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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2014

Entre el capital bancario y el comercial
poca de reformas y definiciones

Manuel Acua Asenjo
Rebelin


1.

El elemento caracterstico de las formaciones sociales en el mundo de hoy es que sus clases y fracciones de clase dominantes se encuentran organizadas en torno a un Bloque en el Poder cuya hegemona es ejercida por la banca, aliada a la fraccin comercial, duea de los grandes almacenes del retail (venta al detalle) y de los centros comerciales que existen en la generalidad del planeta. Eso es lo que sucede por regla general en las formaciones sociales del centro, porque puede que en algunas no ocurra de esa manera. Y como as sucede en aquellas, tal es el modelo que deben reproducir los sectores perifricos.

Chile as lo ha hecho. El Bloque en el Poder criollo reproduce con extraordinaria fidelidad la forma de ejercer la hegemona que impone el modelo mundial. Los dos grupos mencionados (banca y comercio) concentran el total del dominio que se ejerce sobre el resto de la poblacin del pas.

Ocurre, sin embargo, que el modelo chileno ha mantenido la estructura que desde sus inicios le dio la dictadura, y las tmidas reformas que intent introducirle la alianza Concertacin de Partidos Por la Democracia en los aos posteriores slo han contribuido a consolidarla. Y, a pesar que los tiempos han cambiado, dicha estructura se mantiene inalterable.

El desarrollo constante de las fuerzas productivas exige, no obstante, introducir ciertas transformaciones al modelo vigente para evitar que las relaciones de produccin se transformen en trabas a la marcha del sistema y se abra la tan temida poca de revolucin social. Una contrariedad, sin embargo, ha impedido que eso suceda. El conjunto humano, la organizacin que deba tomar en sus manos esa tarea, es decir, la representacin poltica natural de los sectores dominantes, ha sido incapaz de hacerlo. Anclada en la conservacin de un modelo que supona poco menos que eterno, nostlgica de un rgimen que le permiti recuperar hace cuarenta aos el control de una sociedad que consideraba propia, no advierte la extrema urgencia de los cambios que requiere ese modelo. Intil es pedirle que advierta la inminencia de los cambios que se producen en su propio pas; menos, an, los que experimenta la escena poltica mundial. La representacin poltica natural de las clases y fracciones de clase dominantes (que se conoce bajo la torpe denominacin de derecha) muestra su mentalidad provinciana: no tiene capacidad alguna para representar con fidelidad los intereses del sector hegemnico del empresariado. Est en crisis. No se perfila como un sector eminentemente revolucionario como debera serlo, sino lo hace en el carcter de ente tremendamente conservador. Tanto es as que las AFP y sus hermanas putativas, las ISAPRES, a fin de adaptarse a los cambios, han dado inicio, motu proprio, a una serie de transformaciones que su representacin natural fue incapaz de prever.

El sistema capitalista mundial no tolera tamaa ineptitud. Y en una sociedad donde se establecen funciones para cada actor social, cuando los que deberan realizar una tarea no lo hacen, se produce el inmediato relevo del inepto: otros toman su lugar. Con mayor si lo que sucede en Chile no es sino un reflejo de lo que ocurre a nivel mundial en donde la parte necesita adecuarse a los requerimientos del todo. Y, para ello, requiere de agentes que sean capaces de realizar esa tarea. Nadie es ms apropiado para ello que un pacto poltico como es el de Nueva Mayora.

As, pues, el pacto Nueva Mayora no ha llegado al mando de la nacin para resolver los problemas de las grandes mayoras nacionales como muchos pretenden suponerlo, sino para tomar en sus manos la solucin de los urgentes requerimientos que al sistema local impone el armnico funcionamiento del sistema mundial. Nada ms. Se entiende as, por ende, que su dirigencia se haya avocado, desde un comienzo, a examinar el contenido de las demandas sociales incorporndolas en un ambicioso Programa de Gobierno que pretenda ser la Biblia del movimiento popular. Y que, a poco de instalada la nueva Administracin, se haya dado comienzo a un febril proceso de actividad legislativa (frenes, en palabras del obispo Goich) que va a mantener ocupadas a ambas cmaras del Parlamento no slo unos meses, sino todo el perodo presidencial. Es lo que muchos de sus personeros han dado en denominar el nuevo ciclo. Las reformas comienzan a materializarse.

Pero, es posible llevar a cabo ese programa de reformas? Qu sucede en la prctica?

2.

Podra sorprender que sostengamos nosotros, aqu, no slo que s es posible hacerlo, sino que todas ellas van a ser realizadas en la forma prevista. Es que existen razones para suponer tal aserto.

Nuestra afirmacin se basa en un hecho crucial: el sistema capitalista en Chile no est dirigido de manera diferente a como lo est en la regin sudamericana y en el planeta mismo. El Bloque en el Poder est hegemonizado por una alianza entre el capital bancario y el comercial. Dicha alianza, si es que podemos llamarla de esa manera, no est en contra de las reformas planteadas por la faccin gobernante que conforma el pacto Nueva Mayora; es ms: los apoya. Y esta afirmacin es tan efectiva que el propio presidente de la Asociacin de Bancos, Jorge Awad, lo dice cada vez que tiene posibilidad de hacerlo, como sucedi el 11 de mayo pasado en el programa de TVN Estado Nacional:

Chile debe aprovechar este gran consenso y debe haber una reforma educacional y para eso se requieren ms recursos, pero hay reparos constitucionales que deben solucionarse [1] .

Repetimos: la banca no est en contra de las reformas que impulsa Nueva Mayora. Por una parte, como clase dominante que es, tiene plena conciencia de la necesidad que aqueja a la formacin social chilena para ajustarse a los requerimientos del sistema capitalista mundial. Por otra, no podra hacerlo pues sus ganancias, a pesar de los anuncios aterradores y de los malos presagios que han propagado los sectores contrarios a las reformas, siguen siendo espectaculares y nada indica que vayan a menguar en lo sucesivo.

Recordemos que, a fines de abril de 2013, y bajo el gobierno de Sebastin Piera, la Superintendencia de Bancos elimin la facultad que tenan esas instituciones de cobrar comisiones a sus clientes sin previo pacto con ellos. Esa medida deba afectar las utilidades de la banca. Ell presidente de la Asociacin de Bancos, Jorge Awad, as lo haba manifestado:

A nivel de resultados, en 2013 se vio que la incidencia de las comisiones baj, es un hecho objetivo. No cabe duda que los daos operacionales producidos por este taco van a ser inmensos [2] .

Sin embargo, el dao no fue tal. Si bien en 2013 las utilidades de la banca crecieron en un 14%, en enero de 2014, un mes despus, esas utilidades se elevaron a un 73% con respecto al mismo mes de 2013. Y en el primer trimestre de 2014, las utilidades de la banca no han dejado de crecer. Algunos datos al respecto:

Banco / Utilidades en dinero / %

Chile / 150.751.000.000 / 26,31

Santander / 142.187.000.000 / 23,18

Crdito e Inversiones / 85.404.000.000 / 21,56

BBVA / 20.880.000.000 / 12,45

Estado / 37.608.000.000 /13,94 [3]

Que la banca nacional tenga una posicin de apoyo a las gestiones de las nuevas autoridades no es una banalidad ni algo que deba sorprender. Lo que resulta significativo es que el apoyo a las reformas provenga tambin de la banca internacional que no vacila en exteriorizar confianza en cuanto a estimar que los riesgos del mercado accionario local son bajos. Refirindose a las recomendaciones que daban algunos bancos respecto al comportamiento de la bolsa chilena,

JP Morgan elev su recomendacin a fines de abril a sobreponderar y Morgan Stanley la elev a neutral a fines de febrero pasado, aunque destaca que existe atractivo en algunos papeles en especfico [4] .

Esta calificacin no es cualquier cosa. Como lo expresa El Mercurio, significa que

[] las acciones locales se transan actualmente a bajas valorizaciones respecto de su promedio histrico y de otras plazas latinoamericanas y que numerosas compaas nacionales podran aumentar sus utilidades este ao respecto de 2013, en niveles de dos dgitos [5] .

