Portada :: Brasil :: Las caras ocultas del Mundial 2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2014

Turismo sexual en la Copa Mundial

Alba Carosio
Rebelin


El colonialismo europeo patriarcal, racista y discriminador ha marcado a las mujeres latinoamericanas y las ha simbolizado como cuerpos preferentemente erotizados, convertidos en instrumento para la sujecin y la reproduccin del colonizador. Nuestros pases son vistos desde otros continentes como lugares para el placer, lugares donde consiguen fcilmente mujeres, mujeres que tambin se exportan como indocumentadas para los mercados del sexo o de los cuidados.

Brasil es a nivel mundial el segundo destino preferido despus de Tailandia- para turismo sexual, especialmente de menores. Aunque la venta de sexo en Brasil no es delito a partir de los 14 aos, hay menores de esa edad en esa situacin. UNICEF calcula que hay aproximadamente 250 mil nios involucrados en la prostitucin. En el imaginario mundial es un pas con playas, y sol, donde todo est permitido, un pas de garotas semidesnudas siempre dispuestas al sexo, y donde todo se puede. Est comprobado que el aumento de la prostitucin es proporcional al turismo, y se ha calculado que la Copa Mundial ha hecho llegar 3,5 millones de turistas a Brasil.

El futbol es considerado un deporte masculino por excelencia, es cosa de hombres. El partido es un escenario social varonil, de poder y violencia masculina, que resulta ser un ritual machista por excelencia, con semejanzas al ritual de las batallas. Los fanticos expresan su pasin por el equipo usando sus colores en la cara y en la ropa, aupando a los jugadores, y cantando canciones intimidatorias para el contrario. La pasin puede llevar a la violencia, tal es el fenmeno de las barras bravas, ultras, tifossi y hooligans en las que se conjugan sentimiento de pertenencia a un grupo, exaltacin, desenfreno y agresividad. En las barras bravas no entran mujeres.

El machismo sexista en la cultura futbolstica es un hecho, y va ms all del propio campo o estadio de ftbol, trasciende al partido proyectndose en las ceremonias de festejo posteriores, as como en los espacios de comunicacin e informacin de carcter deportivo. El cuerpo de las mujeres se usa como un objeto parte de la fiesta, su uso y abuso es legitimado por la cultura machista.

En el contexto de la fiebre mundialista, los servicios que se ofrecen a la hinchada turista incluyen los sexuales. Hoy se sabe, que acompaando a las Copas Mundiales que se fueron sofisticando y convirtindose en una industria muy poderosa, se produce siempre un aumento de la prostitucin. Y para satisfacer el negocio de la venta de cuerpos humanos, se naturaliza la explotacin sexual, incluyendo a las nias. Se aumenta la captacin interna y externa de nuevas integrantes, y se incrementa la trata, trayendo jvenes desde pases vecinos. Despus de las drogas y de las armas, la trata de personas es el mercado transnacional ms redituable del mundo.

La Marcha Mundial de Mujeres de Brasil denuncia que las mujeres son tomadas como mercanca en la industria del sexo que acompaa a los mundiales. Usando el slogan "Contra el machismo estndar de la FIFA", llaman la atencin sobre la responsabilidad de los organizadores en esta violacin a los derechos humanos que es la prostitucin. No se trata de daos colaterales, tal y como hoy se vive esta justa deportiva, h

hay una conexin estructural entre la cultura machista, el negocio capitalista y la explotacin sexual que rodea a las Copas Mundiales.

Los movimientos de mujeres promueven una campaa que dice Di no al turismo sexual, comprar sexo no es un deporte y tambin Los hombres de verdad no compran mujeres. La organizacin Mujeres de Paz en el Mundo trata de hacer visible que la explotacin sexual es la nueva forma de la esclavitud colonial, donde se une machismo y racismo que redoblan la vulnerabilidad de las mujeres afro. Hay mucho dinero en juego, se venden las mujeres brasileas como exuberantes smbolos sexuales y los turistas que vienen a ver la copa y tambin reciben un catlogo de mujeres.

El Ministerio de Turismo solicit a Adidas, patrocinador oficial de la Copa, el retiro de camisetas del Mundial que promovan el turismo sexual mostrando partes del cuerpo femenino junto con el baln. El Gobierno nacional lanz un portal en Internet e inaugur una campaa de difusin, cuyo primer corto propone "no manchar la camiseta" con la explotacin sexual de mujeres durante el Mundial de Ftbol. El spot "Paremos la trata" convoca a los varones "a desnaturalizar la relacin entre explotacin sexual y fiesta deportiva".

"Brasil est feliz de recibir turistas para el Mundial, pero tambin est listo para combatir el turismo sexual", dijo Dilma Rousseff.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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