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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2014

El sonido de las cortezas: algunas anotaciones sobre "Antes de desaparecer" de Laura Giordani

Arturo Borra
Rebelin


Hay quien aproxima su odo a las cortezas para escuchar lo que late inaudible tras ellas. Contra el vrtigo, escucha el rumor de las hojas, acaricia esa vida diminuta que sostiene lo visible, se convierte en guardiana del tacto para cuidar lo vulnerado y en voz bajita volver a nombrar. Las palabras entonces se desnudan: desentumecen las manos fras. El pecho se agita ms all de la elocuencia. Tiembla -balbuciendo un alfabeto desconocido. No por alguna incapacidad retrica que alguien vendra a corregir con un despliegue deslumbrante y sin trabas. Por deseo. Como desistir del oro saqueado -y no querer quedarse ms que con la fragilidad de lo existente, sin erigirse en cumbre o fortaleza. En la afasia de la lengua. No querer ms que esa materia que tiembla debajo de la envoltura vaca de una chicharra despus de la muda, esa caja de resonancias rota en la que ahora slo canta el viento, tal como apunta Laura Giordani en su nuevo poemario, Antes de desaparecer (Tigres de papel, Madrid, 2014), tras la estela de Materia oscura (Baile del sol, Tenerife, 2010) y Noche sin clausura (Amargord, Madrid, 2012).

Desde esa fragilidad, de la consciencia de los pasajes o la metamorfosis incesante de lo real, la escritura recupera una segunda inocencia: vuelve a creer en pequeos milagros, sin ingenuidad. Revisita los muertos que pasan por la orilla, recomienza el viaje perpetuo por las cunetas, se detiene en lo sumergido, reconstruye los escombros de la dicha o esas experiencias terribles en las que la bondad o la compasin son fulminados.

Volver a creer, pues, no desde la certeza o un saber preconstituido, sino desde la apuesta por una incertidumbre que movilice los pies. Puede que al final ya no sepamos nada y slo persista la sensibilidad ante lo que es ultrajado. Puede que ni siquiera sepamos qu significa el extrao ritual de conjurar esos espectros con el material lbil de la escritura: quizs una supersticin o un blsamo, en cualquier caso, una forma de demorar el derrumbe.

Segunda inocencia: la de decir nuestra verdad ahora y desde ah, rescatarla del ro que nos arrastra hacia la extincin, afrontar el limo que la memoria deja, detenerse en sus rincones ms secretos o acallados. Fuera de cualquier metafsica del equilibrio, Giordani elabora una ciencia de los hundimientos que bien podra condensarse en estos versos: Remover la tierra del corazn:/ todava hay barro. En efecto, se trata de un retorno hacia un pasado todava activo, all donde lo omitido y lo recordado se ligan de forma inextricable.

Desde esa perspectiva, el trayecto ntimo de Antes de desaparecer podra interpretarse como una genealoga del s mismo, aunque se trate de una genealoga que se articula a un contexto histrico-social ms vasto que le da sentido: un perodo marcado por la dictadura militar argentina, un pas incendiado por los secuestros y las desapariciones, una familia acorralada por el miedo, el silencio terrible de los que observan tras la ventana o cuchichean mientras baldean la vereda con fervor intentando en vano atajar el campo, las huellas inmemoriales del dao o los signos del desastre en cada esquina. O, en otro orden, los espacios donde asienta toda memoria, lo que hay de singular en ella: un parque donde jugamos, un rbol de infancia, el sonido de las hojas y todos esos recodos del recuerdo donde la tibieza todava sigue siendo posible.