Este apoyo de la banca a nivel internacional se ha visto reflejado, adems, en otros hechos. As, por ejemplo, lo ha reconocido Fernn Gonzlez, gerente de Estudios de Banchile Inversiones:

En lo que va del ao el IPSA ha rentado un 6% y un 16% desde fines de enero (cuando la fragilidad de la economa toc techo). Este comportamiento es un reflejo de lo que ha ocurrido con otros mercados emergentes con el consiguiente impacto positivo en los flujos extranjeros hacia Chile y no producto de una mejora en los aspectos fundamentales, los cuales se han deteriorado en el ltimo tiempo [6] .

3.

Y el sector industrial? En el sector industrial, la Asociacin de Exportadores de Manufacturas ASEXMA, liderado por Roberto Fantuzzi, beneficiado en estos ltimos meses por la subida del dlar, se ha pronunciado favorablemente a favor de las reformas.

El Presidente Kennedy dijo una vez, no piensen en qu Estados Unidos puede hacer por ustedes, sino piensen qu ustedes pueden hacer por Estados Unidos, es lo mismo que yo les digo a mis pares empresarios, antes de tener un pensamiento negativo ante esta reforma [7] .

Y sobre el FUT, indic que se trataba de un problema

[] que se debi haber resuelto hace ocho aos.

Del mismo modo, la Sociedad de Fomento Fabril SOFOFA, por boca de su presidente Hermann Von Mhlenbrock anunci el 29 de mayo pasado su respaldo total para acabar con el Fondo de Utilidades Tributables FUT [8] , con las siguientes palabras:

[] no somos adoradores, ni fetichistas del FUT, si esto se cambia por una cosa que sin FUT cumpla su objetivo de ahorro e inversin [] [9]

Y respecto del Gobierno, seal terminantemente:

[] para los empresarios chilenos es muy importante que a la Presidenta Bachelet le vaya bien en su gobierno, si al gobierno le va bien, le va bien a todos los chilenos. Eso es algo que el empresariado chileno tiene absolutamente claro. Le hemos reiterado eso al ministro. Obviamente hay puntos en donde podemos tener diferencias, pero creo que aqu lo ms importante es que se est conversando y dialogando [10] .

No ocurre de manera diferente con la Confederacin de la Produccin y del Comercio. Hay, es cierto, sectores contrarios a los cambios, pero se trata, no obstante, de sectores minoritarios aunque de influencia en los medios de comunicacin. Con la excepcin de Eliodoro Matte que es uno de los grandes y que se opone tenazmente a las reformas. Pero eso no constituye novedad alguna porque las ideas de Matte son de sobra conocidas. Tambin ha estado formulando crticas a las reformas Roberto Angelini, pero son observaciones que pretenden resolver algunos aspectos dudosos de determinadas medidas, no una crtica frontal.

Los dos grandes consorcios periodsticos que existen en Chile estn en pie de guerra en contra de cualquier innovacin que se pretenda introducir al modelo instaurado por el rgimen de facto. Denotan, simultneamente, un pesimismo tremendo acerca del futuro de Chile. Los peridicos han sufrido bastante en estos ltimos aos. Pero no por las reformas, sino porque no han sabido adaptarse al rpido desarrollo de las fuerzas productivas. El Mercurio y La Tercera no sufren tanto por una competencia que no tienen, sino por la existencia del peridico digital y, en general, por el avance tecnolgico que permite al ciudadano estar al tanto de las noticias con slo pulsar los botones de los telfonos celulares. Esa prensa est en contra de cualquier reforma que se intente introducir al modelo vigente.

Los hechos, sin embargo, han desmentido sus afirmaciones. El propio diario El Mercurio informaba a principios del mes de mayo que, de acuerdo a los informes elaborados por la banca (CorpBanca, BCI, Chile y Santander) era ya posible prever un alza entre un 11 y un 22% de utilidades para las firmas del IPSA en el primer trimestre del ao. Esas cifras eran positivas para la venta directa al consumidor (retail) y beneficiaban a los grandes almacenes como Falabella, Ripley, Almacenes Pars; a los exportadores (vinos, madereros, etc.) incluyendo a Eliodoro Matte, y a otras empresas entre ellas a LATAM [11] .

Las inmobiliarias, que en un comienzo amenazaron no slo con paralizar sus obras (algunas de las cuales a la fecha de la declaracin estaban ya paralizadas, pero no por culpa de las reformas del pacto Nueva Mayora), sino hasta con irse del pas, anuncian, hoy, obras que, de aprobarse el nuevo plano regulador de la Regin Metropolitana, cubrirn en tres aos 10 mil hectreas de Santiago [12] con edificaciones. No son, sin embargo, empresas cuyo predominio las coloque en el interior de los sectores que hegemonizan el Bloque en el Poder. Pueden hablar y decir lo que quieran, pero son actividades dependientes de la banca y del comercio que s hegemonizan la conduccin de la sociedad en su conjunto.

El empresariado, por consiguiente, no est en contra de las reformas del pacto Nueva Mayora sino un sector minoritario dueo de los medios de comunicacin y ciertos industriales, algunos de alta figuracin y una mayora de muy escasa que no pertenece a la fraccin hegemnica del Bloque en el Poder.

4.

Contrariamente a lo que expresa constantemente Felipe Larran, ex ministro de Hacienda de Sebastin Piera, la asuncin de Michelle Bachelet a la primera magistratura de la nacin no ha generado desconfianza en los inversionistas extranjeros. El diario espaol El Pas informaba en marzo pasado, a poco de asumir la mandataria que

Chile, con todo, es uno de los destinos ms atractivos para las empresas espaolas. Matas Lamas, analista de AFI, explica que el pas ha implementado reglas fiscales para asegurar un equilibrio alto en sus finanzas pblicas y ha ganado mucha estabilidad institucional [13]

En los cuatro ltimos aos, Chile se ha convertido para Espaa en el principal inversor

[] con un 12,9% del total de la inversin extrajera en el pas. En los primeros meses del ao, empresas espaolas han presentado solicitudes de inversin por 734 millones de dlares ante el Comit de Inversiones Extranjeras, por lo que, al parecer, la inversin espaola se mantendr muy saludable en el pas, afirman [14] .

Bien vale detenerse un poco para hablar acerca del asunto de las inversiones extranjeras. En septiembre de 2013, a sabiendas que Michelle Bachelet ganara las elecciones y en pleno conocimiento del programa de reformas econmicas que emprendera su gobierno, la empresa norteamericana Principal, procedi a adquirir la AFP Cuprum en la suma de 1.500 millones de dlares, una de las ms altas de su historia [15] . Pocos meses despus, el grupo BUPA-Sanitas adquiri la ISAPRE Cruz Blanca en la suma de 320 millones de dlares. En ese mismo perodo el grupo Alliance Boots pag 637 millones de dlares por Farmacias Ahumada.

A principios de mayo, y a propsito de las licitaciones de bonos de la Tesorera que haba empezado a realizar el Gobierno (que espera recibir unos 6 mil millones de dlares, similares a los que emiti Sebastin Piera), deca Guillermo Tagle, ejecutivo del IM Trust-CrediCorp Capital, hombre muy poco partidario de la Reforma Tributaria, que Chile:

[] tiene una reputacin de mucha estabilidad, tiene una solidez muy grande al no tener pasivos netos, entonces yo creo que hay mucho espacio para poder hacer operaciones financieras sin que se genere ningn tipo de preocupacin [16] .

5.

Si bien es efectivo que la presidenta Bachelet omiti referirse a medidas concretas de empleo en su discurso de 21 de mayo pasado, como se lo reprocha El Mercurio, en un comentario al respecto [17] , las cifras de la tasa de desocupacin entregadas a fines de ese mismo mes sorprendieron gratamente a los analistas que vieron un descenso en el trimestre mvil de febrero/abril a 6,1% respecto de igual fecha en el ao pasado [18] .

En suma, no existe motivo alguno para suponer que las reformas impulsadas por el pacto Nueva Mayora vayan a experimentar transformaciones sustantivas en sus respectivas tramitaciones pues el Gobierno cuenta con el apoyo irrestricto del Bloque en el Poder y, en especial, de su fraccin hegemnica, tal cual lo hemos manifestado al principio y en otros de nuestros trabajos.

6.

Cul es, entonces, el problema? A qu se debe la actitud beligerante de un sector no despreciable de la representacin poltica natural de las clases y fracciones de clase dominantes en contra del gobierno del pacto Nueva Mayora? A qu se debe ese clima de crispacin poltica que no es el que debera ser por obra de slo monstruosas simplificaciones, como lo seala el dirigente socialista Camilo Escalona [19] ? A qu se debe que algunos empresarios y los medios de comunicacin acompaen en la labor de desprestigio de las reformas a esos actores polticos?

Empecemos identificando a quienes se manifiestan contrarios a las reformas del pacto Nueva Mayora. Encontramos, a tal efecto, dos grandes grupos:

a) Lo que hemos denominado, un sector no despreciable de la representacin poltica natural de las clases y fracciones de clase dominante.

Estos no son sino parte de la dirigencia de los partidos Renovacin Nacional RN y Unin Demcrata Independiente UDI y ex personeros del gobierno de Sebastin Piera (como el ex ministro Felipe Larran) y algunos comentaristas vinculados a la Alianza Por Chile que encuentran su espacio siempre generoso en los medios de comunicacin La Tercera y El Mercurio . Sin embargo, y paradojalmente, encontramos en este grupo a un no despreciable conjunto de ex personeros de de los anteriores gobiernos de la Concertacin (fundamentalmente los ex ministros de Hacienda de la Concertacin, como Manuel Marfn, Aninat, Andrs Velasco, Alejandro Foxley) y algunos acadmicos elevados por la prensa al rango de comentaristas del acontecer nacional vinculados indistintamente a la ex Concertacin. Un hecho une a todos estos sujetos y es su carcter de actores de la escena poltica nacional.

No debe sorprender, con todo, la violenta y sostenida oposicin que a las reformas plantea uno de los propios miembros del pacto Nueva Mayora como lo es la DC. Ese partido es, hoy, uno de los ms atacados por los eventuales cambios pues gran parte de su dirigencia es duea de pequeas y medianas empresas entre las cuales se cuentan sostenedores de colegios (Mariana Aylwin, Mnica Jimnez, Waldo Silva), pesqueras (familia Zaldvar), universidades, empresas de subcontratacin en varios rubros, en fin. Que la Democracia Cristiana participe de tales negocios no quiere decir que personeros de Gobierno pertenecientes a otros partidos no lo hagan; tambin muchos de ellos estn involucrados en la prctica del lucro.

b) Un sector del empresariado altamente vinculado a los primeros.

Entre stos ha estado el gerente general de La Polar (!) Csar Barros, el director del grupo de especuladores Larran, Vial y asociados, Jos Manuel Silva, y dos empresarios conocidos que son Roberto Angelini y Eliodoro Matte, el primero vinculado a la Democracia Cristiana y el segundo a la UDI. En verdad, tiene poca o nula relevancia para el destino de las reformas una oposicin como la que han hecho. Con excepcin de Angelini y Matte, el resto no pertenece a la fraccin que hegemoniza la conduccin del Bloque en el Poder. Son actores econmicos sin relevancia.

La actitud de los primeros, sin embargo, merece un comentario aparte.

7.

Es un hecho real que la representacin poltica natural de las clases y fracciones de clase dominantes se encuentra en crisis pues no ha sido capaz de responder a los requerimientos del sistema capitalista mundial que se tornan, da a da, ms urgentes.

Qu hacer, entonces? Una representacin poltica es un ente poltico, un actor poltico. Acta en la escena poltica de la nacin. No puede pedrsele que resuelva sus crisis en otro mbito. La primera circunstancia que se da, as, es de carcter poltico. Toda representacin poltica ha de resolver su crisis, forzosamente, dentro del plano poltico. Y si es oposicin, ha de hacerlo en el ejercicio de su rol opositor. Y en esa tarea ha de exacerbar todos los argumentos y razones esgrimidos en contra del antagonista. No debe sorprender, as, que a cada idea de su contradictor oponga una idea contraria que deslegitima o pretende deslegitimar aquella.

