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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2014

Sueos perdidos, ejrcitos perdidos, Estados yihadistas, y el arco de inestabilidad
Quin gan en Irak?

Tom Engelhardt
Tom Dispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Mientras la situacin se enmaraaba en Irak la semana pasado y apareca la posible configuracin del primer Estado yihadista en la historia moderna, record esta perla del verano de 2002. En aquel entonces, el periodista Ron Suskind tuvo una reunin con un importante asesor del presidente George W. Bush (identificado posteriormente como Karl Rove). Describi como sigue parte de su conversacin:

El asistente dijo que gente como yo estaba en lo que llamamos la comunidad basada en la realidad, que defini como gente que cree que las soluciones emergen de su estudio bien ponderado de la realidad discernible. Asent con la cabeza y murmur algo sobre principios de la ilustracin y del mtodo emprico. Me interrumpi. No es la manera cmo el mundo sigue funcionando realmente, sigui diciendo. Ahora somos un imperio, y cuando actuamos, creamos nuestra propia realidad. Y mientras estis estudiando esa realidad juiciosamente, cmo os plazca volveremos a actuar, creando otras realidades nuevas, que tambin podis estudiar, y as se arreglarn las cosas. Somos protagonistas de la historia y vosotros, todos vosotros, tendris que limitaros a estudiar lo que hacemos.

A medida que los eventos se desarrollan en medio de un creciente caos en toda la regin que funcionarios de los aos de Bush gustaban de llamar Gran Medio Oriente, considerad la escalofriante exactitud de esa declaracin. El presidente, su vicepresidente Dick Cheney, su secretario de defensa Donald Rumsfeld, y su consejera de seguridad nacional Condoleezza Rice, entre otros, fueron ciertamente protagonistas de la historia. Crearon nuevas realidades y, exactamente como sugiri Rove, al resto de nosotros solo nos queda estudiar lo que hicieron.

Y qu hicieron! Sus sueos geopolticos no podran haber sido ms grandiosos o ms globales. (Evitemos la palabra megalmanos.) Esperaban pacificar el Gran Medio Oriente, guarnecer Irak durante generaciones, hacer que Siria e Irn se sometieran al poder estadounidense, purgar el pantano global de terroristas, y crear una Pax Americana global basada en fuerzas armadas tan dominantes que ningn otro pas o bloque de pases pudiera llegar a desafiarlas.

Era casi un sueo y nada, ni un pellizco, lleg a realizarse. Exactamente como sugiri Rove que procederan exactamente como ya saba que haran en el verano de 2002 actuaron para crear un mundo segn su imagen, un mundo que imaginaban que controlaran como ninguna potencia imperial en la historia. Utilizando esas fuerzas armadas insuperables, lanzaron una invasin que penetr el corazn petrolfero de Medio Oriente. Tomaron una capital importante, Bagdad, mientras decapitaban (como decan en aquel entonces) el rgimen que diriga Irak y que haba, de un modo particularmente brutal, reprimido tensiones mutuamente destructivas.

No les faltaba nada en cuanto a confianza. Entre las primeras acciones de L. Paul Bremer III, el procnsul que nombraron para dirigir su ocupacin, hubo una orden desmovilizando el ejrcito de 350.000 hombres del autcrata iraqu Sadam Hussein y tambin el resto de sus fuerzas armadas. Su plan: reemplazarlas por una fuerza de proteccin de las fronteras ligeramente armada inicialmente de 12.000 soldados y al final de tal vez 40.000 armados y entrenados por Washington. Considerando su visin del mundo, tena total sentido. Por qu necesitara Irak ms que eso con la presencia de militares estadounidenses, bueno, siempre, en una serie de bases permanentes que los contratistas del Pentgono estaban construyendo? Qu peligros podran aparecer en el vecindario con una fuerza semejante? Muy pronto qued en claro que lo que haban hecho realmente era enviar al cuerpo de oficiales iraques y a la mayor parte de los soldados del pas a las filas de desocupados, creando la base para una insurgencia sun con capacidad militar. Un comienzo brillante!

