Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2014

Moldavia, el frente de la nueva guerra fra

Corina Tulbure
Pblico

El acuerdo de asociacin con la UE ha despertado recelos en Mosc, que ha advertido del riesgo de jugar a dos bandas. Mientras las lites discuten cmo repartirse los fondos comunitarios, el pueblo, que no ha sido consultado, se ve forzado a la emigracin. Tanto al este como al oeste, el futuro es neoliberal


Moldavia es una atractiva Cenicienta para la Unin Europea (UE), que en los ltimos meses no ha cesado de pedirle la mano. Por la capital moldava de Chisinau han pasado desde Angela Merkel hasta el presidente de la Comisin Europea, Jos Manuel Duro Barroso, que en una visita reciente declar al diario Adevărul Moldova que "una agenda de reformas europeas es la mejor solucin para que la Repblica de Moldavia consolide su democracia".

Este matrimonio tomar cuerpo el 27 de junio mediante la firma del acuerdo de asociacin entre la UE y Moldavia. Hasta la fecha, la Repblica guarda tambin su estatuto de miembro de la Comunidad de Estados Independientes (CIE), organizacin surgida tras la desintegracin de la URSS. El viceministro ruso de Desarrollo Econmico, Alexei Likhachev, ha advertido a Moldavia de las consecuencias de jugar a dos bandas. En declaraciones a la agencia Ria Novosti, Likhachev avisaba de que el acercamiento de Moldavia a la UE podra afectar a su relacin con la CIE. A pesar de la importancia de estos cambios, el Gobierno moldavo no ha convocado ningn referndum para averiguar lo que opinan los ciudadanos. Solo las lites polticas han tomado parte a la hora de concertar este matrimonio entre Moldavia y la UE, tildado, sin embargo, por Jos Manuel Duro Barroso de "eleccin soberana".

S se conocen los datos aportados por los sondeos. Segn las encuestas realizadas, un 41% de los moldavos confa en que el acercamiento del pas a la UE se traduzca en una mejora del nivel de vida; mientras que el 48% cree que su nivel de vida empeorar. Para los que no desean la adhesin a la UE, la firma del acuerdo se lee como una catstrofe planeada y una prdida de autonoma. Para los proeuropeos, el acuerdo, que solo regula las relaciones de libre comercio y poltica exterior de Moldavia, significa poner un pie en la Unin.

"Este acuerdo es econmico y poltico, favorecer a los inversores, no es sinnimo de una adhesin a la UE. Pasarn muchas primaveras hasta que se d una integracin, si es que se plantea algn da", explica a Pblico el socilogo y periodista Vitalie Sprnceană. "El acuerdo no se ha sometido a un debate, y la oposicin poltica, el Partido Comunista, no ha podido llevar a cabo ningn anlisis sobre sus consecuencias. Se ha aceptado tal cual, y mientras unos lo ven como un ataque a la soberana de la Repblica de Moldavia, otros afirman que es la solucin a todos nuestros problemas, nuestro flotador salvavidas. Ah se ha acabado el debate".

Desde los aos 90, Moldavia ha oscilado en su posicin hacia la UE: "En 2001, el Partido Comunista, entonces en el Gobierno, prometi la adhesin a la Unin Rusia-Bielorrusia. En 2005 cambi de rumbo y decidi la integracin en la UE. Desde entonces se percibe un enfriamiento de las relaciones con Rusia. Durante todo este proceso, nunca se ha preguntado a la poblacin qu quiere. De hecho, toda la oposicin Este contra Occidente pierde su sentido cuando entramos en el terreno econmico, porque se trata del mismo capitalismo neoliberal, cada uno con su estilo. La eleccin es falsa, porque no eliges entre Este y Occidente, sino entre dos formas de capitalismo, ambas duras y neoliberales, que implican costes sociales enormes. No es esta la eleccin que debemos hacer", concluye Sprnceană.

La Unin Europea? Cul de ellas?

En vsperas de la firma del acuerdo, las disputas entre los partidarios y detractores de la UE afloran a pie de calle en una cntrica avenida de Chisinau. El joven chfer del autobs que cubre el trayecto de Iasi, al norte de Rumana, con Chisinau, duda del futuro prometido dentro de la UE: "Entrar en la UE? Tardaremos y nos costar renunciar a muchas cosas. Sabes cmo nos desarrollamos hoy por hoy? Montando en la avenida Stefan cel Mare una casa de cambio de divisa extranjera cada cinco metros. En esto consiste nuestro desarrollo, en vivir gracias a las remesas de los que han emigrado del pas". Vasile, camarero, tampoco muestra ninguna simpata por el acercamiento a la UE: "Entrar en la UE con nuestros sueldos? Mire lo que pas en Rumana: precios como en la UE y sueldos de 300 euros. Eso es lo que nos espera". Trabaja en un restaurante donde un plato cuesta alrededor de 7 euros y su sueldo apenas alcanza unos 180 euros al mes.

Elena, farmacutica, es ms optimista: "Vale la pena picar a la puerta de la UE. Nuestra vida mejorar con el dinero de los fondos europeos". Ella no teme la subida de los precios: "Ya son muy altos para nuestros bolsillos". Al indagar cmo se ve la UE desde los pasillos de una cntrica librera, la dependienta nos recomienda el diario de una periodista moldava emigrada a Italia en busca de oportunidades laborales europeas. En las cartas enviadas a sus hijos, la periodista relata su detencin por carecer de papeles y el sinfn de galeras laborales que atraves cuidando a personas mayores por menos de 300 euros al mes: "La UE? Cul de ellas? Es distinta en funcin del bolsillo de cada uno. La UE que nos espera a muchos de nosotros ya la conocemos. Es lo que nos cuenta esta mujer", espeta la librera.

A escasos pasos de la librera, la dependienta de la tienda de bombones Alegra, los populares bombones soviticos moldavos que siguen alegrando el paladar a los nostlgicos de "aquellos tiempos", piensa en la UE como sinnimo de un sueldo decente, pero desconfa del futuro que se le deparara a una Moldavia dentro de la UE: "A diferencia de aqu, all se vive con un sueldo. Por eso se van al Occidente muchos de nuestros jvenes". En Moldavia, el sueldo medio alcanza unos 230 euros al mes y los escaparates de las tiendas exhiben sin timidez precios europeos de marcas extranjeras.

Muchas empresas forneas, como Primark o Tesco, sacan beneficios de la explotacin de la mano de obra, sin respetar unas mnimas normas laborales. Sus empleados trabajan de lunes a domingo, sin pagas extras y por unos desdichados sueldos que no cubren su subsistencia.

Desde el 28 de abril, los moldavos ya no necesitan visado para viajar a la UE. Este caramelo, sin embargo, no les sirve de mucho, ya que para acceder all a un empleo necesitan un permiso de trabajo. No obstante, hoy en da se calcula que la tercera parte de la poblacin moldava ha emigrado y que el PIB del pas se sostiene gracias a sus envos de dinero. El acercamiento a la UE inquieta sobre todo a los que prefieren emigrar a Rusia y que ahora no necesitan visados, como los trabajadores del campo de la construccin. Muchos moldavos han emigrado a Rumana, donde constituyen la primera comunidad de extranjeros del pas, y otros a Italia o Espaa: "La gente con ms capital social y econmico se va a Occidente. Emigrar a los pases occidentales supone una inversin de miles de euros debido a los trmites legales. Muchas profesoras se han ido a Espaa, donde trabajan como empleadas del hogar, como mi profesora de biologa del instituto. Cobra cuatro veces ms que en Moldavia y est contenta, aunque ha renunciado a su profesin", cuenta Victoria.

Polticas de doble rasero

Vitalie Voznoi, activista de derechos civiles de la comunidad rusa en Chisinau, desconfa completamente del acercamiento a la UE, a la que acusa de un discurso de doble rasero. "Hablamos de justicia para todos y vemos que en Moldavia hay una justicia para el poder y otra para la gente. Los polticos de la UE conocen esta situacin y, a pesar de que abogan por la lucha contra la corrupcin, colaboran precisamente con este poder corrupto".

En el terreno poltico, su decepcin se debe al desmantelamiento de la oposicin, tentada por los fondos de la UE: "El Partido Comunista, ahora en la oposicin, ha sido secuestrado por uno de los grandes oligarcas proeuropeos. El idelogo interno del Partido, Mark Tcaciuc, en el que habamos depositado muchas esperanzas porque defenda unos principios y valores, no el dinero, ha sido expulsado del Comit."

Pese a que se vende como una oportunidad de modernizar el pas, podra convertirse en la "periferia de la periferia de la Unin Europea"

A pesar de que la integracin en la UE se vende como una oportunidad de modernizar la economa del pas, Voznoi tiene claro que Moldavia se convertira en una "periferia de la periferia de la UE", con una situacin que no mejorara en nada a la actual. Para el activista existen tres fuentes de ingreso que el poder quiere mantener: "Por un lado, el Gobierno est interesado en que la gente emigre del pas, porque as los fondos de la UE seran disfrutados solo por las lites. Estas transferencias de dinero tendran como objetivo mantener Moldavia como Estado bisagra entre Rusia y Occidente".

La segunda fuente de ingresos en la periferia de la UE es el turismo sexual, que podra estar gestionada por oligarcas, entre ellos Vlad Plahotniuc, vigilado por la Interpol y acusado de blanqueo de dinero. Un rumor que el propio Plahotniuc niega, claro, aunque medios como Adevarul Moldova han informado sobre ello. La tercera y ltima fuente de ingresos procede del reciclado de basuras procedentes de la UE. Moldavia se convertira en uno de los "vertederos" de Europa, con las consecuencias ecolgicas y la contaminacin que conlleva. Ya est en marcha una fbrica en el pueblo de Țnțăreni gestionada por una empresa italiana.

Aunque a nivel ideolgico existen polticos a favor y en contra de la UE, Voznoi denuncia la simbiosis que se produce entre ellos cuando se trata de negocios. "En la concesin de terrenos municipales a agentes privados se produce una coalicin entre los proeuropeos y los euroescpticos, y al final se entienden porque son como una coalicin de hombres de negocios, sin principios". Los activistas quieren movilizar a la sociedad civil para abrir un debate sobre la UE, aunque la tarea no es fcil, ya que muchos se benefician del dinero de la UE. Su objetivo es movilizar a los que no viven de los fondos europeos para que se acceda a un debate objetivo.

Ante esta situacin, algunos moldavos aoran los tiempos de la URSS. Es imposible medir el mapa de la nostalgia sovitica. En medio del mercado de Chisinau, que abarca lo habido y por haber, desde piezas de coche hasta cerezas de huerta por menos de un euro porque no ostentan ningn sello bio-eco que encarezca el precio, Vitalie nos explica que la suya no es exactamente una nostalgia "por la URSS, sino ms bien una reivindicacin de un sistema igualitario, en el que uno se graduaba y tena un trabajo, y la salud o la educacin eran universales. Esta nostalgia se ha originado a raz del choque econmico que ha tenido lugar en los ltimos diez aos. Antes cada uno tena su propio camino en la sociedad, y ahora lo hemos perdido y an no lo hemos encontrado".

Fuente: http://www.publico.es/internacional/528815/moldavia-el-frente-de-la-nueva-guerra-fria



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