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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2005

Las tardes de Vargas Llosa Jnior y el Che Guevara

Nstor Kohan
Rebelin


Un hijo de un conocido escritor peruano, es decir, un portador de apellido, lvaro Vargas Llosa (en adelante Jnior) acaba de publicar en el peridico norteamericano The New Republic un libelo contra el Che Guevara (1). Circul por todo el mundo. En Argentina lo levant el diario La Nacin, la derecha de la derecha ms tradicional. En Espaa lo mismo hizo el suplemento "Domingo" de El Pas (cara progresista de la derecha o derecha del progresismo, ya cuesta distinguirlos). En Internet numerosos sitios, principalmente de derecha, lo han reproducido y difundido.

Portando como muleta el apellido de su padre, el autor se hizo conocido por un pasqun digno de infradotados titulado, cual si fuera literatura autobiogrfica, Manual del perfecto idiota latinoamericano. Superficial, desinformado, pretendidamente provocador, muy a tono con las ideas? de los grandes banqueros y promocionado mediticamente hasta el hartazgo. En suma: Un tpico producto de la ideologa neoliberal.

El artculo sobre el Che repite el esquema como un calco slo que, afortunadamente para el lector, en un tamao menor. A pesar de su cinismo, el autor conserva algo de piedad, debemos reconocerlo.

Vale la pena responder estos pasquines, donde se mezclan tergiversaciones histricas, manipulacin poltica, axiomas comunes de la extrema derecha y filosofa de sala de espera de peluquera o de dentista? Tengo mis serias dudas. Algunos amigos, a los que respeto y aprecio, me siguen insistiendo... pero yo conservo mis dudas.

 

Por qu atacan de nuevo al Che?

 

Primera pregunta que me surge. Por qu de nuevo contra el Che? Primera respuesta. Les sigue molestando, sino, no se tomaran el trabajo. Los sigue incomodando. Cuando la mediocridad ha entrado en crisis junto con la ideologa neoliberal que la promovi en los aos 90, el ejemplo del Che se extiende cada vez ms. Qu ilusos si pretenden conjurarlo con un par de insultos y tres o cuatros manipulaciones histricas!

Uno de los supuestos motivos que impulsan a Jnior a encabezar su cruzada contra el Che se origina en la pelcula Diarios de motocicleta (dirigida por Walter Salles y producida por Robert Redford), pero su rabieta tiene un alcance mayor (2). Con sabor amargo en la boca, reconoce que: Las manifestaciones del nuevo culto al Che estn en todos lados. Como eso lo incomoda, a continuacin, derrochando elitismo, agrega: Una vez ms, el mito provoca el entusiasmo de gente cuyas causas, en su mayora, representan exactamente lo opuesto a lo que era Guevara para terminar rematando, como novio despechado, que: cun engaados estn tantos de nuestros contemporneos con respecto a tantas cosas. Hasta aqu, Jnior no aporta ninguna novedad a las quejas seniles de esos demcratas que el pueblo, dndoles la espalda, no reconoce como tales.

Entonces Jnior agrega un balance global, con indisimulable desprecio por los millones de jvenes que hoy quieren y admiran al Che en todo el planeta: Es habitual entre los seguidores de una secta no conocer la historia real de la vida de su hroe, la verdad histrica. La verdad histrica? Pero si de eso se trata, precisamente. Si hay algo que Jnior no conoce es la vida histrica real y el pensamiento real del Che.

 

La rebelda hecha imagen

 

Pasando de las quejas seniles, formuladas en abstracto, a las supuestas impugnaciones particulares, Jnior arremete de entrada contra la proliferacin de la imagen del Che. Haciendo gala de un pensamiento dicotmico, esquemtico, ms propenso al golpe de efecto que a un razonamiento meditado sobre el pulso de las contradicciones actuales (nada nuevo por cierto, dada la aridez intelectual que nos ofrece la derecha contempornea si la comparamos con pensadores clsicos, que han sido crticos del marxismo pero al menos con altura y erudicin), Jnior seala que el Che se ha difundido en millones de imgenes. Muchas veces esas imgenes no escapan al lucro mercantil. Jnior se topa con una contradiccin y se detiene frente a ella. No avanza ni penetra. Se paraliza. Se limita, dejando caer su mentn y abriendo la boca con sorpresa, a sealarla con el dedo. Cree haber descubierto algo nuevo. En realidad se tropieza con algo ya conocido y analizado en numerosos lugares.

Y s, es contradictorio lo de la imagen del Che. Es cierto que el mercado quiere no slo ganar dinero con su rostro sino tambin frivolizarlo, neutralizarlo, domesticarlo, fagocitarlo y convertirlo en objeto de consumo pasivo. Es innegable. Pero tambin es cierto una mente corta y repleta de resentimiento como la de Jnior no alcanza a comprenderlo que millones de jvenes en todo el mundo se encuentran a la bsqueda de ideales y de smbolos que representen una nueva forma de vida. Un alternativa distinta y hasta opuesta a la rutina cotidiana, mediocre y sin proyectos, que el capitalismo neoliberal ha logrado por ahora instalar en casi todo el globo.

En esa bsqueda de otro mundo posible no es casual que millones de jvenes se encuentren con el Che Guevara. No es aleatorio que, en forma entusiasta, lo adopten como propio. Quizs sin conocer sus reflexiones sobre El Capital de Karl Marx o sus lecturas de Hegel y de los Manuscritos econmico filosficos de 1844 (En eso no cometen, en todo caso, ningn pecado... ya que evidentemente Jnior, a pesar de su fama, tampoco ha estudiado estos textos...). Pero esos millones de jvenes, aun careciendo de toda la informacin necesaria sobre la vida real del Che, sobre su internacionalismo militante en varios continentes, sobre su marxismo revolucionario en varios procesos sociales, se encuentran con el ejemplo de vida del Che y lo asumen como un camino posible a seguir.

Partimos entonces de la misma constatacin de Jnior. El Che se difunde a travs de su imagen. Y a partir de all preguntamos: por qu los y las jvenes de todo el orbe no utilizan una remera-camiseta con la cara de Bush o de sus miserables torturadores en Irak y Guantnamo? Por qu los y las jvenes de todo el mundo no utilizan remeras y camisetas con la imagen de Ratzinger o de los que dirigen el FMI y el Banco Mundial?Por qu ser? Esas preguntas no se las hace Jnior, quien se limita a constatar una verdad evidente y a quejarse sobre ella.

Creemos que el Che se ha convertido en un modelo atractivo y seductor para la juventud que est harta del neoliberalismo pues porque expresa precisamente algo que ni Jnior, ni Milton Friedman, ni von Hayek, ni Karl Popper ni George W. Bush ni ninguno de estos personajes mediocres ha logrado representar: OTRA FORMA DE VIVIR. Aunque es obvio que el mercado hace dinero con su rostro, tambin es cierto que esos millones de jvenes no apelan a remeras y camisetas con un signo del dlar o una imagen del euro. Eso le duele a Jnior, pero ms le duele a sus patrones, a los que pagan sus ensayitos y artculos.

 

El Che y los jvenes argentinos

 

No s donde vive Jnior (dicen por all que, aunque nacido en Per, fue educado en Londres). Tampoco me interesa. Pero evidentemente no vive en Argentina, el pas donde naci el Che. Por eso en su libelo hace una fcil y superficial referencia cuando dice que los jvenes argentinos que han creado una expresin que rima perfectamente en castellano: Tengo una remera del Che y no s por qu".

No s de qu galera mgica extrajo Jnior semejante conejo. Pero s s que en la rebelin popular argentina del 19 y 20 de diciembre de 2001, donde miles y miles de jvenes rebeldes salieron a la calle y le pusieron el pecho a las balas de la polica asesina (que liquid en un par de das ms de 30 personas), muchos de ellos y ellas se aferraban a la imagen de Guevara. En medio de las manifestaciones, de las barricadas, de las piedras, del fuego y de toda la bronca popular, flameaban muchas banderas con la imagen del Che.

Jnior enumera muchos ejemplos puntuales donde Guevara asoma su cabeza en el mundo contemporneo (algunos interesantes, otros completamente intrascendentes y hasta quizs inexistentes como aquel donde dice que un supuesto oficial de la polica mexicana que combate el narcotrfico utiliza una muequera del Che...). Pero aunque hace de pasada referencia a los jvenes argentinos, no menciona la rebelin popular del 2001. Si no fuera tan soberbio y petulante, Jnior podra preguntarse: por qu en medio de semejante rebelin apareca el Che Guevara en su pas natal del lado de las barricadas? Era ese Guevara un producto comercial y un objeto mercantil como se desprende del panfleto de Jnior o por el contrario sintetizaba un abanico muy grande de rebeldas que intentaron vanamente ser aplastadas con balas de plomo, varios asesinatos, gases lacrimgenos y carros de asalto?

En lugar de disparar frases efectistas carentes de fundamentos histricos, Jnior podra al menos invertir tan slo una tarde viendo, para informarse, algn documental de esas jornadas. Hay muchos y all intervienen estos mismos jvenes argentinos a los que l hace equvoca referencia. Una tarde, Jnior, una sola no es mucho pedir!

 

La Cuba previa a 1959

 

Si Jnior patina en la desinformacin cuando hace referencia a los jvenes de Argentina, la cuna inicial de Guevara, no menos sucede cuando habla de Cuba, la tierra donde el Che dio lo mejor de sus energas revolucionarias maduras. Resulta grosera, por no decir, escandalosa, la descripcin que hace Jnior de la Cuba pre-revolucionaria, la del prostbulo y la mafia, la del analfabetismo y la monoproduccin. Aquel pas donde sobraban casinos pero faltaban mdicos y maestros. Sin vergenza ni decoro, la describe sencillamente como uno de los cuatro pases de mayor xito econmico de Latinoamrica desde antes de la dictadura de Batista. Hasta los gusanillos ms encumbrados de Miami reconocen el cambio cualitativo que signific en trminos de educacin y salud la revolucin cubana, de la misma manera que hasta la burguesa ms rancia y esculida de Venezuela no desconoce los notables cambios que el proceso bolivariano y sus misiones han introducido en la vida de las barriadas humildes de Venezuela. Pero Jnior es ms papista que el papa... para lograr eco en la prensa seria, tiene que lucir como el gusano ms radical de los gusanos. Sino, no cobrara su cuota y nadie le abrira sus pginas.

No podra haber invertido aunque sea una sola tarde, nada ms que una segunda tarde, leyendo los ndices econmicos y sociales, en salud y educacin, antes de 1959 y luego de esa fecha de las instituciones internacionales tradicionalmente reconocidas? Era mucho pedir apelar a las tablas y estadsticas de la UNESCO, de la CEPAL, de la OMS? S, parece que era mucho pedir. No haca falta. A quin le importa la verdad si lo que est en juego en palabras de Chomsky es la manufactura industrial del consenso?

 

Un Robespierre tropical?

 

Despus regalarnos una brillante teora semiolgica sobre la imagen del Che, de afirmar falsedades sobre la juventud argentina y de demostrar una ignorancia olmpica sobre los datos socioeconmicas de Amrica Latina, Jnior nos proporciona una aguda reflexin filosfica sobre una conocida frase del Che acerca del odio.

Teniendo en mente los horrores de EEUU en Vietnam, el NAPALM y los soldados estadounidenses que arrojaban guerrilleros del Viet Cong vivos desde los helicpteros mtodo que luego utilizaron sus alumnos argentinos en el Ro de la Plata; los mtodos salvajes de Francia en Argelia (con centenares de miles de torturados y mujeres violadas) y el modus operandi de los paracaidistas de Blgica en el Congo, Ernesto Guevara escribe esta frase: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Intentando sintetizar sus reflexiones Jnior caracteriza esta frase como una idea homicida de justicia.

En este rubro Jnior no inventa nada. Repite y recicla calumnias viejas, con la nica ventaja de ser portador de apellido prestigioso y escribir en ingls, la lengua franca (como la llam Fredric Jameson) del dinero y los monopolios de la (in)comunicacin. nicamente por eso su libelo tiene ms suerte y difusin que sus predecesores sudamericanos que publican en espaol.

Mucho antes que Jnior se lanzara a filosofar sobre el Che Guevara y el odio, en Argentina otros dos eximios pensadores haban aportado elucubraciones de idntico tenor.

Primero fue Jos Pablo Feinmann, filsofo meditico supuestamente progresista, quien en el artculo El Che y las Torres Gemelas [Pgina 12, Buenos Aires, 8 de octubre de 2002] le lleg a atribuir a Guevara un fundamentalismo terrorista, comparndolo sin ningn escrpulo ni reparo, con Osama Bin Laden. [Vase mi respuesta a Feinmann, que el peridico argentino Pagina 12 se neg a publicar, titulada El humanismo del Che Guevara 24/10/2002- en la Ctedra Che Guevara de REBELIN: http://www.rebelion.org/argentina/kohan241002.htm].

Antes de ese artculo que adelanta casi textualmente los argumentos de Jnior, el mismo Feinmann haba caracterizado al Che como un implacable jacobino, un extremista, un Superman con kryptonita en los pulmones, un Jesucristo superstar y hasta un Principito de la izquierda, en su lamentable libro de ensayo titulado La sangre derramada [Buenos Aires, editorial Ariel-Planeta, 1998]. En aquel libro, Feinmann remataba su visin progresista del Che que tambin se expres en una promocionada obra de teatro preguntndose, sin rubor en el rostro: Quin puede no pensar que Ernesto Guevara es uno de los grandes responsables [sic] de las masacres de nuestro continente?.

Al igual que Feinmann, Mario Pacho ODonnell, otro pensador descollante de estas latitudes (ex ministro de cultura del presidente neoliberal Carlos Saul Menem) tambin se le adelant con los argumentos al promocionado Jnior. En una biografa mercantil, tramposamente titulada Che, la vida por un mundo mejor [Buenos Aires, editorial Sudamericana, 2003] que vendi en supermercados y otros locales de alta cultura decenas de miles de ejemplares, ODonnell se queja de la influencia de Guevara sobre la izquierda marxista continental, a la que habra conducido hacia la violencia terrorista. All, apelando a una caricatura del psicoanlisis ODonnell intenta profundizar en el armado de un Che Guevara salvaje, fro ejecutor, dspota, hombre de acero, fusilador sanguinario y cruzado del medioevo. En suma un ngel exterminador. A su vez, Feinmann y ODonnell se apoyan en el ex funcionario estatal mexicano Jorge Castaeda...

Es decir que Jnior se hace eco de toda una cadena previa, donde cada nuevo ensayista o bigrafo que llega, sube la apuesta a ver quien dibuja un Guevara ms asesino y perverso. Quienes le pagaron a Jnior por su libelo deberan descontarle un porcentaje porque muchos de sus argumentos son prestados de otros autores. Como esta gente tiene el corazn en los nmeros y en los billetes no vendra nada mal que hicieran ese clculo para que el ensayista no les facture un precio por encima de su valor real.

Y entonces Jnior vuelve a hacer malabarismos con las cifras de los fusilamientos revolucionarios. A medida que pasa el tiempo, los panfletistas a sueldo contra el Che van aumentando las cifras de fusilados... ser esa la famosa inflacin? Cosa rara en un neoliberal que seguro debe predicar una moneda fuerte y salarios bajos para controlarla... O cada artculo se paga ms a medida que aumenta el nmero de supuestos fusilados por la Revolucin Cubana y el Che Guevara?

A la hora de contabilizar los asesinatos del Che Guevara... Jnior utiliza como fuente documental, para que nadie dude de su objetividad e imparcialidad como ensayista, los informes de la embajada estadounidense en Cuba y los del Departamento de Estado norteamericano. Ni siquiera tiene el tino y la mnima cordura de dejar de lado los testimonios de la CIA. No! Jnior hasta apela al testimonio personal de Flix Rodrguez, reconocido asesino profesional de la CIA que en varios documentales se ha vanagloriado de sus hazaas a sueldo de EEUU como el asesinato del Che en Bolivia y sus operaciones de limpieza de rebeldes en la selva de El Salvador.

A Jnior no le falta nada.

Pero, con una mano en el corazn, nos preguntamos: no hay algn amigo cercano de este autor que al menos le aconseje no ser tan bruto en sus escritos? Tena necesidad de mencionar a la CIA una institucin absolutamente neutral y objetiva, por cierto como fuente documental? No hay nadie que se acerque al odo de nuestro ensayista y le susurre la necesidad de ser un poquito ms sutil? Si no fuera pattico y grotesco, dara sencillamente risa.

No obstante, ms all de la grosera y torpe manipulacin de la que hace gala Jnior, nos interrogamos: No es justo fusilar a un tirano? Est mal haber fusilado a Benito Mussolini, por ejemplo? Al militante partisano que lo fusil luego, la gran democracia italiana lo consagr como diputado. Estuvo mal? Estuvo mal el ajusticiamiento de Somoza? Cuntos horrores se le hubieran evitado a esta humanidad si hubieran sido efectivos los intentos frustrados de ajusticiar a Adolfo Hitler? No es justo fusilar a los torturadores, a los que violan prisioneras y prisioneros indefensos? Repito: No es justo?

