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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2014

Resultados de las Elecciones Europeas en Italia
Renzi gana, pero Europa est en crisis

Thomas Muntzer
Viento Sur


1. Los resultados electorales del conjunto de Europa han dado lugar a un parlamento difcil de gestionar, debilitando a los dos principales grupos (popular y socialista) y negando la mayora a los diversos candidatos a la presidencia de la Comisin Europea. La Europa de la austeridad se instala en una crisis poltica sin precedentes. Incluso en pases en los que la crisis econmica todava no ha tenido efectos devastadores (Francia, Gran Bretaa, Dinamarca, Austria) hemos asistido a un gran xito de los partidos euroescpticos de derecha y de extrema derecha, tal vez por miedo a verse arrastrados al abismo por otros pases europeos. nicamente Alemania parece mantenerse polticamente estable con la victoria de Merkel. Son particularmente inquietantes los resultados de Le Pen en Francia y de Farage en Gran Bretaa. Solamente en Espaa y en Grecia, que no por casualidad han sido escenarios de las movilizaciones europeas ms significativas de los ltimos aos, la crisis ha reforzado a la izquierda radical, que cosecha magnficos xitos, empezando por el de Tsipras en Grecia, que adquiere un valor simblico para la propia Unin. En el fondo hay una crisis social y poltica que puede expresarse de varias maneras, opuestas entre s, pero todos los fenmenos polticos dan la impresin de ser poco slidos y de tender a descomponerse o colapsarse al cabo de poco tiempo. Salvo en Alemania y en Italia, donde sin embargo el gobierno era novsimo, salen perdiendo todas las fuerzas que han intentado gobernar la austeridad, y es particularmente clamoroso el hundimiento del Partido Socialista Francs. No obstante, en este contexto de debilidad poltica, es probable que como reaccin se concentre an ms el poder en manos de los centros polticos, econmicos y financieros.

2. En Italia, Renzi gana por goleada y se queda sin adversarios crebles, cosa indita en Europa y ms bien sorprendente. El Partido Demcrata (PD) gana casi 3 millones de votos en comparacin con las anteriores elecciones generales y 4 millones respecto a las ltimas europeas. Un xito de proporciones que no se vean desde los tiempos de la Democracia Cristiana. El triunfo de Renzi marca un cambio de fase, pone punto final a la poca berlusconiana y abre la nueva fase renziana. Es preciso relativizar en parte el avance teniendo en cuenta la abstencin (cerca de 6 millones de votantes menos en comparacin con las elecciones generales), pero est claro, de todos modos, que en torno a Renzi se ha reagrupado el electorado tradicional italiano, moderado, de clase media (por ser transversal) y que identifica finalmente aquello en que se ha convertido la socialdemocracia histrica. Renzi gana sobre todo por la derecha, entre los electores de Berlusconi y Monti, aunque recupera en parte los votos que el ao pasado se trasvasaron del PD al Movimiento 5 Estrellas (M5S), convencidos de poder servir de punta de lanza y que, a juzgar por los datos del Istituto Cattaneo, parecen haber vuelto en parte al redil. El primer ministro cerr la campaa electoral diciendo que quien me vota a m no vota a la CGIL, desguazando definitivamente la tradicin del PCI y jubilando al viejo grupo dirigente, que ahora difcilmente podr aspirar ya a desempear papel alguno. En este momento de crisis econmica ha influido mucho, al final, la promesa de los 80 euros en nmina, injustamente calificada de limosna por parte de Grillo y Berlusconi, mientras sala a la luz el mecanismo perverso: si no se financian con cargo al impuesto sobre el patrimonio o mediante la restructuracin de la deuda, esos 80 euros los financiarn los mismos que los reciban. En efecto, la pregunta que cabe formular es esta: Cunto margen de maniobra tiene Renzi?. Muy poco. No hay mucho que repartir si se mantiene la poltica de austeridad. Podr hacer reformas de fachada y formular promesas, pero ms all de los 80 euros ya no le quedan muchos cartuchos. Pronto o tarde tendr que hacer las cuentas.

3. Grillo pierde casi 3 millones de votos con respecto a las elecciones generales y no logra plantar cara a Renzi. Choca con los lmites de muchas otras fuerzas que han fracasado en toda Europa: la falta de una alternativa de conjunto, de un cambio de sociedad, de un proyecto radicalmente distinto del sistema vigente. Despus de obtener el gran resultado del ao pasado, la lnea del mandemos a todos a casa ya no da ms de s. El electorado quiere saber cmo pretende gobernar. Con la reduccin del voto de pertenencia e identitario, el electorado reclama un cambio inmediato, que obviamente Renzi el nuevo en el gobierno parece poder garantizar ms que los nuevos en la oposicin. Pero sobre todo no se puede pensar en hacer oposicin sin impulsar movilizaciones y la participacin. En un momento de la entrevista concedida a Vespa, Grillo calific el M5S de ejemplo para los indignados espaoles y para Occupy Wall Street, porque mientras ellos se han quedado estancados en la movilizacin, nosotros nos hemos convertido en una fuerza electoral y podemos vencer. En realidad, sin movilizacin y sin participacin no se hace oposicin y no se vence. Y como se ve por la experiencia de Podemos en el Estado espaol, son ms bien los movimientos de ese pas los que pueden ensearnos algunas cosas a nosotros.

4. Berlusconi se hunde, pero el centro derecha, aunque inmerso en graves dificultades, puede respirar de alivio ante la prdida de votos de Grillo, pues de lo contrario habra quedado excluido de un posible bipolarismo futuro. Aunque malparado, sumando a Forza Italia el resultado de Alfano y Casini, la recuperacin de la Lega y el avance de Fratelli dItalia, todava puede aspirar a un relanzamiento. Sin embargo, tendr que reconstruirse y Berlusconi tendr que administrar su difcil sucesin. El riesgo est en que al reconstruirse se site todava ms a la derecha, en la estela de los xitos europeos de Le Pen y Farage.

5. Otra Europa por Tsipras supera el porcentaje mnimo por pocos miles de votos y consigue tres escaos en Estrasburgo, al tiempo que salvaguarda la existencia en Italia de una izquierda radical. Sin embargo, bien mirado, el proyecto no parece haber funcionado. Seguramente la figura de Tsipras y el gran xito de Syriza ha permitido a la lista aparecer como algo ms que simplemente residual, como se percibieron en cambio las ltimas experiencias electorales de la izquierda radical. Sin embargo, con 1 100 000 votos, la lista pierde apoyos incluso en comparacin con la suma de los resultados de la lista Ingroia y de Izquierda, Ecologa, Libertad (SEL) en las ltimas elecciones, y pierde nada menos que el 50% de los votos si tenemos en cuenta la suma de los votos del Partido por la Refundacin Comunista (PRC) y de SEL en las elecciones europeas de 2009. Pero sobre todo la campaa electoral salvo raras excepciones no ha permitido construir un marco unitario y dinmico, no parece haber generado ideas de movilizacin y oposicin para relanzar nuevos proyectos y los diversos componentes se dividirn pronto en torno a la cuestin de si aprovechar este peso electoral para futuros acuerdos con el PD. Claro que ahora el PD parece que ya no necesita aliados

6. Finalmente, la izquierda europea ser el quinto grupo en el parlamento europeo, y no el tercero como se esperaba. Si Die Linke se mantiene en Alemania, ms o menos con el 7,4%, en Francia el Front de gauche desciende (6,3%), incapaz de beneficiarse del hundimiento del Partido Socialista Francs. Tampoco brilla el resultado del Bloco de Esquerda en Portugal (4,6%). Los nicos dos pases donde se ha producido una verdadera explosin en la izquierda son Grecia y Espaa: en Grecia, Syriza no por casualidad el partido que ha tenido el perfil propio ms claro y radical entre los adherentes a la Izquierda Europea se convierte en el primer partido griego con el 25,6% de los votos; en Espaa, Izquierda Unida alcanza el 10% de los votos y la nueva lista de Podemos alcanza un increble 8%. Las grandes movilizaciones griegas y los indignados espaoles han sembrado alguna cosa.

Justamente la iniciativa Podemos, surgida de un modo estrechamente relacionado con las movilizaciones de los indignados, demuestra la eficacia potencial de una propuesta que surge de los propios movimientos en vez de representarlos y que trata de reconstruir desde cero la nueva cultura poltica de la izquierda radical, descalabrada tras las derrotas de los ltimos aos. Un xito electoral que pronto podr relanzarse con una renovada capacidad de movilizacin y de oposicin social a las polticas de austeridad, reconstruyendo un futuro para la izquierda radical europea. Ningn modelo es exportable tal cual a otro pas, no lo es Syriza y no lo es Podemos. Creemos, sin embargo, que la izquierda radical italiana tiene mucho que aprender en particular de la experiencia espaola, incluso teniendo en cuenta la evolucin en nuestro pas de la lista Tsipras. Y sobre esto trataremos de abrir y profundizar la reflexin a escala nacional e internacional.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article9113



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