Portada :: EE.UU. :: 60 Aniversario del bombardeo de EEUU en Japn
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-08-2005

Por dcadas EEUU prohibi toda imagen sobre los daos en Hiroshima y Nagasaki
Se cumplen 60 aos del primer y nico uso de armas de destruccin masiva

David Brooks
La Jornada


El primer pas -y nico hasta la fecha- en usar armas de destruccin masiva fue Estados Unidos; arroj una bomba atmica sobre Hiroshima un 6 de agosto y tres das despus en Nagasaki hace exactamente 60 aos, y el aniversario ser marcado con una serie de acciones en los cuatro sitios de fabricacin de armas nucleares en este pas y decenas de actos, en algunos de los cuales participarn sobrevivientes de estos horrores.

Mientras ms de mil 800 soldados estadunidenses y decenas de miles de civiles han perdido la vida en la guerra en Irak, justificada oficialmente ante el mundo por la supuesta amenaza de armas de destruccin masiva en manos de "terroristas", vctimas de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y sobrevivientes de la bomba atmica en Japn se han aliado para repudiar la poltica de guerra en todas sus versiones.

Entre Nagasaki e Hiroshima avanza la llamada Caminata de Piedra (Stonewalk) donde familiares de vctimas del 11 de septiembre junto con sobrevivientes japoneses de la bomba atmica (Hibakusha) estn jalando, paso a paso, un monumento de granito en honor "a los civiles desconocidos que han muerto en las guerras".

Andrea LeBlanc, cuyo esposo muri en uno de los aviones secuestrados el 11 de septiembre, dar lectura a una disculpa ante la Conferencia Mundial Contra las Bombas Atmicas y de Hidrgeno que se realizar en Hiroshima: "Nosotros estadunidenses pedimos hoy una disculpa por las atrocidades del 6 y 9 de agosto de 1945, contra los civiles de Hiroshima y Nagasaki... Ofrecemos nuestro pesar por todas las vctimas de guerra y violencia infligidas por naciones sobre naciones, individuos sobre individuos, y sociedades sobre sociedades".

LeBlanc est acompaada de varios integrantes de la organizacin Familias del 11 de septiembre por Maanas de Paz. Otros participarn en decenas de actos alrededor de Estados Unidos, con algunos Hibakusha, programados para este fin de semana. Habr marchas, vigilias y conciertos frente a las cuatro instalaciones principales de desarrollo y fabricacin de armas nucleares en Estados Unidos: en el laboratorio de Armas Nucleares de Livermore en California, en Los Alamos, Nuevo Mxico, en el Sitio de Pruebas en Nevada y en Oak Ridge, Tennessee.

Los actos incluyen desde acciones de desobediencia civil frente a instalaciones y oficinas militares y del gobierno federal, a invitaciones para hacer sombras sobre espacios pblicos, con luces o con gis, recordando as las imgenes de humanos incinerados instantneamente por las bombas atmicas. Tambin habr lecturas de cartas de sobrevivientes, procesiones con monjes budistas, obras de teatro, testimonios de guerra de veteranos por la paz, campanazos, canto y baile.

Jonathan Schell, autor de libros y artculos sobre la poltica nuclear, recuerda que la justificacin fundamental para la guerra contra Irak fue de la potencial amenaza de armas nucleares en manos de Saddam Hussein, con todo y las llamadas "pruebas" presentadas ante el mundo, incluyendo la refutada acusacin de que Irak obtuvo material nuclear en Nger (de lo cual estall el ahora escndalo sobre la divulgacin de la identidad de la oficial clandestina de la CIA Valeria Plame).

Pero lo ms dramtico, escribi Schell en la revista The Nation, es que la guerra contra Irak abre otra etapa en la historia de seis dcadas de poltica nuclear: la inauguracin de una nueva lucha contra la proliferacin de armas de destruccin masiva. En lugar de emplear la negociacin y los tratados de desarme, como se haba hecho hasta ahora, el gobierno de George W. Bush determin que se hara por medio de la fuerza militar.

Los "ataques militares preventivos", declar Bush, tienen la intencin de evitar que estados hostiles logren obtener y emplear armas de destruccin masiva. "Amrica actuar contra tales amenazas emergentes antes de que sean plenamente conformadas", dijo. Con ello, seala Schell, ahora existe la ilusin de que se podr detener la proliferacin de armas de destruccin masiva a travs de las armas.

Por lo tanto, en este 60 aniversario del primer y nico uso de una arma de destruccin masiva, el mundo se encuentra nuevamente ante la locura de que la respuesta lgica a la amenaza de la destruccin masiva es la destruccin masiva.

Las consecuencias grficas del primer uso de estas armas se han ocultado en gran medida al pblico estadunidense. Greg Mitchell, de Editor & Publisher y ex editor de Nuclear Times, escribi recientemente: "en las primeras semanas despus de los ataques atmicos contra Japn hace casi 60 aos, y durante dcadas despus, Estados Unidos... suprimi toda pelcula tomada en Hiroshima y Nagasaki tras el bombardeo... Adems, por muchos aos, todo menos unas cuantas fotos periodsticas fueron confiscadas o prohibidas. El pblico no vio ningunas imgenes en noticieros durante 25 aos, y las pelculas del ejrcito de Estados Unidos permanecieron escondidas durante casi cuatro dcadas".

Mitchell entrevist al militar estadunidense encargado de guardar todo este material, el teniente coronel Daniel McGovern, quien le coment que l haba sido informado por gente en el Pentgono que "no deseaban que circulara ese material ya que demostraba los efectos sobre hombres, mujeres y nios... No queran que el pblico en general conociera lo que haban hecho sus armas, en momentos en que estaban programando ms pruebas de bombas".

Pero desde entonces, la mayora de vctimas en las guerras no son combatientes, sino civiles; de hecho, segn algunos clculos 90 por ciento de los 35 millones de muertos en 170 guerras desde la Segunda Guerra Mundial han sido civiles. Ms de 200 mil civiles perecieron en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki hace 60 aos.

"Ahora la guerra es contra personas que no son combatientes. Slo por esa razn la guerra no puede ser aceptada en cualquier evaluacin de cmo resolver problemas en relaciones internacionales", afirma el historiador Howard Zinn, quien fue bombardero durante la Segunda Guerra Mundial.

Los sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki no se cansan de advertir a la humanidad que las bombas y la guerra no matan a enemigos, sino a civiles, a trabajadores, artistas, abuelos con grandes cuentos que contar, y nios que los desean escuchar, a estudiantes, a novios, a los que desean ofrecer un regalo, a los que estaban por cantar. O sea, a todos nosotros. Ahora se cumplen 60 aos desde que la humanidad cuenta con la capacidad divina de destruir su mundo. Cuntos aos se tardar en tener la capacidad para crear la paz?

"El armamento nunca es proteccin contra la guerra sino que inevitablemente lleva a la guerra", afirm Albert Einstein, al denunciar el inicio de la carrera armamentista al nacer la era nuclear. En otro momento advirti: "esperemos que la abolicin de la anarqua internacional existente no tendr que ser comprada por una catstrofe mundial auto-infligida, cuyas dimensiones nadie puede imaginarse. El tiempo es muy corto. Tenemos que actuar ahora si hemos de actuar".



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