En esa extraa intensidad del pulso, bastante infrecuente por lo dems, aflora un contenido de verdad que rebasa su carga histrica o espacial. Ante todo, ese contenido es de carcter tico: una verdad que se erige contra la crueldad, que reconstruye desde las huellas de lo desaparecido la posibilidad intacta de otra vida, que nos interpela no tanto desde la evidencia del desastre como desde la necesidad de salir de ah. Una verdad por ms engaoso que suene el trmino- que nos atae humanamente: como ese sobretodo azul que, al abrigar a alguien, nos abriga a todos de esos abusos que siguen perpetrndose cada da.

el sobretodo azul que pusiste

sobre los hombros de la muchacha aquella

volva empapada del interrogatorio

temblando

la mojaban la picaneaban

cada noche

la dejaban junto a tu colchn

con un llanto parecido al de un cachorro

ese gesto a pesar del miedo

a pesar del miedo te sacaste el sobretodo azul

para abrigarla

no poder dejar de darle ese casi todo

en medio del sobretodo espanto

la dignidad puede resistir azul

en apenas dos metros de tela

y en esos centmetros que tu mano

sorte en la oscuridad hasta sus hombros

sobre todo

El lenguaje adelgaza hasta el hueso, el monoslabo, la palabrafundida. La sintaxis se quiebra; las formas trastabillan, los fragmentos cortan. En suma, lo potico sobrevive en la prosa de lo real, quizs para decir lo que no puede pronunciarse: una atmsfera espectral, una ciudad perdida en medio de la llanura, un aire que no sabemos respirar, un tabicamiento que presentifica lo siniestro que retorna en su extraa familiaridad.

Quedan entonces los poemas sin propiedad: esa lengua impropia, inapropiable, plstica a fuerza de romperse o desgarrarse, como una infancia interrumpida abruptamente, una tierra que transita de los diminutivos que nacen de la dulzura a los superlativos de lo terrible (o viceversa), como si el orden simblico necesitara reconstituirse para decir lo que apartamos con violencia de la mirada y nos impulsara a quebrantarlo como acto de resistencia.

Nada semejante, pues, a una sintaxis homicida. Escritura de la fragilidad, de un mundo arruinado por el dao, pero tambin por esa inocencia de las nuncaamadas, de las ta-abuelas que bajan las persianas a la siesta para dormir como nias en una habitacin trmula, con el clamor de las cigarras/ reverberando en el crneo. De la magia que, a pesar de lo improbable, ocurre. O como dice magistralmente la autora: El milagro que acontece siempre en voz baja.

Y en voz baja escribe Laura Giordani. Con la suave firmeza de quien reconstruye una temporalidad extempornea: lo que persiste en la atemporalidad de lo inconsciente. Lo que sigue murmurando, con su dolor antiguo y su pulso persistente, con la delicadeza de un discurso potico que se ha desprendido de ese tono declamatorio e imperativo que a menudo adopta cierta poesa con presuncin crtica. La escritura aqu, por el contrario, se hace inscripcin de un trazo que se ha desplazado de todo deseo de soberana: persiste, ms bien, como huella de una herida que construye un lugar para la reparacin (no el olvido), el cuestionamiento a una herencia histrico-poltica atravesada por la devastacin, la vuelta hacia lo que est fuera de campo, en suma, aquello que las mquinas de visin hegemnicas apartan. Slo entonces la promesa puede alzarse otra vez sin convertirse en una forma de engao o en un falso consuelo. Los versos de El juego en que andamos de Gelman resuenan aqu: desterrados del paraso, no queda ms que esta esperanza que come panes desesperados [i] . Las afiliaciones de Antes de desaparecer, aunque difciles de reconstruir, podran proliferar: prxima a poetas como Alejandra Pizarnik o Arnaldo Calveyra, Juan L. Ortiz, Juan Jos Saer o Juan Carlos Bustriazo, la autora escarba hacia atrs en la tierra negrsima del corazn para que la posibilidad de lo por venir no quede fijada como mera repeticin. No es extrao entonces que interrogue esa paz imperturbable de los suicidas y busque en la ternura o en la experiencia amorosa una posibilidad de amparo.