La democracia argentina no gozara de mejor salud, por ejemplo, si en lugar de garantizar la impunidad de los militares vernculos sobre los cuales Jnior, defensor de la libertad individual, no emite palabra alguna se hubiera fusilado al general Videla y al almirante Massera, quienes no mataron a 50, 100 o 179 personas... sino a 30.000? Independientemente de esta fantochada impresentable y a sueldo que Jnior nos entrega en bandeja, esa pregunta nos ronda la cabeza desde hace muchos aos.

Jnior, como muchos de los hipcritas que defienden las invasiones norteamericanas de nuestros das y se hacen los tontos frente a las evidentes muestras de torturas sistemticas llevadas a cabo por los defensores de la libertad en Abu Ghraib, se horroriza frente al fusilamiento que la Revolucin Cubana hizo en el momento del triunfo de algunos pocos torturadores, violadores uniformados y represores institucionales... pero no le molesta en lo ms mnimo los miles de nios palestinos o irakes masacrados a diario e impunemente. Tampoco dice una palabra de los miles y miles de desaparecidos en Guatemala, Per, Chile o Argentina. Para ellos, los escribas de la derecha, los muertos del pueblo siempre son datos intrascendentes. No cuentan para su curioso y selectivo humanismo pacifista. Los derechos individuales que Jnior y quienes le pagan dicen esgrimir se apoyan en un criterio demasiado unilateral y sesgado.

HI-PO-CRE-CA pura!!, digmoslo con todas las letras. HIPOCRESA. Exactamente la misma hipocresa de Woytila (y de su idelogo de cabecera, hoy nombrado papa, Ratzinger) cuando predicaban la paz... para los guerrilleros salvadoreos y otros rebeldes similares de este continente mientras al mismo tiempo bendecan al general Videla y a otros genocidas latinoamericanos.

 

El Che Guevara y la izquierda tradicional

 

Otra de las tantas tergiversaciones que Jnior difunde impunemente tiene que ver con las relaciones de los principales dirigentes de la Revolucin Cubana y el comunismo tradicional. Jnior afirma: Durante la lucha armada en Cuba, [Guevara] forj una fuerte alianza con el Partido Socialista Popular (el partido comunista de la isla) y con Carlos Rafael Rodrguez, un elemento clave de la conversin al comunismo del rgimen de Castro. Esta tendencia al fanatismo convirti al Che en un eje vital de la sovietizacin de esa revolucin que tantas veces se haba jactado de su carcter independiente.

Mucho se ha escrito y se seguir escribiendo sobre este tema. Pero lo que ningn historiador serio ni ningn ensayista riguroso hoy discute es que el Partido Socialista Popular se sum a la lucha armada tan slo tardamente. Carlos Rafael Rodrguez se entrevist en la Sierra Maestra, durante la lucha armada, con Fidel Castro el mximo lder de los rebeldes, no con el Che Guevara. Y en todo caso, luego del triunfo, a la hora de decidir el rumbo estratgico de la revolucin entre el Che y Carlos Rafael no hubo una alianza sino, por el contrario, una conocida discusin polmica. Entre compaeros, es cierto. Ambos eran partidarios del liderazgo de Fidel y ambos optaban por el socialismo, pero al mismo tiempo polemizaban. Obviamente Jnior, orgulloso de su ignorancia y soberbio en su desconocimiento, ni siquiera se ha tomado el trabajo de estudiar esos debates encendidos y esas discusiones acaloradas. Tan slo con una tarde le hubiera bastado para husmear en el ndice de la polmica. Una tarde, una tercera tarde, Jnior!. Pero bueno. a quin le interesa profundizar si de lo que se trata es de repartir infundios y tratar de ensuciar todo lo posible y a cmo d lugar?

 

Guevara y la economa poltica

 

Scrates deca: Slo s que no s nada, como prembulo para luego comenzar a aprender. En cambio, quien est seguro en su falta de conocimientos, no slo no aprende sino que se desbarranca por la pendiente. Aprieta el acelerador barranca abajo. Por eso Jnior se engolosina a la hora de denostar al Che y se despacha afirmando, apoyndose en Ernesto Betancourt, que [Guevara] Ignoraba los principios econmicos ms elementales".

Si al menos hubiera invertido tan slo una tarde, una cuarta tarde, podra haber entrevistado dinero no le debe faltar para comprarse un grabador, ya que ha recogido el testimonio, segn nos relata, de agentes de la CIA a algunos integrantes de los seminarios de lectura de El Capital que compartieron junto con el Che el estudio de la economa poltica. Uno de ellos es Orlando Borrego, quien ha escrito sobre el tema un libro entero [Vase Orlando Borrego: El camino del fuego (Buenos Aires, Edit. Hombre Nuevo, 2002). Vase tambin la entrevista que le hice a Borrego, titulada Che Guevara lector de El Capital, en http://www.rebelion.org/argentina/030702kohan.htm e incorporada en nuestro Che Guevara: El Sujeto y el poder (Buenos Aires, Nuestra Amrica, 2005)].

Guevara invirti varios aos de estudio de El Capital en un seminario en el cual se reuna semanalmente. Pero, adems de polemizar con el clebre economista de La Sorbona Charles Bettelheim, ley y estudi a Paul Sweezy, a Paul Baran, a Oscar Lange, a Ernest Mandel, a Eugenio Preobrazhensky, a Nicols Bujarin, a Kalecki y Bobrowski, entre muchos otros economistas. Seguramente esta tradicin de pensamiento no sea del gusto de un neoliberal como Jnior, pero eso no equivale a decir que el Che no saba de economa poltica...

 

La Unin Sovitica, el Che y la alegre ignorancia

 

Ya que Jnior le atribuye alegremente al Che la responsabilidad por la sovietizacin de Cuba vaya uno a saber qu entiende un neoliberal por sovietizacin... bien podra haber invertido una tarde, tan slo una quinta tarde, en leer aunque sea por arriba los escritos del Che donde cuestiona explcita y expresamente los mtodos soviticos de construccin del socialismo. El Che hizo pblicas sus cuestionamientos en algunos discursos famosos, pero en sus notas crticas al Manual de economa poltica de la Academia de Ciencias de la Unin Sovitica Guevara se explay largamente no slo en el terreno econmico, sino tambin en el poltico sobre sus divergencias con el modelo sovitico. Intent fundamentar las respuestas desde un punto de vista analtico y terico. Que Jnior no quiera tomarse el trabajo de investigar esos materiales no lo exime ni lo legitima para atribuirle a una cuestin pasional o coyuntural sus reconocidas distancias frente a la URSS. Si Jnior se hubiera tomado aunque sea una tarde (slo una quinta tarde!, querido Jnior...), desde cualquier computadora podra haber husmeado por internet y all habra encontrado, por ejemplo en el sitio de la ctedra Che Guevara de REBELIN (http://www.rebelion.org/argentina/notas190902.pdf) materiales en los cuales Guevara somete a crtica implacable a la URSS y al mundo cultural que la acompa. No desde la derecha sino desde la izquierda, no desde la mugre de las bolsas de valores y las grandes firmas capitalistas, sino desde el punto de vista de los pueblos rebeldes y de aquellos que entregan su vida luchando por la revolucin mundial. Si quisiera, podra haber consultado las notas crticas del Che a las concepciones econmicas de la URSS y sus antiguos socios de los pases del Este.

Vinculado precisamente con este cuestionamiento de Guevara a la URSS, resulta incomprensible la sorpresa de Jnior frente al tremendo atractivo del que goza el Che en el mundo contemporneo luego de lo que nuestro articulista denomina el colapso poltico e ideolgico de todo lo que Guevara representaba. Por ms superficial, ignorante o bruto que uno sea, esa tesis que asimila al Che al mundo que colaps con el derrumbe del muro de Berln no se puede sostener en lo ms mnimo.

Si se iba a dedicar a escribir un libelo contra Guevara, lo mnimo que podra haber hecho Jnior es informarse.

La derecha siempre es impiadosa y despiadada... ya lo sabemos. Estamos acostumbrados. Pero al menos podra ser ilustrada, no? Como mnimo podra informarse. Siempre tendremos que lidiar con ignorantes? (Todava nos acordamos de la ignorancia mayscula de Francis Fukuyama y su triste artculo sobre el fin de la historia en el cual se confunda los libros de Hegel que citaba...). Para cundo una derecha lcida e informada?

Cualquier lector de filas, mnimamente informado, sabe que el Che no era apreciado en ese mundo que colaps en 1989... A la hora de emitir juicios superficiales sin el menor respaldo documental o cientfico no hace falta perder tiempo aportando pruebas o estudiando aquello que se va a criticar. Jnior sabe de antemano que su libelo ser igualmente difundido a troche y moche por ese inmenso aparato de desinformacin masivo y censura sistemtica que hoy defiende al capitalismo. Para qu tomarse entonces el trabajo de invertir una sola tarde de lectura?