Pero, adems, la representacin natural del empresariado sabe que Bachelet gan en diciembre pasado las elecciones con ms de un 60 % de la votacin nacional y, lo ms importante, que lo hizo con las reglas del juego impuestas por los mismos que hoy se sienten derrotados. Ese es un argumento de peso que el pacto Nueva Mayora no se ha atrevido a esgrimir por razones varias, entre otras, porque la participacin ciudadana en las elecciones pasadas puso en entredicho la legitimidad de las mismas, circunstancia que no conviene agitar tanto al gobierno como a la oposicin.

An as, siendo algo que no parece conveniente traer a la discusin tanto para uno como para el otro sector, es un hecho que los actores polticos conocen a cabalidad. Pero si el gobierno no tiene el respaldo de la mayora de la poblacin, mucho menos lo tiene la oposicin. Ambos bandos se encuentran unidos, as, en un pacto de silencio en aras de defender y aferrarse a una legitimidad de la cual carecen. Porque la abstencin ha sido un factor que debilit profundamente a todo el espectro poltico, especialmente a los ganadores cuyo apoyo electoral no va ms all del que brinda la propia institucionalidad, que no es el apoyo de la comunidad nacional. Y, como esa circunstancia no es desconocida para la representacin natural de las clases y fracciones de clase dominantes (oposicin) es que piensa aprovecharlo. Y sera esplendorosamente torpe si no lo hiciera. Porque es de esta circunstancia de lo que se aferra la oposicin y el empresariado dscolo para exigir dilogo, que no es sino la discusin acerca de la conveniencia de innovar.

La otra circunstancia es de carcter cultural. En Chile, la cultura impuesta por el modelo pinochetista se ha impuesto. Y como la ideologa de las clases dominantes es la ideologa de las clases dominadas, tambin esa misma ideologa ha devenido en forma de vida para gran parte de la poblacin.

Como ya se ha expresado, la oposicin no ha sabido responder con exactitud los requerimientos del sistema capitalista mundial y est en crisis; no representa idneamente los intereses verdaderos de los sectores dominantes. No solamente se encuentra desorientada, sino y esto es lo ms grave es absolutamente incapaz de ofrecer una alternativa al programa de cambios que impulsa el pacto Nueva Mayora que no sea el continuismo del modelo instaurado por la dictadura. As, no le quedara sino reconocer en ese pacto a la genuina representacin poltica del sector ms dinmico del capitalismo internacional en Chile. Pero eso no puede hacerlo porque le est vedado reconocer lo que le sucede. Menos, an, renunciar al rol que debe, forzosamente, desempear. Y puesto que necesita justificarse como tal, recurre entonces a oponerse a todo. En este ltimo tiempo, han sido tantas las crticas que ha hecho a las reformas impulsadas por el Gobierno que slo le ha faltado atribuirle a ste la culpa del terremoto en el Norte, el incendio de Valparaso y los temporales del Sur. Y es que la derecha necesita justificar su existencia; si no lo hiciera, se estara autoinmolando.

No festinemos, sin embargo, este juego. Porque, tras su ejercicio, puede ese sector retomar la iniciativa. En el campo poltico nadie tiene clavada la rueda de la fortuna. Y es que, por una parte, incita a los sectores ms duros a perseverar en la defensa de sus privilegios y prebendas, actitud que respalda el sector ms duro del empresariado y sus medios de comunicacin; por otra, invita a los sectores gobernantes a realizar un dilogo al cual stos no podrn negarse por las razones antedichas. No porque el Gobierno carezca de mayora parlamentaria, sino porque de usar el mtodo de aprovechar las mayoras, an cuando tiene pleno derecho a hacerlo, slo puede hacerlo quien tiene pleno respaldo popular, del cual la coalicin gobernante carece.

9.

El camino, pues, est libre para avanzar en la instauracin de un remedo socialdemcrata, un Gobierno que, sin lugar a dudas, puede y va a ofrecer mejores condiciones de vida que las actualmente vigentes, pero que en modo alguno va a satisfacer los anhelos de las grandes mayoras nacionales. Y eso es algo que hay que tener presente. Porque se trata de un gobierno que no se afirmar en los movimientos sociales ni en la ciudadana sino en los ejes que sostiene el sistema mismo, en la estructura de poder y de dominacin que existe; y, a la mejor manera social demcrata, convocar a expertos para que decidan acerca de lo que le conviene o no a las masas ideologizadas, y no a stas pues no las considera capaces de gobernarse por s mismas. Se tratar de un gobierno jerrquico y autoritario, lo cual explica, desde ya, el afn del Intendente de Santiago, seor Claudio Orrego, de organizar un cuerpo especial de inteligencia para desenmascarar a los que participan en las protestas y que esa medida cuente con el apoyo irrestricto de la Alcaldesa de Santiago, Carolina Toh, y de las advertencias del flamante ministro del Interior, seor Rodrigo Peailillo.

