Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2014

Los movimientos sociales en el mundial: Las identidades en juego

Francisco X. Ramrez Varela
Rebelin


Una nueva cita del campeonato mundial de futbol, nos vuelca los sentidos hacia Brasil, que por denominacin de origen por mucho tiempo ha sido catalogado como el pas donde este deporte es el rey, aunque sus orgenes mas bien se remontan a Europa y trado a Amrica Latina al final del siglo XIX, es este pas que se ha posesionado con mayor numero de copas en los campeonatos y de donde han surgido los grandes astros deportivos del balompi. Es en este escenario que tambin encontramos el crecimiento de una red de movilizaciones sociales que llaman a la protesta por el Mundial.

Bajo el lema NAO VAI TER COPA (no va a haber copa), se desarrolla una serie de movilizaciones sociales centradas en el contexto de la copa mundial de futbol, fenmeno que no es nuevo, ya que viene surgiendo con los grandes eventos realizados en Brasil en los ltimos tiempos, como fue la visita del Papa, con ocasin del encuentro mundial de la juventud o con la copa de confederaciones, cita futbolera ya realizada el ao pasado. Los movimientos sociales detrs de las protestas escenificadas se hicieron masivas y publicas paralelo a estos eventos, posicionndose tambin dentro de la atencin mundial y meditica que concitan los mismos. Si bien es cierto se han convertido en manifestaciones en contra del evento, debemos ser capaces de ver mas all, desde donde ellos reflejan sntomas profundos e histricos dentro de la sociedad brasilea, que lo nico que esperan son factores gatillantes para su eclosin.

Podemos recordar que en el contexto de la copa de confederaciones de futbol, surgi una manifestacin en el norte de Brasil entorno a la protesta por el alza del transporte, que rpidamente se extendi por las diversas ciudades principales del pas, donde se fusiono con elementos comparativos y crticos en funcin de los gastos realizados en estos eventos.

Estos movimientos sociales, son un reflejo de la cuestin social, donde el descontento brasileo pone en manifiesto las grandes desigualdades existentes en el pas, entre los ingresos mnimo promedio y las millonarias inversiones que demandan estos encuentros mundiales, inversiones que establecen tambin la brecha en cuanto a las necesidades aun no cubiertas por las polticas publicas y sociales a pesar del adelanto que pueden presentar respecto a la regin. Esta nuevamente en la palestra global situaciones como la de las favelas, o poblaciones marginales, que han proliferado en las grandes ciudades, existiendo mas de 11 millones de personas viviendo en ellas, enfrentando da a da los problemas derivados de la marginalidad y exclusin social en que viven. Elementos dignos de seguir profundizado en sus particularidades en su oportunidad.

Este proceso movilizador, nos lleva a la reflexin de los factores distintivos dentro de los movimientos sociales en los ltimos aos, posicionndonos frente a un fenmeno del mundial que es globalizado, permitindome el juego de palabras, en funcin de la globalizacin de los movimientos sociales y la cita mundialista. La primera de estas grandes caractersticas, que tambin es observable en la realidad brasilea, es la juventud de los movimientos. Lo anterior es referido no solo a las nacientes organizaciones sociales, muchas de ellas sin una trayectoria histrica, que han surgido en funcin de problemticas puntuales, si no que tambin en la juventud de los actores sociales que se desenvuelven en ellas, si bien encontramos una transversalidad y heterogeneidad en la poblacin dentro los movimientos sociales, en su numero mayoritario, corresponden a un tramo etreo considerado joven. Esto tambin reflejado en mucho de las caras visibles y voceros de estos movimientos.

Esta caracterstica de juventud de los movimientos sociales, cobra importancia si los analizamos desde las caractersticas particulares de los jvenes del siglo XXI, los cuales e encuentran en etapas que desde la ciencias sociales, en especial desde la sicologa, son etiquetados como en bsqueda de sus procesos de identidad, en procesos constantes de rebelda y contestatarios; adecundose tambin a la perspectiva epistemolgica que sita dentro de estos grupos de jvenes caractersticas propias de actores de las propia construccin de su identidad (Reguillos, 2012), con elementos culturales distintivos y como factores socializadores y participativos, que difieren y enfrentan a lo que los sistemas tradicionales nos han establecido, es as que los jvenes participan en mbitos por ellos reconocidos y validados.

Lo anterior no esta desvinculado con una segunda gran caracterstica de estos nuevos movimientos sociales, que tienen que ver con su estrecha relacin con las Tecnologas de la Informacin y Comunicacin (TICs), donde no es un enigma hoy en da el papel que juegan, en especial aquellas ligadas a las plataformas virtuales de Internet, que han facilitado la informacin de lo que esta aconteciendo en los diferentes rincones del planeta, y donde la comunicacin entre las personas es mas fluida y dinmica, incluyendo en ello a los diferentes actores sociales y tambin a los movimientos sociales, pero sobre todo a los jvenes, quienes son los que mayor uso y acceso tienen a Internet y a los elementos vinculados a los procesos virtuales. Si bien es cierto Internet no ha generado los movimientos sociales, si los han facilitado y masificado.

Hoy los movimientos sociales son impensables si no estn ligados a los medios virtuales, donde no solo se genera la informacin y se comunica las ideologas y propuestas de los mismos, sino que tambin generan nuevas formas de participacin asociadas al uso de las redes sociales virtuales. Si bien las redes sociales tradicionales son base de los movimientos sociales, las nuevas formas de socializacin que nos presenta internet, permite una extensin de las redes y lazos de contacto dentro de internet, as como tambin nos permitir poder intercambiar informacin y conocimientos diversos, permitiendo la coordinacin, adhesin y extensin de las diferentes propuestas entorno a los movimientos sociales. Es indispensable tener en cuenta la incorporacin de las nuevas tecnologas a los mecanismos de participacin, donde, ayudados por las innovaciones tecnolgicas, se est teniendo fuerte capacidad articuladora a niveles nacionales, regionales y globales. Los movimientos sociales que estn comprometidos con una causa local, conocen bastante de cerca lo que sucede en otros lugares y muchas tienen relaciones directas con otros que luchan por causas similares en otros puntos de Amrica Latina y del planeta (Croce, 2012).

Los movimientos sociales a travs de las redes sociales tambin han permitido el surgimiento paralelo de diferentes eventos virtuales, que muchas veces independientemente a los ejes centrales de un movimiento social, van generando eco y sumando simpatizantes, a como tambin algunas de esas ideas surgen sin tener seguidores, desvanecindose en la red. En muchos de estos casos se ha visto el surgimiento de eventos que rompen con los esquemas tradicionales que siguen los movimientos sociales, a travs no solo de manifestaciones multitudinarias, sino que suman a ellas actividades creativas y/o instalaciones artsticas, como se han transformado los flashmob representaciones artsticas espontneas que llevan un mensaje de trasfondo las cuales van generando un cambio de mirada de la ciudadana general hacia los movimientos sociales. Las formas de participacin se van transformando con las redes sociales virtuales, hoy en da se duplica o triplica las personas que pueden referir el gustarle un evento del movimiento social que se sube a Internet, que la cantidad de manifestantes que se presentan fsicamente en una marcha o protesta.

No esta exento de el movimiento NAO VAI TER COPA quienes estn presentes en las diferentes redes sociales, a travs de convocatorias, plataformas de discusin, e intercambio constante de informacin. No nos cansaremos de repetir que Internet y la irrupcin de las redes sociales, no son las generadoras de transformaciones sociales, si son facilitadores de la canalizacin de la comunicacin y la informacin, acelerndola y diversificndola.

Otra gran caracterstica distintiva de los nuevos movimientos sociales, tendr relacin en como nos encontramos frente a fenmenos locales que generan movimientos sociales que son globales. Los movimientos surgen gatillando elementos mas all de esa realidad puntual que los convoca inicialmente, masificndose en diferentes mbitos de la sociedad, dejando atrs los factores primarios, que normalmente vienen de una realidad local, para transformarse en un desencanto generalizado. Los movimientos son locales y globales a la vez. Es as que lo local encuentra eco en lo global, es que se ha ido globalizando sobre todo de mano de las tecnologas vinculadas a la informacin y comunicacin, estn conectados en todo el mundo, aprenden de las experiencias de los dems y de hecho a menudo se inspiran en esas experiencias para movilizarse (Castells, 2012).