Ntese que ahora las noticias estn repletas de comentarios sobre la falta de una fuerza area iraqu funcional. Por eso, en los ltimos meses, el primer ministro Maliki ha estado pidiendo al gobierno de Obama que vuelva a enviar el poder areo estadounidense a colmar la brecha. Sadam Hussein tena una fuerza area. Otrora haba sido una de las mayores en Medio Oriente. El gobierno de Bush, sin embargo, lleg a la conclusin de que las nuevas fuerzas armadas iraques no necesitaran aviones de guerra, helicpteros, o muchas otras cosas, sobre todo si la Fuerza Area de EE.UU. estara cerca en bases como Balad en Irak Central. Quin necesitaba dos fuerzas areas?

Cuidado con lo que deseas

Todo deba ser una especie de milagro blico. Los invasores estadounidenses seran recibidos como liberadores, la misin cumplida rpidamente e importante operaciones de combate terminadas en un destello como George Bush anunci de un modo tan infame el 1 de mayo de 2003, despus que su Top Gun aterrizara sobre la cubierta del USS Abraham Lincoln. No menos milagroso fue el hecho de que sera esencialmente algo gratuito. Despus de todo, como seal en esos das el subsecretario Paul Wolfowitz, Irak flota sobre un mar de petrleo, lo que significaba que un pas liberado pagara todos los costes de reconstruccin sin pestaear.

Los busheviques entraron a Irak con un poderoso sentido de que estaban construyendo un protectorado estadounidense. Por qu entonces no sera facilsimo realizar sus ambiciosos planes de privatizar la economa iraqu, desmantelar el vasto sector pblico del pas (dejando sin trabajo a otro ejrcito de empleados), e imponer sus corporaciones amigas para que ayudaran a dirigir el pas y a gigantescas compaas petroleras para acelerar la economa energtica, sufriente despus de aos de sanciones y de mal mantenimiento? A fin de cuentas, el Irak de Washington bombeara suficiente petrleo crudo de una de las mayores reservas de combustible fsil del planeta para hundir la OPEC, dejando en libertad al poder estadounidense para que flotara a alturas an mayores sobre ese mar de petrleo. Como autoridad ocupante, con una arrogancia despampanante, emitieron rdenes que sonaban como si hubieran sido escritas por funcionarios de alguna potencia imperial del Siglo XIX.

En breve, fue algo propio para los libros de historia. Y ninguna cosa nada result como pensaban. Casi se podra decir que no importa qu soaran, lo que ocurra era invariablemente lo contrario. Para los que vivamos en la comunidad basada en la realidad, por ejemplo, hace tiempo que era evidente que su guerra y ocupacin costara a EE.UU. literal y figurativamente un ojo de la cara (y que los costes para los iraques seran incalculables). Ms de dos billones de dlares ms tarde sin incluir astronmicos costes futuros de postguerra Irak es una catstrofe.

Y 25.000 millones de dlares ms tarde, el ltimo vestigio del Irak estadounidense, las fuerzas de seguridad que, a fin de cuentas, Washington form en proporciones masivas, parecen estar en un estado de disolucin. Se informa que hace un poco ms de una semana, ante el avance de 800-1.300 combatientes del Estado Islmico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en ingls) y la oposicin de milicias tribales y poblaciones locales, cerca de 50.000 oficiales y soldados del ejrcito abandonaron su armamento estadounidense a los insurgentes sunes y yihadistas extranjeros, dejaron sus uniformes al borde de diferentes carreteras, y huyeron. Como resultado, partes importantes de Irak, incluyendo Mosul, la segunda ciudad por su tamao, cayeron en manos de insurgentes sunes, algunos de pasado sadamista, y un pequeo ejrcito de yihadistas evidentemente financiados por Arabia Saud y Kuwait, ambos aliados de EE.UU.

La arrogancia de esos aos de ocupacin deja a cualquiera sin respiracin. Bush y sus mximos funcionarios transformaron la realidad en una escala casi inimaginable y, al estudiar la regin en la actualidad, los resultados no tienen ninguna relacin con el mundo que se haban imaginado. Ninguna en absoluto. Por otra parte, hubo dos sueos que haban tenido que, de cierta manera, llegaron a realizarse.

Muchos estadounidenses todava recuerdan las afirmaciones engaosas del gobierno de Bush completas con visiones de nubes en forma de hongos ascendiendo de las ciudades estadounidenses de que Sadam Hussein tena un floreciente programa nuclear en Irak. Pero quin recuerda que, como parte de la justificacin de la invasin, la administracin tambin haba pretendido que exista una madura y simbitica relacin entre el Irak de Sadam Hussein y al Qaida? En otras palabras, la invasin sera justificada de cierto modo como respuesta a los ataques del 11-S (con los cuales Sadam Hussein no tuvo nada que ver). Quin recuerda que, el ao despus que las tropas estadounidenses ocuparon Bagdad, cuando la evidencia del programa nuclear se haba ido al traste, el vicepresidente Dick Cheney, respaldado por George W. Bush, dobl la apuesta respecto a al Qaida?