Por qu, precisamente, un remedo de la socialdemocracia europea? Los seres humanos no experimentan con su seguridad sino toman como modelo aquello que a otros ha permitido sobrevivir. Lo hacen, s, cuando an emplean el experimento como mtodo de aprendizaje, lo cual explica las protestas estudiantiles y la emergencia de modelos de sociedad atrevidos, diferentes. Sin embargo, en una sociedad construida con clases que dominan y dominadas, el modelo que sobrevive es el dominante pues si no lo hiciera no sera tal. Pero ese modelo necesita modificarse pues las fuerzas productivas estn en permanente proceso de desarrollo, como ya se dijo en un comienzo. Entonces, surge una alternativa cual es la del reformismo, la necesidad de adecuar ese modelo a los cambios que se requieren. Y surge, adems, la alternancia en donde dos grandes coaliciones se disputan la administracin de la sociedad. Pero la poblacin, el sujeto corriente, siempre va a estar al margen de ese juego que es eminentemente poltico.

No habr, pues, participacin popular en el camino de este nuevo ciclo que emprende la nacin chilena, sino amplio predominio de lo que algunas personas han querido denominar clase poltica. De hecho, la propia conformacin del Gobierno as lo ha evidenciado. Del mismo modo ha sucedido con el tema de las reformas: no hay estudiantes representativos del gremio participando en el tema de la educacional; tampoco hay profesores, padres ni apoderados participando en las comisiones respectivas, sino expertos o personeros autorizados que decidirn acerca de qu es lo que ms conviene a quienes no tienen capacidad de decidir por s mismos sobre aquello. No ocurre de manera diferente con las reformas previsional (AFPs) o de instituciones de la salud (ISAPRES) en donde los trabajadores y pensionados brillan por su ausencia. Expertos de rostro radiante a veces, adusto otras, se instalan en las comisiones que van a decidir el futuro de una poblacin que viene experimentando el mismo trato que la dictadura le dio en su tiempo: considerarla incapaz de decidir por ella misma su propio destino [20] . No hay, adems, intento alguno por considerar la participacin de los verdaderos expertos en cuanto al saber, como lo son, entre otros, Humberto Maturana, Claudio Bunster u otras personas que han demostrado con creces su sapiencia y brillantez; por el contrario, continan apareciendo los Correa, los Tironi, los Brunner, los Escalona, los Solari, en fin, como redentores de una sociedad que con agrado vera verlos desaparecer del mapa poltico de la regin. Como sucede en Europa, bajo el pacto Nueva Mayora la alternancia llegar a su apogeo y los sectores de la izquierda estarn constantemente disputando a la derecha la mejor forma de extraer el plusvalor a las clases dominadas y cmo administrarlo eficientemente. No tendra por qu no ser as pues es lo que ha ocurrido durante los 24 aos de democracia post dictatorial.

Semejante conducta nos conduce ineluctablemente a otro problema: el de los movimientos sociales y, en especial, el movimiento estudiantil. Porque, de perseverar el pacto Nueva Mayora en esa actitud, de seguir postergando las legtimas demandas de los diversos sectores sociales, las protestas no van a parar e, incluso, por ms que se intente cooptar a algunos de sus dirigentes [21] , hasta es posible que crezcan en intensidad. La marcha del 10 del presente ha sido otra elocuente muestra del descontento. Pero no puede dejarse de considerar, en tal caso, que, con motivo de arreciar la represin contra el movimiento social, caigan, en la lucha, algunos de sus lderes o voceros [22] . Si as ha sucedido antes, no tendra por qu no suceder ahora. El caso del dirigente sindical de la empresa Redbus, del Transantiago, que se quem a lo bonzo a principios de este mes, y los movimientos que comienzan a producirse al interior de los sindicatos del Transantiago que participaron en la marcha de junio constituyen elocuentes manifestaciones de lo que puede suceder en el pas [23] si no se da satisfaccin a las demandas ciudadanas.