Los diferentes movimientos sociales, parten desde reivindicaciones sociales, que abarcan diversas realidades de la sociedad, que van en el caso brasileo desde el alza en el trasporte publico, hasta las problemticas relacionadas con vivienda, salud y/o educacin, los pueblos originarios, entre otros; ellos se van aunando en torno a temas centralizados, en este caso enfocados en la copa mundial de futbol y el rechazo societal a ella, poniendo en entredicho las diferentes falencias en torno de su organizacin y las inversiones publicas que se han volcado en su realizacin. Si bien hoy los movimientos sociales se anan en una protesta que tiene su asidero en el Mundial, estos tambin corren el riesgo que pasado el evento se diluyan nuevamente en sus realidades puntuales, pero dejando el descontento manifiesto extendido al interior de la sociedad brasilea y mundial.

Otra de las caractersticas que se presenta en los movimientos sociales, es que no cuentan con un liderazgo definido y muchos de ellos se declaran apolticos, incluso en una desconocimiento abierto hacia las elites polticas partidarias; ello no por falta de lideres, sino por la profunda desconfianza hacia cualquier forma de delegacin de poder (Castells, 2012). El caso brasileo no es la excepcin, no teniendo liderazgos definidos en su conduccin, si bien es cierto se ha ido relegando responsabilidades y ligado fuerte al Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST), organizacin con una larga historia dentro de los movimientos sociales, este no lleva la plena conduccin, es mas se puede observar elementos de quiebra al interior de la organizacin por el mismo hecho de tomar una corriente ideolgica de esa organizacin y el establecimiento de sus liderazgos. El movimiento NAO VAI TER COPA, tambin cuenta con fuerza de la presencia de organizaciones anarquistas, de izquierda e incluso de los llamados Black Bloc, siendo estos diferentes organismos a los que tambin institucionalmente desde los entes estatales se los quiere vincular, para encontrar culpables o explicaciones a su funcionamiento, pero ellos no cuentan con una orgnica ejecutiva que canalice el movimiento.

Sin embargo lo anterior, hay que destacar la aversin que sienten los jvenes como actores de estos movimientos sociales hacia la poltica, ms que todo por la desconfianza que esta genera, reflejndose en algn momento en el distanciamiento que se toma de las dirigencias polticas y sus decisiones dentro del movimiento. La politizacin de los movimientos sociales bajo esta caracterstica, se puede vincular con elementos que llevan fuertemente a su desmovilizacin, por la reaccin de los sujetos sociales a las prcticas habituales del escenario de la politizacin.

Muchas de estas caractersticas no son nuevas tambin estn presentes en los movimientos de los ltimos aos como fueron los indignados en occidente, o la llamada primavera rabe o el caso del movimiento estudiantil en Chile. Un factor diferenciador que enfrenta los movimientos sociales brasileos, en torno al mundial es la paradoja de las identidades dentro de la sociedad brasilea, las que entran en juego en funcin al Mundial de Futbol.

La paradoja se presenta en la construccin identitaria en torno al futbol, creando un imaginario colectivo de carcter global, de la gran aficin y lo futbolizado que es el pueblo brasileo, lo que se contradice con los movimientos sociales como NAO VAI TER COPA , que rechaza la realizacin del campeonato mundial; este echo tambin se refleja en una reciente encuesta que muestras un exiguo 51% de respaldo de los brasileos a la copa mundial (Ibope-Brasil, 2014). Es relevante para adentrarnos en esta encrucijada paradojal, entender el proceso de la construccin de la identidad, en funcin de una identidad como nacin.

Parte de la configuracin de la identidad de Brasil, pasa primeramente por sus procesos culturales e histricos, donde el factor cultural ha alcanzando un potente lenguaje en permanente autoconstruccin y dinamismo, reflejando una riqueza cultural inmensa, producto tanto de sus fuentes culturales primarias, como lo son la raz indgena, la africana, y la lusitano-europea; como tambin de su permanente retroalimentacin que contribuye al dinamismo de sus manifestaciones estticas, costumbristas y tradicionales (Miranda, 2013).

Dentro de este panorama multicultural, se han forjado elementos distintivos que han caracterizado y formado una imagen simblica y de estereotipo del Brasil de hoy, dentro de ello las estticas culturales entorno a un pueblo alegre, que de igual manera y en contraposicin convive en lo social con las favelas. Es de esta forma que Brasil, pese a mantener un nivel altsimo de desigualdad social, mantiene expresiones artsticas de una alegra inconmensurable, sin ir ms lejos, el Carnaval de Ro de Janeiro es la fiesta mais grande do mundo, adems de constituirse en prueba flagrante del enorme paganismo de su cultura. Lo que tambin se refleja en los eventos deportivos, donde se hace la permanente alusin a la forma de juego del futbolista brasileo comparado con el ritmo y cadencia del baile; destacndose sin duda el futbol que se ha convertido en uno de los ejes de su identidad, donde podemos observar que la futbolizacin en todos sus niveles del pas, permite hablar de una suerte identidad nacional.

La identidad del futbol pasa por diferentes niveles, desde su establecimiento en funcin de una identidad creada por el estado nacin, donde el deporte cumple funciones ideolgicas, en tanto puede contribuir a la reproduccin del establishment. En este campo, se ha sealado tambin la recurrente utilizacin del deporte por parte de los gobiernos con fines de promocin nacionalista y de homogenizacin cultural modernizante. Ejemplo de lo anterior son los diferentes eventos deportivos a lo largo de la historia, algunos de los cuales no vale la pena recordar, pero por lo general se da un reforzamiento identitario como poltica estatal, lo cual se canaliza por medio del deporte. En el caso de Brasil se destaca el impulso del gobierno en realizar campaa a favor del mundial, reforzando y poniendo su manifiesto discursivo en contra del movimiento social NAO VAI TER COPA .

Al otro extremo encontramos la identidad generada a nivel de las personas, guiando la conducta de los aficionados bajo todo un comportamiento simblico y formacin de cdigos, creando una subcultura del hincha, entendiendo como tal al seguidor del deporte, pasando desde aquel que lo juega recreativamente, hasta el furibundo fantico de un equipo, de un jugador, de una camiseta. El fanatismo cotidiano ya sea por el equipo, o por el smbolo idolatrado de un jugador determinado, marca muchas veces conductas determinadas en los jvenes y subculturas determinadas, convirtindose en vestir elementos distintivos del uniforme, o la esttica del jugador que se sigue. Pero este hincha se transforma en el mundial de futbol entorno a un equipo, a un pas, a la identidad nacin en torno al equipo propio, como es el caso brasileo.

Es dentro de estos espacio del hincha o de la torcida brasilea, que cabe destacar una dimensin cultural, entorno a la funcin comunicativa del deporte, es decir, su carcter de arena pblica en la que concurren diversos actores sociales con el fin de elaborar y hacer manifiesta, usualmente bajo formas simblicas muy elaboradas, su propia concepcin sobre la vida y la sociedad. Queda en evidencia que en eses sentido la identidad del deporte representa un sentimiento colectivo, es una manera de participar dentro de una comunidad a travs de portar y ser leal a ese mundo simblico, de ritos colectivos, estados de nimo y sistemas de representaciones colectivas, que actuarn como mecanismos de integracin, congregacin y vivencia grupales. Es ah donde reside la identidad del hincha en lo local, paradojalmente dentro de un sentimiento colectivo, que se contrapone con su propio malestar social.

El ftbol se hace presente en las identidades de la comunidad brasilea, actuando como fenmeno social, en los procesos de integracin social y de produccin de sociabilidad. Como una prctica que moviliza la energa y los sentimientos de millones de personas que, al vibrar con l, estn no sola mente movilizando energa fsica, sino afectos y pasiones que hablan acerca de grupos que van de lo local a lo nacional. En la Copa Mundial, no solo se genera esta identidad colectiva alrededor del futbol y las emociones que genera, sino que tambin se vive la conmocin social de los contrastes que genera la copa.

La movilizacin social no se ha volcado en contra del deporte, sino mas bien es el futbol que colecciona a los diferentes colectivos sociales, bajo una misma identidad, para manifestarse en contra los gastos invertidos en el evento mundial, dejando de lado la inversin en mucha de las otras necesidades del pueblo brasileo. La identidad generada por el futbol, rechaza la realizacin de la copa, de la manera que se esta realizando, pero no rechaza el alcance sociocultural que ha tenido el futbol.

Brasil, el gigante sudamericano, est hoy en una encrucijada, independiente del resultado de esta copa mundial y del desempeo del equipo brasileo, las desigualdades sociales y los temas sociales seguirn vigentes; con la diferencia que no existir un tema identitario que cohesione a las diferentes demandas sociales. Hoy muchos brasileos seguirn jugando y disfrutando del futbol, pero no as de la Copa Mundial de Futbol.

Francisco Xavier Ramrez Varela, Trabajador Social, Magister en Antropologa, Dr en Cultura y Educacin en America Latina

BIBLIOGRAFIA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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