Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2014

Chern y el futuro de las autodefensas

Eduardo Nava Hernndez
Rebelin


Despus de una prolongada espera y un no menos extenso litigio, la Suprema Corte de Justicia de la Nacin resolvi el 28 de mayo pasado a favor del gobierno comunal-municipal la controversia constitucional que hace poco ms de dos aos ste interpuso contra la reforma constitucional en materia de derechos indgenas aprobada por el Congreso de Michoacn y publicada por el poder Ejecutivo. El fundamento principal de dicha controversia radica en el hecho de que al debatirla y aprobarla, el Legislativo no realiz una consulta con los pueblos originarios y en particular con el nico municipio indgena legalmente reconocido en la entidad, consulta prevista en el Convenio 169 de la Organizacin Internacional del Trabajo.

La sentencia de la Corte es muy relevante. Declara la invalidez de la reforma constitucional, no slo para el municipio indgena de Chern sino para todo el Estado de Michoacn. Pero en caso de desacato por las autoridades del Ejecutivo o por el poder Legislativo, slo el gobierno comunal-municipal de Chern tendr atribuciones jurdicas para continuar reclamando el cumplimiento de la sentencia. Con ello se fortalece a las tres etnias originarias que habitan en el territorio michoacano, y en especial al gobierno cheranense. Se reconoce adems a los municipios electos por usos y costumbres la facultad de interponer controversias constitucionales, como cualquier otro ayuntamiento, y en particular a Chern su doble naturaleza como concejo constitucional y como representacin de la comunidad indgena.

Resalta que una resolucin judicial de tal trascendencia haya tenido poca difusin y nula respuesta por parte tanto del Congreso de Michoacn como del gobierno de Fausto Vallejo Figueroa. A dos semanas de su emisin, no hay reacciones pblicas de las instancias gubernamentales involucradas. Esto debe interpretarse, en principio, como una aceptacin tcita del fallo, pero tambin como un silenciamiento interesado en no difundir ni comentar particularmente una determinacin judicial que deja mal parados, como gobernantes, tanto a diputados locales como al gobierno estatal.

No obstante, el fallo tiene una significacin jurdica, y poltica, de primer orden. Lo que comenz en abril de 2011 como un proceso de defensa autnoma por los integrantes de una comunidad indgena ha desembocado en el reconocimiento pleno de sus derechos colectivos y de su representatividad tnica y social. De la preservacin de sus bosques del saqueo y la rapia por grupos delincuenciales se ha pasado, desde entonces, a la organizacin comunitaria de autodefensa, al reconocimiento del derecho a constituir su cabildo por usos y costumbres, a la formacin de su ronda comunitaria en sustitucin de la polica municipal, y ahora a la declaracin de la SCJN que consolida la autonoma del gobierno comunal-municipal como realizacin del municipio libre enunciado en la Constitucin de la Repblica pero nunca efectivizado.

Implcitamente, toda esa ruta ha significado el reconocimiento y legalizacin del derecho a la autodefensa de la comunidad indgena de Chern, que fue el punto de partida de su lucha. Y no est de ms recordar que fue la emergencia de esa lucha la que impuls a grupos sociales de otras regiones, sealadamente en el Valle de Apatzingn, a reclamar para s ese derecho ante la extensa y brutal presencia del crimen organizado, la pasividad extrema y la corrupcin de las autoridades de los tres rdenes de gobierno.

Pero en tanto que en Chern se consolida la autonoma comunitaria y municipal, la poltica gubernamental ante los cuerpos de autodefensa conformados en la Tierra Caliente ha buscado debilitarlos, dividirlos, desarmarlos o someterlos, antes que acabar con los grupos de delincuencia organizada que se han enseoreado en regiones completas de Michoacn y que, si bien se han replegado ante el embate de las mismas guardias de autodefensa y de las corporaciones del Estado, no han desaparecido ni dejado de operar de manera ms o menos embozada, a veces abierta.

Se pueden sealar las similitudes y diferencias ms evidentes entre el caso de Chern y el de las autodefensas de Tierra Caliente. Ambas situaciones aparecen para combatir en nombre de comunidades locales a la delincuencia organizada que, en sus distintas modalidades, ha afectado las vidas y el patrimonio individual o colectivo de los habitantes. Y en ambos casos se trata de experiencias exitosas en lo inmediato, al haber expulsado a dichas formas delincuenciales.

Chern es una comunidad tnica homognea, con races histricas muy antiguas y con previo reconocimiento como comunidad agraria indgena, lo cual ha facilitado el que una instancia como la SCJN haya adoptado criterios garantistas para preservar su identidad cultural y su derecho a elegir autoridades por usos y costumbres, as como a constituir su cuerpo propio de autodefensa. En cambio, los grupos armados de Tierra Caliente, tambin con bases comunitarias, pero mestizos o variopintos tnicamente, por su rpido crecimiento y expansin han estado ms expuestos a la infiltracin de la misma delincuencia organizada. La inexistencia de un proyecto poltico o social entre estos grupos, ms all del combate al delito, han marcado las vacilaciones e inconsistencias de sus dirigentes al definir sus relaciones con los gobiernos estatal y federal, y ha facilitado su divisin y manipulacin por las autoridades de esos rdenes, particularmente el segundo.

El trato diferenciado a situaciones con races similares se evidencia an ms en el caso de Aquila, comunidad indgena, donde la ronda comunitaria o autodefensa ha sido abiertamente combatida por el gobierno y encarcelados sus integrantes con la evidente intencin de que no venga a replicar la experiencia cheranense. Y en el caso de los cuerpos de terracalenteos, el registro de sus armas por la Secretara de la Defensa Nacional y la incorporacin, voluntaria o bajo presin de sus integrantes a la Polica Rural, son etapas no slo de su institucionalizacin sino del proceso de debilitamiento y liquidacin de esos grupos, y correlativamente del derecho mismo a la autodefensa.

Chern, Aquila y las autodefensas han demostrado, no obstante, el hecho inaceptable para el rgimen poltico de que un movimiento social con races comunitarias locales pueden armarse al margen del Estado y ejercer la autoproteccin de manera autnoma. En tanto que a Chern ese derecho se le ha ido reconociendo a travs de la movilizacin comunitaria y de batallas jurdicas, es cada vez ms claro el proceso de extincin de las autodefensas de Tierra Caliente si stas no superan sus limitaciones y hacen entroncar su accin con un proyecto social y cultural y una definicin clara de sus relaciones con el Estado y el rgimen poltico.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter