Portada :: Europa :: El rapto de Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2014

Discurso de Michel Barnier, Comisario de Mercado Interior y Servicios de la Unin Europea
Fortalecimiento de la Asociacin Transatlntica ms all del TTIP: Una visin estratgica para la UE y EE.UU.


El texto que sigue es la traduccin del discurso pronunciado en el Center for Strategic and International Studies (CSIS) en Washington el pasado 12 de junio 2014. Es de inters porque hace explcito el lado belicista del Tratado Transatlntico de Libre Comercio (TTIP). Traduccin por S. Segu.


Buenas tardes, seoras y seores:

Les doy las gracias por haberme invitado a hablar en el CSIS hoy.

Estoy muy contento de estar aqu hoy, delante de un pblico estadounidense, ya que es de la mayor importancia continuar hoy el dilogo con nuestros amigos estadounidenses.

Estuve en Bruselas el pasado mes de marzo, cuando el presidente Obama se dirigi a los jvenes europeos. Y puedo decirles que a veces es bueno que se nos recuerde los valores que compartimos, tal como hicimos en las playas de Normanda hace unos das.

La razn por la que estoy aqu con ustedes hoy es precisamente porque me gustara compartir con ustedes cmo queremos defender esos valores, junto con ustedes.

1 - El mundo ha cambiado desde el fin de la Guerra Fra; nuestra relacin debe profundizarse.

A ambos lados del Atlntico, nos hemos enfrentado a la peor crisis financiera y econmica desde la Gran Depresin. Estados Unidos tom medidas importantes: implement un fuerte plan de recuperacin y una resuelta poltica monetaria. Y est en camino hacia la independencia energtica, un objetivo que hubiera parecido totalmente irreal hace tan slo unos aos.

En Europa tambin, hemos dado grandes pasos:
para salvar el euro;
para regular los mercados financieros;
establecer la unin bancaria;
consolidar las finanzas pblicas;
mejorar nuestra competitividad;
y poner en marcha nuevos sistemas de gobernanza econmica y fiscal.

Confo en que tanto EE.UU. como Europa saldrn fortalecidos de la crisis. Pero esto no ser suficiente.

Desde el fin de la Guerra Fra, el mundo en que vivimos se ha vuelto ms pequeo, ms rpido, ms complejo y ms interconectado. Han surgido nuevos actores, nuevas interdependencias y nuevas amenazas. Las desigualdades, el agotamiento de los recursos, el cambio climtico y la demografa siguen siendo fuentes de inestabilidad en muchas partes del mundo.

Otros pases fuera de EE.UU. y Europa han entrado en la escena mundial como grandes potencias econmicas industriales y a veces militares: China, India y Brasil, por nombrar algunos. Defendiendo sus propios intereses en su esfera de influencia, tomando posiciones fuertes en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Todo ello conduce a la turbulencia y la intranquilidad en ms y ms lugares de todo el mundo: en el Sahel, tan dolorosamente recordado por el secuestro de las escolares en Nigeria: en Afganistn y Pakistn. En todo el Oriente Prximo, donde la crisis siria enva pocas seales de que vaya a resolverse. Y el aumento de la presin de los fundamentalistas en Iraq. Ms cerca de casa, en Ucrania, donde el ejrcito nacional y los separatistas estn ahora enfrentndose abiertamente entre s en la regin Slaviansk. Y no debemos olvidar las tensiones que emergen en el Mar del Sur de China.

En todas partes vemos que las crisis regionales pueden convertirse en conflictos violentos. Y que la violencia puede proceder tanto de actores estatales como de otros no estatales. Los terroristas pueden golpear a cualquiera, en cualquier lugar. Un coche bomba en Kabul; o un Kalashnikov en un museo judo de Bruselas, hace unos das. Las armas de destruccin masiva siguen estando al alcance de un cierto nmero de pases. Los ciberataques pueden ir dirigidos a todos nosotros: los gobiernos, los bancos, las compaas de telecomunicaciones u hospitales.

En este nuevo orden, o desorden, internacional el liderazgo econmico, militar, poltico e incluso moral de Occidente est siendo cada vez ms cuestionado.

Si EE.UU. y la UE quieren estar en condiciones de influir en este nuevo mundo, tenemos que ser actores, no espectadores. Tenemos que actuar juntos. En medio de tanta turbulencia, es vital saber quines son tus amigos. Ser capaz de contar con un socio fiable. Y quiero hacer hincapi en ese punto en el da de hoy: Europa es ese socio fiable para EE.UU.. Y estamos decididos a actuar junto con ustedes para defender nuestros valores e intereses comunes.

Para ello y este es mi segundo punto como aliados naturales y amigos cercanos, tenemos que ser capaces de redisear nuestra relacin y desarrollarla an ms. No necesito recordar la larga y especial asociacin que hemos construido juntos. EE.UU. intervino dos veces en el siglo pasado para ayudar a defender la democracia en Europa contra la dictadura y la tirana, y ayud a reconstruir Europa con el Plan Marshall.