A travs de ese duelo de la historia colectiva y personal, enlazadas e inseparables, el sujeto puede recuperar su facultad transformadora, fuera de una dimensin estrictamente programtica. Inventar otros verbos. Otras formas de construir con el otro: esa infinita responsabilidad que nos atae frente a los dems, pero tambin frente a una naturaleza arrasada. Infinitivos para la existencia. All donde la sombra del duelo arroja otra luz sobre lo porvenir. En efecto, los archivos de la memoria como alguna vez seal Derrida [ii] - son una cuestin de porvenir: se regresa para inventar una infancia que nos aguarda. El movimiento no puede ser ms pertinente y admite recontextualizaciones diversas, incluso en un pas como Espaa, donde la dificultad para acceder a los archivos (el olvido institucionalizado como ley de memoria histrica) dificulta la construccin de una sociedad justa.

Habr que insistir en esa indisociabilidad de lo vivido y la historia ms amplia en que se inscribe, aun cuando Antes de desaparecer elude de forma deliberada un imaginario plagado de tpicos que errneamente se asocia a la poesa comprometida. Pero apenas hace falta decirlo: cuando la poesa nos compromete efectivamente con algo (un especfico proyecto poltico-existencial) no requiere ninguna declaracin: trabaja dentro, en la eleccin del barro, en el giro hacia aquello que vibra, inerme, resistiendo la crecida. Entonces un poema puede decir bondad, sin ruborizarse ante la evidencia abrumadora del mal que nos corroe el pecho.

Regresar a la infancia que nos aguarda, pues, no como algo dado, sino como aquello que el verbo (su performatividad), a travs de nueve infinitivos, vuelve a hacer posible. Ese mundo maravilloso que tiembla en lo minsculo. Con la conmocin de lo que se dice a la intemperie. Con la singularidad imprescindible de quien escribe con las rodillas lastimadas, pero tambin con las varas del zahor que busca el agua subterrnea que urgimos. Volviendo a creer en los pequeos milagros una segunda inocencia resucitando helechos despus de la helada en busca de esa luz que traen sus ojos menta-arrancada-del-corazn, aquel verde in-tacto.

Notas:

[i] Gelman, Juan (1999): 53 poemas, Grijalbo, Buenos Aires, p. 52.

[ii] () la cuestin del archivo no es, repitmoslo, una cuestin del pasado. No es la cuestin de un concepto del que dispusiramos o no dispusiramos ya en lo que concierne al pasado, un concepto archivable del archivo. Es una cuestin de porvenir, la cuestin del porvenir mismo, la cuestin de una respuesta, de una promesa y de una responsabilidad para maana. Si queremos saber lo que el archivo habr querido decir, no lo sabremos ms que en el tiempo por venir. Quiz. No maana sino en el tiempo por venir, pronto o quiz nunca. Una mesianicidad espectral trabaja el concepto de archivo y lo vincula, como la religin, como la historia, como la ciencia misma, con una experiencia muy singular de la promesa (Derrida, Jaques [1997]: Mal de archivo. Una impresin freudiana, trad. P. Vidarte, Trotta, Madrid, p. 44).



Laura Giordani ha publicado Cartografa de lo blando (2005), Materia Oscura (2010, Baile del Sol), Noche sin Clausura (2012, Candela, Ediciones Amargord), Antes de desaparecer (2014, Ediciones Tigres de papel) y la plaquette Celebracin del brote (2009, Zahor-Poesa en minsculas).

Sus poemas han sido incluidos en diversas antologas: Antologa de Poesa (ECA -Escritores Cordobeses Asociados, 2002), Aldaba (2004) Antologa de poetas hispanoamericanos, Cuadernos Caudales de Poesa (Edicin Caudal, Espaa, 2007), Los centros de la calle (Editorial Germanas, 2008) y Por donde pasa la poesa (Baile del Sol, 2011).

Asimismo, ha colaborado con algunas publicaciones como "La hamaca de Lona", "Youkali", "Viento Sur", "Ginebra Magnolia", "Eclipse", "The childrens book of american bird", "Confines" (Argentina), "Grumo" (Brasil-Alemania) y "Galerna" (USA).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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