Evidentemente hubo una relacin. Ha sido atestiguada, dijo el vicepresidente en CNBC en junio de 2004. La evidencia es abrumadora. Comienza a principio de los aos noventa. Involucra toda una serie de contactos, contactos a alto nivel con Osama bin Laden y funcionarios de los servicios de inteligencia iraques. Basadas en inteligencia cuidadosamente seleccionada, result que esas afirmaciones tambin eran fraudulentas, o como dijo cortsmente David Kay, el hombre asignado por el gobierno para encontrar las armas faltantes de destruccin masiva y esos vnculos con al Qaida, carentes de evidencia. Para entonces, sin embargo, 57% de los estadounidenses haban sido convencidos de que ciertamente hubo una relacin significativa entre Irak de Sadam y al Qaida, y 20% crea que Sadam estaba directamente relacionado con los ataques del 11-S.

Ten cuidado, como dicen, con lo que deseas. Ms de una dcada despus de su invasin y ocupacin, despus que Cheney formul esas fervientes afirmaciones, ningn gobierno tendra el menor problema en vincular al Qaida con Irak (o Siria, Yemen, o una serie de otros pases). Una dcada despus, aparece la evidencia. Irak sun, junto con reas de la vecina Siria, uno de los pases que supuestamente se rendira ante el podero estadounidense, que ahora incluye un rudimentario Estado yihadista, una criatura trada al mundo en parte significativa gracias a los sueos y fantasas de los visionarios del gobierno de Bush. En todo el Gran Medio Oriente, el yihadismo e imitadores baratos de al Qaida de todo tipo estn en auge, mientras grupos terroristas desestabilizan regiones de Pakistn al Norte de frica.

Creando un arco de inestabilidad

 

En el perodo antes y despus de la invasin de Irak, altos funcionarios de Bush y sus seguidores neoconservadores hablaron con deleite de doblegar un rea desde el Norte de frica pasando por Medio Oriente y hasta Asia Central que calificaron de arco de inestabilidad. En un discurso de febrero de 2006 ante la Legin Americana, centrado en su Guerra Global contra el Terror, por ejemplo, el presidente Bush dijo caractersticamente: Lenta pero seguramente estamos ayudando a transformar el Medio Oriente en general de ser un arco de inestabilidad a ser un arco de libertad. Y a medida que la libertad llega a ms gente en esa regin vital, tendremos nuevos aliados en la guerra contra el terror, y nuevos socios en la causa de la moderacin en el mundo musulmn y en la causa de la paz.

Para entonces ese arco, que en el perodo antes del 11-S haba sido razonablemente estable, ya estaba en llamas. Actualmente flamea. Casi 13 aos despus del inicio de la Guerra Global contra el Terror y de los primeros bombardeos en Afganistn, 11 aos despus de que se hizo caso omiso de una protesta global contra la guerra y se lanz la invasin de Irak, y tres aos despus que los estadounidenses se reunieron frente a la Casa Blanca para celebrar la muerte de Osama bin Laden, ese arco ha sido desestabilizado de un modo sorprendente.

A medida que recientemente las cosas pasaron de mal a peor en Irak, combatientes yihadistas en Pakistn atacaron el Aeropuerto Internacional de Karachi, un ataque que impact al pas y sugiri que el alcance de los talibanes paquistanes estaba aumentando. Al mismo tiempo, despus de una pausa de seis meses, el gobierno de Obama reinici su campaa de asesinatos con drones de la CIA en las zonas fronterizas tribales de Pakistn, un programa profundamente impopular que ha sido un factor desestabilizador significativo por derecho propio. Mientras tanto, en Yemen, donde EE.UU. ha estado realizando durante aos una guerra de operaciones especiales y drones contra un creciente grupo imitador de al Qaida, combatientes desconocidos paralizaron durante das el suministro de electricidad en Sanaa, la capital. El bao de sangre sirio, por cierto, contina con clculos de 160.000 o ms muertos en ese conflicto multilateral, mientras en Libia, que ahora es un pas esencialmente ingobernable y catico de milicias yihadistas y de otro carcter y de ambiciosos generales, las tensiones y los combates aumentaron.

Hay que verlo como la pesadilla de George W. Bush y el sueo hmedo de Osama bin Laden. El 11 de septiembre de 2001, una organizacin relativamente pequea, modestamente financiada y especializada en la planificacin de sorpresas terroristas cada par de aos realiz un notable acto de suerte televisada. De esas torres colapsadas, vino todo lo dems, gracias en gran parte a los actos de los fundamentalistas del gobierno de Bush, cuyos mximos funcionarios pensaron que haban encontrado su principal oportunidad, hablando geopolticamente, en la carnicera del momento.

Casi 13 aos despus, existe un proto-Estado yihadista, un califato de fantasa, en el corazn de Medio Oriente. Ahora, cuando son muchsimos en la regin, yihadistas de una tendencia al Qaidista estn armados hasta los dientes con armamento estadounidense desechado. En el Norte de frica, otros yihadistas utilizan armamento de los antiguos arsenales del autcrata libio Muamar Gadafi, saqueado despus de la intervencin del presidente Obama de 2011 en ese pas. Los yihadistas de ISIS tienen ahora cientos de millones de dlares robados de la filial en Mosul del banco central iraqu como financiamiento y han avanzado hacia Bagdad. Incluso Osama bin Laden no podra haber supuesto que las cosas resultaran tan bien.

Las armas de la locura

 

Despus de la cada de Mosul, ISIS avanz con incluso ms rapidez que el ejrcito estadounidense en camino hacia Bagdad en la primavera de 2003. En algunas ciudades y pueblos dominados por sunes, las tomas fueron notablemente incruentas. En Baiji, con una central que suministra electricidad a Bagdad y la mayor refinera de petrleo de Irak (que ahora est bajo ataque), se informa que los insurgentes llamaron a la polica y le pidieron que abandonara la ciudad y lo hizo. En Kirkuk, una ciudad en el norte de Irak que los kurdos han reivindicado hace tiempo como la capital natural para un Kurdistn independiente, tropas iraques abandonaron silenciosamente sus armas y uniformes y abandonaron la ciudad, mientras fuerzas kurdas armadas se instalaban, sin duda permanentemente.

Teniendo todo en cuenta, ha sido una debacle como hemos visto solo dos veces en nuestra historia. En China, cuando en 1949 las fuerzas armadas de Chiang Kai-shek, en gran parte armadas y entrenadas por EE.UU., se desintegraron ante las fuerzas insurgentes del lder comunista Mao Zedong y un cuarto de siglo despus, cuando una creacin militar puramente estadounidense, el ejrcito sudvietnamita, colaps ante una ofensiva de tropas norvietnamitas y fuerzas rebeldes locales. En cada caso, la derrota resultante fue psicolgicamente inquietante en EE.UU. y condujo a acerbos debates, extraordinariamente extraos, y duraderos sobre quin perdi China y quin perdi Vietnam.

Ya aparecen seales en este pas tempranas de un debate igualmente extrao sobre la prdida de Irak. No debiera sorprender a nadie, ya que lo nico que queda por distribuir es la culpa. El senador John McCain, ferviente partidario de la invasin y ocupacin de 2003, lanz la vuelta ms reciente del juego de la culpa. Culp por la avalancha de eventos a la decisin de la administracin de Obama de retirar fuerzas de EE.UU. de Irak en 2011 (gracias a un acuerdo negociado por el gobierno de Bush), sin dejar una presencia significativa. Citndose a s mismo como si fuera otra persona, dijo: Lindsey Graham y John McCain tenan razn. El senador Graham y yo predijimos que esto sucedera por no haber dejado fuerzas en Irak.

El senador Roy Blunt de Missouri fue tpico de los polticos republicanos que comenzaron a promover esa lnea. Es una situacin desesperada, dijo. Se desarrolla rpido. Parece que todo resulta mal por nuestra poltica de no dejar a nadie all como fuerza estabilizadora. En un estallido semejante, la pgina editorial del Wall Street Journal escribi: Al retirarse totalmente de Irak, el seor Obama coloc su deseo de tener un tema de conversacin para su campaa por la reeleccin por sobre los intereses de EE.UU. Ahora nosotros y el mundo enfrentamos esa realidad: Una guerra civil en Irak y el nacimiento de un refugio terrorista que tiene la confianza, y adquiere rpidamente los medios, de enarbolar una bandera para una nueva generacin de yihadistas, en Irak y ms all.

Y as van las cosas. En este caso, sin embargo, es posible que todo el asunto no importe mucho. En un pas visiblemente cansado por nuestras guerras en este siglo, muchas personalidades de la elite consideran que ms intervencin en Irak es desagradable, es posible que Quin perdi Irak nunca llegue a conseguir el tipo de fuerza que obtuvieron los otros dos debates perdidos.

Mientras tanto, sin embargo, el mundo de Medio Oriente est sufriendo un vuelco total. Tomemos el ejemplo de Irn. En otro tiempo, se pensaba que Irak era solo una parada intermedia. Como gustaban de decir bromeando los neoconservadores de esos das: Todos quieren ir a Bagdad. Los hombres de verdad quieren ir a Tehern. Sucede que rpidamente el vecindario alrededor de Bagdad se volvi tan desagradable que el gobierno de Bush se encontr pronto tan atascado en insurgencias minoritarias imposibles de ganar en Irak y Afganistn que nunca coloc a los militares de EE.UU. en ese camino a Tehern.

Actualmente, parece que los iranes se aprestan a ir al rescate de Washington en Irak. Ya se rumorea que podran estar enviando, o considerando el envo de, elementos de los Guardias Republicanos para proteger Bagdad. Como resultado, EE.UU. se encuentra en una alianza tcita con Irn en Irak, mientras se mantiene en su contra en Siria. Al mismo tiempo, todava est aliado con Arabia Saud en Siria contra el rgimen de Bacher al-Asad, mientras enfrenta los desastrosos frutos del financiamiento saud del brutal Estado yihadista recin renacido que aparece por lo menos temporariamente en las tierras fronterizas sunes de Irak y Siria.

El sistema en Medio Oriente, como otrora era conocido se ha, con la singular excepcin de Israel, evaporado en gran parte y donde exista ahora hay cada vez ms caos. Es muy probable que solo empeore. Es posible que nosotros no solo hayamos perdido Irak, pero cabe alguna duda de que Washington perdi en Irak? Los objetivos estadounidenses en la regin fueron consumidos por las llamas de una manera tan espectacular, tan ignominiosa, que actualmente no queda nada de ellos. A la pregunta, Quin perdi Irak? puede no haber ninguna respuesta, o tal vez solo la reaccin sombra: nadie. A fin de cuentas, es seguro que los iraques sern los perdedores, a lo grande, como los sirios al otro lado de la frontera, ahora inexistente, entre lo que hasta hace poco eran dos pases.

En cuanto al futuro que Washington puede ofrecer, parece que el gobierno de Obama considera responder a la crisis en Irak de la nica manera que conoce: con bombas, misiles crucero y drones. Los sueos geopolticos de la era de Bush estn enterrados en algn sitio en lo profundo de los escombros de Irak, mientras la actual Casa Blanca no tiene ni visionarios ni sueos globales, grandiosos o de otro tipo. Solo hay managers y burcratas tratando de manejar un planeta poco cooperativo. La pregunta que sigue existiendo es: Volvern o no a enviar el poder areo estadounidense a Irak? Perdern o no, su insensatez y desestabilizarn predeciblemente an ms una situacin terrible?

Mientras tanto, una pequea nota al pie de la historia futura: en vista de lo que acabamos de ver, podra valer la pena de ser escptico respecto a las noticias provenientes de Afganistn sobre las capacidades cada vez ms impresionantes de las fuerzas de seguridad afganas, otra gigantesca pandilla establecida, financiada, entrenada y armada por los militares estadounidenses (y contratistas privados asociados). Despus de todo no hemos odo algo semejante antes en algn otro sitio?


 Tom Engelhardt es uno de los fundadores de American Empire Proyect. Es autor de The United States of Fear y de una historia de la Guerra Fra, The End of Victory Culture (a partir de la cual se ha adaptado parte de este ensayo). Dirige TomDispatch.com, del Nation Institute. Su ltimo libro, en coautora con Nick Turse, es Terminator Planet: The First History of Drone Warfare, 2001-2050.

Copyright 2014 Tom Engelhardt

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175858/tomgram%3A_engelhardt%2C_the_guns_of_folly/#more



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