 

Jnior y su poco creble elogio de la disidencia

 

Tratando de presentar al Che como un totalitario, Jnior escribe: Contrarrevolucionario es el trmino que se aplicaba a cualquiera que se desviara del dogma. Era el sinnimo comunista de hereje... Interesante observacin sobre la disidencia. Al oponerse a quienes estaban en contra de la Revolucin Cubana (en contra, incluso con medios armados), el Che se convierte automticamente en un partidario del totalitarismo. No permite la disidencia radical.

Qu opinara Jnior del monopolio violento que los grandes aparatos de propaganda de EEUU ejercen sobre la opinin pblica norteamericana? Habr invertido aunque sea una tarde una sexta tarde en leer las denuncias de Noam Chomsky? Habr en EEUU, pas admirado por Jnior y sus amigos, mucho margen para la disidencia radical? Hoy en da los poderosos del planeta no utilizan los trminos Contrarrevolucionario ni hereje. No... peor an. Los denominan lisa y llanamente terrorista. Cualquiera que disienta con el poder mundial del capital se convierte en un terrorista. No hace falta llevar un fusil en el hombro ni andar a los saltos por alguna selva del mundo para ser considerado como tal. Un maestro, un sindicalista e incluso un tmido sacerdote que cuestione dentro de Estados Unidos el poder omnmodo de la plutocracia empresarial que dirige los destinos de la primera potencia del planeta se convierte, automticamente, en un sospechoso de terrorismo. Jams los medios de comunicacin publicarn sus opiniones.

Se le impondr, en el mejor de los casos, un silencio a la fuerza y, por supuesto, se le vigilar hasta en los detalles ms ntimos de su vida cotidiana (por ejemplo qu libros retira de la biblioteca... o qu correos electrnicos enva a sus amigos).

Invierte aunque sea media lnea Jnior en denunciar semejante totalitarismo que hara sonrojar a Mc Carty y palidecer las antiutopas ms sombras de Ray Bradbury, George Orwell o Aldoux Huxley? La pregunta es, obviamente, retrica. Se contesta por s misma. Los patrones no pagan por escribir sobre esos temas.

Adems ningn medio serio es decir, domesticado por el poder y financiado por el gran empresariado lo publicara. Si no estuviera cegado por el odio a los revolucionarios y el amor a los billetes, Jnior podra invertir aunque sea una sola tarde (una sptima tarde) en husmear en la polmica pblica donde el Che particip en la totalitaria Cuba. En dicho debate, el Che le public en sus propias revistas (por ejemplo en Nuestra Industria econmica) a sus adversarios ideolgicos que lo criticaban con nombre y apellido, tanto a los de origen cubano como a los extranjeros. Curioso dspota este Guevara que publica a quienes lo critican y debate pblicamente y por escrito con quienes no piensan como l. Una tarde, Jnior, una sptima tarde! Es todo lo que le pido.

 

Libertad = propiedad privada?

 

La que s resulta hilarante es la identidad que plantea Jnior entre libre albedro y propiedad privada. El Che habra atacado ambas al mismo tiempo, ya que son lo mismo. Si promovi la expropiacin... vulner la libertad. Un lugar comn de la ideologa liberal. Pero hoy en da los liberales ilustrados, los que han ledo un poquito, los que han perdido un par de tardes en las bibliotecas para poder hablar con mayor sutileza, presentan ese mismo argumento de manera ms fina. No es el caso de Jnior, que arremete contra el Che porque... Guevara no respetaba la propiedad privada. No vale la pena peder tiempo en contestar este lugar comn, que cualquier persona analfabeta de esas muchas que lamentablemente nos deja el capitalismo podra expresar mejor que nuestro articulista.

 

 

Hablemos de campos de concentracin

 

Jnior trata de homologar a Cuba con la URSS stalinizada y para ello trae a colacin de manera injustificada el temible nombre de Laurenti Beria. Sin embargo se olvida que la Revolucin Cubana goza de un consenso que Stalin se ocup de hacer trizas en su poca no slo con sus campos de concentracin sino tambin con su aniquilamiento de la mayor parte de los revolucionarios que hicieron la revolucin de 1917. Falsa analoga, entonces. Forzada, caricaturesca. Basta leer los informes desclasificados de la CIA sobre la Cuba de los 60 (aquella donde vivi el Che) para apreciar la distancia abismal entre ambas sociedades. Muchas veces hasta los agentes tcnicos de la CIA se animan a reconocer en sus informes y descripciones aquello que los polticos norteamericanos no pueden reconocer en pblico: el enorme consenso popular de Fidel, el Che y su revolucin. Por supuesto que lo hacen destilando veneno, pero an as, tienen que reconocerlo.

Si Jnior est tan interesado en reflexionar sobre los campos de concentracin como dejara traslucir su libelo, bien podramos conversar sobre los campos de concentracin que en Argentina permitieron aplastar toda disidencia radical aniquilando a 30.000 personas, incluyendo dentro de esa cifra a miles de jvenes seguidores y seguidoras de las ideas del Che.

Pero si usted me responde, estimado Jnior, que eso qued en el pasado y a lo pasado, pisado como suelen decir los que legitiman al poder, entonces podramos intercambiar opiniones sobre los campos de concentracin y tortura que HOY existen en territorio cubano. No en la Cuba de Fidel y el Che sino en la parte de Cuba ocupada ilegalmente por sus amigos, querido Jnior. Las fotos han recorrido el mundo... Ya nadie lo discute. Si usted invirtiera tan slo una tarde, una octava tarde, podra consultar los testimonios grficos irrefutables de ese inmenso e ignominioso crimen contra el gnero humano que se levanta en Guantnamo.

Conversamos Vargas Llosa Jnior sobre estos temas? Lo invito cuando quiera. Por la tarde o, ya que evidentemente las tiene ocupadas, por la maana. Como usted prefiera.

 

Buenos Aires, 3 de agosto de 2005

 


NOTAS:

 

(1) El panfletito fue originalmente publicado en ingls por la revista The New Republic bajo el titulo de The Killing Machine: Che Guevara, from Communist Firebrand to Capitalist Brand, en sus ediciones del 11 y 18 de julio de 2005.

 

(2) Casi tan sofocada como Jnior por la aceptacin popular que tuvo el film Diarios de motocicleta est la celebrrima y nunca suficientemente ponderada escritora Zo Valds, quien en su notita Las locas y el Che lo describe como un guerrillero y terrorista utilizando el tpico lenguaje de cualquiera de nuestros militares, los ms fachos. No iba a ser menos! Esta escritora elegante, culta y exquisita como pocas casi, casi, casi parangonable por su sabidura a Jnior dice estar muy preocupada por la persecucin a homosexuales y lesbianas, pero curiosamente nunca he ledo una sola lnea suya ni una sola declaracin solidaria en defensa de las compaeras travestis o prostitutas que en Argentina tortura la polica o encarcela el gobierno progresista de Kirchner por oponerse al cdigo de convivencia urbana y al cdigo contravencional. Ms simptico an resulta su defensa de las minoras en un escrito donde se le escapa una incomprensible y bochornosa nota despectiva contra los negociantes judos [sic] de Pars. Qu amplitud de miras! Qu pluralismo tolerante!

La notita de Zo no tiene la pretensin del libelo de Jnior. El inmenso aparato de propaganda del sistema realiza una divisin del trabajo. A cada cual lo suyo. Si Jnior posa de politiclogo, a ella le toca la repblica de las letras. Y desde ese ngulo apuntala la misma leyenda truculenta del Che fusilador. Pero ella es cubana! Aunque quiera olvidarse o renegar de ese pasado, no puede con su genio. Entonces elabora una divertidsima y colorida pintura del despiadado Guevara. En la caricatura de la guerra fra que nos propone Zo Valds sobre el Che (tpica de esas series norteamericanas que en Argentina veamos durante la infancia los sbados a la tarde) el malo ya no es un fro y calculador asesino sino... un apasionado latino que descarga el peine de su pistola en un iracundo y desenfrenado ataque de enojo...

Despus de todo los estereotipos de la guerra fra deben aggionarse cuando se los ubica en una pintura caribea, aun cuando la autora sea una cubana con simpatas por Miami como es el triste caso de Zo Valds.

Y ya que estamos en una nota al pie, permtasenos una pequea digresin, de esas que tanto le gustan a Zo... Al recorrer su notita contra el Che Guevara me divierte leer el refinamiento impostado y artificial con que Zo describe su barrio parisino... Vivo en El Marais, bohemio barrio parisino, nos aclara al comenzar de la misma forma que lo hara cualquier escritor provinciano y colonial que se siente en el cielo por llegar a la metrpoli... Pobre muchacha del tercer mundo, hay que sentir un apabullante complejo de inferioridad para escribir de esa manera.

 



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