Santiago, junio de 2014



[1] Redaccin: Awad dice que hay consenso en necesidad de una reforma tributaria [], El Mostrador, 11 de mayo de 2014.

[2] Crcamo, Hctor: Awad no puede quejarse: utilidad de la banca se dispara 73% en enero y Deustche Bank la celebra, El Mostrador, 07 de marzo de 2014.

[3] Informe de la Superintendencia de Bancos, citado por El Mostrador el da 2 de mayo de 2014.

[4] Ohlbaum T. Pamela: Banco de inversin extranjeros mejoran perspectivas para bolsa local, El Mercurio, 10 de mayo de 2014, pg. B-5

[5] Redaccin: Bancos de inversin de UE. UU. Mejoran las perspectivas para la bolsa chilena, El Mercurio, 10 de mayo de 2014, pg. B-1.

[6] Gonzlez, Fernn: Una bolsa impulsada por extranjeros, El Mercurio, 23 de mayo 2014, pg.B-4.

[7] Redaccin: La Reforma tributaria no afectar el crecimiento, declaraciones de Roberto Fantuzzi, El Patagnico, 03 de abril de 2014.

[8] Esta noticia slo fue proporcionada por TVN; la omitieron todas las publicaciones escritas.

[9] Aravena, Lucy: No somos adoradores ni fetichistas del FUT, La Tercera, 29 de mayo de 2014, edicin digital.

[10] Aravena, Lucy: Id. (8).

[11] Ohlbaum T., Pamela: Expertos prevn alza de utilidades de firmas IPSA [], El Mercurio, 06 de mayo de 2014, pg. B-6.

[12] Gutirrez V., Marcos: Inmobiliarios prevn que nuevas 10 mil h de Santiago [] , El Mercurio, 13 de mayo de 2014, pg. B-11.

[13] Roa, Alberto: Chile: economa slida con retos en el horizonte, El Pas, 13 de marzo de 2014

[14] Roa, Alberto: Id. (6).

[15] Weissman, Ivn: Inversionistas extranjeros no se compran El cuenbto del Lobo de la Reforma Tributaria, El Mostrador, 13 de mayo de 2014.

[16] Weissman, Ivn: Id. 15.

[17] Infante M., Mara Paz: Presidenta omite metas concretas de empleo en su cuenta pblica, El Mercurio, 23 de mayo de 2014, pg. B-5.

[18] Castaeda, Lina: Desocupacin baja a 6,1% por mayor alza en empleo por cuenta propia que asalariado, El Mercurio, 31 de mayo de 2014, pg. B-4.

[19] Daz, Waldo: Hay un clima de crispacin poltica que no es el que debera ser, El Mercurio, 03 de mayo de 2014, pg. C-2.

[20] Pinochet deca que el pueblo podra decidir por s mismo cuando llegara a la mayora de edad.

[21] Aparte de la cooptacin que el pacto Nueva Mayora hizo a travs del PC de las hoy diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola, el ministro Eyzaguirre coopt, por su parte, al PC Rodrigo Rocco y al miembro de Revolucin Democrtica Miguel Crispi, ambos ex lderes estudiantiles, como asesores del Ministerio. Por su parte, la ministra del Trabajo Javiera Blanco (DC) coopt al dirigente sindical Cristin Cuevas quien asume como agregado laboral de Chile en Espaa. El da 06 de junio, la presidenta anunci salud gratis para los dirigentes sociales en un nuevo intento de cooptar a la dirigencia de las organizaciones sociales. Si quera dar salud gratis, por qu no lo hizo con todos y no solamente con la dirigencia? Los dirigentes sociales luchan por todos sus representados, no por ellos ni por conseguir prebendas.

[22] La dotacin de Carabineros fue aumentada en 10 mil efectivos bajo la administracin de Sebastin Piera; Bachelet lo har en 6 mil ms, segn lo ha expresado en varias oportunidades.

[23] La Central Unitaria de Trabajadores no protest por ese hecho.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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