Juntos resistimos la expansin del comunismo en la era de la Guerra Fra; vimos el colapso del Teln de Acero y la reunificacin de la familia europea. Y, ms recientemente, hemos sido socios en la lucha contra el terrorismo, en particular en Afganistn.

Hoy en da, las negociaciones para un TTIP libre y justo iniciadas el ao pasado, ofrecen una oportunidad nica para reforzar y redisear la asociacin transatlntica. Para hacer crecer nuestras dos economas sin renunciar a los valores que nos son propios. Para estar en la vanguardia de las normas y estndares mundiales. Y para dar forma al entorno global de negocios en los aos venideros. Tenemos que ser ambiciosos y construir un mercado transatlntico real.

El comercio entre nosotros no tropieza sobre los aranceles de importacin, ya bastante bajos en torno al 4%. Es en los temas de detrs de las fronteras donde radica el verdadero potencial de mejora. Y ah es donde tenemos que enfocar nuestras energas.

El presidente Obama ha dicho que el Tratado debe ser libre y justo. Estoy de acuerdo. Y todava no estamos all.

Sin embargo, seoras y seores, por importante que el TTIP sea, la relacin entre EE.UU. y Europa no pueden y no deben reducirse a slo un rea de libre comercio. Tiene que ser una relacin poltica ms fuerte.

2 - Si los europeos queremos seguir siendo sus mejores aliados en el escenario mundial, tenemos que actuar tambin como proveedores de seguridad.

No podemos dejar a los EE.UU. solos en el papel de nico polica del mundo. Como el presidente Obama lo manifest en West Point hace dos semanas: Los EE.UU. slo puede usar su podero militar cuando sus propios intereses fundamentales estn amenazados. Aliados y socios tienen que movilizarse en una accin colectiva. El Presidente tambin dijo con razn lo siguiente: el aparato militar de EE.UU. sigue siendo el mayor de martillo en el mundo. Pero no todo problema es un clavo. En conjunto, estos dos supuestos deben ser la base de una asociacin de seguridad transatlntica renovada.

En el mundo actual, la seguridad casi nunca se puede lograr slo por medios militares. Lo que necesitamos es un enfoque integral, basado en un amplio espectro de instrumentos, en su mayora civiles. Este es el enfoque tradicional de seguridad de la UE y la caracterstica principal de su Poltica Exterior y de Seguridad Comn (PESC).

Sin embargo, en muchos casos, es indispensable respaldar esos instrumentos civiles con la capacidad de utilizar la potencia de fuego militar. De lo contrario, la diplomacia sigue siendo ineficaz. Por tanto, una PESC creble necesita una fuerte PDSD (Poltica de Defensa y de Seguridad Comn). Europa slo puede convertirse en un proveedor de seguridad creble si tambin dispone de medios militares para actuar. Y para ser capaz de actuar sin depender en todo momento del apoyo de EE.UU.

Desafortunadamente, esto no es la realidad hoy en da. Durante muchos aos, las naciones europeas han reducido constantemente su gasto en defensa y, para hacer las cosas an peor, lo hicieron de forma no coordinada. Esto ha dado lugar a importantes deficiencias en las capacidades, que limitan la capacidad de Europa para actuar.

Para superar estas deficiencias y construir una capacidad de actuacin, Europa tiene una sola opcin: la cooperacin y la integracin.

Como expres recientemente Arnaud Danjean, Presidente de la Subcomisin de Seguridad y Defensa del Parlamento Europeo: Ninguno de nuestros Estados miembros, ni siquiera Francia o el Reino Unido, las dos potencias militares ms fuertes, est en una posicin por s solo de hacer frente a los retos de seguridad actuales y las amenazas en Europa. Ninguno de nuestros Estados miembros, ni siquiera Alemania, la potencia econmica ms fuerte, est en una posicin por s sola para garantizar la competitividad de su base industrial nacional. Ninguno de nuestros Estados miembros, ni siquiera los ms atlantistas, est en una posicin para apoyarse eternamente en la proteccin de EE.UU.

En pocas palabras: EE.UU. necesita una Europa fuerte. Y slo una Europa unida tiene el potencial de ser fuerte. Una PESC, no una nica PESC. Una Europa unida, no uniforme.

En la UE de hoy, hay una conciencia creciente de la necesidad de hacer frente a este desafo. En diciembre pasado, por primera vez desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, los lderes europeos se reunieron para discutir de defensa al ms alto nivel poltico. Y claramente se comprometieron en la intensificacin de la Poltica Exterior y de Seguridad Comn.

Cmo?:

En primer lugar, aumentando la eficacia de la PDSD (en particular mediante el fortalecimiento del enfoque de seguridad integral que combina medios civiles y militares).

En segundo lugar, mejorando el desarrollo de las capacidades de defensa (con especial atencin a las deficiencias de capacidad ms importantes).

