profesor que fue encarcelado por criticar cmo el gobierno ha manejado la cuestin de los residuos nucleares acaba de llegar a EEUU y est dispuesto a hablar.

Los medios dominantes estadounidenses han guardado un silencio mortal o se han mostrado desdeosos respecto a la radiacin que est erosionando ya nuestras costas y respecto a la tarea, extremadamente peligrosa, de eliminar las barras de combustible intensamente radioactivas de las daadas piscinas.

El diseo de los reactores de General Electric en Fukushima llev a elevar en el aire las piscinas del combustible nuclear gastado, a una altura aproximada de 100 pies [alrededor de 30 metros]. Cuando el tsunami golpe, miles de barras se quedaron suspendidas sobre las Unidades 1, 2, 3 y 4.

Segn el ingeniero nuclear Arnie Gundersen, al venirse abajo los ensamblajes de la Unidad 3 pudo haberse creado un grave problema. Gundersen dice que al principio, en noviembre de 2013, la Tokyo Electric Power sac alrededor de la mitad de las barras que haban quedado all suspendidas. Pero hay al menos tres ensamblajes que pueden estar atascados. La mitad del amontonamiento ms difcil sigue all. Y las piscinas de las otras tres unidades siguen presentando problemas. Un accidente en cualquier de ellas podra provocar importantes emisiones de radiacin, y ya se han superado ampliamente las que se produjeron en Chernobil y las causadas por los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.

Al menos 300 toneladas de agua fuertemente contaminada procedente de Fukushima van a parar cada da al Ocano Pacfico. Muchos cientos ms de toneladas se acumulan en el lugar y los apologistas de Tepco pretenden que se viertan directamente en el ocano sin descontaminar.

A pesar de los miles de millones de dlares de ayuda pblica, Tepco sigue siendo el principal propietario de Fukushima. La limpieza se ha convertido en motivo de importantes beneficios. Tepco alarde de fuertes rendimientos en 2013. Sus socios en otras empresas estn desesperados por volver a abrir otros reactores que les hagan ganar flujos inmensos de efectivo al ao.

En los medios dominantes de EEUU no se encuentra apenas informacin sobre lo anterior.

Nuevos estudios de la Comisin Reguladora Nuclear han subrayado importantes amenazas sesmicas en las zonas nucleares estadounidenses. Entre lo ms preocupante figuran dos reactores en Indian Point, justo al norte de la ciudad de Nueva York, que se asientan cerca de la muy voltil Falla Ramapo, y dos en Diablo Canyon, entre Los ngeles y San Francisco, situadas directamente a barlovento del Valle Central de California.

La industria nuclear de EEUU ha sufrido tambin un enorme golpe a causa del Proyecto Piloto de Aislamiento de Desechos de Nuevo Mexico. Esa instalacin modelo de residuos radioactivos trata de demostrar que la industria puede ocuparse de solucionar el problema de sus desechos. No se ha escatimado gasto alguno para poder ponerla en marcha en las cavernas de sal del desierto del suroeste, considerado oficialmente como el lugar perfecto para depositar las 70.000 toneladas de barras de combustible altamente contaminadas que ahora se acumulan en los lugares de EEUU donde hay reactores nucleares.

Pero una explosin y una importante liberacin de radiacin en ese proyecto piloto que se produjo el pasado mes, ha contaminado a quienes residen en las localidades cercanas, arrojando una densa sombra sobre cualquier plan futuro de utilizacin de los desechos del reactor estadounidense. La constante queja formulada por la industria nuclear es que las barreras polticas son absurdas.

Mientras la industria estadounidense de los reactores sigue chupando miles de millones de dlares del tesoro pblico, sus aliados en los medios dominantes parecen cada vez ms reacios a cubrir las noticias del Japn post-Fukishima.

En realidad, aquellos reactores destruidos siguen siendo enormemente peligrosos. Un pblico indignado, cuyos hijos estn sufriendo, ha logrado hasta ahora que el resto de las centrales nucleares de Japn se mantengan cerradas. Si las mantienen as permanentemente, supondr un inmenso golpe para la industria nuclear global, pero pueden estar seguros que esa informacin no aparecer publicada en los medios de comunicacin dominantes de EEUU.

Harvey Franklin Wasserman (1945) es periodista, escritor, activista por la democracia y defensor de las energas renovables. Ha sido uno de los estrategas y organizadores del movimiento antinuclear en Estados Unidos.

Fuente: http://www.truthdig.com/report/item/newsflash_fukushima_is_still_a_disaster_20140603



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