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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2014

Hait
Reparacin: saber y actuar!

Robert Sae
Alterpresse

Traducido para rebelin por Susana Merino


Estamos en un momento de la historiaen el que la manipulacin del saber por los que mandan se vuelve cada vez ms difcil. El rango y la notoriedad de quienes estn en lo alto ya no alcanzan para hacer crebles sus preceptos, sus anlisis y sus declaraciones. Nada puede ocultar el grito de las desigualdades, los dramas sociales, las catstrofes ambientales generadas por el sistema. Ningn escenario puede enmascarar mejor las manifestaciones de su llamada democracia que los valores exhibidos y las brbaras prcticas que se desarrollan en el plano internacional. Ya no es posible que ningn pas dominante ni ninguna casta mantenga el poder de desinformar, condicionar ymanipular impunemente la opinin. Hoylas barreras que limitaban la comunicacin se estn desintegrando, los cuestionamientos hasta ahora sofocados o desviados pueden actualmente imponerse en los debates. Una vez ms la prensa hace tambalear al poder, pero esta vez en su totalidad y en sus races ms profundas.

De ah la gran importancia que tiene sacar a la luz todas las implicancias prcticas de las ideas planteadas en el ttulo de este taller de ideas y es necesario precisarlo que compartimos profundamente.

Saber es poder!

Son absolutamente necesarios la cultura y los conocimientos para luchar contra la alienacin ylograr la reparacin.

S, el saber es la clave de todo poder!

Solo el conocimiento y la cultura podrn quebrar el cepo de las alienaciones!

Solo una clara comprensin de la realidad permitir alcanzar los objetivos de la reparacin!

Pero, cmo acceder al conocimiento y hacer fecundo el pensamiento cuando el analfabetismo llega como sabemos de las capas populares a los ms altos niveles, cuando persisten las dificultades de acceso a la educacin y lo que es peor se ven agravadas por la acelerada mercantilizacin del saber y por el desmantelamiento de los servicios pblicos debido a las polticas neoliberales?

Cmo nuestra negritud debe afirmarse para combatir la subcultura masivamente introducida por el atajo de las NTIC (Tecnologas de la Informacin y de la Comunicacin, N de T.) an controladas por los dueos del sistema?

No es necesario demostrar que el principal campo de batalla de los enfrentamientos que sacuden actualmente al mundo y que anuncian un decisivo enfrentamiento es el de la informacin y el de las ideas.

Ya lo haba anunciado Henry Kissinger en la poca en que se desempeaba como Secretario de Estado de los EE.UU.: La tercera guerra mundial ser ideolgica. En ese contexto el compromiso con el frente cultural resulta fundamental y se sabe que resultara estril si no se integra en una estrategia global capaz de liberarnos de un orden injusto y de construir otro mundo posible.

Frantz Fanon tambin lo deca: La responsabilidad del hombre culturalmente colonizado no constituye una responsabilidad frente a la cultura nacional sino una responsabilidad global en relacin con el mundo global, en el que la cultura no es ms que un aspecto. El hombre culturalmente colonizado no debe preocuparse por seleccionar su nivel de combate, el sector en que decide librar su combate nacional. Combatir por la cultura nacional es luchar primero por la liberacin del pas, matriz material a partir de la cual la cultura se vuelve posible. No existe una lucha cultural que se desarrolle al margen de la lucha popular.

Mediante esta introduccin queremos plantear de entrada que si el necesario combate de ideas quiere triunfar debe insertarse en un compromiso global con la transformacin del mundo. Porque de eso se trata precisamente de la construccin de un mundo nuevo. Es imposible ponerlo en duda: las cabezas de la hidra racista y xenfoba que queremos erradicar volvern a crecer tanto que seguir perdurando el sistema que las nutre. De modo que nuestras reflexiones y nuestra produccin cultural deben ser fermento para la construccin de alternativas de contrapoder en todas las esferas del accionar ciudadano.

Hablemos ahora de la lucha contra la alienacin

En nuestra marcha hacia el porvenir la alienacin es la primera muralla que debemos destruir.

Se trata de quebrar las cadenas ideolgicas y psicolgicas que los colonizadores occidentales y las clases dominantes han construido mediante una propaganda masiva, exclusiva y plurisecular.

Negacin de la persona humana y de la identidad de los sometidos, adoctrinamiento de los pueblos, formateo de las lites: todos los medios se han puesto en marcha para incrustar en las conciencias los mecanismos de la alienacin. El objetivo de los colonizadores era -y an lo es- que todo el pensamiento y todas las acciones estn impregnados de la idea de que la raza blanca es superior, la idea de que su civilizacin es el ideal a alcanzar y en fin que las concepciones de la burguesa occidental en materia de organizacin y de funcionamiento de la sociedad son insuperables.

Esta alienacin pesa an en nuestros pueblos

Pero no es la nica que debemos erradicar

Todos los conceptos vinculados a la infravaloracin de las mujeres, a la desvalorizacin del trabajo manual, al desprecio de las clases populares mantenidas en lo ms bajo de la escala social, son manifestaciones de una profunda alienacin. Destaquemos que no solo emanan de las clases dominantes occidentales sino que tambin son producto de grupos sociales dominantes en otras civilizaciones de las que somos herederos.

Todas esas formas de alienacin son obstculos que debemos superar para ganar nuestra libertad y ms ampliamente para pretender la emancipacin humana.

Aqu voy a volver sobre las propuestas que desarroll en el coloquio llevado a cabo por el MIR el sbado ltimo sobre el tema Alienacin y reparacin

Deca entonces que no podremos rasgar el velo de la alienacin sino realizamos primero una neta disociacin entre la ideologa de las clases dominantes y las civilizaciones. Se trata de rechazar las categoras imaginadas por las clases dirigentes occidentales con la intencin de de dividir a los pueblos para reinar mejor y precisaba lo siguiente Se trata de rehabilitar los aportes positivos de todas las civilizaciones, sin idealizar ninguna de ellas. De otro modo uno se sentira satisfecho vilipendiando a Occidente pero reproduciendo alegremente sus mismos esquemas. La supervivencia de la humanidad reside en la capacidad de los pueblos de hacer fructificar en conjunto el patrimonio comn. Se trata en consecuencia como dira Fanon de buscar al hombre en el lugar en que se encuentre

Pues bien este punto de vista ha sido objeto de un vivo debate. Algunos consideran en efecto que todo lo que nos llega de Occidente debe ser rechazado por principio. Estn igualmente convencidos que el recorrido del pueblo negro le confiere una misin especfica que debe cumplir por ser portador de la autenticidad original.

Y cuidado con hablar del sufrimiento de las clases explotadas por los pases colonialistas o que estas no representan a la barbarie occidental porque se corre el riesgo de excomunin! Y el colmo es que quienes esto predican lo hacen en nombre de Cesaire y de Fanon!

Por mi parte yo adhiero ms bien a la recomendacin de Ernesto Che Guevara que deca:

Sean sobre todo capaces de sentir en lo ms profundo de su corazn cualquier injusticia cometida por quienquiera que fuese y donde fuese. Es la ms hermosa condicin de un revolucionario

Nuestra verdadera emancipacin se producir en base a nuestra capacidad de de continuar nuestro camino como seres humanos totales.

La dimensin universal de las reparaciones

Todo esto me conduce a abordar la cuestin de las reparaciones. Afirmamos aqu que la reparacin ser universal o no lo ser. No es por azar si hoy en da ocupa la arena internacional.

Est actualmente en el corazn de las fuertes tensione existentes entre los pases imperialistas y el Tercer Mundo (Conferencias de Durban sobre el racismo). Los gobiernos de los pases imperialista (no solo ellos) defienden su causa y emprenden iniciativas (CARICOM, Pases antiimperialistas de Centro y Suramrica)

Se han realizado algunos avances (Italia/Libia; la ley Taubira,etc.)

Se consolida la movilizacin de los movimientos sociales (CADTM,etc)

Pero debemos detenernos sobre como ha sido recibido el tema de las reparaciones en nuestro pas porque es sintomtico que las alienaciones nos gangrenan pero tambin nos instruyen sobre la manera en que debemos luchar para lograr nuestros objetivos.

Cuando hace unos quince aos se plante el tema de la Reparacin, con las primeras acciones del MIR, las autoridades coloniales y los adversarios polticos locales de dicho movimiento trataron de marginar y denigrar a sus promotores. Algo que no tiene nada de sorprendente: Dicho tema lleva a pensar en las relaciones existentes entre Francia y la Martinica dentro de una nueva perspectiva cuyas implicancias generan el riesgo de contrariar los proyectos reformistas y sociodemcratas y de empujar los planes existentes.

Pero la tenacidad del MIR y la aparicin de este tema de las reparaciones en el debate internacional han logrado que hoytodo el mundo hable de ellas y se posicione.

Algunos repiten los argumentos de las autoridades francesas con conocimiento de causa, otros las propagan bajo la influencia de la alienacin o por falta de informacin.

Es necesario volver la espalda al pasado! Esos crmenes ya no se pueden reparar! Fueron nuestros antepasados y no nosotros los que los sufrimos! Ha hecho ya tanto Francia! Son gente que solo quiere el dinero fcil!

A esta altura ya no dudamos del efecto de la vulgarizacin de los conocimientos y del trabajo cultural. El horizonte continuar aclarndose.

Queda por llamar la atencin sobre el hecho de que cuando se plantea el debate sobre una cuestin tan importante y de tal complejidad, aparecen puntos de vista muy diferentes y hasta opuestos. Esto sucede an entre aquellos que defienden el principio de las reparaciones. Algo que no es malo en s mismo. Por el contrario confrontar ideas sin complejos ni concesiones oportunistas conduce necesariamente a plantear respuestas ms juiciosas. No dispondremos de tiempo en el marco de esta exposicin de plantear un debate relativo al papel del panafricanismo en la lucha contra la alienacin y en el proceso de reparacin y solo nos contentaremos con sealar su necesidad.

Volvamos ms especficamente sobre la problemtica de las reparaciones. Puede ser que para limitar el debate sea necesario recordar que:

a) Los crmenes contra la humanidad son imprescriptibles y las tentativas llevadas a cabo por las potencias imperialistas de autoabsolverse o jerarquizar los genocidas son inaceptables.

b) El derecho a la reparacin es un principio admitido por todas las legislaciones occidentales e internacionales. Por otra parte los colonizadores no se privan de exigir su aplicacin cuando es a ellos mismos a quienes toca.

c) El principio de reparacin no es negociable como lo recuerda el MIR hubo un crimen contra la humanidad. Los responsables han sido identificados. Los daos deben ser reconocidos, los perjuicios evaluados y las vctimas indemnizadas. Sobre todo dado que el crimen se sigue perpetuando hoy en da bajo las formas del neocolonialismo y del imperialismo. Y digmoslo claramente: no corresponde ciertamente a los herederos de AL CAPONE decidir si los hijos e hijas que expoli y tortur el criminal deben contentarse con menciones honorficas o medallas simblicas.

Se plantea entonces el tema de las formas de la Reparacin. Los precursores del movimiento en el plano internacional han sugerido ya muchas ideas (imponer a los gobiernos culpables la creacin de un Fondo de Desarrollo, la financiacin de investigaciones genealgicas, la repatriacin, la reforma agraria, etc.).

En sntesis ya se han dado los primeros pasos de una larga marcha y ahora se trata de:

- movilizar nuestros cerebros para fijar los objetivos y disear los protocolos

- contribuir a la difusin del conocimiento para que el pueblo se constituya en motor de la lucha por las reparaciones.

- Intensificar las movilizaciones insistiendo en la idea de que las verdaderas reparaciones sern en definitiva obra de los pueblos mismos

Mencionamos anteriormente la naturaleza predatoria del sistema pero es preciso agregar que durante las negociaciones referentes a la puesta en tela de juicio de las injusticias sociales y a la desigualdad de las relaciones a nivel internacional, los gobiernos occidentales no han dejado nunca de poner en evidencia su duplicidad. Cmo lo he dicho en otras oportunidades: la reparacin no ser total hasta que los pases imperialistas no estn en condiciones de no poder reparar nada porque sus sistemas hayan sido erradicaos y sus dirigentes despojados de todo poder

SABER ES PODER hemos dicho.

- Cuando todos sepan que los innegables estragos de la alienacin no pudieron con la formidable capacidad de resistencia y de resiliencia de nuestro pueblo.

- Cuando todos comprendan que los patrones no lograron nunca privarnos de nuestra humanidad.

- Cuando conozcamos bien nuestro pasado.

- Cuando cada uno sea consciente de que los lmites y los defectos del sistema dominante en todos los sectores (econmicos, sociales, institucionales) derivan en gran medida del hecho de que la dominacin occidental ha menospreciado la experiencia y la cultura multimilenaria de los pueblos sometidos y que los cientficos reconocen hoy en da como poseedores de respuestas eficaces en sectores esenciales para la vida, tales como los de la alimentacin, la salud y la proteccin del ambiente.

Intensifiquemos entonces la lucha contra la alienacin y por la reparacin y accederemos a un pleno florecimiento humano

Gracias por vuestra atencin

Robert Sae es profesor y militante poltico.

Fuente: http://www.alterpresse.org/spip.php?article16524#.U6H8mHOlgQ0.email




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