Y en tercer lugar, fortaleciendo la industria de defensa europea (en particular, mediante la profundizacin del mercado interior de la UE para la defensa y el fomento de la innovacin).

Para lograr estos objetivos, se encarg los Estados miembros y las instituciones europeas a tomar ms de 30 medidas concretas.

Este catlogo incluye una amplia gama de medidas, que van desde la preparacin de una Estrategia de Seguridad Martima al desarrollo de una capacidad de repostaje aire-aire y el desarrollo de una seguridad integral del rgimen de abastecimiento.

El mensaje fue claro: los Estados miembros y todas las instituciones de la UE; el Servicio de Accin Exterior, bajo la direccin de Cathy Ashton, la Agencia Europea de Defensa y la Comisin Europea tienen que entregar y reportar sus avances a los Jefes de Estado y de Gobierno en junio de 2015.

Sabemos que la cooperacin en defensa nunca es fcil, ya que alude a la soberana nacional. Y que los pases europeos tienen fuertes tradiciones nacionales que siguen siendo fuertes obstculos a cualquier enfoque comn.

Esa es una de las razones por las que creo que la Comisin Europea tiene un papel que desempear y puede aportar un valor aadido real. Por supuesto, la defensa sigue siendo principalmente un dominio para los Estados miembros. Sin embargo, la Comisin siempre ha sido el motor de la integracin europea, y puede serlo tambin en el sector de la defensa. S que las competencias de la Comisin en este mbito son limitadas, pero puede hacer una contribucin importante con sus polticas, como las de mercado interior, industria, investigacin, energa y espacio.

No vamos a alcanzar estos objetivos de la noche a la maana. Sin embargo, son necesarios, y estoy convencido de que la prxima Comisin mantendr en un lugar preeminente de su programa la seguridad y la defensa.

Pero tenemos que hacer ms.

Como poltico y en base a los recientes acontecimientos, veo tres hechos principales:

En primer lugar, la situacin en Crimea dej claro que nos falta un rgimen de sanciones rpido y eficiente. Dado que no tenemos un conocimiento o una visin general de las inversiones y los activos en poder de las empresas y los ciudadanos rusos en la UE, nos tom demasiado tiempo para reaccionar. He pedido desde hace tiempo un sistema de seguimiento de las inversiones extranjeras implementables, sobre todo los de las tecnologas crticas o las industrias de defensa.

En segundo lugar, la amenaza al suministro de gas de Europa nos da una oportunidad nica para iniciar una reflexin sobre la energa en Europa, tal como se hizo aqu una serie de aos atrs con el gas de esquisto. Esto es tanto una cuestin de independencia, como de competitividad.

Y en tercer lugar, creo que es de suma importancia abrir un amplio debate sobre las prioridades estratgicas de Europa.

Sobre la base de la estrategia de seguridad existente, es preciso desarrollar un nuevo concepto estratgico. Uno que defina nuestros intereses comunes, las amenazas que enfrentamos, y las capacidades necesarias para hacer frente a estas amenazas.

Necesitamos un concepto as para orquestar mejor nuestras polticas en nuestro entorno: Europa del Este y los Balcanes, Magreb y frica. Porque cmo podemos pretender actuar en la escena mundial si no somos capaces de desempear un papel activo con nuestros vecinos ms cercanos?

Al establecer este concepto estratgico, tambin seramos capaces de definir mejor la forma en que bamos a compartir la carga de la seguridad y la defensa de nuestros intereses comunes con los EE.UU..

Una vez que tengamos un concepto estratgico, debemos ser capaces de hacer ms progresos con los pases de la UE en cuanto a la planificacin y la formacin; en la cooperacin para el desarrollo de nuevas tecnologas y capacidades; en el intercambio de informacin e inteligencia; y, por qu no, en el desarrollo de una gama de capacidades comunes gestionadas directamente por la UE.

Seoras y Seores:

En el orden mundial del siglo XXI, EE.UU. y Europa se necesitan mutuamente ms que nunca antes. EE.UU. necesita una Europa fuerte. Y Europa slo puede ser fuerte si est unida, cuando la UE desarrolle una poltica comn de defensa de gran alcance sobre la base de una amplia cooperacin e integracin.

Cuando Europa intensifique su capacidad militar y tecnolgico estar en mejores condiciones de intervenir donde y cuando los EE.UU. no desee hacerlo, por ejemplo en frica. Y ser un socio mucho ms capaz en acciones conjuntas, como en Libia.

Europa y los EE.UU. forman un buen equipo. Lo hemos demostrado en el pasado y vamos a probarlo en el futuro. Empleando todas las armas de nuestro arsenal para construir nuestra asociacin. Y haciendo frente a los desafos de un mundo en constante cambio.

Gracias.

1 Tratado Transatlntico de Libre Comercio (TTIP, por sus siglas en ingls) N. del t.





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