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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2014

Entrevista a Mycle Schneider, consultor en energa nuclear
Fukushima es un desastre que no termin

Fabola Ortiz
IPS


Ya pasaron tres aos desde el terremoto y el subsiguiente tsunami que daaron cuatro reactores de la planta nuclear de Fukushima Daiichi, en Japn. Pero las consecuencias se siguen sufriendo por la continua fuga de radiactividad al ambiente, alert el consultor independiente en energa atmica Mycle Schneider.

En 1997, Schneider obtuvo el Right Livelihood Award, considerado el Premio Nobel Alternativo, por alertar al mundo sobre los riesgos del uso del plutonio. Adems fue designado en 2007 como miembro del Grupo Internacional para Materiales Fisibles, con sede en la estadounidense Universidad de Princeton.

La tendencia actual es a operar cada vez menos plantas de energa nuclear, indic el especialista durante una visita a Brasil. En vez de un renacimiento, el mundo atraviesa un declive en el uso de esta fuente de energa.

Schneider opin en entrevista con IPS sobre la iniciativa que desarrollan Argentina y Brasil en el marco de su acuerdo de cooperacin en energa atmica. Segn l, la idea podra adaptarse a regiones crticas como Medio Oriente.

IPS: Cul es la situacin de la opcin nuclear como fuente de energa en el mundo?

MYCLE SCHNEIDER: La situacin del uso comercial de la energa nuclear es bastante diferente de lo que percibe la poblacin. Si analizamos la cantidad de reactores nucleares operativos en el mundo, vemos que el mximo se alcanz en 2002, hace 12 aos. Entonces hubo 444 funcionando al mismo tiempo.

Ahora hay unos 400 reactores operativos. Oficialmente, en Japn estn funcionando 48, pero ninguno genera electricidad, aunque la Agencia Internacional de Energa Atmica sigue considerndolos a todos en funcionamiento.

En realidad, hay un declive significativo. En Europa, el mximo nmero se alcanz en 1988, hace 25 aos, cuando hubo 177 reactores operativos; ahora solo quedan 131, 46 unidades menos.

No vivimos un renacimiento, sino un declive. La porcin de la energa nuclear en la generacin elctrica en el mundo lleg a su mximo en 1993, hace 20 aos. Entonces representaba 17 por ciento, ahora ronda 10 por ciento. La tendencia claramente apunta a la disminucin de las plantas en funcionamiento.

IPS: Cules son las lecciones que dej el desastre de Fukushima?

MS: La opinin pblica mundial se vio muy influida por Fukushima. Esa fuente de energa perdi aceptacin, en Asia mucho ms que en otras partes. En Europa tambin, pero con diferencias entre los pases. Por ejemplo, en Suiza, enormemente, en Gran Bretaa, mucho menos, y en Alemania, la oposicin ya estaba bastante asentada. Cambi mucho en pases como China y Corea del Sur porque esos pases estn mucho ms cerca de Japn.

La sociedad oper las plantas de energa nuclear segn una ecuacin muy simple: un peligro potencialmente enorme multiplicado por una muy baja probabilidad de ocurrencia es igual a un riesgo aceptable. La ecuacin se hizo aicos en Fukushima. La gente se dio cuenta que una baja probabilidad no necesariamente equivale a la no ocurrencia, no es riesgo cero.

La leccin, la ms importante que debe aprender la sociedad, es, antes que nada, reducir el peligro potencial. La energa contenida en los tanques de gas natural lquido, por ejemplo, es increble en trminos de energa pura. Puede ser equivalente a dos veces la bomba de Nagasaki (1945) en un tanque. Es muy poco probable que explote, pero aun si el riesgo fuera solo 10 por ciento, el dao que podra causar supera toda imaginacin. Y esas bombas estn por todas partes.

IPS: Qu representa Fukushima en cuanto a la seguridad de las plantas nucleares?

MS: La gente cree que Fukushima fue el peor caso y que ya pas, pero no es as. Puede ser peor, no se termin. El accidente contina y ya pasaron tres aos. Hay continuas filtraciones de radiactividad al ambiente porque el inventario de radiactividad no est estabilizado.

Es un hecho sin precedentes por su complejidad, su dimensin y sus consecuencias. El mayor problema es que la metodologa elegida por el gobierno japons y Tepco (la empresa operadora de la planta que colaps tras el terremoto y posterior tsunami el 11 de marzo de 2011) no parece apropiada. Vemos que la situacin est lejos de estabilizarse.

La cantidad de radiactividad que se filtr al agua y a los stanos se estima en el triple de la que se liber tras el accidente de Chernbil (en la actual Ucrania en 1986). El asunto est muy subestimado.

IPS: Argentina y Brasil comparten una asociacin para la cooperacin nuclear, qu opina de la iniciativa?

MS: La energa nuclear en Amrica del Sur es insignificante para la generacin elctrica y contribuye solo con cinco por ciento, en Argentina, y tres por ciento, en Brasil, a la matriz energtica.

La Agencia Brasilea-Argentina para la Contabilidad y el Control de Materiales Nucleares (ABACC), que se concentra en cuestiones de no proliferacin, es difcil de evaluar desde el exterior, pero al parecer cuenta con 100 inspectores. Es un montn si se tiene en cuenta la cantidad de instalaciones que hay que inspeccionar.

Es una iniciativa muy interesante. Discutimos las posibilidades de adaptar este tipo de enfoque a otras regiones, por ejemplo Medio Oriente, unas de las regiones problemticas.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2014/06/fukushima-es-un-desastre-que-no-termino/


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