Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2014

COPA FIFA 2014 y el modelo de desarrollo

Julio C. Gambina
Rebelin


Comenz el mundial de ftbol en Brasil y junto a lo deportivo y las pasiones nacionales en movimiento, emerge el negocio en el popular deporte.

Se trata del negocio de las multinacionales asociadas al juego, sea por la indumentaria y accesorios diversos usados y visibilizados por los principales protagonistas; por la publicidad exacerbada para el consumo de masas y la teledifusin de los juegos y el espectculo, los comentarios y el show de la previa, el durante y el despus de cada partido.

Claro que se pone en juego el negocio del turismo y un consumo de lite por costos elevados de pasajes, alimentacin, hotelera, electrnica y otros rubros, amn de financiamientos bancarios, descuentos y promociones.

Entre otros aspectos, se incluyen los negocios corporativos de la FIFA, principal beneficiario directo del negocio de la COPA, y tambin los de los intermediarios particulares vinculados a las obras e infraestructura que encara el pas organizador. Ello involucra las sospechas de corrupcin en el comentado se la llevan con pala, asociando enriquecimiento de funcionarios encargados de supervisar los contratos de la Copa Mundial.

El negocio remite tambin a la evolucin de las cotizaciones de los jugadores y equipos tcnicos, como eventuales beneficios para intermediarios y los clubes de origen, como a las apuestas y sospechas de arbitrajes y negociados sobre resultados.

As, el gran negocio del ftbol mundial inici la versin 2014, que nos tendr entretenidos por un mes, y que como nunca, ahora rodeado de una serie de movilizaciones y de protestas de diversos sectores de la sociedad brasilea, ampliamente difundidos gracias a la tecnologa de la comunicacin.

Protestas sociales

Las protestas sociales ya no son solamente de indignados por la orientacin del gasto pblico social, tal como se hizo manifiesto hace un ao en la lucha por el precio del transporte pblico y la demanda por su gratuidad.

Ahora se suman los trabajadores formales, sindicalizados, que demandan mejoras de ingresos y condiciones laborales, utilizando la ocasin del mundial para hacer efectivas sus demandas, capacidad y posibilidad de negociacin.

Las luchas son en aeropuertos y en subterrneos, entre otros, con demandas en todo el territorio brasileo. Pero tambin exigen lo suyo los trabajadores sin techo y los sin tierra, stos ltimos exigiendo una demorada reforma agraria. Con todos ellos existen mecanismos de negociacin que se han puesto en juego por parte del gobierno para intentar morigerar el conflicto. Ocurre algo distinto con los movilizados menos formalizados, que imponen lmites a la negociacin gubernamental para evitar la extensin de la movilizacin social crtica a la COPA. En este caso, la respuesta es la represin, que puede empaar el carcter de fiesta que se atribuye al mundial de ftbol.

En definitiva, el sujeto de la protesta, ms all de treguas y negociaciones, son los trabajadores formales e informales, los jvenes y el movimiento estudiantil, las organizaciones populares y movimientos contra la opresin racial y de gnero, entre otros por diversas reivindicaciones, los que expresan la indignacin por la utilizacin de los recursos pblicos aplicados a la mercantilizacin del deporte. Hacen pblica y evidencian una demanda y una crtica al modelo de desarrollo, el que privilegia la mercantilizacin del deporte y la vida cotidiana, en contradiccin con la satisfaccin de mltiples necesidades de ingresos y de beneficios sociales de educacin, salud, transporte, tierra, vivienda o hbitat, entre variados reclamos por des-mercantilizar la vida cotidiana.

La gran vidriera meditica del espectculo, aun cuando se la quiera ocultar, favorece la demanda social y laboral en contra de la tendencia a mercantilizar una pasin de multitudes en un pas emblemticamente futbolero. Es una propuesta coincidente con la crtica ms general a un modelo de desarrollo que alienta y promueve la extensin de la satisfaccin de las necesidades por el mercado capitalista, el que se define por el objetivo de la ganancia y la acumulacin.

Este avance de las relaciones mercantiles capitalistas acta en la desposesin material y simblica de bienes comunes, desde la tierra y el agua, al juego y el deporte. Las protestas en Brasil constituyen un llamado de atencin y al debate de la sociedad sobre la satisfaccin y la insatisfaccin en las polticas en curso en la regin.

Se discute el modelo de desarrollo

Existe evidencia estadstica de mejoras sociales en la regin, siempre comparadas con la dcada perdida del 80 (segn CEPAL) y el decenio del ajuste y la reestructuracin regresiva de los 90, pero alejadas del imaginario social crtico al modelo productivo y de desarrollo emergente con las polticas neoliberales. Estas polticas fueron explicitadas en aquellas recientes dcadas del ajuste y la reestructuracin regresiva del capitalismo en la Amrica del Sur.

La resistencia popular a esas estrategias gest las condiciones de posibilidad para el cambio poltico en la regin en este comienzo del Siglo XXI, y el escenario actual de Brasil, de protestas por la creciente mercantilizacin, nos devuelve al debate sobre el modelo de desarrollo a que aspiran los pueblos.

Vale mencionar que ese debate sobre el modelo de desarrollo estar presente en las deliberaciones de la Cumbre del G77+China que se realiza este fin de semana en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, para un agrupamiento que surgi hace 50 aos para discutir estrategias desde el Sur dependiente para una insercin independiente en el sistema mundial dominado por las empresas transnacionales, los principales Estados del capitalismo mundial y los organismos internacionales.

Claro que mucho cambi el mundo en medio siglo y aquellas viejas aspiraciones se desvanecieron al calor de la disputa por recibir inversiones y ser considerados pases emergentes, petrleo y recursos naturales mediante. Pero tambin es cierto que en estos aos de comienzo del Siglo XXI, nuestra regin evidenci expectativas de cambio que pueden resurgir en esta cumbre y a favor de un programa de soberana popular asociado a la alimentacin, la energa, el medio ambiente o las finanzas.

En definitiva, la discusin a propsito del mundial en Brasil, o por la Cumbre del G77+China en Bolivia, apunta a considerar si alcanza con medidas sociales compensatorias derivadas de la inequidad del rgimen del capital, que sustenta sus ganancias y la acumulacin con fuerza de trabajo barata y extensiva explotacin de abundantes recursos naturales en nuestros territorios, o si se requiere de otras y variadas estrategias para una industrializacin independiente, lo que implica cambios sustanciales en el modelo productivo y de desarrollo, con otras polticas, para otros beneficiarios, entre los que identificamos a los sectores empobrecidos y vulnerables de nuestras sociedades.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter